Días que pasan… 👀🌤☁️

Esta semana ha tenido de esos días que comienzan espectacular y termina igual. Y aunque mi cuerpo no se ha sentido muy bien, ver hacia arriba y disfrutar de lo que me rodea, me saca estas palabras…

Cuando amanece

El rosado de la nubes

Como algodones dulces

Nos llenan de ganas de

Saborear cada instante.

Cuando el día despierta

Nos damos cuenta que

La vida no es para

Quedarse dormido sino

Para salir a cabalgar las nubes

Llenarnos del cielo,

Y cubrir con sus colores

Aún nuestros miedos.

Cuando la luz rompe

El silencio de lo oscuro

Se oyen pájaros alegres

Cuyo cántico nos invita

A vivir con una melodía

En el corazón.

Cuando se que estás

Al otro lado de mi amanecer

O el atardecer,

Y el día sucede…

Los pétalos de mis flores

Se abren y anuncian

Que las horas venideras

Están llenas colores

Que no esperan.

Cuando el día nos motiva

A no guardarnos una sonrisa

Para después,

Para cuando sea

Ese momento indicado,

Sabremos que estamos

Acudiendo a la cita cotidiana

Con tanto para disfrutar

Aún siendo humanos.

Cuando vienes a mi encuentro

Como el sol de la mañana

O los colores de la tarde

Que se marcha,

Y me rosan tus pensamientos

Entonces , siento,

Que es toda una maravillosa

Experiencia

El tener un corazón

Que no se calla,

Que arde en llamas

Y que tú escuchas

Quizás a través del latir

De mis palabras.

Días que pasan,

Y yo los contemplo desde mi alma.

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Diciembre… diss que empiezan y terminan

Diciembre ha estado bonito. A pesar de que el ambiente en general por estos lados es mucho menos alegre que en otro tiempo, Diciembre con sus matices nos recuerda qué hay esperanza.

Sus intensos amaneceres, me dicen que no desmaye, que no pierda los colores del camino, aunque el paisaje pueda volverse solo a blanco y negro.

Luna y sol han salido a jugar en simultáneo, recordándome también que a veces lo que parece imposible, se da cuando menos lo esperamos.

El esplendor de estos primeros días de Diciembre insisten en hacerme ver qué hay belleza sin igual, si nos disponemos a encontrarla. A veces quienes tenemos los ojos feos, somos quienes miramos. 😳

Un sol apenas asomándose para luego bañar todo con su esplendor es un recordatorio perenne de que si queremos que alguien se entere de que “aquí estamos” debemos manifestarnos. Y los resultados pueden ser extraordinarios.

El ser testigo de esta maravilla, me recuerda lo hermosa que es la vida.

Sus tardes no han perdido el mismo estilo, van cargando sobre ellas una extraordinaria belleza que no puede ser obviada. Por pasarnos de largo, cosas como esta es que no estamos muchas veces ejercitamos cuando algo sublime se nos presenta, llámese sentimiento u otra cosa.

Diciembre se prepara para irse y con él también, el 2017…. como todo lo que inicia que en algún momento termina.

Sus colores han sido presagios de lluvia, de claridad en muchos momentos y de luz que brilla tanto en forma de sol como de Luna.

Hoy, su gris es intenso, pero no por eso menos bello, como algunas cosas en nuestra vida que aunque no son todo lo palpable que quisiéramos, no dejan de ser intensas por ello.

Sigo paso a paso, Diciembre, mirándote Cielo.

Noviembre que se ha ido… como n promesa de regreso

Noviembre de ha convertido en uno de mis favoritos… su presencia o mejor dicho, su forma de estar presente a través de lo que entregó, así lo ha merecido.

Como quien deja huellas en alguien para que antes de marcharse ya sea extrañado, su última semana fue simplemente un espectáculo, tras otro.

Atardeceres bañados en luz y color. Tal como los amores que nos bañan de su intensidad y nos incendian las ganas cada vez que los pensamos.

Despedidas prolongadas, como un beso que es arrancado a una boca y esta se niega a despegarse, como un abrazo que continúa aún cuando los cuerpos se han separado. Así estas últimas tardes de Noviembre.

Días amaneciendo en sorpresa, de esas que se desempacan poco a poco y cuando terminamos de descubrirlas… nos dejan sin palabras.

Colores intensos trasladados desde arriba, hasta el espejo más dispuesto que se encuentre; como el amor cuando envía su flecha desde un corazón y hay otro esperando a ser pinchado para contagiarse del mismo virus que da vida.

Con invitaciones a un viaje sinfín de colores, en el que sumergirse es un éxtasis continuo para las pupilas que le observan. Así como el sentimiento que te lleva a la montaña rusa de las emociones y mientras subes y bajas, los colores van cambiando.

