Encontr茅monos鈥 ven conmigo

Esta es la invitaci贸n, para seguir juntos鈥

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Esta ser谩 la nueva ventana que se abre para continuar escribiendo de lo que se mueve dentro de mi y necesita ser expresado en letras. Si est谩s dentro, se bienvenido(a) nuevamente. Siempre ha sido un placer que estemos juntos. Si es la primera vez, te invito a ser parte de lo que mi coraz贸n piensa鈥 si, porque eso hace y simplemente la raz贸n, siente.

Te animas y nos vemos ah铆鈥?

Gritos… son necesarios? 馃槺馃棧

Como humanos podemos 芦perder los papeles禄 en alg煤n momento y desubicarnos, pero anclarnos en la estaci贸n del querer tener la raz贸n en todo, todo el tiempo, puede ubicarnos dentro del rango de las personas que son desagradables.

Gritar es un verbo, que todos conjugamos alguna vez; pero la frecuencia de hacerlo, no garantiza que algo bueno o semejante a lo que esperamos, suceda.

Grita el que tiene miedo, quiz谩s para pedir auxilio, porque se siente perdido, porque un gran peligro siente que se cierne sobre su vida, o porque la monta帽a rusa est谩 en su tope m谩s alto y la ca铆da es inminente.

Grita el que necesita ser escuchado, y piensa que no le prestan atenci贸n; aquel que tiene problemas en su propio 贸rgano auditivo, el que est谩 convencido err贸neamente de que 芦la letra entra con sangre禄.

Grita el impaciente, ese que quiere todo para ayer, e ir贸nicamente sus acciones viven en el pasado. Aquel que maneja la vida de forma 芦express禄 y pasa por alto que cada ser humano tiene un ritmo, que no todos caminan y hablan igual y sobre todo que no piensan de la misma manera, aunque parezca obvio que as铆 fuera.

Humanamente, gritamos.

Pero, gritar no har谩 espantar al miedo, ni ser escuchado por quien nos ignora y mucho menos har谩 que sucedan las cosas de la forma que quisi茅ramos, simplemente por que si.

El grito es un arma que a menudo usan los controladores, esos que creen tener el poder de decidir todo lo que ocurre en todas partes y en todas las personas. Por supuesto que eso nunca es as铆, y al darse cuenta de esa gran verdad, gritan.

鉃癊l ejercicio de pedir perd贸n, puede dar la oportunidad de sentirse humano y bajar del pedestal de la perfecci贸n, entonces no ser谩 necesario el grito, sino que la vulnerabilidad de nuestra humanidad tendr谩 permiso para mostrarse鉃.

Entonces viviremos.

Alarmas… suenan 馃槼 馃毃

Un d铆a nuevo comienza, la luz se levanta aunque la oscuridad insistiera mucho en quedarse. Est谩 bonito.

Se oyen sirenas desde muy temprano, alguien est谩 en angustia y el grito acelerado de una ambulancia rompe con el silencio y la quietud de la madrugada. Algo pasa.

Motivos distintos, sonidos muy parecidos, resultados lamentables. Si es un herido pudo ser un choque, un robo, un accidente de alguna manera. Si es un enfermo, ir al hospital en este momento es m谩s riesgos que estar fuera. La corona del virus, sigue dando miedo.

Se oyen las sirenas al norte y silencio un poco el ruido de afuera, concentr谩ndome en lo que ocurre aqu铆 adentro, en mi, y te encuentro. Seguimos siendo humanos que no pueden dejar las emociones de un tiro, aunque pretendamos controlarlas, donarlas o apaciguarlas. Fracaso seguro.

Y me nuevo al sur, donde el trabajo espera y no hay descanso, y tambi茅n se oyen sirenas, la emergencia est谩 a la orden del d铆a. Son los bomberos, su cami贸n rojo, y su alarma insistente me dicen que algo est谩 en llamas, que se quema. Incendio en la ciudad fr铆a.

Hay otra sirena, una alarma que tambi茅n se niega a dejar de llamar la atenci贸n… el ritmo del coraz贸n acelerado que no se cansa de bombear recuerdos, de apretar el alma y de no soltar el amor que hace tiempo ya me abraza. Grillos del alma.

