Se extraña… te extraño 💭✖️

Extraña el corazón que siente, ese que fue embargado por una pasión, por una emoción, por un sentimiento.

Extraña aquel que ha recorrido un camino y lo ha disfrutado, pero que sabe, que jamás volverá a pisarlo.

Se extrañan esas páginas leídas que nos dieron aliento y otras que hasta incomodaron, cuando se hace presente su espacio vacío en nuestra biblioteca.

Extraña la mano que acaricia, que sostiene, que levanta; cuando no existe más el ser que de ella necesitaba… se ha ido.

Extraña quien viendo salir el sol, contempla también la belleza de la vida y ahora está en una tumba de concreto, con techo de nubes siempre grises.

Se extraña la voz, esa que despertaba con una palabra de presencia, con tonos a veces disonantes, pero que portaban el sonido de los días, y ahora hay silencio aterrador que mata.

Extraña quien llegó a la cúspide y admiró la belleza desde la cima, el aire cálido y el brillo de los rayos de sol, cuando el resto de la vida toca estar al ras del suelo, al pie de la montaña, sin volver a encontrar el camino por el que se asciende.

En fin, se extraña a quién es parte de nuestra vida, a lo que hicimos con agrado, eso que logramos como “lo último”, el ver lo que ya no vemos, los amigos que hemos olvidado y nos olvidan, las rosas que ya marchitas no florecen; los relatos que escribimos y que no han vuelto a aparecer en nuestros cuadernos, la poesía que se quedó colgada junto al sentimiento, la rabia que ya no aviva ante lo injusto.

Se extraña ser… y eso es lo terrible.

Preguntas… respuestas

Que tengamos todas las preguntas, no quiere decir que seguramente cada una de ellas, tenga una respuesta.

A veces nos encontramos ante abismos infranqueables, calles sin salidas, emociones sin retorno; y de alguna manera preguntamos porqué o en el mejor de los casos, para qué; pretendiendo con esta pregunta darle un corte más filosófico y profundo. Pero lo cierto es que al preguntar la afirmación que va implícita es: esto que me ocurre o lo que no llega, “no me lo merezco” 🤨y es entonces cuando viene una pregunta tras otra.

Y hay un silencio grande…

¿Porqué? por que no hay un compromiso escrito en el cielo de que por cada pregunta tiene que haber una respuesta o más aún, una salida.

En medio de las turbulencias humanas, que parecen ahora más frecuentes que antes; quizás por la existencia de las redes sociales, que parecen omniscientes y divulgan todo lo que ocurre (todo el tiempo), nuestra vida se sumerge continuamente en un caos, y las olas que baten nuestra alma son esas “preguntas “.

Lo cumbre es que las hacemos al aire, y la mayoría de las veces no a nosotros mismos. No nos preguntemos ¿qué sentimos? O ¿qué origina en nosotros cierta reacción? Y la más grande de todas las preguntas ¿cómo es que llegue a dónde estoy? No, generalmente nos centramos en una interrogación cómo está: “¿porque me ocurre esto a mi?” Entre paréntesis, “yo que soy tan Bueno(a)”

Echemos un ojo a nuestra vida hoy, ahora… no ayer, ni mañana que aún no llega. Lo que eres, lo que tienes, lo que sientes… ¿es producto realmente de tus propias acciones, creencias y decisiones?

¿Estás consciente?

¡Muchas preguntas! Si, pero son las que deben retumbar en nuestro interior, antes de inundar todo el exterior con la frustración que nos da, no tener las respuestas.

Que haya respuesta, no nos dejará satisfechos; que exista una salida no implica que no volvamos al error; que encontremos el camino no significa que ya nunca estaremos perdidos

Los faros… en calma y en tormenta 🚤 🌊

➰➰Los faros en las tormentas… salvan vidas y cuando las noches son claras y serenas, encandilan.➰➰

Algunas veces somos faros en el camino de alguien; su destino no está muy claro, tiende a perder el enfoque, su mano ha estado sin asir la de nadie, por mucho tiempo. Y somos faros.