Luna de Noviembre que aún sin estar llena, su belleza mostrada, simplemente ha sido un abreboca espectacular dejándonos expectantes por lo que vendrá. Tal como ocurren las citas que esperamos con ansias, y quisiéramos empujar el reloj, para que sucedan.

Días sin par, colores extremos, avisando que una jornada emocional comenzaba o más bien, que ya estaba pero que teníamos que ir por ella. Como cartas de amor que nos llegan sugiriendo toda la emoción que puede venir a nuestra vida, si hacemos realidad sus letras.

Soles incandescentes que alumbraron aún el sueño que podíamos traer de noches insomnes, despertando con su belleza y calor nuestras intenciones. Tal como un nuevo sentimiento cura la herida vieja que algún desalmado construyó en nuestras vidas.

Camino iluminados, o más bien haciendo sombra sobre lo que no queríamos, dejándonos simplemente enfocados en lo que queremos ver. Así ocurre en el camino humano, cuando algo o alguien nos alumbra, lo demás pasa a ser niebla que no nos despierta el interés.

La Belleza sin igual de este Noviembre, deja trazos sin igual para recordar. Como las huellas imborrables de alguien que toco lo que somos, con lo que él es. Eso es algo único.

Aún lo que dejamos atrás en este Noviembre es digno de que le echemos un vistazo, porque hasta el final no se rindió a la hora de expresar lo que traía en sus días. Así mismo los que no nos cansamos de manifestar lo que sentimos, porque sino corremos el riesgo de no hacerlo digno.

Y la Luna siguió preparando el terreno del especulo final. Nosotros vamos preparando la fiesta a la queremos llegar.

De este modo, llegó el último día de Noviembre de este año que también corre hacia su final…. y vino envuelto en un empaque de nubes espectaculares!

Una mañana intensa. Cielo, tú magnífico, como de costumbre. El sol cedió su lugar y las dejó desfilar. Fue simplemente mágico.

Las nubes reflejaron su presencia en todos lados. Así ocurre cua si no queremos pasar desapercibidos ante alguien…

Y una Garza blanca no se resistió, y fue a la conquista del cielo. Así como yo…

Me he atrevido a estar presente en ti, Cielo..

Venciendo el miedo de ver al cielo tan inmenso… atreviéndose a conquistar cada parte que el conceda.

Un viaje espectacular el que nos dieron las nubes en esta despedida de a Noviembre.

Sus marcas delinearon el azul tuyo, resaltándolo de forma magistral. Así somos cuando admiramos a alguien, sus virtudes son realzadas por nuestras miradas.

No me canse de contemplarlas… las disfrute. Tan como hago contigo Cielo, y tú lo sabes.

Ya en la tarde el espectáculo trajo fuego consigo, Noviembre se encendió en su despedida.

Como cuando nos arrebatamos con lo que sentimos, sin que podamos esconderlo…

Por donde volteaba, Noviembre esta ahi, despidiéndose “a su manera” a lo grande de un momento intenso. De la misma manera, cuando sentimos, ese gran sentimiento nos acompaña a donde nos demos cualquier movimiento.

Las nubes grandiosas, desde la mañana hasta el final del día se mantuvieron constante en su belleza, el sol les regaló de sus matices y el resultado fue un cuadro que no puede imitarse si quiera…

Cuando nosotros sentimos algo tan espectacular por alguien, nuestra entrega es constante, no se va, aunque cambien los matices de nuestro propio escenario.

Y el día dio paso a la noche, con la satisfacción del que se entregó con todo lo que era. Como lo hacemos cuando hay sentimiento de por medio.

La vista fue de ensueño, Noviembre me dejó un dulce olor a encuentro, de sueños que se desnudan sin temor al frío, de esperanzas que llegan en la brevedad de un segundo que hablaba ya del mes venidero… el de las alegrías y los colores que suenan a cercanía.

Y luna confirmó que te sigo extrañando, como Noviembre que se ha ido, pero que me dejó tanto.

Fue un placer, Noviembre… Cielo ahí estuviste. Gracias!

Doblando la esquina, Noviembre… 🍂❗️💭

Se va Noviembre…

Ha empezado a cruzar la esquina de la despedida, y ella sin poner resistencia se ha doblado sumisa. Cuando llega el momento, simplemente llega.

Está satisfecho de lo que ha mostrado,

No se ha guardado nada, hemos visto sus trazos… lluvia, sol, colores, todo lo que ha regalado ha sido intenso, por eso aún en sus últimos días, en él nos quedamos. Permanecemos si queremos.

