Escribe…

La escritura llega a convertirse en la forma más libre que un corazón puede encontrar para expresarse.

Ese es el mundo donde no hay restricciones absurdas, imposibles que lastiman, ni censuras odiosas que solo quiebran las alas de cualquier sentimiento que despegue.

Deja que el corazón hable, derrama lo que eres en ese espacio a la medida que se escapa del territorio de las imposiciones.

No silencies lo qué hay dentro de ti… déjalo salir y será bienaventurado el que se descubra destinatario de tus letras, esas mismas que sacuden y expresan lo que a veces la boca no se atreve a decir.

Escribe… solo escribe, si eres de los que conoces la libertad que se encuentra cuando las letras se escapan y el universo del papel se expande a nuestro antojo, llevándolo a cualquier territorio, incluyendo el digital, donde cada capítulo será la vida que quieres, y cada letra el impulso que tienes para lograrlo.

Conquista esos mundos que hasta ahora estaban ajenos e inalcanzables y navega por las aguas que quieras, asumiendo aún los naufragios como una experiencia rica. Escribe tu historia, que la brújula del sentimiento te guíe.

Por supuesto, escribirás si es el mundo al que perteneces, sino te irá bien en medio del silencio que implica no necesitar expresar lo que se siente. Ese es otro mundo (uno que no conozco).

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En pedazos… ahora entiendo

La vida a veces se nos presenta por retazos, y para cada una de esas partes puede volverse difícil de mantener el hilo que las ponga en sintonía. Como un film de terror o de amor (o quizás un mix de ambos) solo alcanzamos en el momento a ver una escena a la vez, sin poder imaginarnos, lo que pasará en la siguiente toma y mucho menos cómo será el final.

Hay cosas que no entendemos.

Hay sentimientos que hasta nos sorprenden.

Hay quien desaparece sin que en el momento eso tenga sentido.

Hay quien se cruza con nosotros y es un para siempre disfrazado de ausencia.

Hasta que como un puzzle propiedad exclusiva, de quien cultiva la paciencia, comienza a mostrarse y podemos observar cómo queda la reunión de todas ellas, y entonces llegamos a decir: “ahora entiendo”

Hay quien nos recuerda la alegría, aunque la vida agonice… “ahora entiendo” 😳♥️

Agitados… movidos 🍂🍃

Ninguna hoja queda inmóvil ante el paso del viento

Ningún corazón está quieto si le visita el amor

Ninguna palabra se calla si la mueve un sentimiento

Ninguna entrega es pequeña si se hace con pasión.

Hay quien pretende asumir que no pasa nada, aún cuando su árbol es agitado por un fuerte viento; hay quien teme asumir lo que siente y lo esconde bajo una aparente quietud; hay quien no dice nada y lo que siente le consume; hay quien dice: “no es nada”, cuando en cada cosa que hace entrega su corazón sin dejar nada para si.

Cuando somos movidos por lo que sentimos, y queremos parecer inmunes al sentimiento… seremos como el mar tranquilo, que de la noche a la mañana es capaz de traer consigo un tsunami… entonces, agitados al máximo, nos desbordaremos con ello. Por eso es mejor como hojas del árbol, movernos; como seres que amamos, sentirlo.

Agitado o quieto? 💭

Una rama que sostiene..🌳❤️

Nos conquista la idea de volar, de trascender, de libertad.

Surcar el cielo es una experiencia que anhelamos sin parar.

Más allá de lo que podemos pensar o imaginar, el arriba nos pertenecerá.

Pero a pesar del vuelo, que bueno es

Aterrizar.

No tener que batir alas, ni aún siquiera

Planear,

En un momento del vuelo, es bueno sólo parar.

Quien nos aterriza, es aquel que también nos lleva a volar más allá (sin duda).

Nada como una rama en nuestro vuelo, nada como un pecho para consuelo, una mano que te aferre, un lugar para llegar.

Que estemos en modo “vuelo” no implica que podremos estar siempre en el aire, sino más bien que aún estando así, de un lado para otro, alguien nos brinde de su atención y su ser como pista de aterrizaje donde parar y arribar.

Eso el amor, lo da.