Nuestra luz inspira, nuestra compañía es espada que rompe las cadenas de la soledad, las palabras unen y hay un camino para ser andado, juntos.

Otras veces, aunque seguimos siendo los mismos (faros); simplemente encandilamos o resultamos molestos; alguien está muy bien. La vida es fácil, sin tormentas, el destino es un invento maquillado al antojo; salta de mano en mano y el corazón no importa. Ser faro molesta, a quien le gusta navegar en las sombras.

Nuestra luz se vuelve una flecha, que tal vez señala los caminos ocultos, lo que puede enmendarse, la cara que no se ve, cubierta por maquillaje. La luz, delata.

Por eso los faros terminan siendo alivio de muchos y parte de la vida de ninguno, porque nadie se los lleva a casa, pero saben que estarán ahí marcando el rumbo, gritando ¡hay salida! Cuando todo parece acabarse y la niebla se convierte en la vida.

Me gustan los faros, me gusta ser faro… aunque a alguno le den ganas, de apagarme.

Panes y personas…. atención y trabajo 😍 🥖

¿A quien no le gusta el pan? hasta a quienes les hace daño el trigo como a mí, igual les gusta.

Quizás es fácil comprarlo y ya, pero para quienes se disponen a hacerlo, están conscientes de que no podrán obtener lo que esperan, sin antes no haberse ensuciado las manos y que algún rastro de harina quede sobre la ropa.

Todo amerita una elaboración…

Y así como el pan puede ser “a la carta” y simplemente se paga y se obtiene; tal vez existan relaciones. Pero en las que se quiere obtener el mejor resultado, estamos conscientes de que hay que invertir tiempo y trabajo. La intencionalidad manifiesta, no se separa de un objetivo propuesto, y más cuando se trata de personas.

Quizás como el pan, las cosas no salgan en los primeros intentos tal como lo esperamos, pero el que no deserta es quien logra el cometido.

A veces hornear equivale a una que otra quemada, a veces acercarse a alguien con una intención real, nos produzca heridas. Todo dependerá al final, de que tanto queremos ser los que hacen el pan y que tanto nos importa la persona a quien destinamos nuestra atención.

Ya me contarás, como te va con el pan… y si te atreves a ser del que pone sus manos en la masa, para darle de tu atención y fuerza y obtener el resultado que quieres. Con la otra persona… igual .

Maestros… lecciones 👨‍🏫

El aprendizaje es un tremendo proceso que nos ocurre desde el mismo momento en que nacemos.

Al llegar al cole, los maestros se encargan de compartirnos información que nos servirá en algún momento para las profesiones que decidamos tener en el futuro, o al menos esa es la justificación más usada por el modelo de educación tradicional.

Pero en la medida que vamos creciendo, conocemos a nuestros verdaderos “Maestros” aquellos que con con las alegrías, heridas y dolores que nos causan, nos marcan a veces de una forma indeleble.

Maestros como aquellos que nos hacen tocar el cielo y podemos ver el dolor en otra perspectiva; pero que luego nos dejan caer y aprendemos que solo fuimos “circunstancias” y como tales, ellos no se quedan para siempre.

Maestros como esos que te sacaron sonrisas de donde no las había, y te las creíste; pero luego te hicieron llorar a cántaros, entonces aprendemos que la sonrisa no depende de otro humano, sino de lo que se mueve dentro de nosotros mismos.

Maestros de los más fuertes, de los que te hicieron sentir que ibas con ellos en el camino, que sus pasos y los tuyos iban al mismo lugar, para luego descubrir que caminabas solo desde el principio; entonces aprendemos que el camino no deja de serlo, porque hayan decidido abandonarte.

Maestros que te invitaron a la fiesta, te pusiste el mejor vestido e ibas con la mayor de las ilusiones, y cuando llegaste, ese, el Maestro bailaba con otra(o) y se iba juntos; lo que permitió aprender que la música suena para nosotros aunque no hay quien quiera sacarnos a bailar.

