Atardecer de Febrero… libre en mi pensamiento 🌅💭

Hay momentos que nos sentimos literalmente, atrapados.  ¿Te ha pasado algunas vez? Que simplemente dices o te dices: – No voy a poder, no hay forma… no existe ninguna salida u opción.

Ciertamente a veces no existe ninguna puerta en el lugar donde estamos, y casi que la palabra “resignación” juega a querer quedarse haciéndonos compañía.  Sin embargo, si realmente queremos, podemos creer y al fin crear una “ventana” en nuestro pensamiento, por la cual podremos salir.

Quizás no tenga la longitud a la que estemos acostumbrados para observar todo desde la comida perspectiva que estamos acostumbrado, pero nada, y sobre todo nadie tiene por qué limitar lo que seamos capaces de observar y disfrutar a través de nuestra ventana.

Esta tarde quedé “atrapada” y el atardecer se escapaba, y tú Cielo, con él… y encontré una salida en mi pensamiento; una centanita se abrió y sin más te encontré.

Como lección de esta tarde me llevo:

No podemos evitar que las limitaciones lleguen, pero si podemos liberarnos de que ellas nos limiten a nosotros.

Cuando vemos con  corazón, las circunstancias pierden el poder de quitarnos el disfrute de lo único que tenemos a nuestro alcance: nuestros pensamientos y el ahora.


Cielo… tus colores, que me encantan…

Me encantan los colores del cielo..!

Es como una paleta espectacular de posibilidades, donde “si no existe…. simplemente lo inventamos”.

Recoge sus emociones y las expresa en ellos. Algunas veces son tan brillantes e intensos que al verlos me estremecen. Otras son tan sutiles, que la ternura se cuela en mi alma como ganas de abrazarte.

Cielo, eres igual y a la vez, siempre distinto. Aunque tu inmensidad da el mismo mensaje continuamente, cada vez que te veo, estrenas en mí un nuevo pensamiento que me invita día a día a sacar del paquete del estreno este sentimiento que no se cansa.

Te miro y es una mezcla de lo que hay en mi y en ti, por eso me siento como me siento contigo, Cielo.

Nadie puede describir
El color de un sentimiento
Porque al poderlo sentir
Se ilumina el firmamento.

Lo que vemos desde abajo
Se hace lejos, inalcanzable
Y seria un duro trabajo
El tan solo acercarse.

Si el amor nos hace ver
Cambia nuestra perspectiva
Miramos ya desde arriba
Lo que no podia ser,
y lo podemos volver
Alcanzable en esta vida.


Cielo cuando yo te veo… aunque lejos has de estar, se que te puedo TOCAR con este gran sentimiento.

Febrero rápidamente…

Febrero avanza con una rapidez que asusta..!

Es como un recordatorio que estos que llamamos vida, se va ¡consumiendo, ya!


La belleza de los días es sin igual… como el marco perfecto de una continua despedida… única e inolvidable.

Y todavía, creemos que tenemos tiempo para dejarlo…¡para después!

Si, para después, en el próximo atardecer, en el amanecer de mañana…


¡Cuánta soberbia en nosotros!!!  Los que alguna vez, lo dejamos para después.

Los después están llenos de temores, de argumentos, de delirios vacíos, de excusas sin pie… de máscaras apretadas, de aprobaciones compradas, de obligaciones gastadas.  Después, es el argumento de quien esconde lo que siente hoy, lo disfraza e inevitablemente se lamentarà “después” cuando ya no hay nada que hacer.

Cada espectáculo de Sol y Luna nos dejan en claro que se van cumpliendo los ciclos, que el tic tac eterno avanza, que no hay nada que esperar, porque en el fondo y aunque no lo queremos aceptar; no hay nada que perder, porque nada nos podremos llevar.


-¿Aferrados a qué? Me preguntaba el Sol, a ver si en nombre del género humano, tenía alguna respuesta.

– A nada… a tonterías, a excusas cosidas a nuestra piel, a sin sentidos disfrazados de retóricas elocuentes, a simple miedo a sentir, Sol, es eso, somos un montón de cobardes, que blindamos nuestros sentimientos cubiertos de concreto endeble de papel... porque ante lo que se siente, no hay fuerza que logre eliminarlo de un solo golpe.

– Eres drástica, amiga -me dijo-. Yo admirándole en medio de estas tardes, respire profundo y me quedé en silencio, disfrutandole.


-Hasta la oscuridad tiene su expresión en la noche, continuaba sacándome conversación Sol, aún en sus últimos estertores. -Entonces ¿por qué temer? si tienen la oportunidad que ningún otro ser vivo tiene sobre esta tierra, que es la de expresar hasta audiblemente lo que en su ser sienten?

-Por eso somos “humanos ” que rima con “complicados”, dije casi sin sonido en mi voz, pero igual alcanzó a oír, y la tarde junto a él.

-Mira por tu retrovisor… dijo la tarde


Yo, simplemente le seguí obediente. Miré por mi retrovisor.

El Sol, ya dejando el día dijo:

-Lo que ves hacia atrás, ya no será más, no se vuelve a repetir… eso ya se consumió, queda solo que aproveches lo que está todavía a tu vista.


