Días de Junio… avanzando (ayer, hoy) ⛅️⛈

Ayer el sol venció la timidez que a veces le da, y subió, alumbró, despertó. Se hizo la fiesta del día.

Así somos nosotros a veces, nos quedamos por un momento, pero en otros, nos atrevemos y estamos dispuestos a seguir. La fiesta ocurre en nuestro corazón.

Pero las nubes estaban en movimiento… bellas y sin quedarse quietas (algo iba a ocurrir)

También como nosotros, a veces tranquilos en apariencias, pero agitados por dentro ¿cuanto tiempo pensamos que podemos esconderlo? Hasta que eso implosiona dentro y luego todos preguntaran ¿que pasó si se veía tan bien?

Y no tan de pronto o sorpresivo… lo que es normal que suceda, sucede. De tanta nube gris junta (por todo ese movimiento) la lluvia empezó a buscar el lugar ideal para dejarse caer.

Y es que en la vida y con nuestras emociones sucede de manera similar… si las acumulamos y reprimimos, en algún momento van a salir en forma de tormenta. Tal vez lo gris entonces, dure más de lo que cualquiera pueda soportar.

Entonces la vida se acostó en la orilla, al margen de la ola, como creyéndose blindada ante su humedad. Ilusa.

Así ocurre también con la vida nuestra, pretendemos estar blindados en nuestra estabilidad, nuestra felicidad que nadie puede romper, hasta que llega un sacudón de esos propios de todo lo que está vivo, y el descalabro nos hace preguntar ¿porqué? Cuando quizás lo propio sería preguntarnos a nosotros mismos ¿porqué no?

La vida es una orilla que tarde o temprano será visitada por los embates de una ola. Lo bueno es que ella suele tener esa misma capacidad para absorber su humedad (lección)!y prepararse para cualquier otra cosa.

Llegó entonces el aro iris, como paliativo ante cualquier posible tormenta, recordando que estas llegan, pero también pasan.

Cuando el ese arco de colores varios llega hasta nosotros, empezamos a ver luz al final del túnel, sin que quizás estemos en el final, pero alguna luz se enciende y tenemos más idea de donde poner el pie y caminar. Tal vez la puerta tiene una manilla y conseguimos tirar de ella, o el laberinto en el que estamos perdidos hace un tiempo tiene un hilo y al fin lo vimos. Nada se queda para siempre, ni siquiera los más cruentos problemas.

Entonces ese día termina y comienza otro… el de hoy

Quien brillaba hoy desde la timidez era Luna, quizás por no dejar mal a Sol quien sí prefirió darse de baja.

A veces el ambiente nos arropa y terminamos haciéndonos uno con el, para no chocar y encontrar la aceptación de los demás. Dejamos de brillar por hacernos cómplices de la oscuridad y que otros no se encandilen. Error.

Y lo que es, es… Hoy el sol simplemente cedió su espacio a la lluvia, a otra cosa. No dio explicaciones y de quedó sin salir, no como ayer.

Si la carga es muy pesada, tarde o temprano nos sepultará si nos empeñamos en llevarla encima.

Lluvia en algún lado. Simplemente cae a esta hora. Son necesarios también los días de lluvia, nada renace sin ellos.

Cómo está el día de hoy, es el gris o el color que tenemos, con ello haremos lo que seamos capaces y no debemos atribuirle la culpa a nada. Cada cosa es necesaria y útil.

Vivir va más allá de quedarnos o seguir, vivir es palpar cada cosa sin que sea necesaria que sea exactamente como la queremos. Vivir es un movimiento que no se queda quieto, tanto ayer como hoy.

💕

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Día… sus dos caras. Nosotros ☀️🌫

Día nublado que despierta tarde, como un tren que no llega a su estación, como pasajero que perdió el vuelo y las oportunidades con el.

Día que dice que no tiene prisa, que quién la desea se cansará y su fatiga inundará sus segundos; y el no quiere eso.

Día en que los colores se han revuelto, no dejando nitidez en ninguno de ellos; como para que no existan preferencias ni inventemos historias sesgadas por alguna emoción dominante.

Día domingo, con algo de pereza mañanera, en el que los quehaceres cotidianos se ponen en lista de espera, y quizás nos orientamos más a lo interno, pero nos quedamos dormidos en el camino.

Día en sombras, esta es una de sus caras…

Día que brilla, que despierta que enciende la llama del que está dormido.

Día de y júbilo y pájaros que cantan, como alegres por saberse vivos.

