Flor… lo que me dice una foto 📸

Quieta,

Como esperando que la miren y descubran en ella, el universo.

Recatada siempre, esperando que quien la corte la lleve cerca de sí y la desnude.

Sobria en su aspecto, y por dentro la intensidad esta cubierta de pétalos,

Esos mismos que no permiten que cualquiera se rinda ante lo que tiene.

Bella,

Como si estuviera consciente de lo efímero que es todo

Y la despedida de su belleza fuera el instante más seguro de su vida

Dispuesta entonces, a mostrarse aún en reposo

Con los colores suaves, pero administrados para cada instante que le quede.

Única,

Aunque muchas como ellas se mencionen en las páginas más populares del entorno

Ella ahí sin el escándalo de las luces de la fiesta,

Decide alumbrar ese ojo que quiera conocerla, acercarse a ver lo irrepetible

Aunque en apariencia sea como el resto, por dentro es única su esencia.

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Algo que escribí hace un par de días…. Vivo o Sobrevivo 👍🏽👎🏽

Si te apetece ver el vídeo completo, presiona aquí

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Vivo sobrevivo. 2019 06 25

En esto de vivir nos creemos maestros, y a veces no alcanzamos a entender que ni siquiera estamos despiertos. Solo por respirar, por hablar, por andar a cualquier lado que ni sabemos, creemos que estamos vivos.

Vivo en un ambiente que me ha enseñado a sobrevivir, a llevarme a cualquiera por delante, para yo salir a flote, porque eso es “quererme”, eso es darme el sobrevalor que creo que tengo, eso me hace más inteligente que el otro, anularlo.

Entonces vengo y pienso sobre lo que siento que es la vida, y no simplemente sobrevivir a lo incierto…

💭

Sobrevivo, cuando debo decir cien mil palabras para justificar algo que sé en el fondo está mal, pero insisto en ganarme el favor de quien solo está conmigo cuando estoy y hago el bien.

Vivo, cuando ante el error cometido, me doy el tiempo de callar y meditar, de medir hasta dónde soy capaz de llegar y reconozco mi oscuridad, ahí donde estoy, adentro y entonces… luego puedo respirar una bocanada de aire nuevo y decidir enmendar el error o simplemente asumir sus consecuencias, desde La Paz que me da el saber quién soy.

🖤❤️

Sobrevivo, cuando escondo las arrugas de mis años, le miento hasta mi espejo y la meta siempre es parecer más joven, aunque la papada me delate y mis manos digan a gritos las vueltas que ha dado el reloj desde que nací.

Vivo, cuando contemplo los surcos del tiempo en el rostro y sé que la gravedad ha hecho caer lo que alguna vez estuvo firme porque es normal, cuando no me veo bien solo por no tener canas, sino por lo que puedo pensar de lo aprendido mientras salieron. Vivo y me acepto.

😏😉

Sobrevivo, cuando lucho a muerte por un puesto en el trabajo, aunque descubro muy en el fondo que hay muchos más preparados que yo, entonces decido aparentar que soy la persona ideal para el cargo; llegando a meter el pie para que otro caiga si esa es una forma de conseguir lo que quiero, y luego lo valido diciendo que “me lo merezco”.

Vivo, cuando lo que hago sea en un cargo gerencial, o en  cualquier oficio sencillo, es realizado con agrado, satisfecho de lo que puedo aportar a otros; no resignado para quedarme en el mismo lugar toda la vida, pero si a gusto mientras dure.

🤯🥳

Sobrevivo, cuando necesito de muchas “experiencias” para disfrutar unas vacaciones o el tiempo libre, porque me es vital cazar sensaciones, y sin ellas en su máxima expresión, mi vida parece vacía; debo vivir al límite.

Vivo, cuando me bastan los ojos y el cielo para disfrutar de la grandeza de la creación y cada respiro es una nota de agradecimiento por mi vida; además lo que consigo en el camino y su propia maravilla me adorna el día. Disfruto de las grandes expediciones como del paseo al parque más cercano.

