Marchitarse… morir 

Cuando decidimos cortar una flor de la planta que la contiene, debemos estar preparados también para verla marchitar.

Aunque prevalezca su color por un tiempo, sabemos que pronto se acabará.

Del mismo modo, quien decide terminar con algo, llamarse relación de trabajo, de amistad o de amor, y de todas maneras continúa en el mismo lugar… quizás de forma explícita o tácita, simplemente está asistiendo a la “crónica de una muerte anunciada “.  Pretender que siga respirando lo que no tiene pulmón, es saber que te resignaras a una vida artificial.

Si quieres ver florecer, solo tienes que sembrar (y cuidar), sino confórmate con la ilusión de la flor cortada, por unas horas.

5 comentarios en “Marchitarse… morir 

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