Ayer y hoy, hacen del ahora espectáculo continuo…

Hoy amaneció espectáculo, con testigos diminutos de ojos que no alcanzaban a recorrer su imponente belleza. Cielo, tú el fondo perfecto para mis mejores escenas.

Surcos que se elevan, dejando rastro de un pensamiento que sube y viceversa. Cielo, me invitas a recorrerte.

El ahora de una mañana que brilla ante las horas que dormir, ya no quieren. Cielo, te vistes del color de la belleza.

El recuerdo del ayer en despedida es joya inmensa en el cofre inmenso, que se va, que se desliza impertérrito sin dolores que acompañen. Cielo, tú eres de las joyas más preciosas de lo eterno.

Jugar entre sus manos que giran hacia la diestra, dando vuelta hasta completar el círculo, hacen del instante una belleza. Cielo, ese tic tac no te afecta.

Agua que toca la orilla, sublime caricia que se desborda, a veces unas más que otras, y el horizonte con su ojo infinito abarcando aún lo lejos. Cielo, ser sublime te hacen sin fin.

Reflejo largo, imponente. Nada pasa sin evidencia, aún en lo que se seca. Los límites se ven y también el pasar de ellos. Cielo, nadie te detiene.

Caminar en solitario, aprovechar el trayecto para contemplar lo inmenso y en todo eso, encajar. Cielo, eres compañía muda, que también grita.

Acercarnos a lo deseado, va mucho más allá del miedo y aunque seamos pequeños se hace suyo lo eterno. Cielo, libre eres de temores, tiemblas por las sensaciones

Sin duda la despedida, también se viste de lujo; aún en su mortaja el día no desfallece, con sus colores de crece casi cono en madrugada. Cielo, haces tuyo lo que tocas.

Gotas que mojan los pensamientos,

O que mas bien se evaporan en ellos, esos, los calientes, que no se van ni un momento, esos en los que me acerco. Cielo, me mojas.

Luego que van pasando ayer… hoy… queda ese ahora, en el que sin estar sola, el pensamiento volando, llega hasta ti y te toca. Cielo, te encuentro.

Entre ayer y hoy…

Prevalece nuestro ahora,

Ese en el que yo estoy,

Ese, en el que me tocas

Y mis sueños te trasladan

A este aquí, a esta hora,

En que lees estas letras

Son mis palabras calladas

De quien al Cielo, se asoma,

Tú, el Cielo

Me desbordas.

El amor, la mejor opción…🌳❤️

¿Encontraremos algo mejor que al amor a lo largo de nuestra vida?

¿Habrá algo mejor que un gran árbol en el camino, que nos brinde su sombra cuando estemos cansados?

Para ambas preguntas, quizás puedas tener respuestas afirmativas, o quizás como yo, opines que no; sin embargo nada como el amor para alumbrarnos los días, dibujarnos sonrisas y hacer que las horas transcurran en la armonía y a veces desasosiego que solo este sentimiento pinta. En el camino, el cansancio a veces nos hace considerar hasta abandonarlo, encontrar un árbol, bajo el cual descansar y ser refrescados por su sombra, es un alivio y quizás de eso dependa nuestra continuidad.

Tal vez tienes mejores opciones, pero por ahora, me quedo con estas.

El mejor plan para el día, es que el amor nos invada.

El amor, sin peleas, en silencio… 🌳🤐

Encontrar a lo largo del camino quien opine y censure sobre nosotros, es normal. Quien levante el dedo y señale lo que sentimos trayendo en ello, condenación además de juicio, no faltará.

Y ¿que hacer entonces? El amor que sentimos ¿quien nos lo puede borrar? ¡Nadie! Entonces a lo sumo, lo que mejor podemos hacer es escuchar, hasta dónde la tolerancia lo permita, guardar silencio y continuar.

Hay cosas que nadie más que nosotros mismos conseguimos entender, de nosotros mismos. Desgastarse en justificaciones, no lleva a nada.

El Amor no amerita de explicación. Y ante quien se empeñe en pedirlas, el silencio es lo mejor.

▪️Cuando el silencio es lo recibido, por quien juzga sin razón, el juicio sobre si mismo será su condenación▪️