Los colores de Junio… sus maravillas

Junio ha venido cargado de color, de vida, de luz. No quiere decir esto que, no hayan momentos oscuros y que se enrede la vida, sino porque decidimos abrir los ojos para simplemente contemplarle.

El sol ha mostrado su esplendor, tanto de mañana como de tarde. Sus rayos han bañado con calor los días.

Hay personas como el sol, que se hacen notar a cualquier hora, por su calidez, porque saben decir: —Estoy aquí, presente.

También Junio ha traído lluvia, y aún en medio de ella los pajaritos han salido a bañarse y volar. Sin intimidaciones, sin pensar en que les puede hacer mal.

Eso me hace pensar que tenemos licencia en nuestra vida para que exista sol y lluvia, para reír a carcajadas y llorar cuando queramos. Que no está escrito todo en cuanto a lo que sentimos, que ahí comienza el paréntesis realmente libre de lo que somos, precisamente en lo que sentimos.

Junio entre claros y oscuros impresionantes. Como esos estados de animo juntos que nos atacan. Entonces podemos comprender que aunque todo parezca mal, siempre llevaremos algo por dentro que nos permita inexplicablemente, reírnos.

Junio que también se viste de mar, y entre sus olas disfruta de la calidez del sol y juntos hacen de las horas el juego favorito del día.

Y es que nada mejor que encontrar a alguien que encaje con lo que somos, que podamos ir al vaivén de las mismas olas emocionales, que se deje tocar como la orilla de la playa, y que de la misma manera sea como la ola que toca y moja con su presencia.

Dias para protagonizar el espectáculo estando en medio de lo que ocurre y también, días en los que simplemente nos asomamos y miramos.

Hay ocasiones en la vida, que solo se nos reserva el derecho a contemplar, en los que intervenir directamente ni está a nuestro alcance, está prohibido; es en esos cuando nuestra capacidad de esperar se pone a prueba.

Junio, una maravilla continua…

Una fiesta que no acaba

Una luz que aunque sabemos que se apagará en algún momento, mientras brilla, no se detiene, no para.

Como esos sentimientos que nos alumbran, que nos embargan, que aunque en algún momento se extinguirán porque ya no existamos más, o porque sea necesario cortarlos… pero mientras se sienten, son llama que su esplendor alumbra aunque muchas veces no esté cercana.

Dias que no se rinden, aunque pareciera que el tedio de lo cotidiano les gana. Que les desdibuja, que les quita el enfoque.

Eso se parece a nuestras ganas, que a veces por circunstancias se empañan y queremos abandonar el camino, olvidando que lo recorrido no se borrará porque sintamos miedo ahora. Toca entonces esperar, aclarar los ojos y volvernos a enfocar.

Y noches que igual llegan, reclamando su espacio…

Como el mejor escenario para que la luz pueda mostrarse, para que anhelemos que llegue.

Como esas palabras, esos pensamientos, esa presencia que anhelamos cuando todo se vuelve difícil y oscuro.

Y el sol aparece de nuevo en Junio, como una promesa cumplida, como recordando que la esperanza tiene sentido.

Un nuevo día de Junio que viene con un regalo implícito, ese que significa el estar vivo, el poder usar nuestros sentidos, y cada una de las cosas que nos llevan naturalmente a estar agradecidos, tener la vida en nuestro corazón y estar convencidos.

Junio, los colores de tus días son una maravilla!

La vida, las máscaras, la sombra… 🃏

Los que se resignan a usar máscaras cada día, consiguen que tarde o temprano el ser se asfixie bajo ella.

Al final solo queda una sombra vaga, que se irá diluyendo al irse borrando la esencia del ser que la refleja.

No nos resignemos a las máscaras, no hay mejor versión que la nuestra.

La vida reclama ser vivida… ¡por favor!

Contemplar… la vida! 👀

Pasear los ojos por encima de cualquier superficie, puede permitirnos ver; sin embargo tener la disposición para encontrar lo que nos hace bella la vida y quedarnos a contemplarlo, es cuestión del corazón.

Quizás nuestros ojos han visto a mucha gente, pero solo con quien nuestro corazón realmente conecta, será por quien estaremos dispuesto a entender lo que le ocurre.

