Marzo y sus días… rápidos 😳〰️🌬

Marzo avanzas tan rápido, que casi corro para verte…

Hay momentos en que sentimos que todo va a prisa afuera, o es que nosotros internamente nos volvemos lentos.

Los días diss transcurren así como esos capítulos o episodios de novelas que algunas veces vemos pasar uno tras otro en cámara rápida, para indicar qué pasó un tiempo determinado y luego detenerse en la escena que se quiere destacar.

Entonces me pregunto, mientras te observo, Marzo: —¿Qué fenómeno es ese, que nos desfasa del tiempo y nos deja cansados sin poder estar al día con los días? (¡Qué juego de palabras!)

Y me encuentro con que la vida gira y nosotros con ella, cuál noria. Pareciera que el estado ideal es estar en mil cosas a la vez, al punto de no sentir como nos pasa el tiempo.

Pero eso tiene razones bajo la superficie, que regularmente obviamos o preferimos no ver.

➰Puede ser porque nos lastime la consciencia, de que efectivamente el día pasa y no estamos donde queremos o con quien queremos.

➰Puede ser, que también el desvío se deba a querer estar ausentes de cualquier modo, de alguna situación que estemos viviendo, y que no aceptemos públicamente que no nos gusta, pero las múltiples ocupaciones lo camuflan muy bien.

➰Los días pasan al mismo ritmo, pero quizás los percibimos más rápidos, ya sea por dormir más veces al día de lo que es bueno o necesario o por estar atacados con mil cosas en nuestra agenda, la cual nunca termina con la lista interminable de “pendientes por hacer”.

El asunto es que para nuestra justificación, nos ocupamos.

Se abren diferentes caminos a nuestro paso, y de repente queremos andarlos todos, olvidando que un pie no puede ir separado del otro para cualquier ruta que tomemos.

En vano nos ocupamos de una cosa y otra, si al final no nos ocupamos de nosotros mismos, y lo peor es que nuestro olvido a veces es premeditado.

De nada sirven los muchos caminos por andar, si no nos vamos a dar cuenta de la belleza qué hay en ellos y la necesidad que tendremos mientras los atrevesamos, de parar.

Cuando los días pasan y no sabemos cómo han sido, nos han consumido los quehaceres y eso aparentemente nos da satisfacción, porque “estamos ocupados”.

Sin embargo, abriendo los ojos a nuestra propia vida, nos damos cuenta que: ➰Estar ocupado en muchas actividades o salidas, no implica para nada que realmente estemos viviendo

Quizás acabemos los días cansados y eso sería una respuesta normal producto de lo mucho que hicimos, pero también puede ser el resultado de saber que no alcanzamos nuestro verdadero plan, ese que internamente nos mueve.

Marzo, si tú vas a prisa, pero yo me detengo. Reconociendo que tu reloj sigue siendo el mismo y que soy yo, quien se ha perdido unos cuantos de tus buenos segundos

➰➰No somos lo que simplemente hacemos, para justificar ante los demás el tiempo que alguno considere vacío. Somos lo que pensamos y llevamos a la práctica, cuando hemos entendido cuál es nuestro verdadero propósito de vida➰➰.

No son las grandes guerras ganadas que dejan devastación a su paso, las que nos llenan; sino esas pequeñas victorias cotidianas donde ponemos nuestras banderas y sentimos que la vida no se ha ido como si nada.

Marzo, tus días rápidos, ya no lo serán más… estaré atenta a que no pasen sin vivirlos. , por favor, ven conmigo.👉🏽

Marzo 10, 8:12 am

Amor en 2020… bondad

Amor en 2020

El amor como fuente de bondad, nos deja muchas veces buscando el bienestar del otro, por encima de otras cosas. No hay espacio para egoísmos, ni trucos que nos hagan parecer buenos con intenciones dobles debajo de la piel.

El amor, ese repleto de bondad, quizás suena extemporáneo en este 2020, lleno de frivolidades e intereses propios, pero es lo que realmente su acepción determina.

