Jugar o no jugar… cada pieza en su lugar 🧩

No se jugar..

Confieso que nunca he sido buena para hacer juegos digitales. Esa puntuaciones que se ganan de un mundo a otro, me resultan abrumadoras y lejos de divertirme, me generan estrés.

Si hay juegos en los que debes correr y alguien te persigue, termina hasta cansándome y asustándome. No me lo tomo a juego, me lo tomo en serio. Por eso digo, no se jugar.

Me gusta la tranquilidad de un juego de mesa, que aunque muchos llevan conteo del tiempo a través de un reloj de arena, la interacción con la mirada de los otros jugadores, me recuerdan que no pasa nada si me equivoco.

Igual me gustan los juegos al aire libre, donde hay pelotas y otros instrumentos, pero se que nadie va a perseguirme o matarme por obtener un punto (como ocurre en los videos juegos o games del móvil)

Si se trata de las personas, me niego a jugar. No soy de las que se toma los sentimientos a la ligera, ni la entrada y salida de las personas en nuestra vida, como si no importaran nada. Todos importan, hasta el que se bajó de modo intempestivo en en andén equivocado.

Para mi los sentimientos de las personas son sagrados, no digo un “Te quiero” si no lo siento o por llenar un vacío. Simplemente no juego. Aunque claro, eso no signifique que no hayan jugado conmigo alguna vez, y por cierto, salí lastimada.

Pero ayer, en medio de la cuarentena que a todos nos devora, recordé que hace como un mes quise comprar un puzzle de 2000 piezas, pero entre una cosa y otra no lo hice, y me dije: “si lo hubiera comprado, este sería un excelente momento para hacerlo, luego del cese de las labores de la casa, que nunca terminan“.🙄

Fue entonces, cuando fui a la app de mi tabla y encontré una aplicación que simulaba muy bien lo de hacer un rompecabezas. ¡Quedé encantada! Y lo que más me gustó fue la sensación que daba cuando podía colocar la pieza que encajaba en otra. Inmediatamente había una especie de flash que sugería que ambas piezas se fusionaban. Cuando se hace de manera normal (no digital) esto no ocurre,

A veces la pieza encaja pero no es la que va; tiene la misma forma pero no es la pinta que se espera. Sin embargo, la magia ocurre cuando las piezas realmente encajan y la belleza del escenario que se construye, aparece.

Y me quede pensando en eso… “Cada pieza tiene su lugar” y que bueno es encontrar el de cada uno, en este puzzle de la vida. Hay personas con las que vamos a calzar, y otras que tendrán formas que aparentan acogernos, pero no es así.

Creo que he avanzado… aunque todavía los juegos digitales de persecución o cosas que te comen, me siguen generando ansiedad; también he podido experimentar el disfrutar a través de la pantalla de otro tipo de entretenimiento. Que maravilla es cuando aparece la imagen; que milagro es, cuando lo que se llena y aclara es la vida de uno,

No se jugar… pero me gusta cada pieza en su lugar.

Muchos caminos… un destino 〰️➖〰️

No todos los caminos conducen a Roma…

Unos se acercarán, otros se desviaran y otros conducirán al extremo opuesto. Y Roma será un incierto en tu vida, si no decides tomar la ruta que a ella conlleva.

Hay quien decide andar por muchos, tomar atajos y creer que tiene todos los destino controlados.

✖️Mentira personal.

Existen muchos caminos por los cuales podemos o queremos transitar, pero al final sólo uno nos llevará a lo que hemos denominado propósito de vida.

Andarse por las ramas puede divertir; y hacer que el tiempo transcurra pretendiendo que estamos “ocupados” nos dejará una sensación momentánea de importantes, pero el vacío de no estar apuntando hacia lo que de verdad somos, dejará huellas inútiles producto de unos pies dispersos y cansados.

No te engañes, no se llega al cielo si no se tienen alas, no se anda el suelo si no estás dispuesto a ensuciarte los pies; no se llena un libro si no se escriben sus páginas.

➰Pasar la vida a la ciega, es perder el tiempo. Y al final es lo único que no podrás recuperar. Ajusta las prioridades, vive con intención. Llega.➰

#CorazonConOjosAbiertos

Diálogo de cuarentena… Alas! 🐦

—¡Hola! ¿Cómo la llevas?

