Enero… el año dando pasos

Ya a un poco más de la mitad del primer mes, el año va despertando un tanto taciturno de este lado del meridiano…

Sol que se queda dormido de manera recurrente, como diciendo: “Hoy no quiero ir, dame cinco minutos más ”

Quizás el ambiente de todos los que estamos abrigados sobre la franja tricolor del país que nos contiene, contagia también al sol, y prefiere cerrar su ojos por un rato.

Dias con rastros de lluvia, que aún sin caer en un sitio determinado, su huella se refleja arriba, de manera inexplicable.

Lo que ocurre en el exterior es solo reflejo de lo que está dentro.

Grises que han hecho largas las noches, no por hacer más largo el sueño, sino por la oscuridad que circunda y que casi ninguno se la explica.

La tristeza es así, tiene tentáculos largo, y orígenes algunas veces desconocidas.

Pero también días en que el sol desafiante dice: vengo tarde pero con fuerza, y su esplendor hace que olvidemos su ausencia temporal.

Eso ocurre cuando la luz llega, la oscuridad simplemente corre y concede el lugar a quien lo tiene.

Unos mas encendidos que otros, recordando que agrande males, grandes remedios. Si hay días con mucha oscuridad también habrán días con mucha luz. Ese es el equilibrio de la vida. Solo debemos estar dispuestos a apreciar unos y otros.

Así son también los corazones, unas veces se encienden y otras el amor les pasa lejos.

Dias en que las nubes se han desplegado por doquier, para poder pintar todo lo que qué ocurre allá arriba. De las formas más variadas se les ve, unas veces paseando ligeras otras muy rápidas impulsadas por el viento.

El movimiento es sinónimo de que la vida sigue, que la parada final no ha llegado.

Inquietas y con movimientos o en quietud hermosa, han pintado el firmamento con sus blancas intenciones y luego se han dejado colorear por los rayos que el sol deja como al descuido.

Y los atardeceres… de espectáculo y maravilla constante. A pesar de días grises los atardeceres no se han resignado a irse en quietud y sin color. Las sorpresas han sido buenas, muy buenas.

Los mejores regalos, traen brillo consigo y nos alumbran.

Como queriendo que olvidemos la demora en la mañana, el sol se ha quedado hasta tarde jugando con el día, extendiendo los brazos a lo lejos para expresar un adiós que será corto.

Y mientras tanto sus colores anunciando el espectáculo de la vida, que ah que a veces parece tener reveses, no deja de serlo por ello.

Ella está ahí, la vida no se rinde, aunque a veces lo parezca.

Y hoy, una nube jugueteaba con el cerro, prometiéndole ser regado si el viento la dejaba… promesa que no pudo cumplir, porque el sol llegó uno despejó todo.

El día tardó, pero despertó.

El año va igual, lentamente. A veces con algún viso de esperanza colándose entre la capa de nubes de las malas noticias, pero inexorablemente el tiempo no se detiene.

Testigo somos de que así es, mientras somos parte de estos días de Enero, de un año que lo tiene todo para ser magnífico. Solo basta convencernos de ello. Dando pasos, con el año… vamos.

7 comentarios en “Enero… el año dando pasos

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