😒😎

Sobrevivo, cuando vivo presionándome en todo lo que hago, porque debo ser el mejor, porque en eso consiste el éxito, porque si aquel lo alcanzo yo podré eso y más.

Vivo, cuando descubro quien soy, y reconozco mis limitaciones, por tanto disfruto al máximo y me vuelvo loco con la potencia que si tengo en otras áreas, y no me importan donde lleguen los demás, mi meta principal es que mis pasos tengan un camino parecido a mi corazón donde andar.

😴🤗

Sobrevivo, cuando leo un libro que no me gusta y paso por el terrible experimento de llegar al final y comprender que perdí el tiempo. No todo nos va a gustar, todo el tiempo.

Vivo, cuando puedo disfrutar al máximo lo que leo, por muy corto, sencillo y lejos de lo clásico que sea; y con ello mi mente se expande, visitó otras realidades,  me doy el permiso de llorar y hasta de rabiar con los personajes y quizás consiga una lección en una de sus páginas, sin que eso sea el motivo de la lectura o se convierta en una norma establecida.

👀💋

Sobrevivo cuando codicio los bienes de otros, y pregunto mil veces ¿porqué a mi no me toco eso? invierto mi tiempo en hacer planes para despojar al otro de aquello que tiene, ya sea material, sentimiental o intelectual.

Vivo, cuando estoy satisfecho con lo que soy y lo que observo que otros tienen, me gusta, pero doy gracias que ellos lo pueden disfrutar. Con gratitud aceptaría yo también tener eso, pero no me quita el sueño que así no fuera. No promuevo rivalidades absurdas, no quiero lo que no me he ganado o me han regalado, no me desgasto en lo que podría ser, aprovecho lo que es.

🚶🏽‍♂️🕺🏻

Sobrevivo, cuando me exijo sin clemencia.

Vivo, cuando me relajo sin que eso  sea desidia.

Soy humano, estoy llamado a vivir…

Soy humano.

De las cosas cotidianas 30… quien te lleva? 🚗🛴😳

Cuando lo anormal, se vuelve normal vivimos en un mundo bizarro…

De este lado del mundo tener un vehículo es un lujo casi impagable, y mantenerlo se vuelve una acción titánica que juega a desgastarnos hasta la muerte. Los anormal, se ha vuelto normal. 😔

En esta semana que acaba de concluir, me tocó como al resto de los venezolanos comunes que aún habitamos nuestra patria, llevar mi coche al taller. Para que entiendan un poco lo que es inimaginable en otras latitudes, voy a explicar un poco lo que aquí ocurre.

Las grúas en este momento son impagables. El ciudadano común como yo, no puede. Claro, existe quien si lo hace y sale a gastar cualquier cantidad de dinero en cualquier cosa relacionada a este medio de transporte, pero esa no es la norma de estos días. Y quienes tienen el dinero, creo que no merecen ningún espacio en esta, mi ventana.

Así que, en ausencia de grúa, hubo que “remolcar” el vehículo para llevarlo al lugar donde supuestamente le atenderían y dejarían funcionando, cosa que tampoco ocurre con mucha frecuencia de este lado del mundo, pero eso es objeto de otro texto.

El caso que es como ya dije, fui “remolcada ”

En pocas palabras llevada “de la mano” por otro que tuviera más fuerza… o al menos eso pareciera.

El tema de los coches y sus reparaciones es amplio y hasta desagradable, por tanto me lo quiero saltar. En lugar de ello me voy a enfocar en rescatar lo que aprendí en esa travesía.

Mientras iba detrás, siendo la que era de alguna manera “llevada” por el vehículo que iba delante de mi, me sentía indispuesta, desvalida, estresada; todo estaba fuera de mi control. Sentía que el que iba delante lo hacía muy rápido y que olvidaba en que condiciones yo estaba; además experimenté el pánico al comprobar que no frenaba como estaba acostumbrada, al punto de acercarme demasiado al otro vehículo y hasta darle “un toque” alguna vez.😬

Luego se intercambiaron los papeles… yo iba adelante, tirando de la carga que venía detrás 🙄.

