Despedida… maravilla 🌅😍

Termina el día,
Y no así lo que siento,
Lo que no se va,
Lo que está aquí adentro…

Tu presencia toda,
La llevo conmigo
Aunque no te vea
Eres tú, mi abrigo.

Todos los relojes
Dicen que se acaba
Que todo termina
Que la vida es nada.

Yo digo mirándote
Tú, mi amado Cielo
No te marchas nunca,
Tú no eres del tiempo.

Eres brisa que corre ligera
Mar que ruge desde mi ventana
Sol que baña todas las palmeras
Nube que corriendo no será lejana.

Eres mi pensamiento bonito
Mi palabra sin decirla
El amor que mudo, lo grito
Mi historia antes de escribirla.

Así se despide el día
Con color a maravilla…

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Despidiendo un atardecer… Noviembre 🍂🌅

Entre los matices de un atardecer de Noviembre, te pienso…

A veces solo soy gaviota al viento que se deja llevar, sin resistencia. Eres mi brisa.

Otras soy un faro fuerte al que azotan las altas mareas, casi le ahogan, permanece. Eres mi ola.

Algunas soy nube silenciosa que se mueve, y me quedo viendo el resto del paisaje. Eres el camino.

Mar que refleja la luz que de arriba emana, espejo simple de la belleza. Eres la expansión, el firmamento.

Y en todos mis matices, tú, Cielo, el marco favorito de los días…

Y llamo días, a cada una de las sonrisas que pintas entre mis nubes.

A cada rayo de luz con que tu voz penetra mi interior.

A la brisa que me toca sin dejar nada fuera, mientras en ti vuelo.

A cada una de las veces en que estás en mi, como fiel visitante de mi sentimiento.

Esos son mis días…

Y en medio del atardecer que se ha ido… mis pensamientos contigo, en este “ahora” eterno que tenemos, que no se termina ante que nosotros mismos.

Gaviota, faro, nube, mar… sólo soy un ser que recrea los instantes que tenemos con los colores que hemos construido en nuestra propia alma, allí donde te pinto en cada despedida.

Tú, el Cielo, mi marco perfecto.

Noviembre… y lo que cuenta una tarde lluviosa sobre los miedos 😳

Hay tardes de lluvia… pero a veces, llueve más dentro que afuera.

Noviembre que entre soles, lunas brillantes y lluvias nos recuerda a ver la vida de otra manera. De la manera que sea, como se presente, como venga.

Que todo suma, recuerda Noviembre, los días con sol y las tarde sin el, los que amargan y también los que enloquecen de alegría, lo que tenemos en las manos y lo que está lejos.

Que también es bueno aún lo que no nos gusta (quizás sin comprenderlo mucho en el momento) , que no hay que hacer una hecatombe de lo sucedido, porque eso simplemente no le cambiará. Que todo sigue, y pasara en algún momento.

Aún cuando está más nublado u oscuro, hay algo que brilla, no tan lejos.

Los colores se consiguen, apartando de la intención de nuestra retina, solo el conseguir los matices grises. ¡Aunque llueva!

Y mientras unos se lamentan, y se dejan arrastrar por el miedo, otros simplemente se atreven a surcarlo… y disfrutar mientras lo hacen.

El peor de los miedos es aquel, que te hace temerle hasta el hecho de sentirlo, y eso te mantiene simplemente al borde del abismo. Sin valor para lanzarte, pero peor aún, sin la fuerza suficiente para largarte de su orilla.

-¿Para que sirven los miedos?

– ¡Para nada! Contesta otro que en este cuadro donde abundan los grises, se atreve a meterse entre sus nubes y buscar algo más allá, de lo que el miedo no deja ver.

Noviembre, tarde de lluvia… tarde de aviones que hasta hora me recuerdan que volar, no tiene solo que ver con alas, sino con ganas de llegar hasta donde las ganas de lo que queremos, nos lleven.

Y el cielo… se encendió, justo en este bello momento.

Y todo queda registrado como parte de un gran cuento, en el que lo gris se hace bello, y las con el color abre su ventana, llena algún espacio en el firmamento.

Noviembre, fuera los miedos, voy por el Cielo.

