Septiembre 23… colores y agua!

Lunes de Septiembre que arranca, con los colores que ha dejado la lluvia. Noches de agua, que empapan los sueños , convirtiéndolos en lugares donde podemos ahogarnos.

Orillas perdidas, que el agua ha inundado, olvidando los límites, permitiendo aunque sea por poco tiempo, tocar lo intocable, acudir lo que está quieto y saca a flote lo escondido.

Día 23, de un Septiembre que avanza hacia su despedida, con brazos largos que abrazan los recuerdos que deja.

Mojado… amanece mojado, Septiembre 22 🌧 😊

Mojado… amanece mojado. Madrugada oscura y goteando, Septiembre se derrama como emocionado por algún suceso que ocurre.

Despliega el día y aún envuelto en la sabana húmeda de la lluvia de la madrugada. Algo se limpia, algo pasa, que las lágrimas del día han sido necesarias.

Todo llanto deja rastro, gotas que aún no se secan visten el horizonte; día de comenzar de nuevo y todo es bueno. Sol que no sale, toca nublado, ha dejado que la lluvia haga lo suyo, se despejará el cielo luego, para que suceda algo más claro.

Mientras, las montañas silenciosas se dejan cubrir de la suavidad de unas gotas que hacen descender las nubes hasta rozarlas . Picos que se erigen y lo logran, y se forma un cómplice cosquilleo entre ambos.

Septiembre tu esplendor también en grises… día para no olvidar lo que sucede. Sea bienvenido con el día, lo que nace y que el Amor y la Alegría se sumen a eso.

Felicidades… en este día mojado, Cielo.

Sol de Septiembre… 21 ☀️

Sol de Septiembre, que lo llenas todo, bajo tu calor comienza el día; que espantas las nubes de las tormentas, las llenas de luz, vuelves el cielo transparente.

Haces el recorrido, vas alumbrando, Septiembre sonríe y se ilumina; quizás luego se nuble el día y cambie tu apariencia porque así quieras.

Aunque los días pasen de prisa tú marca queda sobre la tierra, siento tu luz que toca todo, porque al final buscamos verte, tener calor, y eso también es la vida.

Septiembre 20… día gris y despejado

¿Puede ser algo nublado y claro al mismo tiempo? Quizás la respuesta inmediata a eso, es ¡no! Pero todo es posible bajo el cielo.

Septiembre 20 ha empezado así, con un cielo cerrado en un gris impenetrable. La capas de nubes solo intensifican más el color en un lado u otro. Solo gris es el tono que predomina.

Algunos truenos y rayos que me sorprenden como un flash inesperado, llenan la visión de allá arriba.

💭

Tal cual nos sucede al atravesar una tormenta o tan solo sentir que ella se aproxima. Los problemas, las incertidumbres, aquello que no podemos controlar (como casi todo, porque el control es un autoengaño) nos lleva a estar “nublados “. No entendemos nada, no queremos nada, no hacemos nada.

Entonces nos resignamos a decir:

—Esto es así y se va a quedar así, sin más remedio.

En el mismo espacio tan solo a un giro de la visión, hay otro panorama. El gris pasea por el espacio, pero no se queda a dominarlo todo.

Hay ventanas azules que se niegan a dejarse nublar por completo; y en el caso de que ocurra, solo será momentáneo.

Por pequeño que sea el espacio que se le reserve al color de la esperanza, simplemente este otro panorama lo aprovecha.

💭

Así también nos ocurre, quizás a diario, tal vez más común se lo que imaginamos; mientras nos ahogamos en nuestra propia gota de agua, volteamos y vemos cómo existe quien en un vaso de agua se mantiene a flote. No bien del todo, no sin problemas o minimizándolos de forma infantil o ilógica, pero si asumiéndolos de otra manera.

Las situaciones difíciles siempre aparecen, lo que no nos gusta está a la orden del día; recibir traiciones es parte del libreto de la vida y si nos tocan (merecidas o no) hay que aprender a mirar más allá de esa ventana.

Sólo existe la resignación para quien no está dispuesto a buscar hasta encontrar, alguna otra salida. Aún en las cosas irreversibles como la muerte, si no podemos cambiar su resultado, asumirla de otra manera puede ser la diferencia.

Y luego todo pasa. Resulta que la amenaza de lluvia se cumplió en otra parte y que donde estábamos solo se manifestaron pocas gotas

El aquí, de esta misma hora, vuelve a ser bonito y a colores, como si minutos antes no hubiera estado vestido de duelo.

💭

Así nos pasa, cuando a veces retomamos el asunto y vemos las cosas con más calma, medimos con objetividad los alcances reales y nos damos cuenta que ni siquiera algo de eso que nos atormentaba, er mínimo lo he nos rozaba. Toda la tormenta mayormente fue en nuestra cabeza.

La idea no es que andemos desprevenidos y en tiempo de lluvia no usemos paraguas, es más bien que estemos dispuestos a salir sabiendo que la lluvia también es pasajera, y no se queda; y que tal vez o a lo mejor… ni siquiera cae.

Hay nublados y claros en un mismo espacio, tenemos permiso para estar ubicados en el lado que queramos…

Puertas adentro… vivir con todo 💭

Acariciar lo que no se vive, es privarnos de vivir, por eso vamos montados en un coche que no tiene retrovisores y cada adelanto en el camino deja atrás solo abismo. O podemos regresar aunque queramos.

Reírnos de nosotros mismos es la cola em Lara disfrutar este tiempo que tenemos, en el que solo tú y yo, nos entendemos, sin más nada que explicar, que lo que somos.

Por eso hay que vivir… vivir con todo.

Te enciendo… tu conmigo 🌷

🌷

Enciendo el cielo con mis colores

Le miro, abro mis brazos y él suspira

Le digo que tranquilo, que nadie nos mira,

Él solo quiere probar de mis sabores.

🌷

Te tocaré, te tocaré, seguro

Le digo mientras insisto en estirarme

No hay forma de impedirme que lo agarre

Y el se deja ya sin mayor disimulo.

🌷

Esta tarde tendrás tonos rosados

Y nadie sabrá de que habrá sido

Pensarán que es por el sol que ya se ha ido

Sabrás que es mi rastro después que te he amado.

🌷

Y ya después de esto no hay olvido

Mi flor y lo que soy ya lo has probado

Te quedarás entonces tú, conmigo.

#LoQueMeDiceUnaFoto

Septiembre 19… un día a la vez

Hoy es 19, si quiero estar en el 18 o en el 20, debo estar consciente que solo puedo estar en el día de hoy. 1️⃣9️⃣

A veces queremos andar por ahí “empujando el tiempo y otra queriendo quedarnos ni siquiera en el ayer, sino en el anteayer.

Nada de eso es posible, el día de toma todo a su tiempo.

El sol va a brillar a su hora e igual se despedirá cuando le toque. No antes, no después.

Y este Septiembre sigue su curso, bañado de nubes que me impactan. No puedo evitarlo.

No quiero estar en otro día, por muy bueno que haya sido; porque tal vez recordarlo se llene del sesgo de algo que no fue así, pero que me empeño en traerlo a la mente como lo más sublime.

Igualmente no quiero estar en el mañana, porque cuando llegue(de llegar) será el ahora que disfrutaré sin darme cuenta de más nada.

Así que Septiembre sigo aquí, contigo en el día que nos toca. Sin más. Un día a la vez.