Nadie puede decir (y ser verdad) que ama a otro, sino procura su bien.

Un día azul de Marzo… para olvidar las penas ⛅️

Hay días luminosos, en lo que a pesar de las malas noticias, dificultades o puertas cerradas; sonríes al mirar lo despejado del cielo.

Hay que celebrar, mientras se deja ver diáfano y azul, imperturbable; como si ninguna nube gris le pusiera en apuros.

Entonces no queda más que echar los sinsabores a la espalda y caminar disfrutando del manto azul de allá arriba.

Marzo hoy en su quinto día, me ha dado un despliegue de “bonitura” que se lo agradezco. El dicho reza “al mal tiempo buena cara” pero yo diría que “a las dificultades, buen tiempo” también funciona.

Estar reconciliado con la vida es lo mejor. A pesar de los reveses que podamos tener, también prevalece la oportunidad de estar, y eso es algo que no tiene comparación.

Corre este tercer mes del 2020, en el que se escuchan tantas cosas a nivel mundial, que tener un pedacito azul que observar y con el cual llenarse el corazón, es todo un regalo. El cielo me sabe a ti.

Camino con Marzo a mi lado, y va contándome lo que ocurre con las flores, y su esplendor futuro y con eso me basta. Entonces me olvido de los “no” que nunca faltan; de los obstáculos del camino y sobretodo de aquellos que son un peso casi imposible de cargar; y me concentro en saber que hoy no fue un día gris, que hoy el sol salió casi como si el frío no dominara, y que Marzo una vez más, me sonrió.

Marzo 5; 7:05 pm

Marzo, hojas nuevas… y nosotros? 🥬

Marzo sigue estirando sus brazos, y las plantas exhiben sus nuevas hijas como el mejor de los temidos para quien se da la oportunidad de observarlo.

Todo recorte, trae luego nuevas hojas. Quizás no es tan agradable cuando se corta y limpia, pero luego los resultados son favorables.

De Igual modo nos ocurre a veces, los cortes duelen, pero dan oportunidad a que nos replanteemos las cosas de una manera quizás diferente: ya que si algo ocurrió para que se cerrara o acabara algo, tarde o temprano habrán motivos para agradecerlo.

Quizás tardemos un poco más en echar hojas nuevamente, las ilusiones y las ganas pueden que escaseen, pero tenemos que sacar fuerzas y llegarán a aparecer nuevos caminos para nuestras ideas y hasta sentimientos.

Creo que en definitiva este es el mes de la preparación para las novedades venideras.

Como las plantas revisemos, que estamos dejando crecer de nuevo en nuestra vida, no sea que se requiera de una poda desde hace tiempo, y por demorarla nos conformemos con auto castrar quienes somos.

Marzo vas pisando lentamente, se oyen tus pasos sobre las hojas y yo con paciencia te observo. Tú, conmigo.

Marzo 04; 5:20 pm

Marzo lluvioso… lágrimas comunes 🌧 😢

Marzo que también llueve

Marzo llega a su día número tres, y también llueve.

A veces me pregunto ¿cuál es la tristeza intrínseca que acompaña a los días en este lugar, que de continuo hay lágrimas en el cielo? Quizás hay mucho que dejar atrás, tal vez hay suciedad en el ambiente que hay que depurar.

Igualmente sucede en nuestras vidas, cuando por unas razones u otras, lloramos. El dolor y algunas veces hasta la alegría se expresa en lágrimas. La emoción necesita salir, y lo hace.

Pero… ¿después de las lágrimas, qué? hasta aquí, en este lugar, con lo bajo de la temperatura y el frío que prevalece, después que llueve, aclara y aunque sea un trozo de azul momentáneo se dibuja en el cielo.

También tendríamos que hacernos esa misma pregunta a nosotros mismos, cuando nos enfrascamos en llorar por las mismas razones o por la misma persona una y otra vez. Esta bueno el desahogo, pero… ¿Después de estas lágrimas qué?