En ese lugar pude experimentar cosas muy distintas. Ahí, tenía la responsabilidad de abrir el camino para el que traía amarrado a mi fuerza. Cada vez que me tocaba avanzar luego de detenerme en un semáforo o intersección, era tirada hacia atrás por el peso del otro coche, es decir, arrancar no era fácil, o más bien normal.

Me parecía que venía en cámara lenta y el camino se hizo eterno; tener un “peso muertopara llevar a puerto seguro no es nada sencillo. Al punto que llegó el momento que tuvimos que detenernos. La soga no se rompió, pero mis ganas de seguir en cualquiera de las dos posiciones si. Reconozco mis limitaciones y eso por los momentos, superaba mi fuerza.

Esta vivencia que ahora es cotidiana, me permite sacar en limpio las siguientes lecciones.

🚘Todos necesitamos ser ayudados y también necesitamos ayudar. Eso nos vuelve humanos. Agradezco infinitamente por ese que está ahí, pendiente de ayudarme a mi.

🚘Que estemos dispuestos a ayudar a alguien o que tengamos la mejor intención, no significa que así lo perciba la otra persona.

🚘El que tiene el problema, el que vive la coyuntura o quién lo está pasando mal, aunque sea con una tontería; no quiere un mar de consejos rápidos y recetas ligeras que le hagan sentir como un tonto que se ahoga solo con una gota, ¡No! Para quien lo está pasando mal, esa es su hecatombe y quizás quién trae las soluciones, esta tan bien en su posición que va muy rápido, haciendo sentir soledad e impotencia al que pretende “remolcar” de algún modo.

Entonces, se pierde de detalles como: gestos, silencios y hasta lágrimas que indican que la persona no alcanza a ir al ritmo que el otro dice; mientras el más “fuerte” simplemente habla, habla y habla o da las soluciones que quizás el otro ni siquiera entiende. 😞

Por el otro lado el que está en el “hueco” debe estar consciente y atento a lo siguiente:

🚗El que ofrece ayuda, bien podría haber pasado de largo y dejarlo allí… sin embargo no lo hizo, por tanto agradece. No estés tan ciego en tu queja, que eso te impida valorar lo que alguien más hace a tu favor.👀

🚗Además de esto, también hay que considerar que entregar tiempo a alguien para escucharle (escuchar realmente), tomarse tan en serio lo que le ocurre como para atreverse a dar sugerencias, buscar salidas y dar ánimo es algo que solo hace el que de verdad tiene interés en el otro. No hablo del que habla solo para figurar.🙄

🚗Estar al frente de una situación, ofrecer una salida al conflicto es algo que genera mucha responsabilidad; además echarse un peso encima que no es suyo, amerita de un esfuerzo único y a veces sobre humano.

🚗La persona que aconseja o interviene no es un mago, las cosas no se solucionarán por arte de magia; que esto suceda incluye esfuerzo y participación del que solo dice “me siento mal“.

🚘En fin, los vehículos son más sencillos de remolcar y arreglar; 🚗los humanos somos muchísimos más complicados, pero como quiera que sea, es importante no olvidar que somos necesarios los unos para los otros.

El que hoy tiende la mano, mañana puede necesitar ser ayudado, por tanto debe aprovechar este hoy para demostrar real interés en la otra persona, tanto como le gustaría a él que lo hicieran llegado su momento.

El que es ayudado hoy, debe estar dispuesto a salir de allí y fortalecerse, no solo para estar bien, sino para estar listo cuando toque cambiar de posición y sea el quién ayude.

❤️Esto nos hace humanos… ❤️porque no lo somos sólo porque así nos hagamos llamar.

Días de Junio… avanzando (ayer, hoy) ⛅️⛈

Ayer el sol venció la timidez que a veces le da, y subió, alumbró, despertó. Se hizo la fiesta del día.

Así somos nosotros a veces, nos quedamos por un momento, pero en otros, nos atrevemos y estamos dispuestos a seguir. La fiesta ocurre en nuestro corazón.

