Cuando amanece así…

Cuando amanece así… simplemente siento que es una invitación a soñar, a andar por ahí arriba, a dejarme llevar .


Es uno de los momentos en que da la certeza que no hay límites, que junto al brillo que va tomando el día, también puedo colarme por ahí y dejar los obstáculos a un lado y simplemente subir… subir a tocar a Cielo.

Estas nubes de hoy, me invitan a un paseo matutino, saltando entre posibilidad y posibilidad, sintiendo que puedo ir a tu encuentro y saberte allí, esperándome.

  • Cuando amanece asi, me doy cuenta que también ha amanecido en mí, que estás allí, latiendo asi…
  • Cuando amanece asi, mi susurro con la brisa te llega, y puedes oir aún desde este lado que estoy aquí, aquí… para ti.


Cuando amanece asi, pienso en ti (una vez más)

Amanece hoy… no mañana, ahora 

Aunque las nubes lo envuelvan todo… el día insiste hasta que muestra su esplendor.

No se amanece mañana, se amanece ahora, se siente ahora, se vive ahora.  El alumbrar es un mandato en presente, al igual que el sentir para quien tiene un corazón que realmente late…


Amanece ahora… siento ahora 

Lo que sentimos… reflejo… las flores 🌺 🌼🌷

En el camino de la vida , guardamos alguna  semejanza o reflejo con las flores, ya que también  tenemos diversos momentos.  

Algunas veces  como flores nos mostramos, aparecemos,  de manera exuberante, como flor que abre para ser vista…  simplemente cuando alguien nos llama la atención,   nos acercamos  porque  sus atributos nos mantienen atentos de alguna manera, pero como flor al fin, ocurre que solo somos  tomados para ser contemplados, para embellecer el lugar y nada más.

Otros veces tal vez,  vamos en modo menos llamativos, pero nuestra intención es ser más constantes.  Exhibimos colores  no tan vivos, de esos que duran más , para estar presentes día a día en el paisaje de la vida (quizás de alguien). Cuando esto ocurre, podemos  ser fácilmente obviados, y luego vienen los lamentos al   comprobar que hay un gran vacío cuando ya no florecemos y nos extrañan…


Unos veces somos más tímidos, solo miramos y escondidos entre la espesura de lo que nos rodean, solo pensamos, sin atrevernos a decir mucho.  Aunque si nuestros pensamientos se escucharán… podría derrumbar el mundo que conocemos .


También a veces nos vestimos de quietud, invocamos la pureza y simplemente nos quedamos ahí… sin más, respirado paz y compartiéndola con otros. Los pensamientos se dan de baja, para que no se agite el sosiego que se respira.


Hay momentos que solo nos reservamos... no enseñamos lo que somos con facilidad, quizás porque una herida nos marcó.  En tales circunstancias nos vestimos de muchos petalos y quien se acerca realmente, es quien nos conoce.


Pero hay otros instantes, en que somos vibrantes... nos dejamos arrastrar por la pasión y nos desbordamos, nuestros colores no pasan desapercibidos, y es que lo que sentimos no se puede esconder, ni aún ante la ausencia del receptor de ello.  Simplemente somos intensos.


Abrimos nuestro corazón y es descubierto, ya no hay nada que perder y simplemente lo expresamos.  El sentimiento es tan fuerte que el color que nos embarga dura por mucho, mucho tiempo.


Y luego la vida nuevamente nos invita a lo normal, a lo cotidiano, a lo que nos mantiene en la línea delgada del “deber ser”…

Pero por dentro, nuestro interior es como una flor viva, de esas en que los colores arden en nuestros pensamientos…


Mira una flor… recuérdame en sus colores y ten la certeza que como ella, en algún momento tendré tu atención. 🌸  

Un atardecer de Abril…. maravilloso

Contemplando este maravilloso atardecer…

Hay lluvia que se antoja en otro lugar, como el amor que se escurre de un corazón a otro, desaprovechando el anhelo de alguna parte, pero es así; simplemente aquí no cayó, pero sí en otro lugar.

Este Abril trae lecciones bajo el cielo, diciendo: 

La mirada general solo puede dar una idea de lo que podemos encontrar.

Hay cosas que se ven tan pequeñas, pero que pueden ser mágicamente grandes, y cosas grandes que al acercarnos terminan siendo insignificantemente pequeñas.


Para unos, puede ser una pequeña nube, o un pedacito de ella que se despega..

Para otros la totalidad del cielo… donde podemos navegar al compás de nuestro sueños.