Día en que la luz de forma particular lo baña todo, y ni aún lo más gris se queda ciego.

Día expectante que trae consigo sorpresas de nubes que caminan rápido, presagiando cambios.

Día domingo, en el que la luz se toma el tiempo para tomar su posición allá arriba, mientras la gente camina un poco más despacio aquí abajo.

Día con brillo, es este espacio… la otra cara de la misma moneda.

(Entender que es el mismo día, que puede haber sombra y sol al mismo tiempo, nos permite salir a disfrutarlo y que una tormenta no nos sorprenda o que los rayos del sol no nos encuentren desprotegidos)

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Así ocurre a veces con nuestra sombra y nuestro brillo; solo algunos detectan una u otra; pero solo aquellos que de verdad nos aman son capaces de entender y apreciar todos nuestros matices. Una misma vida, dos posibilidades distintas, una misma persona.☀️🌫

Junio… semana 1 la Alegría y la sombra deambulan por ahí

Este mes ha comenzado bonito, con un despliegue de color y luz que también se ve impactado por nubes y lluvia tocando la puerta de cualquier cerrojo del cielo.

Amaneceres encendidos han marcado la pauta para estos días, como diciéndome que no me los pierda, porque ya vendrán días, en los que evidentemente me harán falta estos colores.

A veces subestimamos lo que está ahí, a la mano, encendido para nosotros, porque creemos que seguirá estando, así nos empeñemos en no verle y mucho menos prestarle atención. Pero, el corazón me dice, que no es así. Todo, hasta lo más bello y seguro puede dejar de ser en algún momento, así que no permitamos que la pereza de lo cotidiano nos gane y salgamos con los ojos del alma dispuestos a disfrutarlo.

Días en los que el azul del cielo se ha mostrado como el escenario propicio para cualquier expresión del arte que así lo requiera, y nada más artístico que la propia naturaleza

En nuestra vida también existen mejores o distintos escenarios, y cada uno está dispuesto para que expresemos realmente quiénes somos, como el mejor ejecutor de la obra de arte que a veces presumimos ser. Que no nos sorprenda el telón arriba, sin ni siquiera saber ¿que hacemos allí?

Cuando el mar se junta con el cielo, la mezcla solo sirve para adornarnos la vida; además de recordarnos que uno es, espejo del otro.

Maravilloso es cuando dos pueden mirarse y fundirse, reconociéndose uno en el otro; no temiendo a hacerse espejo porque los defectos son permitidos, y no se necesitan batallas, ni guerras encarnizadas para justificar lo contrario.

Los árboles echan sus ramas como queriendo tocarlo todo, haciendo túneles secretos para que la brisa al pasar, les haga cosquillas y se rian ambos del porvenir.

Como las personas que extienden sus brazos y nos reciben, no porque seamos tan buenos o perfectos, sino porque un abrazo es más grande que cualquier distancia que provoquen los errores.

Días de Junio, en realidad vivos, con colores que llegan a dejar las pupilas llenas de azul en todas sus tonalidades…

Dejando ventanas añiles donde menos lo esperamos, con vista a un infinito que nos lleva a sentir su belleza.

De la misma manera, hay quienes poseen pinceles con el añil en sus manos, que ayudan a expandir nuestros horizontes y a llevarlos más allá, de lo que nosotros tan solo veíamos. Y las ventanas se abren frente a nosotros y echamos nuestro primer vuelo.

Tiempo de Junio que ha transcurrido, mientras las nubes cuentan historias y hacen que quien las ve, crea que puede andar en ellas.

Como esas personas a quienes escuchamos por horas, y nos hacen pensar que aunque difícil, eso que queremos en algún momento lo podemos lograr.

Junio en sus maneras, que sabe invitar a la belleza y esta termina agrupándose hasta conformar un cuadro que cualquier pintor del mundo anhelaría pintar.

Quien tiene ese don de aglutinar fuerzas, convocar sentimientos, liderar de alguna forma las emociones, es ese mismo que termina junto con nosotros, escrindiendo las mejores páginas de nuestra vida, llenándolas de colores con su presencia y quitándoles también cuando es necesario para el equilibrio.

Otros días de Junio, en los que también el color gris ha estado presente, recordando que en cualquier momento llega una tormenta, que el movimiento puede traer cambios en algún instante.

Y lo que había sido Luz, también puede oscurecerse. Mientras nos tratemos entre humanos, será posible que esto ocurra, ninguno estamos exentos en algún momento de equivocarnos.