Pero las nubes estaban en movimiento… bellas y sin quedarse quietas (algo iba a ocurrir)

También como nosotros, a veces tranquilos en apariencias, pero agitados por dentro ¿cuanto tiempo pensamos que podemos esconderlo? Hasta que eso implosiona dentro y luego todos preguntaran ¿que pasó si se veía tan bien?

Y no tan de pronto o sorpresivo… lo que es normal que suceda, sucede. De tanta nube gris junta (por todo ese movimiento) la lluvia empezó a buscar el lugar ideal para dejarse caer.

Y es que en la vida y con nuestras emociones sucede de manera similar… si las acumulamos y reprimimos, en algún momento van a salir en forma de tormenta. Tal vez lo gris entonces, dure más de lo que cualquiera pueda soportar.

Entonces la vida se acostó en la orilla, al margen de la ola, como creyéndose blindada ante su humedad. Ilusa.

Así ocurre también con la vida nuestra, pretendemos estar blindados en nuestra estabilidad, nuestra felicidad que nadie puede romper, hasta que llega un sacudón de esos propios de todo lo que está vivo, y el descalabro nos hace preguntar ¿porqué? Cuando quizás lo propio sería preguntarnos a nosotros mismos ¿porqué no?

La vida es una orilla que tarde o temprano será visitada por los embates de una ola. Lo bueno es que ella suele tener esa misma capacidad para absorber su humedad (lección)!y prepararse para cualquier otra cosa.

Llegó entonces el aro iris, como paliativo ante cualquier posible tormenta, recordando que estas llegan, pero también pasan.

Cuando el ese arco de colores varios llega hasta nosotros, empezamos a ver luz al final del túnel, sin que quizás estemos en el final, pero alguna luz se enciende y tenemos más idea de donde poner el pie y caminar. Tal vez la puerta tiene una manilla y conseguimos tirar de ella, o el laberinto en el que estamos perdidos hace un tiempo tiene un hilo y al fin lo vimos. Nada se queda para siempre, ni siquiera los más cruentos problemas.

Entonces ese día termina y comienza otro… el de hoy

Quien brillaba hoy desde la timidez era Luna, quizás por no dejar mal a Sol quien sí prefirió darse de baja.

A veces el ambiente nos arropa y terminamos haciéndonos uno con el, para no chocar y encontrar la aceptación de los demás. Dejamos de brillar por hacernos cómplices de la oscuridad y que otros no se encandilen. Error.

Y lo que es, es… Hoy el sol simplemente cedió su espacio a la lluvia, a otra cosa. No dio explicaciones y de quedó sin salir, no como ayer.

Si la carga es muy pesada, tarde o temprano nos sepultará si nos empeñamos en llevarla encima.

Lluvia en algún lado. Simplemente cae a esta hora. Son necesarios también los días de lluvia, nada renace sin ellos.

Cómo está el día de hoy, es el gris o el color que tenemos, con ello haremos lo que seamos capaces y no debemos atribuirle la culpa a nada. Cada cosa es necesaria y útil.

Vivir va más allá de quedarnos o seguir, vivir es palpar cada cosa sin que sea necesaria que sea exactamente como la queremos. Vivir es un movimiento que no se queda quieto, tanto ayer como hoy.

💕

Día… sus dos caras. Nosotros ☀️🌫

Día nublado que despierta tarde, como un tren que no llega a su estación, como pasajero que perdió el vuelo y las oportunidades con el.

Día que dice que no tiene prisa, que quién la desea se cansará y su fatiga inundará sus segundos; y el no quiere eso.

Día en que los colores se han revuelto, no dejando nitidez en ninguno de ellos; como para que no existan preferencias ni inventemos historias sesgadas por alguna emoción dominante.

Día domingo, con algo de pereza mañanera, en el que los quehaceres cotidianos se ponen en lista de espera, y quizás nos orientamos más a lo interno, pero nos quedamos dormidos en el camino.

Día en sombras, esta es una de sus caras…

Día que brilla, que despierta que enciende la llama del que está dormido.

