Flores… como estrellas (y viceversa) 🌺⭐️

y las flores son Estrella fugaces que bajaron del cielo y tocaron el suelo, brotando con colores.

Con la tranquilidad de quien sabe que su tiempo está contado y que debe aprovecharlo, ella luce así.

Hizo su recorrido por la vía láctea, se confundió entre muchas estrellas titilantes. Se negó a su destino de alumbrar poco tiempo y decidió perdurar de otra forma.

Muchos le decían “tu estás loca” naciste para brillar escasamente, fugaz es tu destino y es lo que toca, solo resígnate y vive en el lamento.

Ella miró la tierra y le gustó, vio que los sistemas en ella fluían, además habían humanos que lo tocaban todo, y quizás en alguno de ellos se fijo de algún modo.

Que todo crece y reverdece cada cierto tiempo; el suelo se adorna con bellos colores, así que pensó en dejarse caer sobre lo verde y comprobar que podía volver a vivir sin estar de un lado y otro.

El suelo la aceptó de forma amable, permitió que germinara como otras, ella se sorprendió, porque aunque rota, de su interior nacieron nuevos colores.

Fue así como empezaron a vivir las estrellas en nuestro propio suelo sin notarlo, y las flores comenzaron a tener pétalos sin que siempre fueran redondeados.

Cinco picos y hasta muchos más, semejándola en su versión más fugaz, ahora hay millones se han dejado caer, y de otra forma han vuelto, con una nueva oportunidad de volver a vivir, de renacer.

Los colores han ido aumentando por la intensidad con la que cada una ha ido llegando.

Si te acercas y las miras, en su corazón está la expansión de lo de arriba… 🌺

Flor… ella… 🌼 amarilla y bella

🌼

Ella, amarilla y bella mirando hacia arriba como esperando que algo ocurra, que el sol le mire y le sonría.

🌼

Ella, está ahi arriesgadamente hermosa, sin importar las intenciones de otro, ingenua en su postura, atrevida en sus decisiones.

🌼

Ella, sobresalió del resto, las que se quedaron juntas y cómodas y quiso ir un poco más allá de los límites del camino, aún sabiendo que podría marchítense primero.

🌼

Ella, que no ha dejado de creer en príncipes y cuentos, pero piensa que ese azul que ve arriba es producto de uno que no es el que vendrá a por ella.

🌼

Ella, que se siente sola y a la vez libre, que mira hacia atrás de reojo y no encuentra nada que la haga volver al conjunto. Descubre suelos nuevos.

🌼

Ella, escucha a sus espaldas las críticas las murmuraciones esas, en las que son expertos aquellos que sin dar ni un paso ya opinan de todo el camino y sobre todo de los que si se arriesgan a darlo.

🌼

Ella, amarilla y bella, con el color del sol en el alma, con las ganas de atreverse a conquistarlo todo, intactas, con una sonrisa que ilumina todo a su paso.

🌼

Esa es ella, la de tacto suave y delicado, movida por el viento que celoso pasa, pero que igual nunca decidió quedarse a su lado.

🌼

Ella, la que quiere ser ella, mientras dure su existencia, ya sea un segundo, un minuto o un año.

🌼AC*

Junio… semana 1 la Alegría y la sombra deambulan por ahí

Este mes ha comenzado bonito, con un despliegue de color y luz que también se ve impactado por nubes y lluvia tocando la puerta de cualquier cerrojo del cielo.

Amaneceres encendidos han marcado la pauta para estos días, como diciéndome que no me los pierda, porque ya vendrán días, en los que evidentemente me harán falta estos colores.

A veces subestimamos lo que está ahí, a la mano, encendido para nosotros, porque creemos que seguirá estando, así nos empeñemos en no verle y mucho menos prestarle atención. Pero, el corazón me dice, que no es así. Todo, hasta lo más bello y seguro puede dejar de ser en algún momento, así que no permitamos que la pereza de lo cotidiano nos gane y salgamos con los ojos del alma dispuestos a disfrutarlo.

Días en los que el azul del cielo se ha mostrado como el escenario propicio para cualquier expresión del arte que así lo requiera, y nada más artístico que la propia naturaleza

En nuestra vida también existen mejores o distintos escenarios, y cada uno está dispuesto para que expresemos realmente quiénes somos, como el mejor ejecutor de la obra de arte que a veces presumimos ser. Que no nos sorprenda el telón arriba, sin ni siquiera saber ¿que hacemos allí?

Cuando el mar se junta con el cielo, la mezcla solo sirve para adornarnos la vida; además de recordarnos que uno es, espejo del otro.

Maravilloso es cuando dos pueden mirarse y fundirse, reconociéndose uno en el otro; no temiendo a hacerse espejo porque los defectos son permitidos, y no se necesitan batallas, ni guerras encarnizadas para justificar lo contrario.

Los árboles echan sus ramas como queriendo tocarlo todo, haciendo túneles secretos para que la brisa al pasar, les haga cosquillas y se rian ambos del porvenir.

Como las personas que extienden sus brazos y nos reciben, no porque seamos tan buenos o perfectos, sino porque un abrazo es más grande que cualquier distancia que provoquen los errores.