Días de Flores… que no son mezquinas para nada. Muestran su esplendor en la mayor sencillez de saberse contentas por lo que son, dispuestas dejarse ver por quien quiera.

Días de pétalos, en diferentes tamaños y texturas, colores y formas. Recordando que son diferentes aunque a todas se les llame del mismo modo, flores. Cada una en su estilo, con sus propias características, sin que por eso ninguna se prive de lucir bien.

Días de saber, que unas están al ras del suelo, otras apuntando hacia arriba y sin embargo todas dignas.

Así como las flores somos los seres humanos, del mismo género o raza “humana”, pero cada uno con estilos diferentes, necesidades distintas y formas de expresión con las medidas individuales de cada uno.

Junio que también me ha hecho comprender, que a veces los colores pueden ser buscados y puestos, con la intención de dar un “toque” a lo que no lo tiene.

Eso me lleva a pensar un poco más allá… y es que quien quiere, fabrica un oasis de agua fresca aún el desierto más duro, si con eso logra que sonría esa persona a quien quiere. ¡Claro, el detalle está precisamente en eso, en que exista alguien que de verdad quiera!

Tardes encendidas se ven en este Junio que apenas arranca, en las que nubes a manera de cometas dejan estelas brillantes antes de que el día se marche.

Y comprendo además , que nunca es tarde… para aquellos que deciden darse la oportunidad de vivir intensamente.

Y así llegamos al día de hoy, miércoles 05 de Junio (día particularmente especial para mi) en el que desperté sin que el cuerpo me acompañara mucho, pero estaba dispuesta a sobrepasar a eso…

El día se vistió de un color bello, como queriendo decir “dale que no pasa nada” y yo quise creerle; sin embargo el salto en el corazón no me engañó, detrás de ese color vendría una tempestad.

Sin mucho esperar, lo que era color, fue tornándose en dramáticos tonos…

Y sin ser necesario el uso de ningún filtro que pudiera sacar los colores brillantes de la escena, la tormenta se hizo presente ante mis ojos, yo callada solo pude quedarme admirando como se tornaba todo, como ella cubría de oscuridad cada vez que con el grito de su voz, decía algo.

Viendo como lo gris se comía, todo lo que a su paso estaba. Se fue creando un silencio, y solo el azote del viento se escuchaba, y todo de convirtió en soledad, de pronto no había más nadie. Puedo decir que sentí temor… pero ahí seguía, parada.

Frente a mi y sobre mi, empezaron a caer gotas grandes que terminaron por empaparme en apenas segundos. Así fue como el día se oscureció siendo yo testigo. El agua me azotó cómo quiso, la sentí en mi espalda acusándome, queriendo que sintiera culpa, la tuve en mi rostro echándome en cara mis errores y luego de su paso, me quede con la sensación de que que se lo llevaba todo.

Los colores conocidos salieron de la paleta y solo me quede observando unos extraños, diferentes. Entonces supe, que las tormentas son eso, porque cambian cualquier cosa en pocos minutos, porque azotan y arrasan con dureza desmedida, porque son capaces de ahogarnos si ahí nos quedamos.

Esperé por más de media hora para poder arrancar y al fin lo hice. No hay tormenta que dure para toda la vida, y en ese caso, no hay vida que la soporte.

Y luego, con un Junio renovado, volví a casa… cansada del camino y con las lecciones dándome vueltas en el alma.

Insisto, Junio ha estado bello… yo sin poder de un todo, seguirle las pisadas.

Fin y reinicio… a veces 😳🥰

Que a veces, quizás sólo a veces la historia termina de manera espectacular.

A pesar de que exista la tristeza y de que vengan nubes grises sobre nosotros, en ese final, nos sentimos bien.

A lo mejor no encontremos la forma correcta de expresarlo, y aunque todo parezca oscuro, termina siendo bueno el proceso. Vamos sanando.

Algo se cierra, llega a su fin… pero también se vive. Y en medio de lo espeso que puede resultarnos el dolor, colores se dibujan en el fondo, muy en el fondo de nuestro corazón. Puerta cerrada.

Y entonces…

Llega el reinicio.

Y a pesar que la noche estuvo cerrada de negro…

Colores empiezan a aparecer, y lo que seguimos pensando que esta triste y sin vida, adquiere otros matices.

Comenzar de nuevo y con otra forma en nuestra mente, es posible.

Aún con las marcas del dolor anterior, a pesar de haberlo pasado mal; la historia puede volver a comenzar.

Y de aquello que lejano se volvió y que ya nunca más vimos, solo queda el recuerdo que si bien es recuerdo, ya no vive. Aparecen nuevos astros en nuestro firmamento. Es posible.