Y el tiempo avanza, el reloj marca con suavidad y persistencia a la vez, colocando a cada uno donde va; al cumplimiento de las labores, al recordatorio de que todo tiene fecha de caducidad, incluy茅ndome. Vuelvo a lo que me toca.

Diciembre 22;2020 7:06 am

Se extra帽a… te extra帽o 馃挱鉁栵笍

Extra帽a el coraz贸n que siente, ese que fue embargado por una pasi贸n, por una emoci贸n, por un sentimiento.

Extra帽a aquel que ha recorrido un camino y lo ha disfrutado, pero que sabe, que jam谩s volver谩 a pisarlo.

Se extra帽an esas p谩ginas le铆das que nos dieron aliento y otras que hasta incomodaron, cuando se hace presente su espacio vac铆o en nuestra biblioteca.

Extra帽a la mano que acaricia, que sostiene, que levanta; cuando no existe m谩s el ser que de ella necesitaba… se ha ido.

Extra帽a quien viendo salir el sol, contempla tambi茅n la belleza de la vida y ahora est谩 en una tumba de concreto, con techo de nubes siempre grises.

Se extra帽a la voz, esa que despertaba con una palabra de presencia, con tonos a veces disonantes, pero que portaban el sonido de los d铆as, y ahora hay silencio aterrador que mata.

Extra帽a quien lleg贸 a la c煤spide y admir贸 la belleza desde la cima, el aire c谩lido y el brillo de los rayos de sol, cuando el resto de la vida toca estar al ras del suelo, al pie de la monta帽a, sin volver a encontrar el camino por el que se asciende.

En fin, se extra帽a a qui茅n es parte de nuestra vida, a lo que hicimos con agrado, eso que logramos como 鈥渓o 煤ltimo鈥, el ver lo que ya no vemos, los amigos que hemos olvidado y nos olvidan, las rosas que ya marchitas no florecen; los relatos que escribimos y que no han vuelto a aparecer en nuestros cuadernos, la poes铆a que se qued贸 colgada junto al sentimiento, la rabia que ya no aviva ante lo injusto.

Se extra帽a ser… y eso es lo terrible.

Preguntas… respuestas

Que tengamos todas las preguntas, no quiere decir que seguramente cada una de ellas, tenga una respuesta.

A veces nos encontramos ante abismos infranqueables, calles sin salidas, emociones sin retorno; y de alguna manera preguntamos porqu茅 o en el mejor de los casos, para qu茅; pretendiendo con esta pregunta darle un corte m谩s filos贸fico y profundo. Pero lo cierto es que al preguntar la afirmaci贸n que va impl铆cita es: esto que me ocurre o lo que no llega, 鈥渘o me lo merezco鈥 馃えy es entonces cuando viene una pregunta tras otra.

Y hay un silencio grande…

驴Porqu茅? por que no hay un compromiso escrito en el cielo de que por cada pregunta tiene que haber una respuesta o m谩s a煤n, una salida.

En medio de las turbulencias humanas, que parecen ahora m谩s frecuentes que antes; quiz谩s por la existencia de las redes sociales, que parecen omniscientes y divulgan todo lo que ocurre (todo el tiempo), nuestra vida se sumerge continuamente en un caos, y las olas que baten nuestra alma son esas 鈥減reguntas 鈥.

Lo cumbre es que las hacemos al aire, y la mayor铆a de las veces no a nosotros mismos. No nos preguntemos 驴qu茅 sentimos? O 驴qu茅 origina en nosotros cierta reacci贸n? Y la m谩s grande de todas las preguntas 驴c贸mo es que llegue a d贸nde estoy? No, generalmente nos centramos en una interrogaci贸n c贸mo est谩: 鈥溌縫orque me ocurre esto a mi?鈥 Entre par茅ntesis, 鈥測o que soy tan Bueno(a)鈥

Echemos un ojo a nuestra vida hoy, ahora… no ayer, ni ma帽ana que a煤n no llega. Lo que eres, lo que tienes, lo que sientes… 驴es producto realmente de tus propias acciones, creencias y decisiones?

驴Est谩s consciente?

