Una vez más, Julio amanece 🌞

La vida sigue con o sin nosotros.

Un nuevo día abre sus puertas en este Julio que ha enviado sus mensajes, directo a mi corazón.

A veces nos quedamos suspendidos en un ahora que no acaba, nos detenemos… paramos. Y eso está bien, porque tarde o temprano necesitamos parar, tanto así, que alguna vez nos tocará parar definitivamente; como un reloj que ya acabo su recorrido y cuyas manillas se desgastaron y cansaron.

Pero igual, la vida sigue, no se detiene, es lo que es. Este día de Julio, radiante, bello, imponente me lo confirma.


Solo abre sus ojos ante mi y me dice, sin gritar, sino más bien de forma dulce y apacible: —Yo continuo, no me detengo, vente conmigo.

Yo tan pequeña ante la inmensidad que a veces me abruma, sonrío mudamente y dejo que la brisa que refresca este día, lo haga también con mis pensamientos… encendidos desde mucho antes de que el día empezará a moverse de algún modo.


—Aceptó la invitación -le digo- y de todas maneras mi corazón estaba ahí, como detenido. ¿Pretendo engañar al día?

Una vez más el con su luz insiste en recordarme lo esencial.

 Y me dice: —Pequeña, deja fluir lo que sientes, tráelo contigo, porque de no ser así, solo vendría tu ropaje, pero estaría vacío, tu ser no vendría conmigo.

Así que, desperté realmente… el día lo consiguió. Cerré mis ojos, unos segundos eternos y ahí estaba lo que siento, sentado en el rincón que le esconde día a día.  Estiré mi mano, le levante y juntos (lo que siento y yo) nos dispusimos a venir al día.


Julio tu la maravilla, que se abre ante mis pupilas. Cielo que estás en mi,  aún sin verte. Sentimiento que soy yo, sin el cual no puedo  ir a ningún lado.

Este día me recuerda que empeñarnos en separar lo que somos de lo que sentimos, es una batalla perdida, un tiempo malgastado, una historia sin sentido.

Una vez más, Julio amanece. Voy al día, con lo que siento… vamos!

Hoy pienso en ti… 

Y hoy pienso en tí, siendo mi mente la hoja donde mis ideas contigo, hacen los trazos correctos para llevarme más allá de lo visible.

Hoy pienso en ti, porque este hoy es un presente continuo, donde tú recuerdo me acaricia y puedo ahí descansar mientras el mundo gira velozmente de cabeza.

Hoy pienso en ti, con el amanecer de un día nuevo, en el que se estrenan las emociones, las sensaciones, los sentimientos de la misma manera que el sol estrena el día, alumbrándolo y llenándolo todo con su brillo 

Hoy pienso en ti y mis manos te tocan lentamente, te recorren en el arte del amor sin límites, ese que no reconoce distancias porque sentirte va más allá de lo tangible.

Hoy pienso en ti, y la tarde llega y se marcha con sus colores apasionados, esos mismos que tiñen mis pensamientos, logrando que se encienda los fuegos artificiales de mis sentidos.

Hoy pienso en ti, tú, el que llega como la brisa a soplar en mis oídos susurrando palabras que a veces no entiendo y cuando ya creo tenerte, escapas entre mis dedos, te has ido.

Hoy pienso en ti, y mi ser se vuelve mar y mis pensamientos las olas, que van y vienen hasta tu orilla, dejando en cada una de sus visitas el sabor a amor, que no se seca.

Hoy pienso en ti, y se me hace difícil no hacerlo… podría dejarte allí en el recuerdo, olvidarte de algún modo, depositarte en el cajón de lo imaginario y cerrar con llave, pero al parecer no quiero.

Hoy pienso en ti… y esto como el resto no tiene solo que ver contigo (si no conmigo), no de si tu me piensas o me sientes, sino de lo que hay en mi corazón luego de que mi mente en ti se ha perdido. Soy solo un ancho camino, donde las huellas de mis recuerdos conducen hasta lo que imagino contigo.

Por eso, hoy pienso en ti… como todos los momentos que me saben a vida. ❤️

El tamaño del hoy…

¿Acaso HOY tiene tamaño?

Si así fuera ¿cuál sería su dimensión?

¿Acaso puedes traer de vuelta lo ya vivido, así lo anheles?

¿Será que puedes apurar lo que viene por las ansias de tenerlo ya?

Entonces, este ahora que no valoras, es lo que tienes.  Llámalo, grande, dale importancia  o si quieres guardar el luto por lo pasado y lo que no tienes, déjalo que pase y desperdícialo.  Pero HOY, va a seguir siendo lo que tienes.

Los cuadros colgados… ❤️👀

Alguna vez te has detenido a observar los cuadros que penden en las paredes del sentimiento…?


Lo que sentimos puede tener paredes… a veces unos muros altos producto de nuestras acciones desesperadas con el único objeto de auto protegernos del dolor. Ese sentimiento que quizás fue lastimado en un tiempo, lo revestimos de paredes, en las cuales vamos colgando cada una de las acciones que hemos realizado para mantenernos a salvo.

Otras paredes son de cristales, en ellas los cuadros en lugar de ser colgados son dibujados de forma artística sobre esa misma superficie. Allí el paso de la luz o de la sombra de las propias emociones va dejando las huellas necesarias para cubrir igualmente esas paredes.

Es increíble dar un paseo por esos pasillos e ir comprobando paso a paso, lo que hemos podido enmarcar en cada ocasión .

Nuestras acciones son el mejor retrato de lo que decimos sentir, por tanto la galería que poseamos en el interior, en algún momento se hará de exposición pública.

Hay quienes tienen capacidad para ver nuestras obras de arte (o de desastre) cuando ni siquiera nosotros mismos lo notamos, y esas personas son los que más de una vez han tomado el pincel junto a nosotros para que nuestro cuadro quede de una manera u otra.

Por tanto nuestras acciones deben ser fieles a lo que sentimos, y en la medida que igualmente sentimos, iremos haciendo.

Revisando mi galería... 👀🖼

Sonríe… de verdad! 😊

El que tiene suficientes motivos en si mismo, para sonreír… no necesita incentarse los de otro para hacerlo.

Con una recurrencia mayor a la que nosotros mismos pensamos, somos propensos a actuar y hasta vivir a la manera de alguien más.  Recibimos muchas influencias, unas buenas, otras regulares y algunas hasta pésimas que simplemente deberíamos dejarlas salir tal cual entraron. Todas llegan a ser parte de lo que somos; sin embargo ninguna tiene porque definirnos por completo. 

La sonrisa es de las cosas más auténticas que podemos tener, no permitamos que los arquetipos de otros y algunos supuestos nos lo secuestren y terminen haciéndola a su medida y no a la nuestra.

Una sonrisa ajuro o de mentira, de manera prolongada, termina siendo una incómoda correa que más que ajustar aprieta.

No estamos en un “casting ” sino en la vida real… sonríe porque tiene motivos.. los tuyos, los propios y no para convertirte en un selfie más.  Sonríe porque te has dado cuenta de tus propios disparates y eres el primero en celebrarlo, sonríe porque ya no te importa sólo hacerlo para agradar a este o aquel, sino porque  te agrada la sonrisa que recibes de vuelta cuando te miras al espejo.

Si algo te da cosquillas en el alma, no te aferres a la calma… y simplemente Sonríe! 😊