Perdidos… conjugando el verbo

Te perdí, me perdí en el camino perdidos andamos.

Quedarme si ti, ha sido el vacío al que siempre le temía, pero que escondía de buena gana.

Era mi egoísmo de saberme vacía, aunque contigo nunca tuve compañía.

Me perdí, te perdí, nos perdimos, pero es que siempre hubo una gran nada entre nosotros, y ahora siento que es ella quien me abraza mirándome a los ojos, fijamente.

No sabíamos de “nosotros” no hubo eso, pero tampoco “tú y yo”, ya que el verbo, el adjetivo y la oración de todos los párrafos de mi vida eras “tú” y yo solo repetía esa misma oración, del viejo párrafo en el libro de siempre, en una vida dejo de ser mía.

Por eso me perdí, te perdí, y estamos perdidos, porque no había un camino donde encontrarnos; y las brújulas no sirven, porque no hay lugar de destino que nos espere… a ti, a mi, a ese nosotros inexistente.

Un laberinto conocido se abrió ante mi, me tragó, al fin algo o alguien tuvo el valor de desgarrarme por dentro y de una sola vez, entonces te vi… o dicho de una manera más real, te deje de ver.

Entonces comprendí que estabas perdido; perdido de mi vida, de mis manos, de cualquier cosa que quisiera unirte conmigo.

Y sigues igual, con las brújulas en todos lados, creyendo que vas a alguna parte; y vas…

Sigues sin mi, y ni siquiera te das cuenta, que me perdí, y estoy perdida… y quizás es la mejor estación que me ha tocado

El no saber por donde vas, que estés perdido de mi, mientras extraño lo que no tuve, y esa es la manera más sincera de estar perdida.

Perdido de mi, perdida de ti; perdidos de un nosotros que no existe.

Aplauso a nosotros, que estamos perdidos, y que si todo ocurre como debe ser, no recobraremos ya más nunca, algún camino.

Perdidos, pero sin siquiera sentir dolor por eso. Es lo más triste. Sólo conjugando el verbo…

Conversando con Noviembre… 🤭

Al segundo día de Noviembre… contemplar la vida a través de la ventana, con los barrotes que recuerdan que no somos libres; aunque lo creamos y alardeemos de ello.

Protegidos de lo qué hay afuera, como si paredes y rejas, realmente oído eran hacer eso.

De esa misma manera guardamos lo que somos, lo que tenemos dentro. ¡Que nadie se de cuenta de lo pensamos, que en voz alta nadie escuche nuestras propias protestas, nuestra resistencia, nuestros gritos!

Noviembre que apenas llega y yo que lo sumerjo en mis rincones no alumbrados ¡Madre mía! Y él pensando en despejar el cielo y que los pájaros correteen a su ritmo, que una alegre chicharra se atreva a salir, y a alegrarnos con su canto.

Luego recuerdo que aquí hace frío, y las chicharras cantoras son en verano (como decía una canción de mi niñez), así que lo que oigo puede ser otra cosa o mis propios oídos con algún mal inédito en ellos.

Que el año a doblado su esquina y ya le falta poco para seguir de largo. En apenas un tris tras de tiempo estaremos recibiendo al 2021, que no sonará igual de bonito cuando la gente lo diga, como decían de este casi moribundo : “20 20”.

Yo nunca he podido decirle así, siempre le llamé por sus años y siglos; que son más de dos mil ya, los que cumula el tío.

Este es una año que en medio de una lentitud asfixiante, ha pasado volando. No puedo explicarlo bien con palabras, pero es la sensación rara que abrazo.

