Comenzar… es posible 😊

Comenzar

Así como este nuevo año se estrena, valdría la pena que estrenemos nuestras ganas, nuestros deseos, nuestros sueños; a fin de que no demos por sentado que ya logramos todo lo que simplemente se podía. Eso sería darle paso a la resignación.

Comenzar para el que está cómodo y feliz, no es una opción porque está en la plenitud de su vida.  Pero, comenzar para los que no están satisfechos con lo que experimentan, o para los que piensan que aún estando bien, apuntar a lo mejor está permitido… es el lenguaje de la posibilidad que pudieran disfrutar, quien está dispuesto a comenzar.

Por otro lado, comenzar no es para los que se quedan anclados en: 

-“esto es lo que toca y no hay más nada”
-“siempre lo hecho así y no hay otra forma”
-“no hay posibilidad”

Comenzar, quizás implique retomar un camino que por temor lo dejamos sin andar.

Comenzar, es saber que hay mucho por descubrir y esfuerzo por realizar.

Comenzar, es un verbo que conjugan los que quieren vivir su tránsito por el camino, como un continuo estreno, en el que el amor a pesar de ser antiguo se reviste con nuevas ganas.

Sigamos el ejemplo de este 2017, comencemos.

Anuncios

Pide un deseo… 🍷


Si te dieran a elegir algo que pudieras tener, aquí y ahora “¿Que sería? Y no hablemos de paz mundial, de resolver lo grandes males de la humanidad, porque para ello tendríamos que dejar de ser humanos. No, habló de un Deseo puntual. para cumplirlo ya, para gozarlo al término de la distancia. ¿Qué se te ocurre? Se que has escuchado muchas historias de sueños y deseos y toda esa sarta de cosas que se nos vienen al recuerdo cuando de Deseo se trata, pero… te digo, si de verdad pudieras obtener lo que pidieras ahora…¿que fuera? 

 Yo me he ido convenciendo, que “Somos, lo que deseamos” eso se convierte en el motor (encendido o apagado)de todas nuestras acciones o parálisis que seamos capaces de tomar o no.

Si no deseamos algo, es como andar en piloto automático por una ruta que simplemente nos nos interesa. Y así, ¿para que vivir?


Si fuese un Deseo (a la mano) cumplible ahora mismo… ¿cuál sería tu deseo?

¿Lo tienes ya pensado? ¿es algo que ronda en tu cabeza desde hace mucho? o como no tenías esperanza de que se  cumpliera , ¿ya lo habías desechado?

¿Cómo está tu capacidad de Desear? 

¿Opacada por los quehaceres diarios y todo lo que implica la rutina del trabajo?

¡Anda… pide el Deseo! y quizás aún en contra de tus pronósticos este ¡se cumplirá!

¿Mi Deseo? 

Que tú estuvieras aquí… conmigo; lo que haríamos sería lo que ya hemos pensado…

y sabes algo? De alguna manera se me ha cumplido el deseo, pues tus ojos me abrazan y tocando estás mis sentidos, a través de la lectura construyes esta historia conmigo.. 


Con mi Deseo cumplido ahora… vamos por el tuyo… ¿si? ❤

Que se te concedan..!🎁

Que se te cumplan y sobre todo… que los disfrutes.

Los Deseos suelen ser más ricos mientras están guardados en el bolsillo de nuestra mente, y a veces cuando se realizan no saben igual… por eso Deseo que los tuyos sean de los de verdad quieres, de esos que te hagan vibrar no sólo en esta época del año, sino durante todo el año.

Y sobre cualquier otra cosa, Deseo… que no dejes de desear (y eso haga que no te arrepientas).

Un abrazo con sabor a Navidad! ❤

Navidad… dulce Navidad? 🎄⛄️

La Navidad… da lugar a muchas palabras y sobre todo a muchas sensaciones o emociones hasta encontradas.Para los que creen y los que no, igual hay Navidad. Es la celebración de un nacimiento, tanto para los creyentes más viscerales como para los más antagónicos ateos. Basta saber que corre el año 2016 para hacernos conscientes de que estamos celebrando una Navidad, un nacimiento, un nuevo comienzo. Pero es no es el punto de esta mi entrada.  Sin ánimo de querer llevarte al dolor que te separa de percibir  estas fechas como dulces o de celebración, vengo aquí porque realmente me inquieta el pensar esto y siento que debo compartirlo.

Sé, que para unos son días felices, como dice la canción: “porque tienen todo… ” solo valdría la pena preguntarse realmente a que se refieren con ese “todo”, porque quizás por dentro, están llenos de nada.

