Andemos el camino… livianos

Est​e largo camino que es la  vida, paradójicamente, a veces resulta siendo muy corto. Por tanto, como viajeros de un mismo camino… deberíamos decidir  andar más L I V I A N O S.

A veces aunque queremos avanzar y aunque damos pasos… sentimos que no vamos a ningún lado; entonces es tiempo de pensar o preguntarnos ¿qué es lo que nos hala hacia atrás?

Acaso un dolor oIncomprensión. Quizás alguien nos dejó a la vera del camino, con los sentimientos colgados y el alma herida (todo es posible y más)

Quizás una frustración gigantesca. Tanto esforzarnos en un trabajo, para que al final le dieran el reconocimiento o ascenso a otro (u otra) que sólo tuvo que utilizar su atributos físicos para conseguir lo que fue negado a quien tenía el mérito.

A lo mejor un desgaste emocional y hasta físico. No importa lo que hagas, cómo y dónde lo hagas, nunca llenas las expectativas de las miradas inquisidoras y demandantes de los verdugos que tienes cerca… dicho sea de paso, que en algunos casos viven en la misma casa que tú y que en el más cumbre de los escenarios comparten cama contigo.

Podria enumerar un sinfin de circunstancias, situaciones o hasta personas que particular o colectivamente puedan erosionar nuestro camino hasta convertirlo en el sendero más inhóspito, aterrador e intransitable a la usanza de las más terribles carreteras de nuestro querido y mal llamado “tercer mundo”.

Pero el caso es que si somos “viajeros” y hemos decidido honrar el nombre y simplemente echar andar; debemos darnos cuenta de ¿qué llevamos a cuestas? y decidir de una vez por todas que dejaremos en nuestra maleta… o al menos estar claro en que es lo que no permitiremos que entre en ella.

¿Para qué? recordar tanto aquello que… síííí, fue tan pero tan bueno.. que se ganó un lugar en nuestro corazón y hasta una foto en nuestra mesa de noche, pero que más allá de eso es un pasado que se fue y lo único seguro es que nunca volverá (al menos no igual). Entonces tantos recuerdos en la maleta, no le darán cabida a nuevas vivencias… así que si vamos a seguir el viaje, es buenos desocuparla un poco de ellos y dejar en una que otra parada del camino, algunos.

¿Para qué? arrastrar pesadamente una mleta cargada de un dolor profundo, si tarde o temprano quedaremos con el asa rota en la mano. No!!! Dejemos ese dolor ahí... hagamos un hueco y que se quede sepultado y en lugar de ello pintemos el equipaje de un bonito color que nos alegre y entusiasme.

¿Para qué consumirnos por aquel que no nos quiere..? ¿Con eso algo cambiará, ó mágicamente su corazón nos amará? ¡Ojalá fuera así! Pero no lo es! Entonces lo mejor que podemos hacer es reciclar todo ese amor que sentimos y démoslo a alguien más. Te sorprendería saber quien te podría amar..!

Entonces, como resultado… todo lo que vuelva a nuestro camino pesado, no merece ir en nuestra maleta. Así que es hora de soltar, sí, aquí mismo, y ahora, para seguir el camino.

‡‡‡‡‡‡‡

Todo camino lleva a algún lado
Podenos ir solo o acompañados,
Toda maleta trae cosas nuestras
Unas guardadas y algunas puestas.

Lo que es pesado, triste y sombrío
Va entorpeciendo así el recorrido
Si el camino se ha de disfrutar
Muchos lastres hay que soltar.

Dolores, tristezas
Pérdidas, rencores
No sirven ahora,
No suman colores.

Así que si la vida
Has de vivir realmente
Suelte lo que te amarra
Libera tu mente.

Dejé tirado  ahí, en el medio del camino, lo que por mucho tiempo hizo peso en mi maleta, y a partir de alli, eres de mis  más preciados tesoros en el equipaje de mi vida. ♥

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13 comentarios en “Andemos el camino… livianos

  1. ¡¡Awilda estás sembrada!! ☺
    Me ha encantado y estoy de acuerdo contigo. Hay que vaciar esas pesadas maletas que arrastramos porque ya no podemos cargar más con ellas. Y hay que hacerlo ya, para dejar hueco y espacio a nuevas vidas.

    Besos

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    1. Jajaja sé cuál es esa canción y efectivamente las penas pesan en el corazón. Pero como dice esa misma canción “más allá del sol habrá un lugar donde el sol cada mañana brille más” la voz de Nino, única.
      Y pensar que a veces la mitad del camino la hemos pasado con una maleta tan pesada que no nos dejó disfrutarlo… Por eso, a vaciar ese equipaje y a seguir contentos el viaje

      Le gusta a 1 persona

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