—Como se puede. Tengo más espacio libre para volar.

—¿Con esas alas tan pequeñas?

—Pues si, pequeñas pero voy de un lado a otro.

—Ten cuidado, más de uno querrá quitártelas para volar de algún modo.

—Ten cuidado tú, que a más de uno puede apetecerle tu carne.

—¿Sabes qué? Mejor sigamos. Hasta luego.

—Sí, hasta luego.

Abril 7, 2020 10:02 am

¿Porqué nos sentimos extraños? 💭😕

Miro por la ventana, porque ya caminar entre la gente no puedo. El virus, el temor, los prejuicios, la incertidumbre, no sé; solo deambulo en lo angosto de mi piso y viene a mi, una incesante pregunta:

—¿Porqué nos sentimos extraños? Y mientras esa pregunta una y otra vez retumba en las paredes de mi mente, afirmaciones retóricas vienen a hacerme despertar mientras mi cabeza sigue pegada al vidrio de la ventana.

Los árboles tienen hojas en todos los lugares, aún en la estación del otoño ellos están cubiertos hasta que se les caen, pero las tuvieron. Escucho a mis pensamientos hacer ruido.

El cielo es azul, y no importa en qué parte del planeta estemos. A veces se teñirá de colores vibrantes si el sol sale o se oculta, pero aún en los peores días fríos se verá un reflejo celeste en algún momento.

Recuerdo caminar entre la gente y ver distintos rostros, diferentes rasgos, sonrisas o lágrimas, pero todos para andar, necesitan piernas y la mayoría las tienen; los mismos brazos, ojos, narices, bocas, orejas; dentro de lo que cabe todos iguales con la misma dotación. Sigue la voz ahí sin callarse.

Historias de la vida que parecen únicas en cada persona, pero con sucesos de amor y desamor generales; sufrimos o padecemos; reímos o nos alegramos por cosas similares. Mis ideas siguen hablando.

Todos buscándose la vida, el sostenimiento de los días, responsabilidades que se asumen o evaden; necesidades que son comunes en cualquier estrato. Los pensamientos van desplegándose uno atrás otro.

Fe que permite adorar, rabia que cuestiona la deidad, indiferencia a conciencia de que exista; todas girando en torno al que realmente Es. Mi grito interno

Entonces vuelve la pregunta: —¿Porqué nos se sentimos tan extraños? ¿Si tenemos todo en común?

➰Nos separan los idiomas, aunque una expresión o una mirada a veces comunica más que mil palabras que hayamos aprendido en un lenguaje u otro y podemos sentir el mensaje de una canción aún sin entender de un todo lo que dice.

➰Nos distancian las posturas, aunque cuando el telón de día baja y estamos solos con nosotros mismos, todo lo que las sostiene puede venirse abajo y al día siguiente buscamos el disfraz de ellas otra vez, y nos las ponemos.

➰Nos alejan las heridas, porque hemos olvidado nuestra gran capacidad para infligirlas también. Usamos nuestra boca para lanzar dardos que cortan en lugar de bendecir y expresar el amor que tenemos dentro; miramos solo lo que es de nuestro interés, y cerramos los,ojos ante la necesidad de alguien, entonces nuestro norte es el destino único y el resto de los puntos cardinales desaparecen. Nuestras manos se aferran a lo que queremos, pero golpeamos, empujamos y soltamos aquello que no se ajusta a nuestras expectativas; lo que podría servir para acariciar tal vez pulla como espina. Oímos nuestra propia melodía, olvidando lo disonante que está puede llegar a ser; haciéndonos sordos a lo que cualquiera que difiera con nosotros pueda decir; somos sonido, acorde, melodía, instrumento, batuta y director; todo a la vez y por supuesto el aplauso nos lo auto regalamos.

Nos hacemos extraños cada vez que pensamos que el otro solo quiere atacarnos, descalificarnos o quitarnos algo que consideramos que es absolutamente nuestro. La idea de compartir, ayudar y mostrar amor desinteresado entonces es imposible.

Han pasado las horas, y sigo aquí pegada a la ventana, viendo como el mundo se para, mientras el tiempo corre y mis pensamientos no cesan. Una pregunta se desliza una vez más por el rincón de mis dudas…

¿Porqué nos somos extraños?