Mi invitación para este tiempo, que hemos llamado Navidad es para disfrutar de volver a nacer

Sé, qué hay muchas heridas acumuladas a lo largo de nuestros años, unos más otros menos, pero todos tenemos unas cuantas marcas, que muchas veces nos amargan más de lo que podemos manejar y quisiéramos recordar… Y ese “estar mal” trasciende no sólo estas fechas, sino cualquiera dentro de lo que conocemos como año calendario.

¿Que te puedo decir?

Es tiempo de decidir volver a nacer, a la vida.. si! En esta en que respiramos, andamos y sentimos. Y no porque sea una fecha u otra sino, porque al fin nos dimos cuenta que nadie nos debe nada, y por tanto todo lo que tenemos es un gran regalo de este presente que es la vida. Cuando esa es la perspectiva dejaremos de tener la actitud de “cobradores de impuestos” queriendo que todo el mundo pague por lo que nos hicieron y empezaremos a vivir en una celebración recibiendo a manos llenas y sobre todo dando de lo que hemos descubierto que tenemos, y eso es certeza de vida.

Sé que es difícil, doloroso  y  hasta cruel que nos estafen los sueños, que nos dejen a un lado del camino, que alguien nos haya roto no sólo el corazón sino también las ganas de seguir.

 Sé, que decir lo siento no basta para quien tiene la vida arruinada en una soledad propiciada por un “no me importas” dicho en un momento en el que necesitábamos un “Aquí estoy” sin embargo si yo escribo esto y tú lo lees, quiere decir que ambos superamos ese momento, o al menos sobrevivimos a el. Ese es un motivo para celebrar.

Quizás dijiste un “si acepto” en un momento que pensabas era lo mejor, y resultó ser la entrada a la peor de tus prisiones. 

Tal vez luego de todos los desvelos que pasaste por un ser querido o hasta un hijo, terminó  en que este primero se marchó por qué murió y el segundo, tu muchacho decidió vivir su vida sin ti, y hoy casi no te recuerda. 

Sé que nosotros como humanos tenemos la capacidad de decepcionar y herir de forma brutal a los que tenemos cerca, y la cadena de cosas que sé… duelen, porque he estado ahí o porque las he visto bien de cerca, podrían continuar casi sin límite, pero no es mi intención hacer un inventario de las desilusiones que conozco ( o que he pasado).  De una forma u otra una situación podría volverse cada vez peor, pero igual eso no invalida que la vida sea vida.

Tal vez en nuestro árbol nunca tuvo regalos con nuestro nombre, porque quizás jamás tuvimos ni siquiera árbol; y en nuestra etapa adulta o de grande el regalo más esperado que era el tiempo de ese alguien especial, tampoco lo recibimos, sin embargo haciéndonos conscientes de eso, hoy podemos poner el nombre de nuestros pequeños (y grandes) en el mejor regalo que podamos entregar, que somos nosotros mismos en nuestra mejor versión.  

Cada amanecer y atardecer, cada flor, cada gesto amable que recibimos, cada sonrisa que hemos podido tener, son regalos que no tienen precio y aún el más pobre y desasistido ha podido disfrutar de ellos en cualquier momento.

La Navidad no se trata de regalos, ni de perdones impuestos, ni mucho menos de hacer las paces hoy, para estar inconformes el resto de los días. La Navidad se trata de estar dispuesto a volver a nacer, a pesar de nuestras propias limitaciones o temores, a escribir una página nueva en nuestro libro ( o a cambiar el libro).


Nadie te puede obligar a sentirte de fiesta. La fiesta no tiene que ver con los días, es más producto de tener un corazón contento, que no debe nada, y sobre todo al que no le deben. Si estos días sirven para llorar hasta que todo el dolor se libere y estés dispuesto a disfrutar de una gran bocanada de aire fresco luego, bienvenido el llanto, pero no como una forma perenne de vida, sino como una de las llaves que permite salir de las prisiones del alma.

Las canciones o villancicos pueden hacerse en cualquier época, recordando que hemos vuelto a nacer al darnos cuenta de todo lo que nos puede sumar en lugar de seguir rumiando y lamentándonos por todo lo que no tenemos. La canción más importante, es la que podamos tener en el corazón diariamente, agradeciendo por lo que es y hasta por lo que no.

El que se fué, simplemente dejó un espacio disponible en nosotros, para ese otro ser que vendrá. Para ya no seguir despreciando la celebración de la vida, debemos tener el valor de morir a lo que no nos resulta beneficioso para nosotros mismos y estar dispuestos a tener una Natividad feliz.