Levanta su pañuelo en despedida,

No, porque él no vuelva más, sino más bien porque hay probabilidad de que seamos nosotros los que ya no estemos. Lo levanta (el pañuelo) y vemos agitar en sus colores, las ganas que tiene de decirnos : “no me olvides”. Él olvida visita a quien no quiere.

Días que lo han revelado,

Su cara frente al espejo de nuestros ojos, han vestido de amarillos encendidos y apagados y la mezcla de otros muchos. Noviembre vestido regio, en cualquiera de sus presentaciones. Por fuera refleja, lo que somos por dentro.

El sol circundándolo todo,

Pareciera que Noviembre ha sido, de soles regalados, que se expresan sin dudar, que no dejan de alumbrar, con un amor incendiario. Llenamos de lo que somos.

Espacios a claro oscuro,

Donde jugar con las sombras, ha sido parte de la magia que Noviembre ha dejado. Pasos marcados allí, donde no solo pisamos, sino donde también, hemos entregado quien somos, nos hemos dado. Expresión de amor, la entrega.

Matices que se han mostrado,

Aún en los últimos minutos de sus días, los colores se han sumado a la fiesta de la alegría que Noviembre, dentro de su languidez ha organizado. Solo sigue pintando, hasta el último segundo de su tiempo en este lado. Aprovechar al máximo, disfrutar.

El inicio de los días, secuencia premonitoria de lo que aguarda la vida, de este Noviembre que aunque esta en la despedida… cada vez se ve mas bello, encendida y viva esta su llama. Encender con fuerza, alumbrar.

Luz a veces mas temprano,

Y sombras que adornan por otro lado, son los contrastes hermosos que Noviembre nos ha dado, con él se va casi el año, y a otro saludamos. Todo tiene ya dos caras.

Aún amanece hoy, Noviembre…

Te seguiremos disfrutando, atesoramos en nosotros todo lo que hemos pasado, que nos sirve para preguntarnos en nuestro interior ¿hacia dónde vamos? La oportunidad radica en saber que está.

Noviembre… por ahora tu eres el que te vas, en algún momento tu me despedirás y quizás corras a verme en el mes en que escriba, mi letra final. Vida y muerte.

Noviembre… un paréntesis amarillo 🌅

El día de ayer, cerró envuelto en una belleza de color oro…

Y el amanecer de hoy se viste con destellos dorados.

Ambos momentos los considero un sublime recordatorio de cuán valiosa (de oro) es la oportunidad que tenemos, en el ahora que nos pertenece.

Un paréntesis amarillo, en el que estas tú siendo parte del todo.

Una dorada celebración la de hoy, en que te miro…

Noviembre son tus días canto a la belleza que nos rodea. Cielo, expresión de ella.

Las nubes de la mañana… ☁️ ⛅️

Hoy Noviembre amanece entre nubes…

Hay espectáculos escondidos, amores tras el velo, nubes que van cubriendo lo prohibido…

Historias que nos sorprenden, por no creerlas posibles, destellos que nos invaden hasta volverse creíbles.

Nos acercamos y entonces, encantados descubrimos, el tesoro más bonito, a la orilla del camino.

Entonces cómo entre nubes, despertamos a la vida, nos quedamos encantado, desaparecen las cruces.

☁️Las nubes de la mañana, de este Noviembre hermoso, me dejan además los siguientes pensamientos:☁️

💭La vida que transcurre día a día, viene envuelta entre nubes… no alcanzamos a ver su esplendor totalmente y cuando nos lo encontramos es una excitación máxima que dura pocos segundos. Eso basta.

💭Querer repetir la magia, a nuestro antojo, a la carta; justamente le quita el carácter de magia. Déjala fluir.

💭Lo que es manejable por nuestros antojos, pierde el poder de encantarnos, de sorprendernos, de extasiarnos. ¡Sorpresa!

💭La vida no consiste en repetir eso que te ha llevado más allá de las nubes, sino más bien en estar dispuesto y preparado, para que cuando eso ocurra (cuando quiera) lo puedas disfrutar al máximo. Listo.

Si solo persigues la gloria de la llegada a la meta, te perderás disfrutar cada gota de sudor mientras corres el camino. Orgasmo.

😊Cada nube trae consigo un tesoro, descubrirlo es una oportunidad de oro.😊

Noviembre, estrenando vestidos diarios

Cada día es un estreno… y solo basta ver sus colores para comprobarlo. La paleta es única cada vez, aunque el escenario sea el mismo, la toma no se repite. Del mismo modo ocurre muchas veces con lo que sentimos, que nos permite reinventarnos vez tras vez.

Desde tenues colores que se pueden encender en los minutos que recorre a toda prisa el señor “Tiempo”. A veces se comienza muy sutil, y se termina con intensidad.

