Otro amanecer despierta..!

A pesar de cualquier situación que suceda aquí abajo,

Por mucho dolor y horror, así amanece temprano.

Y es como una esperanza, en medio del descalabro,

Que da la lucha entre hermanos, tal como en un plan macabro.


Amanece y es la lucha de la luz contra la oscuridad,

Amanece y se escuchan gritos contra la mediocridad.

La razón no es de unos solos, la razón es compartida,

Igual ocurre con los errores y hasta las causas perdidas.

No es responsable uno solo ante un fracaso tan Grande

Es necesario estar claro que así, no hay nadie quien gane.


Amanece y me recuerda, que debemos aprender

A escoger quien nos gobierna, si queremos renacer.

Un día oímos decir : -Cualquiera es mejor que éste (con respecto al que mandaba en ese tiempo)

Hoy casi que se repite el mismo grito insolente.

Amanecer significa, que la luz ya alumbró 

El dolor sirve si aplica y la lección se aprendió.

🌤Amanecer a las ideas, a las causas de La Paz 

🌤Amanecer al amor, eso nos hace avanzar.

🌤Amanecer es cambiar aquello que separaba 

🌤Amanecer es ayudar al que pierde y gana.

¡Estamos llamados a Amanecer, a Despertar!

Duerme…

Entre pensamientos de la noche, te alcanzo
Mi mano como el aire, te roza
Una palabra entonces, dice tanto
Como el color más bello en una rosa.

Un susurro de estrella, que te llega
Destellos de su luz, acompañando
Esta noche encendidas todas ellas
Una palabra de amor te van dejando.

No me buscas tú, pues no me ido
Como noche, a veces soy eterna
Pero alguna vez será el olvido
Quien separe tu cielo de mi estrella.

Mientras, por aquí estoy, la noche sigue
Abrazando como yo, tu cuerpo vivo
Sueña, porque en ella tu recibes
La pasión de lo que soy, en lo que digo.

Noche, silencio, estrellas…
Constelaciones de amor alucinando
Noche, junto a ti, la más bella
De las horas que en mi vida van pasando.

Cierra tus ojos ahora, sueña
Y yo te miraré en toda mi noche,
Hazlo y dormido yo seré tu dueña
Sin temores, sin límites, sin reproches.

Solo duerme…

Mayo… una semana de buscar rosas entre las espinas… 🥀 😞

Mayo, el mes de la flores… ese que arropa días de colores con una primavera que se manifiesta en unas partes del mundo, de forma muy marcada y en este lado del globo, con flores que vienen luchando con una sequía que esta vez por este lado del meridiano no se dió (llámalo fenómeno del niño u otro).


En estos días pasados, también hubo celebración en ese país del día de las Madres, y por tanto se esperaba que también el ambiente fuera de flores; sin embargo las espinas abundaron una vez más en mi amada Venezuela.


La semana transcurrió entre manifestaciones de los que dicen defender los derechos de todos.  Se trancan las vías, la basura corre por las calles, se levantan alcantarillas que han costado tiempo, dinero y reclamo de los mismos ciudadanos para que las pongan. En fin el caos abunda.

Y en medio de eso, el lado sublime de la vida; que a pesar de todo no cesa de decirme en este Mayo, que las cosas pueden ser de otra manera.


Encontrar color en el camino, a pesar de la violencia entre unos y otros, es como un pequeño milagro que podemos disfrutar aunque sea por los segundos que nuestros ojos duran observando el silencio de lo bello, acallando un poco los gritos de la barbarie.


La semana ha sido de situaciones extremas, ruidos de protesta, sonidos de perdigones, bombas lacrimógenas y hasta balas…


Resistencia que no cesó ni aún con arremetidas más fuertes por parte de los que brindan “seguridad ” al pueblo, entrando hasta residencias privadas a simplemente perseguir a los que levantaban la voz por justicia (aunque a veces también de forma injusta).  En un conflicto de estos NADIE  gana.  Sentirse inseguro en su propia casa, y que las balas y gases rocen las paredes del hogar, no es una experiencia digna de vivir en un país construido bajo los ideales de libertad e independencia.


Ese edificio de vidrios verdes, es el lugar donde trabajo y del que tuvimos que salir a la carrera esta semana, creyendo que podíamos resguardarnos en la casa de una amiga que amablemente quiso socorrernos, para encontrarnos luego tristemente atrapadas en el fuego cruzado de los que manifestaban y quienes les reprimían.