Día de y júbilo y pájaros que cantan, como alegres por saberse vivos.

Día en que la luz de forma particular lo baña todo, y ni aún lo más gris se queda ciego.

Día expectante que trae consigo sorpresas de nubes que caminan rápido, presagiando cambios.

Día domingo, en el que la luz se toma el tiempo para tomar su posición allá arriba, mientras la gente camina un poco más despacio aquí abajo.

Día con brillo, es este espacio… la otra cara de la misma moneda.

(Entender que es el mismo día, que puede haber sombra y sol al mismo tiempo, nos permite salir a disfrutarlo y que una tormenta no nos sorprenda o que los rayos del sol no nos encuentren desprotegidos)

********

Así ocurre a veces con nuestra sombra y nuestro brillo; solo algunos detectan una u otra; pero solo aquellos que de verdad nos aman son capaces de entender y apreciar todos nuestros matices. Una misma vida, dos posibilidades distintas, una misma persona.☀️🌫

Sonreír es un derecho… y que se espanten los miedos! 😊😳

😊
Cada sonrisa que podemos dar,
Es una batalla ganada al ataque
De la pena y del dolor;
Ellos no se van a cansar de intentar borrarla de nuestras vidas,
Pero nosotros no debemos olvidar
Lo que sentimos cuando
Reímos…. e ir a su rescate.

😊

Y al hacerlo de verdad, con el corazón
Pondremos a temblar a nuestros peores enemigos; los miedos.
Esos que susurran maliciosamente…
“Quédate en el dolor y húndete”.
Por eso lo mejor es SONREÍR, y que el miedo se
espante.

😊

Así que…
Sonríe sin sentir
Que le debes los
Motivos,
A nadie.

Señales… las hay si queremos atenderlas 👀😳

Ayer pude comprobar que hay señales en nuestro camino y aveces están tan ahí… tan obvias que pasamos nuestros sentidos por ellas y no queremos darnos cuenta.

El cielo simplemente señalaba algo. Entre tanto azul se dejaba ver una línea blanca, como el rastro ese que cuando niño nos decían que dejaban aviones “de proporción a chorro” cosa que nunca entendí, pero era lo que decían los mayores. Sin lugar a dudas, algo ocurrió arriba para dejar esa marca o estaba por ocurrir alguna cosa aquí abajo que podría ser atendida. Había una llamada de atención.

Por mucho rato pusiera la mirada donde fuera, así me parara de cabeza, esa señal estaba ahí…

Volviéndose más a la vista con el paso de los minutos…

Dejándose ver, por si había alguna duda.

De la misma manera también nos ocurre a veces con lo tangible de nuestra vida y las situaciones que pasamos.

Hay señales que continuamente nos están indicando algo, gestos que vemos, palabras que recibimos, episodios en los que nos vemos inmersos y nos preguntamos ¿porqué? Pero resulta que las señales hacia rato nos indicaban que esas cosas podrían pasar y no lo vimos, o lo peor… no lo quisimos ver.

Así como arriba fue apareciendo esa señal de forma nítida y con el paso de las horas se fue disolviendo hasta perderse en el infinito del azul; así también ocurre a veces con las señales que podemos tener en nuestra vida.

Quizás sea un consejo que nos dan y no escuchamos, hasta que la otra persona cansada de que no atendamos, se silencia y se va. Tal vez sea una mala actitud de alguien que nos hace daño y nos hacemos los locos queriendo pensar que no ocurre nada y no lo abórdanos para confirmar o corregir; entonces se convierte en una constante puya de desagrado y dolor, lo que nos arruina la posibilidad de tener una sana relación.

Lo cierto es que, las señales siempre apuntan a algo. Cuando vemos algún aviso de “curva peligrosa” en el camino es porque una de esas viene y los que conducimos, ya sabremos que hacer con esa información.

De la misma manera el resto de la señales, ocurren y son buenas para quien está dispuesto no solo a verlas, sino también a prestarles la atención debida. Por tanto no tenemos excusas luego para decir, “yo no sabía”.