Octubre… tarde de versos y letras

Yo le vi y totalmente me atrajo,

No pude resistirme a sus encantos

En sus colores se iban dibujando

El camino de todos mis atajos.

Le vi y le amé, fue inevitable

Como flor y sol una tarde de verano

Como gotas derramándose en la mano

De quien terminó siendo insaciable.

Le vi y sus colores me mostraron

Que no existe imposible permanente,

Que toda cambia y es en nuestra mente

Que a cada uno de ellos, conquistamos.

Se coló en mi ser, en mis sentidos

Sacarlo de allí, ya no se puede

Luego de conocerle y en sus redes

No me resisto, no puedo darle olvido

Como es el Amor de inalterable

Aunque trastorne todos los sentidos

Porque aún con el corazón dolido

El no se va, no hay quien le cambie.

Entre mi alma caben los suspiros

Que al verle ahí, tan bello me arrebata,

Aún silencioso mi ser ya no se aplaca

Y solo en él, quiero a mi ser hundido.

Mirarle así, me hace desearle

Cada vez más, a mi ser va unido

Ya no hay una estación en el camino

En la que pueda dejar de pensarle.

Le miro ahí, al Cielo que me gusta

El que se ve y el que desaparece,

Aún así, lo que siento en mi crece

Y debo confesar, que eso me asusta.

Una tarde de Octubre de esas sin dueño, me acerque hasta ti, a hacerte mío, a sentirte ahí, a rozarte, en alas de un buen pájaro me llevo, anhelante… y soñé por un momento que eras mío.

Esa es la magia de la tarde, que nos permite soñar sin amarras, volar aún sin alas, amar a distancia.

Octubre y este atardecer que me regala, versos, prosa y en picada está mi alma.

Como flores nacen en sus alas, los pensamientos que hasta ti me llevan, su vuelo sereno me recuerda la grandeza de amar, sin que esperemos más nada.

El amor es una madrugada, en la que el sol a veces se queda dormido, y aunque no parece o lo hace más tarde, no significa que le es indiferente, o lo peor, que ha dejado de amarla.

Sigo aprendiendo en esta tarde de Octubre, que aunque el amor alguna vez viste de incierto, no se ausenta lo profundo, el desvarío, cuando lo sentimos, cuando nos abraza, cuando nos permite vivir… cuando se le encuentra.

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Septiembre…. lecciones de lo que se ve y no 👀🙈

De esos momentos cuando la realidad supera cualquier ficción, bueno de esos.

Cualquier efecto especial de una increíble película, puede palidecer ante el imponente despliegue que hubo en el cielo de esta tarde.

Desde más temprano, se veían señales que indicaban, que algo estaba pasando más que allá de nuestra vista.

Cuando el mar en su manto de agua, se recogía en cada ola, parecía que lo que se divisaba al final de la línea que le separaba del cielo, simplemente se llenaba aún más, se hacía más fuerte.

Fue un atardecer, simplemente intenso…

Al mejor estilo de cualquier producción de la “gran pantalla” el cielo parecía irse cayendo a pedazos, y mientras lo hacía, un cúmulo de nubes se juntaban para hacer un remolino de algodones donde iría a reposar el espíritu de la tempestad que caía en algún lado.

La lluvia como una gran cortina movida por el viento iba tapando parte del horizonte de mis ojos, mientras otra se iban despejando. Y a su alrededor una luz como diciendo: -No pasa nada.

Y como acostumbra a ocurrir en mi ser… lo que se ve, me lleva a pensar en lo que no y de ahí algunas lecciones en forma de pensamientos.

💭Muchas veces la realidad ciertamente supera cualquier cosa que pudiéramos imaginar. Nos puede ocurrir que tengamos que lidiar con alguien diariamente, que tiempo atrás no podíamos ni siquiera imaginar que alguien así existiera, ni aún en los peores chistes que escuchamos o que alguna vez dijimos. También pasa y es extraordinario, que lo que sentimos por alguien (otro muy distinto al de arriba), supera cualquier supuesto o fantasía que pudiéramos albergar en algún rincón de nuestra mente: y la cosa termina siendo tan profunda y tan de verdad que te deja sin palabras.

💭Cuando las cosas ocurren, los normal es que hayan señales previas. Algunas veces llueve con sol, pero es mucho más habitual, ver nubes grises antes del aguacero. Del mismo modo ocurre en nuestro continuo relacionarnos con los que nos rodean: cuando algo se rompe o por el contrario se fortalece, eso obedece a un trabajo precio, a señales que ya se venían tejiendo antes de terminar la obra de arte. Un “yo también te amo” está tan lleno de señales previas, como un “hasta aquí, ya no quiero más nada”. Las sorpresas existen, sin embargo en el trato diario entre los que nos llamamos humanos, generalmente hay señales que se pueden detectar para saber lo que viene.

💭La mayoría de las veces, cuando un lado se hace oscuro, otra parte se aclara. El más profundo dolor, nos llevará tarde o temprano a caminar por un sendero dónde encontraremos la más exquisita de las sonrisas y lo mejor, la haremos nuestra.