隆Muchas preguntas! Si, pero son las que deben retumbar en nuestro interior, antes de inundar todo el exterior con la frustraci贸n que nos da, no tener las respuestas.

Que haya respuesta, no nos dejar谩 satisfechos; que exista una salida no implica que no volvamos al error; que encontremos el camino no significa que ya nunca estaremos perdidos

Los faros… en calma y en tormenta 馃殼 馃寠

鉃扳灠Los faros en las tormentas… salvan vidas y cuando las noches son claras y serenas, encandilan.鉃扳灠

Algunas veces somos faros en el camino de alguien; su destino no est谩 muy claro, tiende a perder el enfoque, su mano ha estado sin asir la de nadie, por mucho tiempo. Y somos faros.

Nuestra luz inspira, nuestra compa帽铆a es espada que rompe las cadenas de la soledad, las palabras unen y hay un camino para ser andado, juntos.

Otras veces, aunque seguimos siendo los mismos (faros); simplemente encandilamos o resultamos molestos; alguien est谩 muy bien. La vida es f谩cil, sin tormentas, el destino es un invento maquillado al antojo; salta de mano en mano y el coraz贸n no importa. Ser faro molesta, a quien le gusta navegar en las sombras.

Nuestra luz se vuelve una flecha, que tal vez se帽ala los caminos ocultos, lo que puede enmendarse, la cara que no se ve, cubierta por maquillaje. La luz, delata.

Por eso los faros terminan siendo alivio de muchos y parte de la vida de ninguno, porque nadie se los lleva a casa, pero saben que estar谩n ah铆 marcando el rumbo, gritando 隆hay salida! Cuando todo parece acabarse y la niebla se convierte en la vida.

Me gustan los faros, me gusta ser faro… aunque a alguno le den ganas, de apagarme.

Panes y personas…. atenci贸n y trabajo 馃槏 馃

驴A quien no le gusta el pan? hasta a quienes les hace da帽o el trigo como a m铆, igual les gusta.

Quiz谩s es f谩cil comprarlo y ya, pero para quienes se disponen a hacerlo, est谩n conscientes de que no podr谩n obtener lo que esperan, sin antes no haberse ensuciado las manos y que alg煤n rastro de harina quede sobre la ropa.

Todo amerita una elaboraci贸n…

Y as铆 como el pan puede ser 鈥渁 la carta鈥 y simplemente se paga y se obtiene; tal vez existan relaciones. Pero en las que se quiere obtener el mejor resultado, estamos conscientes de que hay que invertir tiempo y trabajo. La intencionalidad manifiesta, no se separa de un objetivo propuesto, y m谩s cuando se trata de personas.

Quiz谩s como el pan, las cosas no salgan en los primeros intentos tal como lo esperamos, pero el que no deserta es quien logra el cometido.

A veces hornear equivale a una que otra quemada, a veces acercarse a alguien con una intenci贸n real, nos produzca heridas. Todo depender谩 al final, de que tanto queremos ser los que hacen el pan y que tanto nos importa la persona a quien destinamos nuestra atenci贸n.

Ya me contar谩s, como te va con el pan… y si te atreves a ser del que pone sus manos en la masa, para darle de tu atenci贸n y fuerza y obtener el resultado que quieres. Con la otra persona… igual .

Maestros… lecciones 馃懆鈥嶐煆

El aprendizaje es un tremendo proceso que nos ocurre desde el mismo momento en que nacemos.

Al llegar al cole, los maestros se encargan de compartirnos informaci贸n que nos servir谩 en alg煤n momento para las profesiones que decidamos tener en el futuro, o al menos esa es la justificaci贸n m谩s usada por el modelo de educaci贸n tradicional.

Pero en la medida que vamos creciendo, conocemos a nuestros verdaderos 芦Maestros禄 aquellos que con con las alegr铆as, heridas y dolores que nos causan, nos marcan a veces de una forma indeleble.

Maestros como aquellos que nos hacen tocar el cielo y podemos ver el dolor en otra perspectiva; pero que luego nos dejan caer y aprendemos que solo fuimos 芦circunstancias禄 y como tales, ellos no se quedan para siempre.