Y Luna en ese día, aunque ya no estaba llena, alumbraba con esmero.  Era lo que me esperaba.

Y llego el día de hoy… con tantos pensamientos, como colores había en el Cielo.

-¿Te atreves a dejar lo de ayer, en el retrovisor? Iba preguntando el día 

-Si, las lágrimas de ayer ya se secaron, hoy quisiera una sonrisa.


El día siguió a pasos agigantados, entre unas cosas y otras… y pensamientos que no abandonan.

El atardecer nuevamente hizo su despliegue y yo escuchándole plácidamente me atreví a colgar mis pensamientos en la pared de lo eterno, en cuyas líneas dejo  de lo que pienso y siento, irremediablemente.


Febrero que te vas rápido, como uno de estos atardeceres…


Pero yo, sigo aquí… ya sabes y el Amor me retiene.

Me quedan los porque que Sol me dijo, revoloteando en mis sentidos… ¿ temer a qué?

Un día para el amor… mejor la vida!💓

Cual es el día para el AMOR?

Hace apenas dos días, por estos lados, nuestro global azul, se estuvo celebrando el Dia del Amor y la Amistad, el Día de San Valentín o el Día de los Enamorados... como  quiera que lo puedan llamar, suena a Amor por todos lados.

Y me pregunto: ¿Cuál es el día para el AMOR?

Soy de las que piensa que el AMOR es:

Un pasado y un futuro en presente continuo, en el que solo queremos entregar lo mejor que tenemos y somos, a la persona a quien amamos (aplica singular y plural).

No es cuestión de un día, o dos o diez; se trata más bien de “un día a día” en el que se esté dispuesto a estar ahí para alguien más, que para nosotros mismos.

El AMOR es como una pequeña semilla que la sembramos en el corazón de alguien… y a veces pasan los días (muchos) y no vemos que nada ocurre, pero allá adentro, el milagro se está gestando y en algún momento el brote de un “Te Quiero” se atreverá a salir desde el alma de alguien hacia nosotros.

Circunscribir el AMOR a un día, es quizás práctico para algunos; porque están muy ocupados, porque ven la vida como un “marcar tarjeta y cumplir” o porque simplemente el sentimiento alcanza para solo eso… un solo día.  Y no soy quien para decir  que esté del todo malo (pero mucho menos, bueno jajajaja) porque si eres de los que se acuerda de expresar amor en un día específico, pues entonces, aprovéchalo al máximo y “date con todo”, pues para el resto de los días , tendrás el tanque de amor, en estado de escasez o peor aún “vacío”.

Del mismo modo, delimitar la celebración de un sentimiento a un día, es como querer meter el mar entero en una botella...  solo tendrás una representación de su agua dentro, más el mar es muy inmenso, para poderlo encerrar.


Otro pensamiento que me ha dejado ese día en el que “Cupido” andaba por ahí revoleteando bajo, es que se asocia el amor o el estar enamorado (y se que habrá quien diga que son dos cosas muy diferentes, pero déjenme aplicarlo para este caso, solamente) con un bebe que anda lanzando “flechas” de amor por aquí y por allá… y me vino una pregunta entonces: 

-¿Será que por eso actuamos como infantes cuando nos enamoramos..? incluyendo las pataletas que hacemos cuando no nos “paran” lo suficiente.  Habrá muchas teorías al respecto, pero, lo cierto es que cuando el proceso del amor comienza en uno, tenemos actitudes de chiquitines… somos capaces de llorar porque no nos dijeron hola o encogernos de hombros al pensar que no nos quieren y de la misma manera sufrimos de alegrías que provienen de  atrevimientos que no son normales en nosotros, simplemente aparecen; así como si fuéramos un crío más.

Sin embargo, lo que más me hace pensar en función de estos días, de esta celebración o de cualquier cosa que tenga que ver con el AMOR, es que no tenemos el derecho de “archivarlo” y dejarlo ahí. No, si lo sentimos… tenemos la responsabilidad de expresarlo, y eso no tiene que ver solamente, con la respuesta que se obtenga.  El sentimiento que es “guardado” termina siendo una carga pensada en la mochila de nuestro camino, porque la naturaleza del sentimiento mismo es, ser entregado.  Los medios y las formas, pertenecen a cada quien, en el contexto y la situación que toque, pero la esencia del Amor va con la entrega.

Si has sentido uno que otro “piquete” por ahí y no sabes que es… revísate, no sea que tengas una de las flechas de cupido en algún lado y te estés resistiendo por no darte cuenta.

Si sientes que estás actuando como un chiquito, reclamando la atención de alguien, aunque no lo digas… ¡cuidado! No sea que estés contagiado(a).

¿Será que el Amor ya te ha llegado?


Y se que el AMOR es mucho más que Enanoramiento, y que a este último algunos “científicos del sentimiento” le vaticinan una duración máxima de tres años, solo puedo levantar la bandera de mi experiencia y humildemente decir:

No siempre sucede igual con todas las personas. 

