La vida como una madrugada… de pocos

Pensando un poco…

La vida es como una eterna madrugada.

Somos seres rodeados de otros seres (en algunos casos muchos, en otros un poco menos), sin embargo como en cualquier madrugada, es válido preguntarnos ¿quien despierta con nosotros? Y no hablo del que respira al lado tuyo mientras duerme, sino algo más allá.

Como en un gran edificio, con muchos departamentos, nuestra madrugada transcurre a solas, y cuando mucho, con muy pocos.

Y queremos excusarnos dentro de nosotros mismos, diciéndonos: -Es que es muy temprano, por eso no han despertado (aunque vamos viendo que el día avanza y que la luz se va abriendo paso)


Como en la vida siempre vamos a sentir algo, creo que por eso se prolonga la madrugada.  

Hay sentimientos que no son para compartirlos con muchos, y menos con los que tienen su luz apagada y duermen, haciéndose impenetrables a la hora de abordar estos temas. Otras veces, se siente en modo “madrugada” porque simplemente se está fuera del orden convencional de lo bien visto, por tanto es silencioso, como el ruido tenue del día sin despertar.

Hasta que la madrugada va pasando y el día llega, y realmente comprobamos que no eran que estaban dormidos (los que no despertaban), si no, que simplemente no estaban en nuestra vida…


Para los que duermen y ni siquiera nos ven,  siempre será demasiado temprano para estar con nosotros (no van a perder su sueño) o quizás para ellos no existe la  necesidad de encender su luz para decirnos “aquí estoy ” porque es que definitivamente, no están.

Para esos, nosotros somos una madrugada más, a la que no quieren despertar… no hace falta.

Yo? Soy de las que me gusta disfrutar de cada etapa, con el sol saliendo o sin él, aún el silencio de la soledad de mis muchas madrugadas. Yo soy, de las que me gusta estar.  Despierta, en mi madrugada perpetua… de pocos.

Colgados del sentimiento…❤️

El Amor cuando llega y se adueña de nosotros… ¿Quién puede desalojarlo?

Sus cuerdas son invisibles, pero nos amarran; su fuerza es sutil pero totalmente poderosa.  

Hay quien habla despectivamente del que siente amor y continuamente le invita a “bajarse de la nube” y pisar el mundo real… ese donde el Amor  va vestido del color de la moneda más cara y se limita al tamaño del interés que domine.

Pero, a pesar de todos esos argumentos respetables y válidos para los que lo justifican por su experiencia, los que respiramos dentro de las paredes invisibles del Amor, no es que caminamos sobre las nubes   (que dicho sea de paso es una sensación inigualable), es que simplemente pendemos de él.  

 El Amor no suelta, no se olvida que te tiene, no te abandona a la sola fuerza del viento…  aunque parezca muy frágil, es capaz de mantenernos pensando en hacer bien, porque simplemente esa es su naturaleza.

Y habrá quien diga que eso es pura utopía del más rancio romanticismo que patalea, en vísperas de su anunciada muerte… sin embargo valdría la pena preguntarnos ¿si no anhelamos que alguien sienta por nosotros un amor así tan bueno? La respuesta es positiva, todos necesitamos que alguien nos ame bien, por tanto ese sentimiento existe para nosotros, y los que colgamos de él simplemente estamos destinados para darlo.

Complejo e incomprensible  para los escépticos… profundo para quien está dispuesto a sentirlo y sobre todo entregarlo.

Aquí vamos… colgados, dejándonos ver, amando. ❤

Enero y un atardecer… entre paréntesis ( 💭💞 )

El atardecer de hoy me habló de los límites normales de la vida... los paréntesis entre los cuales nos movemos (pataleamos y a veces nos resistimos)


Todo empieza en un extremo… y termina en otro…


Y la vida es todo eso… con sabor rico, río profundo, caudal tormentoso y loco e intensos sentimientos.  Esos mismos que podemos respirar y sentir en medio de ambos paréntesis.. uno que nos da la bienvenida a esta experiencia y otro que tan solo nos despide.


Solo me resta pensar 💭 sobre esas palabras que están escritas entre ambos (… …….)

Palabras que llegan, que son oídas, palabras que no se expresan, que están escondidas.  Palabras que un día dijeron lo que sentía, palabras que hoy se quedan sin melodía.  Palabras que saludan, palabras que despiden, palabras que se esperan o palabras que fluyen. Palabras sin sentido, palabras con tu nombre, palabras que no he dicho, palabras que te asombren.

Y tú paréntesis… que encierra?

Qué reflejar… desde el suelo?

Nuestras propias situaciones difíciles, se convierten a veces en la mayor justificación para que lo mejor que tenemos para entregar u ofrecer de nosotros mismos,  sea reprimido, guardado y hasta dejado sin que llegue a su destino.

