Increíble… cielo, corazón ⛅️⚡️

A veces pareciera que alguien imprime allá arriba, caracteres especiales con un pincel o tinta del corazón. Las huellas son increíbles.

A veces pareciera que alguien se acerca a nuestra vida y nos toca, dejando de su esencia en nosotros, casi con tinta de la que no se borra. ¡Eso es más increíble todavía.!

Febrero… y los cambios 😳☘️

Me gusta este mes de Febrero. Es el primero que es par en el año, los sueños despiertan con más ánimo luego del letargo del Enero que se fue .

Pueden suceder cosas bonitas en este mes (y en todos los que nos dispongamos a descubrir la vida).

En esta oportunidad me ha tocado un mes interrumpido, porque <todo cambia, cuando cambiamos >. Estar en otro lugar, con otras costumbres, con otro clima, con una ventana de la vida diferente por donde uno asomarse, hasta con una nueva conexión a wifi que aunque tiene un nombre conocido funciona distinto; todo eso ayuda al cambio.

Pero lo que cambia realmente somos nosotros, nuestro interior; nuestros afectos y perspectivas, se confirman o debilitan nuestras certezas, se vuelven gigantes las aflicciones y dudas o de una vez por todas se marchan a otro corazón que les abra las puerta.

Y eso no es determinado por lugares geográficos o novedades culturales, sino más bien por lo que al fin terminamos asimilando en nuestra propia vida.

Cuando todas esas cosas ocurren dentro, inevitablemente fuera se evidencia el cambio. Para unos quizás no sea de todo agradable o aceptable, porque esperan que sigamos siendo exactamente los mismos, aún cuando ellos han dejado de serlo con nosotros.

Febrero también en nombre, número de días y celebraciones, pareciera el mismo siempre, pero cada vez trae algo distinto. Quizás en algún momento fue tiempo de encuentros, ahora tal vez toca despedida; pueden conmemorarse nacimientos, pero la muerte también encuentra lugar en sus días. Los días de carnaval de otrora, pueden ser días de trabajo en los que corren ahora. Hay cambios.

Lo que en un tiempo puede estar brillante con luz…. puede llegar a estar sin ello por completo, y seguir siendo en apariencia lo mismo.

Febrero, hoy volvemos a estar juntos por escrito, con el seguimiento que a diario te hago (sea público o no) y realmente me recuerdas que:

➰Hay situaciones y hasta nombres que no cambian, pero si nuestro ser ha sido visitado por una transformación real, ya no será lo mismo (al menos no, para nosotros).

➰Hay palabras que se repiten en el tiempo, pero si la convicción fluctúa como el viento que no sabe a donde va, ni de donde viene, terminarán diciendo “nada”.

➰Los meses se repiten, los días aparentemente también, pero los afectos no se repiten. No de igual manera e intensidad, por eso cuando tocan es necesario asumir los riesgos.

➰Hay personas que aparecen, y subrayan un párrafo importante en un capítulo de los libros de nuestra vida, y resulta que volvemos a leerlos y descubrimos que ya no estamos en ese libro, avanzamos. Cambio.

➰➰Es interesante observar los cambios, aún en medio de todo aquello que aparentemente está =igual= porque entonces descubrimos, que estamos vivos, que no hemos muerto en la inmovilidad de resignarnos al olvido. Los riesgos de lo que se transforma son válidos para quien entendió su necesidad de que esto sucediera ➰➰

Febrero 18; 8:41 am

Febrero el que va rodando… un día por terminar 🌳

Hoy fue uno de eso día azules, de cielo limpio y sol que salió a juguetear por ahí con quien “cazábamos” algunos de sus rayos.

Febrero ha ido avanzando de forma rápida, y yo sin poder registrarlo mucho por escrito, a falta de la conexión oportuna.

Me he dado cuenta una vez más que todo existe y nos rodea, pero el apuro de nuestros pasos y la bulla que algunas veces provocamos en los propios pensamientos, evita que podamos darnos cuenta y disfrutar de todo eso que está ahí, ante lo cual tenemos los sentidos apagados y no podemos percibirlo..

Me gustan los amaneceres en los que puedo contemplar el sol saliendo y los pájaros serpenteando por todos lados, con sus trinos haciendo ecos matinales.

Y cualquier hora del día en la que pueda admirar el cielo, la forma de sus nubes, los colores que se desbordan como en una paleta de un pintor visceral que a veces tiñe con intensidad lo que veo.

Pero ahora no me toca así. Luego de estar acostumbrada a ver el mundo desde mi ventana (en lo alto), me ha tocado estar al ras del suelo, entre edificaciones que la mayoría de las veces tapan de algún modo la majestad del astro rey.

Aún así, todo sigue estando allí. A pesar de sentir los ruidos de la ciudad y los millones de personas que hacen vida en este lugar, que desde muy temprano salen a trabajar; todavía los pájaros pueden ser escuchados y el sol encontrado de alguna manera si tomamos el segundo justo para apreciarlos.

Luego de días sin tener una conexión a internet que fuera suficiente para subir algo de oxígeno a mi alma, a través de mi estadía por aquí; no quería dejar que el día se terminara de este lado, sin contarles y contarme que todo lo que despierta nuestro corazón, sigue estando allí. Basta ir a por ello.

Vale la pena recordarlo.

Febrero 11; 11:23 pm. Casi media noche.