Así como Mayo se da el permiso para acabar uno de sus días, de forma especial, con la belleza aún en medio de una despedida, y luego permitirse también que un amanecer avance de forma espectacular, aún con lo ocurrido en el pasado inmediato… así, así podemos ser nosotros.

Cerrando y abriendo nuevas posibilidades. Lo tenemos permitido, solo hay que asumirlo.

(No todo termina bien y reinicia bien, pero a veces, solo a veces podemos lograr que sucedan estos milagros)♥️

Hoy siempre es distinto… irrepetible ☀️💭

Porque cada día es distinto, aunque el escenario sea el mismo.

Porque cada uno tiene algo diferente que aportar.

Porque las nubes no tienen la misma forma cada día, ni el viento levanta el mismo polvo a diario.

Porque nosotros, tú y yo, aunque los mismos, tenemos un pensamiento loco y nuevo para compartir hoy.

Porque el azul el azul Del Mar aunque parece ser igual, cambia de tono cada vez que el cielo hace lo mismo.

Porque aunque nos empeñemos en repetir una historia ya vivida… nunca volverá a ser igual.

Por eso y más… este hoy es distinto, a pesar de los que se empeñan en guindarle una etiqueta de “igual“.

☀️Vive un día diferente… desde tí, no desde los demás ☀️

Y si amanece gris..?sonreír! 😊🌫

Hay mañanas que serán oscuras, que el sol se tomará un descanso y no saldrá.

Hay días que comenzarán grises aunque luego los colores se repongan y salgan a jugar.

Hay momentos en que todo está perdido y parece que la vida solo su espalda nos da.

😳Pero,

A pesar de lo oscuro, del gris que pueda reinar, de los mil y un problemas que podamos encontrar

¿Si nosotros sonreímos, que mal nos podrá pasar?

😊

Sonriamos, porque encontramos dentro razones para hacerlo, no como algo impuesto para que nos puedan aceptar.

Píntenos una sonrisa feliz sobre ese cielo gris.

Los colores de Abril… tú 🎨

Los colores de Abril son hermosos.

Hay días que comienzan y terminan como paleta en manos de un pintor muy avanzado.

Los colores van tomando brillo en la medida que nos atrevemos a detenernos a observar. Así mismo con los colores en las personas… no el de su piel, sino el de su alma y emociones.

Pasa observar eso, hay que quitarse las prisas y detenernos a prestar atención a quien queremos realmente “ver”.

Y cada dolor sugiere un uso, un regalo, algo que podemos tener o compartir. El blanco de este cielo sirve para ver caminos de nubes como tiro se flechas, en la inmensidad azul que las contiene. Pareciera que un pincel cruzó con fuerza y sentimiento.

Hay emociones que podemos percibir en esa persona a quien nos tomamos tiempo para admirar. Blanco en esas expresiones de pureza que sólo dejan a la vista lo que realmente se es; la transparencia. El azul como lágrimas que delatan alguna emoción, aunque el maquillaje haya hecho intento de taparlo.

Entonces ante nosotros surgen colores más intensos, como los de la llama del fuego, ese que se enciende y definitivamente quema.

Así como ocurre en el alma que descubre su camino y decide ir en busca de ello, aunque hayan muchos obstáculos. Naranjas y rojos mezclados como cuando hay rabia y excitación a la vez, a veces a punto de consumir todas las gotas que puedan producirse a su alrededor.

Colores de la niebla, augurando oscuridad que no es posible, pero que se manifiesta.

Así como llegan tonos grises o que cubren en aquellos que esconden en su interior lo que siente. Capas que nublan lo que quisiéramos ver, y para ello hay que acercarse con cuidado y amor.

Y llega el final de día…

Colores diversos cubren el cielo de Abril, cada uno como recordando el juego que la luz pinto en su espacio.

El atardecer tiene los colores de las despedidas… así como despedimos a alguien con una sonrisa, pero eso no evita que nos sintamos tristes. Belleza melancólica.

Y al final, cuando los últimos estertores de luz quedan, los colores adquieren fuerza en sus matices como un último flash antes de marcharse.

Como ocurre con los besos en la despedidas… con la urgencia y el fuego de la entrega momentánea, pero con el mismo dolor de la separación que llega.

Abril, hoy húmedo, con colores borrosos…

Como las lágrimas que evitan que veamos con claridad cuando el dolor se la emoción también nos arropa.

Así tus colores Abril,

Tú, así los colores que me provocas.