Desde ese mismo lugar he visto muchas veces las flores de Mayo, las mismas que últimamente también han sido asfixiadas por el humo y los gases.


Mientras estuve ahí, a la altura del piso, escuchando ráfagas que hasta ese momento desconocía que se podían dirigir hacia simples ciudadanos, pensaba… el ser humano es el único que se enfrenta a su misma especie, por razones distintas a las de la supervivencia, entonces ¿que tan humanos somos?

Contemplé de cerca, el rostro lleno de violencia y terror por parte de uno que también manifestaba; uno que tuvo que pedir auxilio al lugar donde también yo estaba… a pocos pasas de él yo miraba hacia la ventana.  El defiende lo que le parece justo, los que contra el se leventan, manejan el mismo argumento.  Mientras todo esto ocurre, todos sufrimos…


La salida providencial, vino del Cielo. Las nubes se cerraron y todo una vez más en esta semana, se volvió gris.  Una bendita lluvia cayó y permitió que se dispersara un poco la violencia y cesarán los ataques; ese manto gris nos pemitio salir de allí, a nuestras casas.


Atravesar el camino de salida, fue como pisar por un campo que estuvo lleno de minas… los destrozos y la desolación abundaron.  Pero en medio de todo eso, la vida en estos días de Mayo, siguió diciendo que ahí estaba…


Que la esperanza sigue, que por favor no me canse, de mirar hacia arriba y elevar una plegaria…


A pesar lo terrible que todo se puede volver, 
No perdamos la esperanza, cultivemos nuestros ser
La batalla más profunda es la que debemos librar
En lo profundo del alma, para no dejar de amar.
Aún en los tiempos difíciles debemos de recordar
Que la bandera es de todos, que nos debemos juntar
A reconstruir las piezas que se han podido fracturar 
En medio de este mal plan de una conciencia infernal.


Vamos, a pesar de todo hay esperanza en la vida.
Aunque el dolor nos visite hay rosas entre las espinas.


Cielo, sigo mirando hacia arriba

Cuál es el color de la sonrisa? 

Pensando y sientiendo… me hago preguntas…💭❤️

Sonreír tiene el color del sol, cuando amanece cada día, con ganas de conquistar las horas que comienzan. Tiene color a nuevo, a regalo sin abrir.

          
Sonreír tiene el color del Mar y el cielo, que sugieren infinito cuando se se hacen uno en el horizonte. Tiene el color de la libertad, de extender las alas y volar.

         

Sonreír tiene el color de un encuentro, de esos que ocurren cuando estamos desesperados por ver a alguien, y al fin eso ocurre. Tiene el color de un corazón agitado, saltando de emoción, que brinca.

           
Sonreír tiene el color de las flores, cuando llega Mayo y ya se es, primavera. Tiene el color de la belleza, esa que destila por cada rama que regala su belleza.


Sonreír tiene el color de la lluvia, que llega y lo empapa todo, permitiendo la vida. Tiene el color de quien camina despreocupado sin temor a mojarse.

              
Sonreír tiene el color de la certeza, esa que se cuela por el corazón, cuando podemos creer en el sentimiento de alguien. Tiene el color del amor, el que es más de lo que imaginamos, el mismo que no termina.

               
Sonreír tiene el color de la bienvenida, de un abrazo, de un : -Hola, te esperaba! Tiene el color de la compañía grata de quien late con nosotros.

       
Sonreír tiene el color brisa, que levanta falsas y alborota cabellos, cuando vamos a donde queremos. Tiene el color de las huellas que se dejan en el camino que al sentimiento conducen.


La sonrisa tiene el color del encanto , de la satisfacción, del buen recuerdo, del “no de que” que crea música en nuestro interior, de los sueños que no se exponen al filtro de lo tangible. Sonreír tiene el color exacto que puedo ver, cuando cierro mis ojos, pienso en ti, y te veo.

           

El inicio de otro día… la grandeza de un amanecer! 

Hay días que simplemente comienzan… aún estando oscuro.


Y van mostrando su esplendor en la medida que los elsefundos avanzan.  Como un precioso regalo, que al ir destapando, nos maravillamos.


Nos sorprende que aún siendo un ciclo cotidiano, siempre tenga algo nuevo y espectacular para mostrarnos.