No es el día, no las fechas, es nuestra vida la que necesita un nuevo aliento.

No nos quedemos en el dolor, en lo que no fue, en la,oportunidad que no llegó, tomémonos el tiempo necesario y comprobemos que es más liviano vivir renaciendo cada día, y que las celebraciones cuestan menos que nuestros continuos dolores y amarguras, porque al final estos últimos no hacen que nada de eso que nos disgusta, cambie.

Estas palabras se las digo a mi corazón, y las comparto contigo, porque se qué tal vez tú has estado en el lugar que yo conocí… ese en el que la Navidad no era dulce ni feliz.

Hoy, desde mi mejor versión… Feliz Navidad 

Libertad…!

Mis manos están adormecidas. Mi boca en el más mjdo silencio, mis pensamientos sin atraverse a ya nada. Simplemente he estado mucho tiempo  prisión .

Por muchos años las manos atadas, la palabra silenciada y la prohibicion absoluta de tener un pensamiento diferente al aprobado, todo para evitar que pudiera escapar, y sobre todo que me pudiera expresar. Siento aún el frío y la dureza de las esposas haciéndome daño. El verdugo con la llave guindada de su cinto, asustándome cada vez que se acerca a mi celda.P ero esta vez, enviaron a otro, uno distinto para presentsrme ante el juez, otra vez.

Quien ha estado por mucho tiempo tras laa rejas, sin aspirar vientos de libertad, puede que el solo pensarla le ahogue de susto y la sensación entre miedo y excitación se confunda.

Han corrido muchos años, hoy nuevamente ante un juez, esta vez con boleta de excarcelación que me han dicho que se expide como resultado final (para mi asombro y contraria a mi falta de esperanza). Muchos pueden opinar que no la merezco, que es preciso “pagar” por algo tan horrible como el asesinato. Sin remisión de pecado me declararon durante todo este tiempo… Ahora, milagrosamente, la libertad me espera.

No hay miradas conciliatorias y quizás pocas sean las voces (aunque sea en la mente) que expresen algún tipo de regocijo por mi salida, creo que si estuviéramos en los tiempos de la inquisición no dudarían en arrojarme de una vez a la hoguera, pero aquí estoy, el día llegó.

El ruido del martillo del juez suena seco y rotundo,y al tocar golpeando fuerte la superficie de su estrado en señal de su autoridad que es inminente, hace que comience a recordarme como fueron también hace ya una decada (que oarrce un siglo) la lectura de los cargos… los mismos que ahora, en este momento me son revocados; ahora, diez años después de haber comenzado toda esta absurda historia.

De pie, como cuando recibí la imputación de los mismos y su indefendible sentencia, hoy también estoy de pie para recibir una absolución que no termino de entender de dónde vino. Me habían dado “cadena perpetua” y ahora resulta que deciden dejarme ir…

Los cargos pronunciados por el honorable juez y confirmados por los rectos integrantes del jurado, que me encontraron culpable, fueron:

♦Asesinato en primer grado con premeditación y alevosia.

♦Sedición de la más cruel.

♦Incumplimiento del deber.

Y ante tales afirmaciones, no tuve más que aceptar lo que todos se empeñaron en decir, sus voces acusatorias eran más fuertes que la mía, y el cansancio del proceso totalmente me agotó.

Si, hoy desde el lado de quien ya no puede perder nada más, reviso los cargos y a diferencia de aquel entonces, orgullosamente me siento “culpable“. Entiendo ahora a que sabe la Libertad y sobre todo en que consiste ser libre. Estoy bien con mi sentencia, porque en definitiva me confieso culpable de:

El asesinato a mi silencio, ese que daba la resignación… el pensar y premeditar por mucho tiempo como salir del cautiverio que no dejaba que expresara lo que sentía. Eso me llevó a la gran decisión de rebelarme… ¡si, rebelarme! Y dejar de decir: ¡si! A lo que no quería y dejar de colocar negativos a lo que simplemente iba sintiendo mi corazón. Para unos, la vida perfecta, es de mayor importancia que una vida imperfecta con sentimiento (pero quizas nadie se imagina cuán dura resulta la primera y que liberadora podria ser la segunda). Homicidio en cualquier grado pueden decir que cometí, y ahora con claridad puedo decir que si. No más silencio, no tengo más tiempo para eso. Me expresare cada vez que un sentimiento ronde mi alma, el Deseo llegue a mi cuerpo y el pensamiento sacuda mi mente.