El sentirnos en el suelo por algún desengaño, maltrato o quizás desilusión, nos puede hacer creer erróneamente que hemos perdido toda facultad para mostrar y expresar no solo algo bueno, sino lo mejor que hemos cultivado en nuestro ser, y no es más que el sentimiento que podamos experimentar.

Es cuando estamos navegando en el mar de la aflicción, que seremos los primeros beneficiados si nos atrevemos a reaccionar desde la luz de quien aspira salir de la tempestad, antes que simplemente resignarnos a hundirnos y desde esa tribuna atrincherarnos el resto de la travesía.

Se que a veces solo provoca “mandar el mundo al rincón ” y quizás nuestro *mundo* lo ocupe una sola persona (o varias o algún objeto o situación), pero eso que llamamos “mundo” más temprano que tarde volverá y tendremos que lidiar con él o ello, así que lo mejor que podemos hacer es manejarlo de la manera más viable y asertiva posible.

A veces el telón de lo que está mal, es el marco perfecto para que mostremos la forma diferente de hacer las cosas y el placer que da el sentir esos sentimientos que en realidad embellecen lo que somos desde adentro.

Nadie dice que el suelo, es el mejor lugar para estar… pero si nos toca estar ahí, de tanto mirar al cielo, contagiémonos de el, y simplemente seamos su más fiel reflejo.

Cuando vemos lo que queremos ver…👀🙈

El lente de nuestra mente es maravilloso… sin embargo a veces nos juega unas malas pasadas y quizás allí entra más lo que sentimos, que lo que realmente está ante nuestros ojos.

Movidos por las emociones (y pasiones) no resulta difícil ver lo que realmente no vemos y eso es atribuible de alguna manera, al resto de los sentidos… que de alguna manera (mágica o trágica) se afectan por lo que sentimos.

Entonces nos encontramos viendo lo que no está ante nuestros ojos o lo que es peor, obviando lo que se muestra de todas las maneras y escuchando lo que nuestros oídos quieren escuchar y no lo que realmente nos están articulando.

Entonces ¿que hacer ante el “arrebato” de nuestros sentidos, bañados por completo de lo que sentimos? 🤔

Podemos contar hasta 8 y decir: Ya va, esto es lo que es… o lo que yo imagino que es?  Seguramente si lo pensamos en frío, descubriremos (así no nos guste mucho) que el asunto es diferente a como inicialmente llegamos a percibirlo.

Ver todo y sentirlo todo desde la perspectiva del amor, hace más placentero el camino; sin embargo valor todo alterado por una emoción incierta nos hace conducirnos como meros adictos de ellas. 

El equilibrio es necesario... y lo dice alguien que arrebatarse por lo que siente es lo que más fácil le sale, pero sabiendo que eso mismo a veces no nos deja ser objetivos, vale la pena no creer “a priori” en lo que vemos o mejor dicho en lo que creemos ver u oímos.

👀👂🏽🖐🏽👄👃🏽

Los sentidos trastornados
Pueden traernos problemas
Y se convierte en dilena
Aquello que hemos pensado.

Aunque a veces nos provoque
Irnos de una y darlo todo,
Debemos encontrar el modo
De que sea cuando nos toque.

No se, no lo he aprendido
Tampoco lo tengo resuelto
El dominar lo que siento
Y menos el darle olvido…

Pero vale la pena evaluar
Lo que vemos, lo que oimos
Y no sentirnos demás, 
Donde estamos hoy metidos.

Por fuera frío … por dentro fuego 🖤❤


Piel de acero, impenetrable
Tacto que jamás resbala,
No se enciende, no se excita
No hay un grito en su antesala.

Paso frio, indiferente
Mirada de ojos que no queman
Seco el labio, lisa la frente
Sin un rictus y hasta sin penas.

Manos quietas, mutiladas
Que no tocan, que no sienten
Mente fria y alejada
No hay pasión solo la muerte.

Apariencia de control,
Nada es, nada se espera
Más detrás de ese telón
La lluvia cae, todo lo riega.

Deseos que nacen, para quedarse
Llama no vista, que se encendió
Sentidos al borde de inquietarse
Incendio que prendió y todo quemó.

Detrás de la apariencia, es otra cosa
Placer y llama que se agita,
Versos que queman, siendo rosas
Amor que se siente, cuerpo que grita.

La quietud se va, no existe
En esa realidad que está escondida
Tan solo que a ratos va y se desviste,
Sin que nadie sepa que no esta dormida.

Fria y seca, no hay nada
Pero es así como se ve
Alma vibrante apasioanda
Cuerpo que siente, esconde el ser.

Dias transcurren, tiempo se va
Lo que se siente, se controla
Una mentira y otra más

No es verdad… lo que sentimos

No se apaga con las horas.