No hay sensación de “lo mismo”, de lo repetido cuando se está frente de un amanecer.  Es como de esos sentimientos nuevos que llegan al corazón y cada vez que vemos a quien los detona, simplemente se estrenan las sensaciones ante el estremecimiento que nos da… bueno, algo así.


Cualquiera lo mira de lejos o no, y quizás le resulte más ordinario que otra cosa, pero ¡no!  Este mágico despertar, merece un tiempo detenido en nuestro agitado reloj, ese que se empeña en marcarnos el paso para que corramos igual que él (en este momento como en otros, simplemente me declaro en rebelión, me detengo) y nuevamente le observo.  Como también pasa con ese amor que nos quita el aliento y a veces no nos atrevemos a admitir.


Despierta el día, con lo que es, con lo que trae; sin más preámbulo que el de las ganas de vivir.  Lo demás se quedo atrás, hoy está aquí para ser sentido en todas las esferas de nuestro ser.


Y lo mejor es que no se irá, hasta cumplir todo lo que trae implícito en sus horas.


Hoy, este día de Mayo se estrena, y mientras lo desempaco, miro al cielo y te encuentro, solo espero que me sientas, como cada rayo de sol que en este momento se atreve a tocar el día.

Mientras, yo aquí, y el reloj empujándome para que quite mi mirada de la grandeza de este nuevo amanecer.

Cuando somos escuchados…👂🏽💓

Aquel que escucha, es el que logró el privilegio de saber que es lo que ocurre en el alma del otro…

Constantemente oímos muchos ruidos, compartimos con quizás muchas personas; palabras van, palabras vienen. Pero… quien realmente nos escucha?

            
Por supuesto, al salir de compras o la realización de alguna vuelta de esas normales que tenemos que hacer, somos “escuchados” por quien nos atiende para prestarnos un servicio o para vendernos algo; sin embargo podemos comprobar con tristeza que lamentablemente ni en esas ocasiones somos realmente escuchados, ni aún con un interés comercial de por medio.

Por eso  hablo de algo más en eso de “escuchar”, y me voy al escuchar nuestras palabras, nuestros silencios y hasta nuestros suspiros y pausas entre una expresión y otra.  Cuando eso ocurre, un milagro sucede y las puertas de nuestra mente, simplemente se abren.

💓Cuando somos escuchados, podemos sentir que a alguien  importamos , que ese alguien está ahí, que simplemente no se ha ido.
💓Cuando tú me escuchas, el cielo se sienta a mi lado y su inmensidad me acompaña, somos uno.
💓Cuando tú me escuchas… así calmado, sin la prisa del desinterés, siento mis manos en las tuyas, tu abrazo en mis hombros, tu ser en el mío.
💓Cuando tú me escuchas, la puerta de mi mente se abre, y tú penetras, sin hacer ningún esfuerzo y te quedas adentro.
💓Cuando tú me escuchas, aún mi silencio te habla, te dice  lo que siento por ti, de mis mayores riesgos, de mis locuras tantas.
💓Cuando tú me escuchas, la risa y el llanto tienen sentido, porque conforman un mensaje, mi expresión no es en vano, no se pierde.
💓Cuando tú me escuchas, los latidos de mi corazón se aceleran y puedes contarlos, porque ellos al igual que mi respiro, te llegan.
💓Cuando tú me escuchas, te pertenezco, toda, sin excusas, sin máscaras; camino desnuda sobre ti, y tú me percibes desde tu alma…

Pero,


❤️Cuando me dejas escucharte…❤️ toco el cielo, lo hago mío, acaricio tus pensamientos, me detengo en ellos, pinto con colores tu rastro, te sigo en silencio. Mi corazón se contenta, nuestra conexión crece, los muros de tu seguridad se desvanecen, trepó por ellos, llego hasta ti… te tengo.


💕Cuando nos escuchamos… 💕nuestro silencio es cómplice, nuestras palabras roces que sentimos en la piel que nos cubre el corazón. Nos sentimos “nosotros” tenemos un lenguaje, nuestras miradas giran en la misma dirección…  cuando realmente nos escuchamos, el milagro sucede, ese milagro que conocemos con el nombre de Amor.

