Septiembre y una lección de atardecer

Detenerme  a ver este atardecer me recordó una vez más que a veces hay que ser como el sol…

Nunca falta una nube gris rondando por nuestro cielo (por muy azul que parezca en algún momento se tiñe de otro color). Vendrá algo o alguien que nos provoque dejar de brillar o al menos por un momento consiga opacarnos.

Y puede que nosotros mismos lleguemos a decir:
¡Se le acabó la vida al sol!

Hay palabras que cortan o más bien silencios que desgarran y la nube va creciendo… Y lo azul del cielo simplemente desaparece ante nuestros ojos.

Viendo, o más bien contemplando este atardecer me di cuenta que no es así… Al  menos no esta vez.

Es cierto, las nubes grises estuvieron, la palabra se dijo, la herido se abrió, el dolor hizo su “agosto” contigo o mejor dicho conmigo… Pero el sol es el sol, nadie lo “eliminó”.

Ni aún esas nubes que en auto engaño pretendieron ponerse a su altura; aunque pensándolo mejor y haciendo justicia con las nubes, como que no fueron ellas quienes pretendieron nada, sino que fueron mis ojos quienes se limitaron a ver una sola parte del cuadro.

A pesar de un supuesto mal tiempo, el sol, el amigo de la mañana y de la tarde, estiró sus brazos y sus rayos inevitablemente se dejaron ver, no hubo forma de evitarlo, simplemente se mostró, se exhibió… Sencillamente fue él en su esencia más pura.

A veces igual nos ocurre con lo que sentimos… Luego que una ” balde de agua fría” nos cae encima y nuestro pensamiento reactivo inmediato es: “ya no habrá lugar para sentir”… Cuándo menos pensamos algo se re-enciende en nosotros (sin que lo podamos evitar)  y quizás el mismo que nos lanzó el agua con su frialdad, sea quien reciba nuestra más calurosa muestra de afecto.

Complicado…?
Nada con el ser humano es sencillo!
Por eso somos humanos…
Este atardecer y sus lecciones, realmente me lleno el corazón de emociones.

Sólo me quedó pensando en tí y en tu balde de agua fría…y en el tamaño real de mi sol y lo que siento.

AC✴

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Un comentario en “Septiembre y una lección de atardecer

  1. Antes te tocaba a ti preguntar y ahora a mí.

    “Sólo me quedó pensando en tí y en tu balde de agua fría…y en el tamaño real de mi sol y lo que siento.”

    AC✴

    Quién será tu tú?

    Me gusta

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