Octubre… tarde de versos y letras

Yo le vi y totalmente me atrajo,

No pude resistirme a sus encantos

En sus colores se iban dibujando

El camino de todos mis atajos.

Le vi y le amé, fue inevitable

Como flor y sol una tarde de verano

Como gotas derramándose en la mano

De quien terminó siendo insaciable.

Le vi y sus colores me mostraron

Que no existe imposible permanente,

Que toda cambia y es en nuestra mente

Que a cada uno de ellos, conquistamos.

Se coló en mi ser, en mis sentidos

Sacarlo de allí, ya no se puede

Luego de conocerle y en sus redes

No me resisto, no puedo darle olvido

Como es el Amor de inalterable

Aunque trastorne todos los sentidos

Porque aún con el corazón dolido

El no se va, no hay quien le cambie.

Entre mi alma caben los suspiros

Que al verle ahí, tan bello me arrebata,

Aún silencioso mi ser ya no se aplaca

Y solo en él, quiero a mi ser hundido.

Mirarle así, me hace desearle

Cada vez más, a mi ser va unido

Ya no hay una estación en el camino

En la que pueda dejar de pensarle.

Le miro ahí, al Cielo que me gusta

El que se ve y el que desaparece,

Aún así, lo que siento en mi crece

Y debo confesar, que eso me asusta.

Una tarde de Octubre de esas sin dueño, me acerque hasta ti, a hacerte mío, a sentirte ahí, a rozarte, en alas de un buen pájaro me llevo, anhelante… y soñé por un momento que eras mío.

Esa es la magia de la tarde, que nos permite soñar sin amarras, volar aún sin alas, amar a distancia.

Octubre y este atardecer que me regala, versos, prosa y en picada está mi alma.

Como flores nacen en sus alas, los pensamientos que hasta ti me llevan, su vuelo sereno me recuerda la grandeza de amar, sin que esperemos más nada.

El amor es una madrugada, en la que el sol a veces se queda dormido, y aunque no parece o lo hace más tarde, no significa que le es indiferente, o lo peor, que ha dejado de amarla.

Sigo aprendiendo en esta tarde de Octubre, que aunque el amor alguna vez viste de incierto, no se ausenta lo profundo, el desvarío, cuando lo sentimos, cuando nos abraza, cuando nos permite vivir… cuando se le encuentra.

Septiembre…. lecciones de lo que se ve y no 👀🙈

De esos momentos cuando la realidad supera cualquier ficción, bueno de esos.

Cualquier efecto especial de una increíble película, puede palidecer ante el imponente despliegue que hubo en el cielo de esta tarde.

Desde más temprano, se veían señales que indicaban, que algo estaba pasando más que allá de nuestra vista.

Cuando el mar en su manto de agua, se recogía en cada ola, parecía que lo que se divisaba al final de la línea que le separaba del cielo, simplemente se llenaba aún más, se hacía más fuerte.

Fue un atardecer, simplemente intenso…

Al mejor estilo de cualquier producción de la “gran pantalla” el cielo parecía irse cayendo a pedazos, y mientras lo hacía, un cúmulo de nubes se juntaban para hacer un remolino de algodones donde iría a reposar el espíritu de la tempestad que caía en algún lado.

La lluvia como una gran cortina movida por el viento iba tapando parte del horizonte de mis ojos, mientras otra se iban despejando. Y a su alrededor una luz como diciendo: -No pasa nada.

Y como acostumbra a ocurrir en mi ser… lo que se ve, me lleva a pensar en lo que no y de ahí algunas lecciones en forma de pensamientos.

💭Muchas veces la realidad ciertamente supera cualquier cosa que pudiéramos imaginar. Nos puede ocurrir que tengamos que lidiar con alguien diariamente, que tiempo atrás no podíamos ni siquiera imaginar que alguien así existiera, ni aún en los peores chistes que escuchamos o que alguna vez dijimos. También pasa y es extraordinario, que lo que sentimos por alguien (otro muy distinto al de arriba), supera cualquier supuesto o fantasía que pudiéramos albergar en algún rincón de nuestra mente: y la cosa termina siendo tan profunda y tan de verdad que te deja sin palabras.