Gracias por escucharme; es de los mejores regalos, el que yo pueda hacerlo contigo.❤️

Caminando por “la acera del frente”… contigo

Tenemos un camino por el cual nos gusta andar, o simplemente es el que estamos acostumbrado a tomar.  Todo ahí parece ir bien (o no) y nos hacemos a la idea, de que es lo que nos toca y simplemente nos quedamos ahí, dando pasos en él, día tras día, al menos eso creemos.

Hace un par de días, decidí explorar otro camino, el camino “de la acera del frente” …por supuesto que fui encontrando nuevas cosas a mi paso.

Un regalo se abre ante nuestros ojos, si nos atrevemos a en encontrarlo y tomarlo. Quizás resulte “raro” al principio, pero nadie puede decir que no sea rico descubrir las sorpresas que nos depara.


Es emocionante, cuando los pasos que damos por un sendero diferente, pueden agitarnos el corazón de manera increíble.  Con toda seguridad somos de lo que hemos dicho  miles de veces: – Soy de los que está cómodo andando por aquí, sin salirme de los linderos de lo conocido… estoy bien así (lo que no es condenable)

Y aunque a veces estemos no del todo conforme o satisfechos, es nuestro camino, es lo acostumbrado y eso a la altura de etapa de la vida en que tenemos esos pensamientos, es simplemente suficiente.  Pero sabes qué?  He descubierto últimamente que mis pies no están pegados a la acera de siempre, que puedo cruzar la calle y mirar  desde el otro lado, observar de cerca, disfrutar sus colores, y sobre todo, sentirme libre de escoger donde piso.  Esa es una sensación que no puede ser pagada con nada.
Descubrí que hay lugares que invitan a la parada de un descanso, que la vegetación llega a ser como una acolchada alfombra por la que se puede pisar y sentir suavidad bajo nuestros pies. Eso me recuerda que no estamos atados a andar siempre sobre algo duro, solo porque eso sea a lo que estamos acostumbrados, o,lo,que no,levante incomodidad en el otro.


La acera del frente, quizás es menos transitada, o. As complicada… porque tal vez el sol pega más de frente por ahí, pero también es posible que en ella se encintaren   detalles extraordinarios por descubrir. 

Cuando voy por donde estoy acostumbrada, lo hago casi en “piloto automático” y si… es cierto que eso me permite ir más rápido, pero también voy   sin  detallar o disfrutar mucho de lo que me rodea.   Y así mismo, ocurre con la vida, nuestro trayecto se convierte en el de siempre sin muchos detalles o maravillas, porque simplemente no es necesario, es el camino de lo adecuado, lo “en su sitio “, lo que no puede ser alterado.

 Pero, cuando tomo un nuevo trayecto, voy más atenta, descubriendo que me gusta más de lo que veo, los detalles excitantes de cada paso; y es probable que me vuelva más atrevida, al punto de tomar una foto como esta, aún cuando la seguridad con que no cuento,muchas veces lo limita.  Es ilógico, sin acierto, innecesario? Si! Sin embargo he decidido no dejar que la vida pase sin detallarla, sin disfrutarla, sin anidarla.

En algún momento hay que regresar al camino acostumbrado, porque también es parte del todo de nuestra vida, solo que es diferente recorrerlo cuando ya hemos expandido nuestros pasos hasta otros lugares.  Es entonces cuando  comenzamos a evaluar realmente cuál es nuestra razón en todo ello.


Descubrir que hay algo más allá de lo que siempre vemos, es un privilegio que nadie nos debería quitar (aunque se empeñen mucho en intentarlo). Debemos ser dueños de la longitud del camino que escojamos andar. Cuando sentimos que una cuerda nos detiene para poder explorar la acera del frente, es tiempo de evaluar con claridad, quien o que está sosteniendo esa cuerda… y sobre todo porqué.

Por mi parte, me encanta encontrarte en mi camino acostumbrado y en la libertad de poder cruzar hasta dónde mis pasos, grandes o pequeños me lleven. La cuerda tira de mi incesantemente, pero,también he encontrado la forma de zafarme de ella, porque hay una acera, un camino, un destino, donde nadie puede intervenir, sino nosotros.  La maravilla de lo que está en nuestros pensamientos, o mejor dicho en quien pensamos, es que no importa en que lado del camino estemos, eso nos acompaña y para mí,  es suficiente para sentirme contenta, estando en este lado de la acera, o en la del frente (tú vas conmigo).