El AMOR es definitivo, pero igual a todos les encanta sentir y experimentar el enamoramiento, la pasión que recorre, el frío en la espalda, la mano que tiembla, la excitacion que no cesa.  Y aunque la estadística dice que eso es pasajero… hay casos de casos, en los que parece que “Cupi” vamos a decirle así de cariño, tiene flechas de repuestos y cuando al fin creemos que nos vamos a librar del vaivén de la excesiva emoción por alguien… otra vez somos preso de ello.

Para los que no se han atrevido a conquistar o a dejarse conquistar, no esperen a que el bebé del amor, el de las flechas se vuelca grande y frío , aprovecha la oportunidad que tengas… no dejes el amor en el archivo, porque sino, la vida será como un viejo documento guardado y sin uso.

Yo? Ya sabes, soy de las que en esta etapa de mi vida, aprendí a decir: Te Quiero (cada vez que las ganas me lo indican). Que todos los días me suenan a Amor cuando quiero entregarte algo, y cualquier excusa me parece válida para decir:  ¡presente!  Algunas veces puedo pasar por tonta, por hacer esto… pero decidí no esperar muchos años más (que posiblemente no tenga) para al fin decidir hacer algo por lo que siento (creo que “Cupi” gastos todas sus flechas conmigo🙈)

Así que…

¡Escribe, llama, aparécete… haz algo! Hoy es el día del Amor (en presente continuo)

Febrero… un día en espectáculo continuo

El día hoy comenzó vestido de ¡espectáculo!

Luna alumbraba brillante, como para que la atención en el cielo no decayera.

Los arreboles adornaron su entorno.  Me hicieron cosquillas en el alma, me pintaron un cielo que decía… ¡Si es posible!


La belleza se expresaba hacia todos los lados que mis ojos alcanzaron a ver… y es queda definitivamente “ver ” es cuestión de corazón.  La belleza viene envuelta en descubrir lo que hay…


El amanecer fue un “cuadro” de luz y color.  Pinceladas perfectamente difuminadas adornaban el cielo.  Los pájaros revoloteaban complacidos admirando la belleza, al igual que yo.


Aún cuando la claridad fue total, la belleza no se fue.  El espectáculo simplemente continuó.


Y la tarde trajo luz y un especial esplendor.  Ahora entiendo porque Luna es capaz de brillar de la forma que lo hace, al recibir la i fluencia del Sol en sus encuentros.  Su pitencia sobrepasa lo que a simple vista podemos ver.  Y ella lo refleja.


Sin embargo, si esplendor no le impide despedirse cuando es hora de marcharse.


Fue un espectáculo continuo, sin lugar a dudas. Hoy ha sido de esos días que merecen ser expuestos como el milagro que es… uno al alcance de nuestros ojos y corazones.


Y el sello de lo sublime, con el que comenzó, igualmente lo llevo impreso también al decir, adiós.  Terminó vestido con su traje de espectáculo… eso me dice que no era prestado, sino que realmente le pertenecía.

Tú eres parte de mi espectáculo, de los colores y de la magia del día.

Cierto que a ojos cerrados, a veces percibimos más?

Caminar por nuestros pasillos internos requiere de estar atentos, y de que la luz del querer conocernos, se encienda.

A veces es mejor silenciar las voces externas, y cerrar los ojos para comprender realmente quienes somos.

Que hay en nuestro interior 
Dudas, confianza… dolor?
Hay una luz que alumbra
Ante cualquier situación?

No sienpre con ojos abiertos
Avanzamos el camino.
Y al pasar cualquier desierto,
Quizas estemos perdidos.

Por eso en algun momento
Cerraremos nuestros ojos
Para cuidar sentimientos
Ellos seran los cerrojos.

Cuando afuera se hace oscuro
Y el camino se ha acabado
La luz de nuestro interior
Nos hará ir mas liviano.

Con los ojos aún cerrados
Se ve con más  claridad
Ese cielo que nublado
Hoy nos  parece que está.

Qué encuentras cuando cierras los ojos?

Tocar… y ser tocado 

La vida se trata de tocar… y ser tocado.

Podemos escoger las formas más inadecuadas para hacerlo o las que más sentido tienen.  Y de eso dependerá el poder estar cerca o lejos.

Tocamos para que sientan nuestra conexión, presencia, certezas…  nos dejamos tocar y recibimos el calor de un alma, el placer de un sentimiento, la esperanza de una promesa.

Del mismo modo, también  podemos elegir el ser  una dura y fría superficie donde quien toca se estrella o una suave y cálida, donde provoca permanecer hundido.  La elección primaria de seguro aumentará las posibilidades de seguir solo el camino.  La segunda hace posible una mano en el camino.

En esta hora, te tocan mis pensamientos, que llevan de esos sentimientos que ya sabes.

Simplemente soy quien se acerca y toca.. a tu puerta, a tus pensamientos, a tu cuerpo.  Por favor, abre, comparte y siente.

Cuando tocamos, dejamos parte de nosotros en ello,
No hay prejuicios, ni desprecios y los miedos se han marchado.

Cuando tocamos al otro, siente que el amor le ha visitado,
Que la esperanza ha nacido,
Que es posible ser amado
.