Vivir y estar… aunque las nubes sean grises 💭🌫🌪❄️⛈

Este nuevo año que ha consumido ya gran parte de su primer mes, ha abundado en nubes grises.

Y no solo me refiero a las que dibujan en el cielo presagio de lluvia, porque en el lugar donde me toca estar en ese tiempo, esas nubes son normales. No, me refiero además a las nubes grises, que corresponden a circunstancias adversas, de esas de las cuales y por más que queramos, nos podemos escapar.

Corre el segundo mes, desde que salí de Venezuela, la mía, la del Sur… y aunque no me había atrevido a escribir sobre esto hasta ahora; hoy puedo ver un poco más de frente estás nubes grises que a veces lo ocupan todo.

No voy a hacer “El diario de un inmigrante” en esta entrada, porque no es la idea; este espacio corresponde a Enero, ese en el que mis letras estuvieron algo represadas de exposición por una simple falta de conexión a internet y otras dificultades, que no viene al caso mencionar.

Ver amanecer a Enero, recurrentemente vestido de gris, no ha sido agradable de un todo, hasta comprender que también es un color que conforma la totalidad de los paisajes que vemos. Y también tiene su belleza. No todo lo que no brilla hay que asociarlo tristeza y nostalgia.

Lo que sí sé, que de color que es te la visa en un momento; todo puede cambiar.

Si en Enero del año anterior, viendo por mi ventana (la de siempre), alguien me hubiera dicho que ya no estaría más allá, sino en cualquier otro lugar desconocido para mi; mi respuesta inmediata habría sido:

—Eso es imposible y sobre todo, no está en mis planes.

No estar preparados para los cambios o pretender controlarlo todo trae consecuencia no agradables.

Es entonces cuando el verdadero gris aparece.

Es esa lucha constante que tenemos los humanos, por pretender que todo sea a nuestra medida y tiempo, hasta que entendemos que en realidad las cosas no son así.

No lo controlamos todo y mucho menos todo, depende de nosotros.

➰El gris lo portamos nosotros mismos cuando no aceptamos que puede llover, aún sin tener la precaución de traer un paraguas.

➰El gris somos nosotros mismos, cuando tenemos que opinar de todo y en todo; y por supuesto habrán opiniones contrarias, lo que detona nuestra propia ira contenida o disimulada en la mayoría de los casos.

➰El gris está en nuestra mente, cuando no somos capaces de hacer el esfuerzo por el sueño o meta que tengamos, sino que los relegamos “en función de bienestar de otros“, pero al final del día nos descubrimos inconformes y hasta amargados.

➰El gris lo pinta quien en definitiva tiene miedo ante el azul de la expansión, porque siente pánico a no tenerlo bajo control o a descubrirse débil ante la belleza en otros y no en sí mismo.

Total es que haciendo un recuento de estos días grises, me encuentro con una belleza real en sus matices y unos ajustes propios que hay que hacer dentro, en el propio ser del humano.

Entonces recordaremos que si existen cielos de azules intensos, y que todo es pasajero.

Ninguna nube gris por muy inmensa que sea, puede durar todo el tiempo; igualmente sucede con los días azules o soleados, sobre todo en lugares como este donde estoy, donde tampoco se suceden las estaciones.

Enero es el inicio del año… empeñarse en encasillarlo en tonos oscuros o lúgubres, sería como estar escribiendo la historia de lo que ya pensamos que va a ser el resto de año.

Entonces sólo bastaría voltear a nuestro alrededor y preguntarse ¿cómo va la vida? o ¿qué tanto le impacta el gris?

A lo que la respuesta evidente es:

Aunque todo este nublado, el sol sigue saliendo, aún cuando nuestros ojos estén en negación de verlo.

Solo disponiéndonos a caminar por la senda de la luz, nuestros pasos se iluminarán, a pesar de la oscuridad que haya a nuestro alrededor.

Enero, a pesar de estos días difíciles, ha sido grato aprender en silencio en tus días, y ver cómo el camino se va encendiendo cuál pista de aterrizaje en un vuelo de emergencia.

Amo aquello que no se rinde, por muy en contra que todo parezca. El amor es eso, no rendirse. Entonces comenzamos a darnos cuenta de que no todo está perdido.

Las nubes grises arriba, tienen su tiempo; pero eso no tiene porque llenar de oscuridad lo que ocurre aquí abajo.

Sigo contigo, aunque muros grises estorban la visión; entonces me deleito y agradezco por lo que encuentro en cada paso. Ya no más angustia por la nubes grises. Vivo y estoy, eso es lo importante.

Enero 21; 12:15 pm

4 comentarios en “Vivir y estar… aunque las nubes sean grises 💭🌫🌪❄️⛈

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