Días de Junio, en realidad vivos, con colores que llegan a dejar las pupilas llenas de azul en todas sus tonalidades…

Dejando ventanas añiles donde menos lo esperamos, con vista a un infinito que nos lleva a sentir su belleza.

De la misma manera, hay quienes poseen pinceles con el añil en sus manos, que ayudan a expandir nuestros horizontes y a llevarlos más allá, de lo que nosotros tan solo veíamos. Y las ventanas se abren frente a nosotros y echamos nuestro primer vuelo.

Tiempo de Junio que ha transcurrido, mientras las nubes cuentan historias y hacen que quien las ve, crea que puede andar en ellas.

Como esas personas a quienes escuchamos por horas, y nos hacen pensar que aunque difícil, eso que queremos en algún momento lo podemos lograr.

Junio en sus maneras, que sabe invitar a la belleza y esta termina agrupándose hasta conformar un cuadro que cualquier pintor del mundo anhelaría pintar.

Quien tiene ese don de aglutinar fuerzas, convocar sentimientos, liderar de alguna forma las emociones, es ese mismo que termina junto con nosotros, escrindiendo las mejores páginas de nuestra vida, llenándolas de colores con su presencia y quitándoles también cuando es necesario para el equilibrio.

Otros días de Junio, en los que también el color gris ha estado presente, recordando que en cualquier momento llega una tormenta, que el movimiento puede traer cambios en algún instante.

Y lo que había sido Luz, también puede oscurecerse. Mientras nos tratemos entre humanos, será posible que esto ocurra, ninguno estamos exentos en algún momento de equivocarnos.

Días de Flores… que no son mezquinas para nada. Muestran su esplendor en la mayor sencillez de saberse contentas por lo que son, dispuestas dejarse ver por quien quiera.

Días de pétalos, en diferentes tamaños y texturas, colores y formas. Recordando que son diferentes aunque a todas se les llame del mismo modo, flores. Cada una en su estilo, con sus propias características, sin que por eso ninguna se prive de lucir bien.

Días de saber, que unas están al ras del suelo, otras apuntando hacia arriba y sin embargo todas dignas.

Así como las flores somos los seres humanos, del mismo género o raza “humana”, pero cada uno con estilos diferentes, necesidades distintas y formas de expresión con las medidas individuales de cada uno.

Junio que también me ha hecho comprender, que a veces los colores pueden ser buscados y puestos, con la intención de dar un “toque” a lo que no lo tiene.

Eso me lleva a pensar un poco más allá… y es que quien quiere, fabrica un oasis de agua fresca aún el desierto más duro, si con eso logra que sonría esa persona a quien quiere. ¡Claro, el detalle está precisamente en eso, en que exista alguien que de verdad quiera!

Tardes encendidas se ven en este Junio que apenas arranca, en las que nubes a manera de cometas dejan estelas brillantes antes de que el día se marche.

Y comprendo además , que nunca es tarde… para aquellos que deciden darse la oportunidad de vivir intensamente.

Y así llegamos al día de hoy, miércoles 05 de Junio (día particularmente especial para mi) en el que desperté sin que el cuerpo me acompañara mucho, pero estaba dispuesta a sobrepasar a eso…

El día se vistió de un color bello, como queriendo decir “dale que no pasa nada” y yo quise creerle; sin embargo el salto en el corazón no me engañó, detrás de ese color vendría una tempestad.

Sin mucho esperar, lo que era color, fue tornándose en dramáticos tonos…

Y sin ser necesario el uso de ningún filtro que pudiera sacar los colores brillantes de la escena, la tormenta se hizo presente ante mis ojos, yo callada solo pude quedarme admirando como se tornaba todo, como ella cubría de oscuridad cada vez que con el grito de su voz, decía algo.

Viendo como lo gris se comía, todo lo que a su paso estaba. Se fue creando un silencio, y solo el azote del viento se escuchaba, y todo de convirtió en soledad, de pronto no había más nadie. Puedo decir que sentí temor… pero ahí seguía, parada.

Frente a mi y sobre mi, empezaron a caer gotas grandes que terminaron por empaparme en apenas segundos. Así fue como el día se oscureció siendo yo testigo. El agua me azotó cómo quiso, la sentí en mi espalda acusándome, queriendo que sintiera culpa, la tuve en mi rostro echándome en cara mis errores y luego de su paso, me quede con la sensación de que que se lo llevaba todo.

Los colores conocidos salieron de la paleta y solo me quede observando unos extraños, diferentes. Entonces supe, que las tormentas son eso, porque cambian cualquier cosa en pocos minutos, porque azotan y arrasan con dureza desmedida, porque son capaces de ahogarnos si ahí nos quedamos.

Esperé por más de media hora para poder arrancar y al fin lo hice. No hay tormenta que dure para toda la vida, y en ese caso, no hay vida que la soporte.

Y luego, con un Junio renovado, volví a casa… cansada del camino y con las lecciones dándome vueltas en el alma.

Insisto, Junio ha estado bello… yo sin poder de un todo, seguirle las pisadas.