Si no nos atrevemos a acercarnos a y a ver tal como es, en tan solo un segundo todo cambia y nos lo habremos perdido.

Abril, tienes la intensidad de un silencio que ahoga pensamientos y sus gritos.  Cielo, tienes la majestad del mejor sentimiento y la sencillez que lleva a simplemente entregarlo.  Yo, simple humana que te observa, te siente, te piensa.


Por eso me acerco, al punto de creer que te toco… si, como ya sabes que lo hago, al filo de la inmensidad y con el borde de lo sublime rozándome el alma.

Abril, gracias por otra tarde, en la que Cielo me envuelve.

Bailar… al compás de qué música?

       

Por mucho que otros traten de cambiarnos el ritmo, bailaremos mejor al son de nuestra melodía.

A veces la amabilidad o cortesía nos puede llevar a salir al centro de salón y acompañar en el baile a quien no queremos, pero no nos engañemos, eso pronto acabará.

Somos la música que hace vibrar el paso de nuestra propia melodía y ese es el ritmo que bailaremos de forma natural.

Escuchemos nuestra música y disfrutémosla, porque esa será la que podremos compartir con los demás.

Sembrar… amar, paciencia en la espera 💗

Sembrar es un proceso para lograr la cosecha…

No es algo instantáneo, aunque vivimos en el mundo de lo “express“.

Lo que se siembra, así también como el AMOR, lleva su tiempo.

Sembrar un planta, sembrar un sentimiento, requiere de que seamos poseedores de una semilla, que sintamos algo.  La tierra o el corazón donde caiga lo sembrado, también determinará al fin, si logramos cosechar algo o no.

El proceso incluye sembrar y esperar (en el proceso cuidar) lo que hace que en nosotros se cultive la virtud de la paciencia.

Las plantas germinan mágicamente ante nuestros ojos, brotando sin que podamos acelerar o detener el proceso.  El amor puede ir dando indicios de germinar en el corazón de alguien más, sin que podamos hacer que su intensidad se manifieste de una forma u otra.   En un proceso y otro, luego de hacer todo lo que está en nuestras manos… solo queda  esperar con paciencia la cosecha.

Si hemos sembrado un árbol que de frutos, en algún momento tendremos canastas llenas de ellos… si lo sembrado ha sido AMOR, del bueno… sin necesidad de contar el tiempo, el amor se manifestará para nosotros, por cualquiera de sus vías (quizás algunas desconocidas hasta ese momento)

El que quiere sembrar
El que quiere amar
Esta dispuesto a cuidar
Para luego cosechar 🍀

La esperanza es un fruto que tienen aquellos que han cultivado la paciencia.

Por eso siempre te espero…❤

Abril silencioso… que grita 

La tarde de este Abril me recuerda, que no se necesita hacer tanto ruido para ser escuchado.

Este tenue color de Abril en su atardecer, pareciera sutil y desapercibido, pero en sus matices hay fuerza y encanto. 

Las horas han transcurrido como haciendo antesala a la belleza de esta hora.  El calor aumenta y sin embargo, la brisa es suave… es una mezcla de ímpetu con calma que solo el cielo es capaz de reflejarlo. 


El sol en sus últimos estertores ilumina con majestad, a pesar de la apariencia tenue que le dan las nubes sobre él.

No importa cuantos problemas nos cubran, nuestra luz puede brillar.


Y en un mismo es escenario se presentan tomas diferentes… la vida es así.  En el mismo camino que nos toca transitar, nos encontramos con diversas situaciones que tendremos que sortear.  Aunque parezca definitivo lo que nuestros ojos pueden admirar, basta solo voltear a un lado, para comprobar qué hay algo diferente, que todo puede cambiar.

Abril, tu que avanzas en tus días, y con ellos tus lecciones, en esta tarde yo siento, que me inundad tus colores…


Desde una ventana, la de mi alma, sigo viéndote a ti… Cielo.  Me pierdo en tu inmensidad, y todo lo que me impide llegar hasta ti, siemplementr se vuelve pequeño.

No hay nada que nos límite más, que el pensar que jamás habremos de alcanzar lo deseado….


Sigo aquí… de la mano de Abríl, queriendo compartirte lo que siento, lo que se traduce en los pensamientos que escribo.

Este atardecer me dice, que vale la pena seguir, que vale la pena amar… a pesar de cualquier cosa, que nos pudiera pasar.

Este atardecer me abraza, y yo con el también te abrazo.


En este silencio que grita, va la intensidad de lo que siento… como los colores de este Abril, que de forma sutil es también intenso.