Soy además rebelde y me declaro en absoluto desacuerdo con los que se empeñan en disimular lo que se siente, solapando el ser a través de máscaras que nunca quedan bien. Tengo aversión contra el sentimiento que se resigna y ya no levanta sus alas, porque todo el mundo dice: –¡No puede ser! Sabiendo que lo que se siente es lo único que al fin y al cabo “se es”.

Y con respecto al deberese que subraya la norma y hay que cumplir cuando la puerta se cierra tras nuestras ilusiones y todas se cancelan y apagan junto con la luz de cada noche, porque se sustituye lo que podemos desear y sentir por lo que “debe hacerse y como” quedando lo que realmente somos y sentimos fuera para ser simplemente miserables. Me hago promesa firme a mi misma de no cumplir nunca más uno de esos “deberes” en el que el amor hace ya “siempre” que se marchó. 

No se puede sentir por “obligación”.

Oigo al juez decir el final, mientras repasaba mis cargos y mis convicciones…

– Lamentamos el tiempo perdido y ante la falta de verdaderas pruebas que soportarán todos los cargos y considerando además que el juicio fue de alguna manera distorsionando por los profundos perjuicios de unos pocos y, considerando además que lo peor que puede ocurrirle a un ser humano es estar donde no quiere y con quien no quiere… este juzgado le declara: ¡Libre!

– Ya no tengo nada más que hacer aquí. Mis manos y pies están libres de la cadenas opresivas de los pensamientos impuestos de otros, mi corazón se acelera, pero a pesar del temor, ya no hay vuelta atrás. Hoy decido volar… mi ala derecha dice: Lo que pienso y mi ala izquierda: Lo que Siento y yo aquí, me dejo impulsar por ellas. Ya no hay limitaciones impuestas por aquellos que no saben quién soy; simplemente llegaré hasta allá, hasta donde realmente quiero llegar. Espérame

 “Kany García – Cómo Decirle (Acoustic Session) ft. Federico Miranda” en YouTube

https://youtu.be/FZe8vkvRbM0

Vístete de regalo…🎁

Imagina por un momento que hoy es un día especial… uno de esos días de Celebración, en los que hay alegría, risa y el brillo en los ojos abunda por todos lados. Un día en el que todos están dispuestos a sonreír y a expresar buenos deseos… Y veo tu cara como diciendo:

-¿Qué esto es muy bueno para ser cierto?

-¿Qué hoy no estás para utopías?

-¿Qué es lunes, de enfrentarse a la dura realidad?


Está bien, entonces empecemos otra vez.

Hoy es uno de esos lunes, que no quisieras que hubiera llegado. La rutina te amarga, el reloj te persigue, los deberes llenan tu mente y las cuentas por pagar tienen un día menos para ser cumplidas. Entre tanta presión, y aún siendo temprano… ¿porque no eliges vivir este día? ¡Sí, vivir! No simplemente ser autómata del tiempo y de los deberes que un día te buscaste y que hoy quizás no soportas. Te invito a vivir y para eso,

Te propongo algo… 

Que tal si hoy… te vistes de REGALO?


¿Y dirás… de regalo? ¡Qué ridículo! O ¡eso es muy costoso! 

Pero, dame un chance… te invito a que vayamos al vestier de nuestro ser y en nuestro corazón encontremos las prendas necesarias para vestirnos así, de regalo. Nota: si no encontráramos las prendas allí, tenemos permiso para pedir prestado a otros (aunque no me gustan los préstamos) o ir y alquilar alguna pieza donde nos guste.

Busquemos a ver…. una “Sonrisa”. ¡Si, esa! Que pareciera chiquita, pero cuando te la pones alumbra todo a su alrededor. 


-¿Ves? ¡Te queda perfecta! Te hace ver hasta más jovial, por tanto puedes compartir o regalar juventud. Una sonrisa de esas que no podemos esconder porque sonreímos desde adentro, es las mejores dádivas que podemos entregar.

-Ahora sigamos buscando allí dentro… escarbemos. Toma eso que está  ahí… ¿lo ves? De un color muy lindo, es “Paciencia” y vamos a vestirte con ella, como parte tu envoltorio  como regalo.  La paciencia viene de la paz interna que tengas, esa que te permite a pesar del estrés diario tomarte un tiempo para pensar que todo ocurre cuando debe y con el propósito exacto. En el tráfico, paciencia; con el jefe obstinado aún en lunes, paciencia; con el grito de los niños que no quieren ir al cole, paciencia; con el auto descompuesto que hoy no quiso arrancar, paciencia. Ella comienza con paz y termina siendo una ciencia completamente desarrollable en nuestro carácter.