—¿Cambiará la situación sólo porque las lágrimas inunden mi rostro y mi vida?

—¿Nos querrá al fin aquel que nos obvia?

Si, ya sé, concuerdo contigo en eso. Ambas respuestas son: —¡No!

Entonces ya deberíamos saber que hacer. Podemos llorar, nos puede doler, tenemos nuestro tiempo para ser como un Marzo lluvioso, pero eso tiene que parar en un momento, y por favor no muy lejano.

Y luego, aunque a veces no esté todo tan despejado, las gotas cesan. Porque, no necesitamos que todo esté perfecto ni en el equilibrio deseado, para despejar nuestra mente y decidir actitudes sanas que nos ayuden a nosotros y a los que tenemos cerca.

No siempre saldrá el sol hasta que sus rayos inunden todo, pero la lluvia y la tristeza no tiene porqué ser la opción obligada.

Marzo que también lloras, como yo, gracias por dejarme verte y al hacerlo recordar que también las lágrimas pueden cesar.

Marzo 3; 4:17 pm

Marzo en su segundo día…

Este es un mes como de transición. Los árboles reverdecen de alguna manera y las plantas hechas brotes nuevos, aún siendo podadas a su tiempo. El tercer mes ya ha llegado, y la pregunta es ¿por donde van nuestros planes?

El inicio de lo que será en primavera…

¿Qué ha ocurrido desde que hicimos los compromisos sobre “esto y aquello” para este 2020?

Es tan fácil hacer compromisos emocionales, para luego romperlos u olvidarlos, que este Marzo puede ser un buen termómetro para medir ¿cómo vamos?

Cumplir con promesas fuera del ser, es mucho más fáciles que atender esas que tienen que ver con nuestro yo, y loque somos.

Es mucho más fácil cambiar una ventana de una casa, que tener que reestructurar sus cimientos…

Marzo, tiempo en que los primeros brotes de lo que será la floración de Mayo se dejan ver. ¿Y nosotros, cuándo floreceremos? Nos empeñamos en sembrar y regar, pero cuándo lo plantado tendrá madurez para reproducirse y sobre todo, permanecer.

Los proyectos, los planes y hasta las promesas, son propuestas en nuestras mentes y expresadas en voz alta, por escrito o como quiera que las hayamos compartido, para luego hacer honor a nuestra palabra y cumplirla. No que todo salga tal cual lo pensamos, pero si que nuestra dedicación y enfoque sea tanto como estamos dispuestos a entregarnos por ello.

Si este 2020, que suena tan cool pronunciarlo en dos sílabas, seguimos en el mismo patrón de flojera, dejadez y conformismo, terminaremos los 365 días que nos trajo, excusándonos para hacer algo en el 2021, pero como ese es un número impar y ya la década arrancó, capaz y dejamos para el después de siempre, lo que alguna vez pensamos o quisimos hacer. Excusas.

La semilla no tiene sentido que germine, si no llega a florecer. Las promesas no son dignas de confianza (ni nosotros tampoco), si no vamos a por lograrlas. Al margen del resultado, vale la dedicación.

Nadie llega al final de la marathon sin haber comenzado a dar los pasos y correr lo necesario. Aún para los que llegan en el,último puedo, l camino fue algo que tuvieron que recorrer.

Marzo nos visita, llega nuevamente, con su semblante impar, con treinta y un dias para desempacar nuestras ganas y transformarlas en hechos, con retos que solo podremos llevar a cabo nosotros en nuestras propias vidas. Es decir, Marzo me recuerda que me ocupé de lo que está pendiente en mí, más que lo que otro tenga pendiente.

Retoños de Marzo

Gracias por detenerte aquí Marzo, y pasar sobre mis limitaciones ante los impares, por darme este recordatorio y permitir que lo comparta.

Marzo 02, 3:31 pm