Julio ha comenzado… 1, 2 y 3 ðŸŒ¤ðŸŒªâ˜€ï¸

Como para no exista duda, y si la hay disiparla, Julio con su llegada y apenas tres días rodando, me confirma que cada cada uno de ellos es diferente (aunque parezcan iguales)

El primer día, estuvo bastante nublado. Parecía que el pronóstico para todas sus horas iba a ser lluvia y gris, no había posibilidad lógica luego de ver nubes tan bajas y colores tan lúgubres, de que cambiara el panorama. Pero a su tiempo despejó, y no llovió. Como,para preguntarse una y otra vez: —¿Y a dónde se fueron las gotas?

Empezó gris y aún cuando los minutos pasaron…

La amanezca de lluvia,

Prevaleció, parecía que caía aún cuando las gotas no parecieron. Día 1.

Así a veces ocurre en nuestra vida; nubarrones embargan nuestros pensamientos y creemos sinceramente que no habrá salida oportuna, nos sentimos morir en medio de eso. Hasta que luego, una idea viene a nuestra mente, alguien nos aclara una ventana tapada que teníamos o llega hasta ocurrir algo que estremece todo y en ese movimiento un rayo luz logra colarse por las grietas hasta que empezamos a tener mejor perspectiva. Tal como en el día 1.

Ayer, en el segundo día, todo amaneció despejado. El sol antes de la seis ya estaba en su lugar, dispuesto a acostarse lo más tarde posible también. No tenia nada que ver con el aspecto del día anterior; era como si la pizarra había sido borrada por completo y comenzara un nuevo tema.

La claridad visitó el día,

Como si se tratara de una prioridad.

Sol, trajo su luz sin hacerse espera. Día 2.

De la misma manera puede ocurrir en nuestra vida. Alguna vez hemos tenido un día de “terror” en el que todo o casi todo “sale mal” o al menos esos pensamos desde nuestra óptica; posiblemente alguien muy cerca a nosotros opine que no es así, pero nosotros en nuestro mundillo que se rompió a pedazos, sin lo considerábamos de esa forma. Lo cumbre es que al día siguiente, ya sea porque todo se compuso, porque alguien nos dijo algo o porque nosotros mismos pudimos encontrar alguna opción; estamos diferentes, radiantes. Tenemos entonces un día en el que sonreímos y saludamos a todo el que conseguimos delante. Así como el día 2.

Y llegamos a hoy, el tercer día de Julio, uno en el que no había nubes, todo estaba aparentemente despejado, pero el sol ni se veía y mucho menos brillaba, al menos por un rato. Era como inexplicable, sin embargo así fue hace tan solo minutos.

No estaba nublado o lleno de nubes….

Pero tampoco estaba brillando el sol de la mañana.

En nosotros no es muy raro que ocurra algo similar. Todo está “bien” estamos en el mejor lugar y con las mejores personas, en el mejor trabajo quizás, con todos los recursos que cualquiera pudiera envidiar… pero no brillamos del todo, hay algo que no está bien. Aunque no lo queramos aceptar. Y es que si lo tenemos todo, pero nuestros ojos no brillan o nuestro corazón se acelera muy poco realmente por algo, si simplemente reposamos en la comodidad del conformismo, algo no está bien; aunque quizás no estemos dispuestos a tomarlo así ( y eso será válido para cada quien).

No se trata de estar bien o mal, por el respaldo económico que tengamos, sino por estar con nosotros mismos, en la luz y oscuridad, y aún así tener la capacidad para reconocer nuestras paredes con grietas, nuestros muros caídos y esas bases fuertes que aunque soplen los vientos nada la derriban.

Lo que tengamos en el banco u otras posesiones en cualquier momento puede sufrir un revés; los que nos rodean podrán estar o no por diferentes causas, ya sean naturales como la muerte o por elecciones propias como esa distancia escogidas que les separa de nosotros; sin embargo hay alguien que va a perdurar hasta que nos toque partir de este cuerpo… y ese alguien somos nosotros mismos. De manera que, más nos valdría llevarnos bien, conocernos y entendernos.

El día de pronto brilló, y el sol como diciendo “Salgo cuando quiero y brillo así también” subió e iluminó todo, sin muchas explicaciones.

Así ocurre con quien se da el permiso para cuestionarse sin temor a lo que encuentre, luego de caminar por sus pasillos internos y comenzar a conocerse, saber que no tiene porque tener todas las repuestas, ni soluciones, saberse humano, falible y capaz de mejorar, consciente de que posee todo el potencial para equivocarse, pero aún mucho más con capacidad para reinventarse; y sobre todo, que no es definido por lo que tiene (llámese dinero o personas) sino por quien es; entonces puede brillar de cualquier manera. Para los demás brillará, siempre y cuando sus ojos estén capacitados para aceptar la intensidad de su luz y no quemarse en el intento, pero eso ya es asunto de ellos.

Julio, van tres días… tres lecciones. Mi gratitud. 🌤❤️

8 comentarios en “Julio ha comenzado… 1, 2 y 3 ðŸŒ¤ðŸŒªâ˜€ï¸

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