Llegando a pensar que así se quedará…

Pero la sorpresa no dilata en llegar. Noviembre ha sido un despliegue de colores, una de las mejores expresiones de quien está detrás de tanta hermosa inmensidad. Como lo que recibimos de la mano de alguien que nos fascina, cada muestra nos conduce más a seguirle en el camino. Por eso voy tras tuyo…

Unas veces con la nitidez que ciega y nos hace parpadear, como si cada pestañeo acariciara la increíble belleza de la luz que hace entrada triunfal cada día. Hay quien se acerca y todo lo ilumina, dejándonos algo mudos ante lo que nos despierta.

Otras con la majestad de quien sobresale ante cualquier obstáculo que le quiera ocultar.

Irrepetible cada matiz… cada expresión. Y pensar que eso que vemos y nos deja absortos de admirarle, es reflejo de lo que nosotros mismos también somos. Irrepetibles.

De belleza incalculable cuando somos naturales, tal como el color de una tarde, sin que sea necesario que alguien le añada más, porque sus colores lo ocupan todo. De la misma manera nuestras expresiones, no delimitadas por lo que el mundo llama “belleza” sino por la pureza de quien transmite quien es; simplemente una paleta única de colores exquisitos que se combinan.

Diferentes tamaños, diferentes tonos… que se hacen densos y se disipan de pronto. Como nosotros, unos de aquí, otros de mas allá, tan diferentes y a la vez tan iguales en el “todo” que nos contiene y como ellas, las de arriba… disipables Cuando menos lo esperamos.

Tonos que parecen repetirse y cuando realmente te asomas, descubres la magia de una belleza que se renueva día con día. Acaso alguna vez te han confundido con alguien, o te han dicho: “Eres igualito a..” pero al acercarse realmente a quien eres, ven que la etiqueta de tu alma dice <pieza única>.

De incandescentes reflejos y compañía inesperada. Así son estos días de Noviembre. Que tapizan el arriba con especiales detalles. Alguna vez andando por ahí, tu “destello” ha hecho que alguien te siga y simplemente revolotee en torno a ti?

Formas que invitan a la fiesta que sucede de forma llamativa y publica, para quien decide abrir los ojos, captando más allá de lo que a simple vista ve el que pasa y no vive. ¿Has paseado tu mirada sobre alguien descubriendo cosas fascinantes? Se como es…

Pinceladas que no cesan, diferentes en su belleza. La mirada no se cansa de admirarle, descubriendo cosas nuevas en cada emisión. Cada color es un mensaje diferente, cada matiz otra experiencia. Cada situación que nos toca vivir es nueva, y de no ser exactamente así, como la asumamos puede hacerla a estrenar. Cada movimiento que das lo disfruto como nuevo.

Y la intensidad llega sin necesitar invitación y las pupilas se excitan ante tanta maravilla. Cuando te acercas con todo los colores que generas a mis ojos, mi corazón se acelera.

Todo se envuelve en la magia de una nueva emisión…

No sirve de nada resistirse, simplemente sería perderse los motivos de la vida… y entonces de que serviría sólo respirarla?

Los colores van y vienen, vistiendo de nuevo ropaje cada oportunidad que llamamos día…

Y cada brillo de luz, es el envoltorio mágico que puede traducirnos de algún modo la maravilla que nos espera, si no atrevemos a mirar con ojos nuevos los colores de este día. Así, también ocurre cuando llega una luz con alguien y es solo la historia anunciada de lo que podríamos vivir con ella. Lo inesperado, la sorpresa, lo que podría dejarnos sin aliento.

Y la incertidumbre también inunda el Cielo, hay colores queriendo tapar otros, sin ganar en su cometido. Todos se muestran, y aún en degradé la belleza abunda. Los que se acercan y quieren taparnos, anularnos y hasta desplazarnos, pierden su esfuerzo, porque nadie cubre lo que somos, sino nosotros mismos por empeñarnos en estar bien con otros.

Y otro día que estrena sus colores, vuelve a decirnos, que no importa dónde estemos , si no más bien “como estemos”. Si las maravillas a estrenar del día nuevo no pueden ser apreciadas por tu corazón, cuidado… puede que el esté muerto, y a donde vayas no será mejor.

Noviembre y sus colores, y la nueva oportunidad de estreno, solo me llevan a pensar en agradecer por lo que tengo, aunque a otros no les pueda gustar.

Sus vestidos diarios, los de este mes… son una gala preciosa muy digna de admirar, de disfrutar de atesorar sus colores, y con ellos dibujar el resto de las situaciones, que se pueden presentar.

Noviembre, sigo en tu estreno, mirándote Cielo.