💭Cuando las cosas ocurren, los normal es que hayan señales previas. Algunas veces llueve con sol, pero es mucho más habitual, ver nubes grises antes del aguacero. Del mismo modo ocurre en nuestro continuo relacionarnos con los que nos rodean: cuando algo se rompe o por el contrario se fortalece, eso obedece a un trabajo precio, a señales que ya se venían tejiendo antes de terminar la obra de arte. Un “yo también te amo” está tan lleno de señales previas, como un “hasta aquí, ya no quiero más nada”. Las sorpresas existen, sin embargo en el trato diario entre los que nos llamamos humanos, generalmente hay señales que se pueden detectar para saber lo que viene.

💭La mayoría de las veces, cuando un lado se hace oscuro, otra parte se aclara. El más profundo dolor, nos llevará tarde o temprano a caminar por un sendero dónde encontraremos la más exquisita de las sonrisas y lo mejor, la haremos nuestra.

💭Que pareciera que no pasa nada… no siempre significa que así sea. Quizás nos encontremos con alguien a quien le resulte más fácil, andar diariamente con su máscara de “estoy bien” que asumir que algo está no tan bien como esperaba y que es afectado por algo, y sobre todo que necesita de alguien más, de una mano que sirva de apoyo, aunque eso solo implique ir algunas veces sonriendo y otras solo en silencio que le ayude a andar el resto del camino, mientras consigue sanar. No todo lo que parece estar bien… lo está.Podemos ser tempestad,Lluvia…. vientoLuz y oscuridad,Podemos reír a carcajadasLlorar, quedarnosEn silencio,Eso es parte de nuestra Humanidad.

Septiembre en atardeceres… momentos especiales

Cuando nos inundamos de belleza…

Y esta entra por nuestros poros,

Nos encontramos con la sutileza

Y yo simplemente me enamoro

Septiembre se engalana

con rojo de atardecer

Le miro, me quedo quieta… me inunda

Siento igual que ardo con él

Lentamente se va el día,

Muestra así su resplandor

No importa si es despedida

Es increíble ese sol.

Y luego ya sutilmente

se va perdiendo en el cielo

Dejando una roja estela

Y hasta ella siento que vuelo

Otro día es diferente

Van cambiando los colores

Es como si de repente,

Llegarán nuevos amores

Unos llevan muchas nubes

Otros soles encendidos

Septiembre atardeciendo

Realmente me ha sorprendido.

🌅🌅🌅🌅🌅🌅🌅🌅

❣️Cuando te miro Cielo, es una forma tácita de estar contigo… allí no aplica la distancia, ni el olvido. Allí, arriba, solo lo inmenso importa, la maravilla se hace presente; el imposible es un papel gastado y arrugado sobre el cual ya nadie escribe.

❣️Cuando un momento de estos llena mis ojos, mi alma sale a contemplarte, mi ser te acaricia, mis pensamientos por supuesto arden, y en cada uno de ellos estás tú, sentado al borde de una nube a mi lado, jugando con la luz de las estrellas, tejiendo nuevas constelaciones de sueños entre los que podemos saltar, inventando un juego nuevo.

❣️Cuando es Septiembre el que abre su telón y muestra su contenido, me siento en la primera fila, la del sentimiento y dejo que tú estés conmigo recorriendo este silencio, este instante majestuoso que hace mágico el momento, es por eso que no dejo de expresarlo, porque es realmente bello.

Tarde… tormenta

Hay tardes de tormentas,

Tardes en que viene lluvia

Tardes en que no estoy muerta

Tardes en que soy tan tuya…

A veces me pregunto:

-¿Que ocurre allá arriba cuando llueve?

Y la respuesta inmediata es:

-¿Qué ocurre en mi, cuando me llueve?

Me llueve adentro cuando te veo

Y me llueve afuera cuando no estás,

Unas por placer y otras por miedo,

Pero hay lágrimas en la soledad,

Llueve aquí, allá y en cualquier lado,

Llueve cuando no hay sol que nos cobije

Llueve cuando nos sentimos olvidados,

Llueve y en mi corazón, hay nubes grises

Pero aún la lluvia más tremenda

Acaba, tarde o temprano

No existe quien aguante una tormenta

Y no quiera de ella ser librado.

Llueve en esta tarde y yo te miro

Cielo, a lo lejos despejado…

Brillando aquí entre mis suspiros,

Porque se, que de mí, no te has marchado.