Maestros como esos que te sacaron sonrisas de donde no las hab铆a, y te las cre铆ste; pero luego te hicieron llorar a c谩ntaros, entonces aprendemos que la sonrisa no depende de otro humano, sino de lo que se mueve dentro de nosotros mismos.

Maestros de los m谩s fuertes, de los que te hicieron sentir que ibas con ellos en el camino, que sus pasos y los tuyos iban al mismo lugar, para luego descubrir que caminabas solo desde el principio; entonces aprendemos que el camino no deja de serlo, porque hayan decidido abandonarte.

Maestros que te invitaron a la fiesta, te pusiste el mejor vestido e ibas con la mayor de las ilusiones, y cuando llegaste, ese, el Maestro bailaba con otra(o) y se iba juntos; lo que permiti贸 aprender que la m煤sica suena para nosotros aunque no hay quien quiera sacarnos a bailar.

Maestros que van a nuestro lado, reconstruidos, y verles nos da 谩nimo para recoger nuestros pedazos y hacer lo mismo; aprendemos con ellos que las ca铆das y maltratos compartidos, a veces duelen menos.

Maestros tan incre铆bles como aquellos que vienen a nosotros a pedirnos consejo, 谩nimo y gu铆a, cuando nos sent铆amos que no pod铆amos hacer nada ni siquiera por nosotros mismos; entonces aprendimos que 茅ramos m谩s fuerte de lo que pens谩bamos y que pesar de que un Maestro previo se llev贸 las ganas, todav铆a queda mucho que podemos aportar a otros.

Maestros que nos ense帽aron a sonre铆r de verdad, sinceramente, luego de verles a ellos ser la mentira m谩s evidente, a trav茅s de selfies y fotos de alegr铆a, que solo eran el marco del gran vac铆o que les sustentaba; entonces aprendimos a no sonre铆r para las fotos, sino por los motivos que tenemos.

Maestros, esos… que nos ense帽an materias en la escuela o el instituto, que recordaremos con gratitud acad茅mica; y maestros esos… que nunca olvidaremos porque sus actitudes, palabras y acciones nos hicieron comprender que podemos equivocarnos al depositar nuestros sentimientos en alguien, pero que a la vez nos dejaron las lecciones m谩s claras de la vida.

Para ambos Maestros, gracias!

Somos lo que somos…

Aquel que sabe qui茅n es, puede equivocarse mil veces en el camino, pero su ruta estar谩 marcada en su mente y coraz贸n. Estar谩 dispuesto a recorrerlo, ver谩 las se帽ales y a煤n cuando el final no se aproxime, estar谩 seguro de querer seguir. Permanencia.

Porque no se trata de lo que otro diga que es, sino m谩s bien de la certeza que tenga sobre si mismo, del entendimiento de su prop贸sito. Eso es algo que no es de afuera. Convicci贸n.

Vientos, temporales, problemas no estar谩n ausentes de la puesta en pr谩ctica del prop贸sito que se tenga, porque si no se prueba, no se conoce la resistencia. Fuerza

No se necesita ser m谩s alto o estar m谩s arriba que los dem谩s, para que el valor de lo que somos sea puesto en evidencia. Somos lo que estamos dispuesto a hacer sin que haya la presi贸n de la competencia. Seguridad.

鉃扳灠鉃扳灠鉃扳灠鉃扳灠

Todos tenemos permiso para dudar, estar confundidos, no saber que hacer en alg煤n momento de la vida; sin embargo lo que somos en el fondo (cuando nadie m谩s ve) es lo que nos permitir谩 encontrar la ruta, convertir los objetivos en realidades tangibles o puede que nos deje ahogarnos en el mismo vaso de dudas que hemos construido para no salir de ah铆, y a eso lo llamamos comodidad para calmar nuestras propias inquietudes.

Nuevos… a estrenar matices馃帹

Simple,

Algunas veces podremos olvidar que tenemos una paleta de colores en las manos, que estamos facultados para fusionar y encontrar tonos nuevos. La libertad es creativa y los paisajes cambian de acuerdo a los colores con los cuales decidamos pintarlos.

No todos los ojos son puros.

Si llegas a cansarte de los mismos colores todo el tiempo, solo tienes que mover tu paleta y hacer tonos nuevos; claro, eso si es que quieres…. que no siempre pasa. 馃帹