– ¡Qué maravilloso regalo vas descubriendo que eres!  


Seguimos buscando en tu interior… y encontramos que muy escondida por allá, está tu creatividad, tu atrevimiento, esa genialidad que te hace escribir cosas nuevas, dibujar trazos de luz, componer piezas con música del alma y tantas otras cosas más. Deja que algo de eso salga y ponlo en tu empaque, a la vista de quien se quiera sorprender. Pongamos algo de “Imaginación ” en tu cubierta exterior. ¿Ves? Vas quedando simplemente espectacular.

En tu interior hay muchas cosas interesantes, así que permíteme sacarlas, para que seas un “regalo” más atractivo y completo. Wow…! Tienes algo muy importante que cualquiera desearía tener a su disposición. ¿Qué es? Eso que se llama “Atención” esa capacidad que tienes para atender a quien abre su corazón contigo, eso que hace que tu retribución en amor, sea única. Eso también lo tendrás en tu envoltorio.

Estoy fascinada con la preparación de este regalo… soy de las que me encanta todo ese proceso de envolver, arreglar y preparar algo que voy a regalar a esa persona que para mí es Especial… pero en esta oportunidad, el regalo “per se” que eres tú, me tiene simplemente, atrapada.  

Veo ahí, qué hay algo que se llama “Fuerza” que está ahí en tu interior, como disimulada, detrás de esa fragilidad que muchos dicen te caracteriza.  Esa fuerza es la que te permite tener Esperanza cuando todo está en tu contra, Continuidad para seguir cuando no quedan ganas  y valor para Confiar a pesar de las decepciones. Esa fuerza en tu alma, te hace diferente a los demás, así que va a ir como una cinta muy especial en ti que eres el regalo más precioso que pueda ser entregado.

Veo que te va gustando esto de vestirte de regalo, ¿no?

Me tropecé con otra de esas virtudes tuyas, que también pondremos sin duda en todo lo que te complementa como regalo, y es el sentido de la “oportunidad” esa asertividad que te permite decir lo justo y callar cuando es necesario. Palabras y actitudes a la medida de cada situación y hasta esos, tus desvaríos coinciden con el gusto oportuno de quien utiliza todo para el bien del otro.

Agreguemos a este regalo, algo de lo que llaman “tiempo“… que ya veo que no es lo que te gobierna a ti; entonces vamos a adicionar a este presente  todo esa cantidad de pensamientos maravillosos y sentimientos sensacionales que te acompañan y ya quien lo reciba no tendrá que apurarse más, sino que lo disfrutará plenamente. Esto será entendido como “dedicación“, por eso las horas no cuentan.

Cubramos además este regalo con una lluvia de Estrellas cayendo por todos lados, y cada destello que se derrame, serán besos, abrazos (abrazotes), caricias, de esas sublimes e intensas, detalles quizás bien guardados, regalos de esos del alma, de esos mismos que incendian y que hasta ahora habías dejado para quien llegare a recibir  un regalo como este… de los bien pensados.  La lluvia que no cese, lo que trae con ella, tampoco.

Atemos el moño del regalo con eso que sabes dar y que está ahí en tu ser que se llama “Presencia” esa que no permite irte a ningún lado, esa que muestras a través de detalles continuos y que evidencian que estás pensando y sintiendo por alguien. Eso habla de ti, aún en el silencio más largo. Entrega presencia y el regalo será inolvidable.

Y se que te estarás preguntando… si todo esto es lo que lo envuelve… ¿en que consiste el regalo?

Bueno, yo soy de las que piensa que el regalo lo conforma todo... la emoción con la que escoges lo que vas a entregar, y como en este caso todo lo que significa envolverlo o prepararlo, y por supuesto lo que va dentro, lo que contiene el empaque…! Y te preguntarás… ¿que encontrará dentro, el que abra este envoltorio?

Pues, dentro de este paquete, solo estás … con lo que te caracteriza, con tus luchas y aciertos, verdades y mentiras, locura y cordura vas tu y el AMOR que mira en ti.  Porque eso es lo que tienes para entregar…

Ahora, mírate al espejo, vestido(a) de regalo y piensa ¿a quien te vas a entregar..? hoy es el día para celebrar.

La fiesta comienza cuando el corazón se alegra. 

Ya tienes el traje, estas vestido(a) de REGALO así que haz la entrega y el destinatario se alegrará. 🎁❤️ comienza la celebración, baja el telón, llega el amor.

(luego vendrá la historia a contar)