A veces es más allá de los sentidos que logramos contemplar, acercarnos, comprender y descubrir las experiencias que valen de la vida.

Conformarse con solo ver, es resignarse a obtener solo,una parte de la experiencia. Vivir es la experiencia completa.

Escondido a nuestros ojos

Se pasean los milagros

Como puertas con cerrojos

Sin que podamos mirarlos.

Tratados como ordinarios

Hay humanos increíbles

Que serán extraordinarios

Si los hacemos visibles.

Mirarte entre tanta gente

Fue como una maravilla

Te reconoció mi mente

Y en mi corazón tú brillas.

Abrí mis ojos al verte

Y algo en mi se movió

El corazón latió fuerte

Y mi ser te contempló.

Dando forma al camino…. la vida ❤️🗡

Simple,

De la forma que decidamos asumir nuestro camino, éste será.

Vale la pena entonces, que revisemos que forma tiene o mejor dicho que forma le hemos dado al camino que nos toca transitar. Muchas veces nos quejamos por los dolores que nos trae la vida, sin embargo si lo revisamos con un poco de calma; es muy poco lo que nos llega, sin haberlo fabricado, propiciado y desatado nosotros mismos, de algún modo.

El camino, no se ha quedado inmune abre nuestro lado…. por tanto nosotros tampoco nos quedaremos sin recibir lo que el retorna (considerémoslo malo o bueno).

Sería una maravilla tener un camino lleno de sentimiento, de entrega, de cosas para compartir pero reconozcamos también, que no siempre es así. ¡Somos humanos!

Sin embargo podemos elegir la mayoría de las veces… así que de poder hacerlo

“Elijamos ser el corazón que siente, que invita, que llena todo de sentimiento, con entrega, pasión y que el exceso sea de arrebato, que el amor inevitablemente se destile por los lados. Elijamos eso, en lugar de ser la flecha que lo traspasa, que hiere y que hace que duela cada latido que se atreve a dar, no escojamos ser eso que hinca, mata y desangra”.

De la forma que queramos para nuestra vida, de esa estemos dispuestos a llenar el camino. ❤️💘

De las cosas cotidianas 12 … voltear 👀

Entre el corre corre del día, mirando hacia todos lados me encontré con brotes verdes inclinados.

Como algo normal, no le preste mucha atención; sin embargo la forma en que estaban sus tallos ladeados, me quedo dando vueltas en la cabeza mientras hacía el resto de las cosas pendientes.

Generalmente juego a voltear las macetas, porque me impresiona la capacidad que tienen las plantas de voltear sus tallos hacia dónde está la luz. Los que saben de este fenómeno podrán llamarlo “fototropismo” o algo así, si mal no recuerdo lo que me enseñaron en el cole, hace ya unos cuantos años (por eso si hay un error en el término, pido comprendan jajajaja).🌿

Entonces pensé: — De la misma forma que las plantas buscan la luz, nosotros buscamos a quien hace brillar o descubrir la luz en nosotros.

Ese efecto de “follow” que tanto es conocido a través de las redes sociales, se cumple en todos los aspectos. Había un infantil disfrazado de rojo que uno de sus lemas era “Síganme los buenos”. Es decir, el hecho de “seguir” se ha dado desde hace mucho y con gran recurrencia.

Seguimos lo que nos llama la atención, lo que a veces creemos que está bien (aunque puede cambiar esa percepción en el camino), lo que nos deslumbra, los hombres un poco más dado a ello 🙈, pero en general es algo natural.

Claro, muchas veces nos volteamos o nos apresuramos a ir en pos de un sol que no era tal, y terminamos decepcionados. Ahí, nuestros tallos emocionales, con el resto de lo que somos corre el riesgo de secarse de alguna manera. Y vienen los quebrantos. 😔

Entonces, como aplicación práctica de lo cotidiano, quiero aprender del proceso que las mismas plantas realizan…. “Siguen, se voltean o van” tras aquello que les permite desarrollarse, crecer, florecer. Creo que es buena lección cotidiana para nosotros los humanos, los que supuestamente, si podemos de razonar y evaluar.

¿Voltear… hacia dónde? 👀