Y Noviembre me mira con paciencia, pasa la mano por su barbilla y se sienta a mi lado conservando la distancia de los metros requeridos por el que “corona” nuestra vida (y muerte), mientras piensa: “este va a ser un tiempo largo de escucharla a ella” 😳

Aquí vamos amigo Nov, que bueno verte. Bienvenido en medio de estos pensamientos revueltos y hasta convulsos que tengo. Siempre es saberte aquí, de nuevo…

Noviembre 01; 2020 7:42 am

Disfraz… de despedida

A la mejor manera de final de terror… Octubre se disfraza de hombre lúgubre, de aspecto triste y sombras para repartir. Le digo que el no tiene porque someterse a fiestas, ni tradiciones impuestas, pero el sigue queriendo congraciarse con todos. <Creo que esa es la peor parte de todas> —Espero que brilles más tarde y te olvides de querer “entrar en el bote” de todos los que tienen que hacer estoy aquello para ser aceptados. El responde: —Si te soy sincero, estoy triste… Entonces ya eso es otra cosa… me quedo pensando en silencio. —Bueno, no hay problema, todos tenemos derecho a estar triste y pasarla mal, alguna vez. No existe quien todo el tiempo esté bien, y si es así, te aseguro que sólo es apariencia. —Gracias, pero ya sabes… —Si, como a mi, no te gustan los finales, las despedidas, los puntos de acabe… pero también he descubierto que tienen algo bueno… y es que muchas veces todo eso es liberador. Así que ánimo Octubre, que te vas pero en tus planes tienes regresar. Entonces empieza a dejar que algo de luz se abra paso y de vaya fragmentando su bloque de oscuridad. ➰Este mes, este año, este tiempo ha sido difícil, pero también lleno de lecciones. Dentro de todo lo mal que nos podamos sentir con la muerte rondándonos por todos lados (como siempre aunque lo obviemos) es la mejor oportunidad para darle valor a la vida y cuidarnos

Octubre 30; 7:02

Niebla, luz, sombra… Octubre

Día de niebla, que presagia sol…

Cuando todo es cubierto por un delicado manto que no deja ver, estamos ante la posibilidad de que luego la luz, lo abarque todo.

El sol juega a aparecer aunque las mantas se le peguen a la espalda.

Hasta que nada más se puede hacer y le dejan salir. Su luz no se puede esconder. El que alumbra aún con sueño, resplandece.

Las montañas son sólo un escalón para subir a donde quiere, ese sitio en el que el ojo le busca y luego no le puede mantener la mirada. El día está despierto, y el frío que quisiera dominarlo todo, retrocede ante un Octubre que se viste de amarillo, aún en sus últimos latidos.

Es increíble ver la sombra ante la luz, el frío ante el calor; la presencia frente a aquel que no se manifiesta pars estar presente.

Pero aún así todo sigue. Me encanta la luz, pero también el efecto que tiene la oscuridad y le temo al frío, pero eso hace que recuerde el calor con agrado. Hoy comienza el final, pero no existe uno sin otro.

Octubre 29; 2020 7:10 am

Octubre avanza a su final… le escucho

Camino hacia mis quehaceres de hoy, el tráfico normal, entre vehículos que quieren burlar el controlador de velocidad, motos que zigzaguean como queriendo tejer una trampa en la vía y ciclistas reacios a usar la ciclovía. El riesgo a la orden del día.

Los días de Octubre avanzan, y con ellos su despedida. Pareciera que todo va sin “pena ni gloria“, o más bien como mucha pena, debido a todo lo que nos ha tocado este famoso 2020, de quién muchos dijeron “era el año”.

Hay azul y claridad a ratos, rayos de luz serpenteantes que deciden ser solo flashes en un día que sabemos va a ser de lluvia. Pero la luz hace lo suyo, alumbra y rompe por instantes lo que se supone es oscuro.

Llegó a mi lugar y en pocos minutos ya todo ha sido cubierto de neblina, de gris, de frío… Octubre se encoge de hombros y me dice: —Abrígate, que se que está temperatura te afecta.

Yo asiento con la cabeza, mientras cierro la cremallera de mi chaqueta. El frío entra, desafiante como si no temiera a lo acolchado de las prendas, sobretodo en un cuerpo cono el mío.