💭Que pareciera que no pasa nada… no siempre significa que así sea. Quizás nos encontremos con alguien a quien le resulte más fácil, andar diariamente con su máscara de “estoy bien” que asumir que algo está no tan bien como esperaba y que es afectado por algo, y sobre todo que necesita de alguien más, de una mano que sirva de apoyo, aunque eso solo implique ir algunas veces sonriendo y otras solo en silencio que le ayude a andar el resto del camino, mientras consigue sanar. No todo lo que parece estar bien… lo está.Podemos ser tempestad,Lluvia…. vientoLuz y oscuridad,Podemos reír a carcajadasLlorar, quedarnosEn silencio,Eso es parte de nuestra Humanidad.

Septiembre en atardeceres… momentos especiales

Cuando nos inundamos de belleza…

Y esta entra por nuestros poros,

Nos encontramos con la sutileza

Y yo simplemente me enamoro

Septiembre se engalana

con rojo de atardecer

Le miro, me quedo quieta… me inunda

Siento igual que ardo con él

Lentamente se va el día,

Muestra así su resplandor

No importa si es despedida

Es increíble ese sol.

Y luego ya sutilmente

se va perdiendo en el cielo

Dejando una roja estela

Y hasta ella siento que vuelo

Otro día es diferente

Van cambiando los colores

Es como si de repente,

Llegarán nuevos amores

Unos llevan muchas nubes

Otros soles encendidos

Septiembre atardeciendo

Realmente me ha sorprendido.

🌅🌅🌅🌅🌅🌅🌅🌅

❣️Cuando te miro Cielo, es una forma tácita de estar contigo… allí no aplica la distancia, ni el olvido. Allí, arriba, solo lo inmenso importa, la maravilla se hace presente; el imposible es un papel gastado y arrugado sobre el cual ya nadie escribe.

❣️Cuando un momento de estos llena mis ojos, mi alma sale a contemplarte, mi ser te acaricia, mis pensamientos por supuesto arden, y en cada uno de ellos estás tú, sentado al borde de una nube a mi lado, jugando con la luz de las estrellas, tejiendo nuevas constelaciones de sueños entre los que podemos saltar, inventando un juego nuevo.

❣️Cuando es Septiembre el que abre su telón y muestra su contenido, me siento en la primera fila, la del sentimiento y dejo que tú estés conmigo recorriendo este silencio, este instante majestuoso que hace mágico el momento, es por eso que no dejo de expresarlo, porque es realmente bello.

Tarde… tormenta

Hay tardes de tormentas,

Tardes en que viene lluvia

Tardes en que no estoy muerta

Tardes en que soy tan tuya…

A veces me pregunto:

-¿Que ocurre allá arriba cuando llueve?

Y la respuesta inmediata es:

-¿Qué ocurre en mi, cuando me llueve?

Me llueve adentro cuando te veo

Y me llueve afuera cuando no estás,

Unas por placer y otras por miedo,

Pero hay lágrimas en la soledad,

Llueve aquí, allá y en cualquier lado,

Llueve cuando no hay sol que nos cobije

Llueve cuando nos sentimos olvidados,

Llueve y en mi corazón, hay nubes grises

Pero aún la lluvia más tremenda

Acaba, tarde o temprano

No existe quien aguante una tormenta

Y no quiera de ella ser librado.

Llueve en esta tarde y yo te miro

Cielo, a lo lejos despejado…

Brillando aquí entre mis suspiros,

Porque se, que de mí, no te has marchado.

Otro atardecer que enciende…

Luego de una tarde lluviosa, el día se despide, encendiendo los colores…


A veces parece increíble, como justo el instante previo a la oscuridad, es el momento de mayor incandeecencia…

Es como para no nos quedemos atascados, ni en una, ni en otra.

Antes de cualquier oscuridad, estará un rayo de luz … y por mucha luz que exista, en algún momento, se verá la oscuridad también apareciendo.

El atardecer se enciende, en su último adiós… en su despedida.

La gratitud ante lo posible… un atardecer de Agosto 

Al ver este atardecer
y contemplarlo sin más,
solo puedo agradecer
el tener esta oportunidad.

Sólo cuando lo “normal” se hace imposible
y se escapa de las manos,
nos hacemos conscientes
de cuánto es que lo anhelamos.

Hoy estoy agradecida
de poderlo contemplar,
de venir hasta esta orilla,
de mirar el ancho mar,
de sentir que sus cosquillas,
a mi me hacen llorar.


Y tú, Cielo tan callado,
testigo lejano y cercano,
de lo que puede pasar,
cuando en este atardecer,
vengo sola a contemplar,
la belleza de lo inmenso,
la profundidad sin par,
olas que quitan mi aliento,
sueños que puedes mojar…


Simplemente digo gracias,
¿que más podría expresar?
me faltarían palabras
que pudieran completar,
la emoción que estoy sintiendo,
al poder llegar acá;
luego que por mucho tiempo
solo podía suspirar,
por verlo allá.. a lo lejos,
y no poderle tocar.

De lo que vemos como imposible y tan lejano, están llenas las conquistas para quien realmente tiene amor, de ese que sube cimas, salta obstáculos y libera cadenas y no sabe de distancias; del amor que tiene sabor a la gloria de la libertad, esa que no se encadena por preceptos impuestos sino por los dictados por ese que no solo bombea sangre, sino también es el recipiente más precioso de los sentimientos, el corazón.