Estrofas… de Noviembre 💭

Cuan agotadores son los días que no se esperan,

Cuan pesada la luz irrumpe en la oscuridad que construimos,

Cuan lejos estamos de sentirnos bien con lo que no nos gusta

Cuan cierto es, que la mentira nos ahoga.

Vivimos en un mundo que no respiramos,

Vivimos en la asfixia de tener la vida de otro,

Vivimos en la insatisfacción interna y la sonrisa afuera,

Vivimos en una lápida que no siente con etiqueta de vida.

Hay colores que no nos atrevemos a mirar, por ser muy bellos

Hay carreras que no hacemos porque el destino es muy lejos,

Hay situaciones que no enfrentamos, y duele, pero es menos riesgo

Hay emociones que matamos por no entender su intensidad, su fuego.

Hasta que nos damos cuenta que todo es breve

Hasta que entendemos que hay que atreverse

Hasta que un sentimiento nos arrebata y activa

Hasta que estamos cerca ya se acabar el cuento… entonces la vida vale.

➰➰➰➰➰➰➰➰

La vida a veces transcurre callada, como para no hacer ruido y despertarnos de nuestro letargo, de la pérdida del tiempo que no vuelve.

Y fingimos ser felices haciéndonos disfraces de alegría, jugando a no pisar donde no conviene y borrando los caminos hechos para nosotros.

Los absurdos son tantos que a veces preferimos empujar la vida para que termine y así escapar de ella, pero no nos damos cuenta de que ella tiene su ritmo y nadie puede detenerla, pero tampoco acelerarla.

Entonces nuestro propio cuerpo al espejo nos recuerda, que el ciclo del tiempo se va cumpliendo y lo que no decidimos hacer en su momento, ese, el oportuno, quizás sea otra frustración que colgar en el ropero.

Huimos, huimos de nosotros mismos y nos adornamos con tanto utilería que a veces olvidamos cuál es la obra en la que actuamos, y entonces aplicamos el mismo parlamento a todo, sin que logremos realmente comunicarnos; convertidos en aquel que repite sus mentiras hasta sentir obligatoriamente, que las cree.

Y un día… quizás muy cerca del último, queremos echar a andar hacia atrás la rueda del camino, llegar hasta los pasos aquellos que no dimos, para volver a marcarlos, sintiendo la magnitud de todo ese sin sentido, que fue el posdatar para después una vida que se iba consumiendo.

Quizás la cordura de estar loco llega tarde, cuando ya hasta las fuerzas nos fallen.

Noviembre 25, 6:50 am

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