Pero le miro…

Veo lo imponente de este día de Octubre y el degradé de grises sobre la montaña, que no puedo hacer más que admirar la elegancia con la que este mes ha elegido despedirse.

Para no dejarlo pasar, le pregunto: —Querido… amigo, Octubre ¿qué te llevas?

Y el pacientemente acomoda su bufanda gris al cuello y con las manos en los bolsillos de su chaqueta, al igual que yo, responde, mientras subo las escalera que me llevan a mi tarea de hoy.

—Me llevo muchas ganas inconclusas… porque a veces creo que no se entiende nada…

—A ver, cuéntame más de eso, le digo intrigada.

—Bueno querida mía.. (y me encanta que me diga así), que pienso en que soy el mes diez (10) si fuese un hombre fuera perfecto, y escucho su carcajada. Luego vuelve nuevamente a la calma y con voz más bien grave me cuenta: —Es que pareciera que todo lo que ha vivido la humanidad estos últimos Díez meses, todavía no es suficiente para que estén pendientes unos de otros, se cuiden unos a otros, y vivan unos por otros.

Yo, miro al suelo y luego levanto la vista y observo todo…

—Pues quizás nos falta mucho más, para poder no sólo entenderlo, sino hacer algo al respecto. Digo y esa autocrítica, me corta a mí en primer lugar.

—Bueno, entiendo, los humanos, son humanos. Me responde en tono conciliador. Mientras yo sigo el camino y al llegar abro una pequeña ventana como puedo, para seguirle viendo.

—No todo esta perdido querido “Diez”, mientras la vida se mueve y conversemos, tenemos una esperanza. Como yo hoy muchos que te están viendo y quizás se atreven también como yo, a dialogar contigo.

El me mira entonces y antes de sumergirme en la actividad de un día más de trabajo, toca con suavidad mi hombro y dice: —¿Y tú que te llevas de mí esta vez?

Siento que mi corazón salta de manera inusual…

—Me llevo la vida que sigue latiendo, querido. Lo que aún no se acaba en los respiros, la esperanza de que podemos estar conscientes alguna vez, de quienes somos; y el no rendirme. Porque así como se que tú vas a volver dentro de un año, aunque yo no tenga ese tiempo de vida, quiero volver a creer que todo puede ser posible, desde adentro.

– Entonces, estoy satisfecho.

Yo entro a mi labor; el sigue allá afuera, sin ser visto.

Octubre 27;2020 7:10 am

Escalones para subir… y bajar, la vida ☁️⛅️ ↗️↘️

Hay días en que amanece y pareciera que la vida te dice: —Ven, sube mis escalones y asómate a ver la maravilla que te espera.

Entonces enfocamos más la mirada y vemos…

Y cada uno de esos escalones se convierte en una oportunidad para subir a algún lado.

Cada nubecita sonríe y se dispone a guiarnos el paso por donde podemos andar. La vida es agradable.

Las invitaciones a ver la vida en su esplendor son constantes, pero no son reales hasta que eso realmente habla a nuestro propio corazón

Por eso cada uno tiene una experiencia, un pedazo de cielo que ver, una nube mágica que le hable e invite a seguir o que simplemente le llueva y deje todo empapado de tristeza.

Entonces, vuelvo a mirar… me apropio de la ventana que me toca, una distinta y sin los colores que acostumbraba, pero una hermosa en su propia esencia.

Y logro ver un cerro que sonríe, mientras trato de saltar ente nube y nube, para descubrir no lo qué hay al final del arcoíris, sino lo que realmente hay dentro de mi.

Los días se dibujan con los colores que estemos dispuestos a echarles y las semillas que terminan son las que valen la pena. Lo demás es solo nube qué pasa y no deja rastro.

La vida vuelve a verme a los ojos y dulcemente me dice: —Sigamos, ya Octubre esta por irse, y aún nosotros quedamos para ser testigos de lo que ocurre.

Mis pies sienten la suavidad de las nubes, mientras vuelvo a la realidad que me toca, y por la cual debo estar agradecida.

