Tarde de Mayo… de esas 🌅👀

Hoy Mayo tuvo una tarde esas…

En que la despedida del día, era una hora cumbre como para expresar algo que realmente se siente.

Soy de las que piensa, en mi eterna locura, que lo tangible, eso que alcanzamos a percibir con nuestros sentidos y que como dirían otros lo palpable, es un simple reflejo de lo que no podemos ver, ni tocar a simple vista, pero que es tan cierto como lo primero.

Lo que vemos es un simple reflejo de aquello que no podemos ver…

Allá arriba ocurría algo, yo se que si. Y es que siento que el Cielo también siente, aunque no lo diga, aunque no lo parezca… aunque siempre esté bello, azul y en calma.

Había una mezcla de plenitud y desasosiego, de calma y angustia, de un olvido que no llega y de una necesidad que reclama ser saciada.

Yo simplemente le miré y en silencio pregunté: —¿Qué pasa Cielo? Tú el calmado, el “que está a prueba de balas”, también como yo ¿te sacudes? De pronto temí que dejara salir un rayo dejando oír un estruendo y con ello el ímpetu de su fuerza, pero no, se controló.

Pero su rostro, lo que veía, me decía una vez más que también siente, y no lo puede evitar. Sonreí de pensarle igual, de que nos arrope la misma pasión.

Mayo, tus días han sido escenarios bellos para despertar a la vida, gracias por esta tarde, en la que me hice consciente de que no estoy sola en esto.

Lo que vemos es un reflejo en forma de lección diaria, de aquello que escapa a nuestra vista y no entenderíamos. Por eso lo que nos rodea habla, nos trasmite un mensaje, de alguna manera.

Mayo que amanece… ☀️ 🌎

Amanece Mayo,

Como cara de nuevo, de quien no está gastado, de quien florece.

Quisiera contagiarme de eso, de estos rayos de luz que irrumpen aún la más copiosa oscuridad, esa que cubre nuestras pasiones, pretendiendo que no están.

Amanece Mayo

Y nos aferramos a la baranda de la vida, para no caernos, para no sentir que el vacío nos traga, y que ya simplemente no queda nada.

Amanece y él me dice, que es solo eso, amanecer, despertar, hacernos conscientes… y en función de ello, accionar.

Mayo, amanezco contigo, te miro Cielo, no me dejes.

Mi laberinto… el mío 💓

Recorrer los laberintos,

Los propios, esos que se enrevesan y hacen que nos perdamos en nuestros propias historias.

Arriesgarnos a hacer lo que no está al alcance paredes afuera, y esconder entre los pasos que damos huellas quizás de incendio, rastro de emociones.

No todos estamos dispuestos a adentrarnos en él, quizás nuestro hilo de oro se pierda y quedemos refugiados indefinidamente ahí.

Camino y aún cuando toda la divisiones parecen iguales, cada curva tiene un significado distinto, en común solo está el sentimiento que me lleva.

Me envuelvo en ellos, te encuentro, me encuentro y se iluminan rincones hasta ahora permanecían a oscuras.

No me arrepiento, aunque no sepa a donde van cada una de sus salidas, mientras transito sus pasillos y me encuentro con lo que me da vida, estoy satisfecha.

Nos cruzamos, y quizás al fin nos atrevamos a quedarnos aquí…