Octubre 26; 2020 7:00 am

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Día gris… y los motores para seguir 💨🌫

Hay días que simplemente son grises…

Esos mismos en los que nada sale bien; los mismos en podemos sentir que todo se hace cuesta arriba, y que por más que intentemos no se abre una ventana azul, por ninguna parte.

Nuestras alas se vuelven pesadas…

Pero,

Aunque todo esté oscuro y el gris sea lo que impere…

Mientras tengamos vida

Siempre podremos

Volar, aunque para ellos tengamos que usar motores, porque naturalmente nuestras fuerzas estén ausentes.

Vale entonces pensar en aquello que nos hace seguir adelante, todo eso que en un momento nos dio suficiente motivo para querer ir un poco más allá.

Se oyen caer las gotas de lluvia que dicen: —El gris no se va ir… al menos por un buen rato.

Recurro entonces a mis motores. Desfilan por mi mente rostros que me hacen sonreír… gracias a ti por ser uno de ellos, por no decir quién más me produce ese atisbo de vida en mi interior.

Octubre 23; 7:03 am

La vida ocurre… porque es vida 💭⛅️❤️

La vida ocurre afuera…

Aunque estemos encerrados y veamos a través del cristal del “ahora no puedo “.

Ella sale y se “entacona” pisando fuerte, aunque creamos que las calles de nuestro corazón son débiles y no aguanten justamente esos pasos.

La vida ocurre y de forma extraordinaria nos enseña, que a veces solo se trata de abrir la ventana y correr la persiana, esa que evoca nuestros temores, contiene aquello que nos angustia y dibuja todos los “no” que arrastramos dentro.

Ella ocurre… la vida, porque es vida y nos invita a mirar alto, arriba, donde los problemas no hacen nido, y las ganas de desertar no aterrizan; nos quiere lleva a escalar al azul que se vuelve infinito mientras más lo observamos.

La vida… ocurre, porque es vida y hace honor a su nombre. Se mira al espejo, sacude su melena y pinta sus labios con el deseo de mostrarse amable a quien se atreve a llevarla consigo.

La vida fluye afuera, mientras yo la contemplo desde aquí adentro, desde todo esto que siento.

Octubre 23; 2020 7:03 am

Hablemos Octubre… tú y yo 💭⛅️

Y llegó Octubre, vestido de luz… como si los grises y pesares de Septiembre no existieran.

Uno a otro pasó el testigo de la vida y el primero se dio por satisfecho en esos 30 suspiros que fueron sus días. El que llega toma posesión de lo que tiene… 31 oportunidades para sonreír, a pesar de que el llanto quiera embargarlo todo.

Las calles han mostrado cierta “normalidad” pero todos terminamos escondidos tras una máscara. Cosa que en algunos ya era su sistema de vida, porque jamás se atrevían a mostrar quienes eran realmente.

Octubre aparece como hombre maduro, ese que ya ha pasado por muchas cosas previas. En algunos lugares los árboles comenzarán a desnucarse, en otros el calor abrasador incidirá su sofoco vestido de flores.

Pero el ya sabe cómo es todo en el año… ha tenido muchos; sabe que su tiempo es breve, pasajero y que aunque las flores le prometan florecer, no siempre será asi. Hay promesas que simplemente no se cumplen, aunque se vociferen.

Es consciente que muchos agradecen que llegue, por fiestas que quizás este año no se cumplan, pero otros le aborrecen porque saben que con el se inaugura el final de otro período y que pronto habrá que apagar nuevas velas; cosa horrible para los que temen envejecer.

Yo le miro y quizás sonrío, mientras el me muestra su cara al descubierto, como aquel que esperé y nunca vino, y en su lugar me visitaron los recuerdos. Vacíos que jamás se llenan.

Bienvenido una vez más Octubre, te aprovecharé, porque se que tú estarás cuando yo ya no esté, e irás a impresionar a otra… tú el antiguo, el que lo sabes, casi todo.

Conversando contigo… Octubre 1; 2020