Maestros que van a nuestro lado, reconstruidos, y verles nos da ánimo para recoger nuestros pedazos y hacer lo mismo; aprendemos con ellos que las caídas y maltratos compartidos, a veces duelen menos.

Maestros tan increíbles como aquellos que vienen a nosotros a pedirnos consejo, ánimo y guía, cuando nos sentíamos que no podíamos hacer nada ni siquiera por nosotros mismos; entonces aprendimos que éramos más fuerte de lo que pensábamos y que pesar de que un Maestro previo se llevó las ganas, todavía queda mucho que podemos aportar a otros.

Maestros que nos enseñaron a sonreír de verdad, sinceramente, luego de verles a ellos ser la mentira más evidente, a través de selfies y fotos de alegría, que solo eran el marco del gran vacío que les sustentaba; entonces aprendimos a no sonreír para las fotos, sino por los motivos que tenemos.

Maestros, esos… que nos enseñan materias en la escuela o el instituto, que recordaremos con gratitud académica; y maestros esos… que nunca olvidaremos porque sus actitudes, palabras y acciones nos hicieron comprender que podemos equivocarnos al depositar nuestros sentimientos en alguien, pero que a la vez nos dejaron las lecciones más claras de la vida.

Para ambos Maestros, gracias!

Somos lo que somos…

Aquel que sabe quién es, puede equivocarse mil veces en el camino, pero su ruta estará marcada en su mente y corazón. Estará dispuesto a recorrerlo, verá las señales y aún cuando el final no se aproxime, estará seguro de querer seguir. Permanencia.

Porque no se trata de lo que otro diga que es, sino más bien de la certeza que tenga sobre si mismo, del entendimiento de su propósito. Eso es algo que no es de afuera. Convicción.

Vientos, temporales, problemas no estarán ausentes de la puesta en práctica del propósito que se tenga, porque si no se prueba, no se conoce la resistencia. Fuerza

No se necesita ser más alto o estar más arriba que los demás, para que el valor de lo que somos sea puesto en evidencia. Somos lo que estamos dispuesto a hacer sin que haya la presión de la competencia. Seguridad.

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Todos tenemos permiso para dudar, estar confundidos, no saber que hacer en algún momento de la vida; sin embargo lo que somos en el fondo (cuando nadie más ve) es lo que nos permitirá encontrar la ruta, convertir los objetivos en realidades tangibles o puede que nos deje ahogarnos en el mismo vaso de dudas que hemos construido para no salir de ahí, y a eso lo llamamos comodidad para calmar nuestras propias inquietudes.

Nuevos… a estrenar matices🎨

Simple,

Algunas veces podremos olvidar que tenemos una paleta de colores en las manos, que estamos facultados para fusionar y encontrar tonos nuevos. La libertad es creativa y los paisajes cambian de acuerdo a los colores con los cuales decidamos pintarlos.

No todos los ojos son puros.

Si llegas a cansarte de los mismos colores todo el tiempo, solo tienes que mover tu paleta y hacer tonos nuevos; claro, eso si es que quieres…. que no siempre pasa. 🎨

El peor enemigo…nosotros! 👉🏽😳👈🏽👎🏽

Simple!

Que si bien es cierto que las palabras de otros y sus acciones pueden hacernos daño; lo más cumbre es que lo que nos decimos nosotros mismos puede magnificar todo aquello que en algo nos afectaba.

¡No seas cómplice en tu tormento, ordénale a esa voz interna que no ayuda, que guarde silencio!

No a la auto condenación que no lleve a nada. Si nuestra voz dice que “estamos mal”😞debe tener de la misma manera, una que propuesta que encuentre la forma de salir del hueco🧐. Sino es así, es mejor suspender nuestro radar, porque está enviando señales erradas, que lejos de ayudarnos, nos pueden perjudicar.🤐

Estemos conscientes, para reconocer cuando la regamos… y estemos aún mucho más conscientes y despiertos para buscar hasta encontrar una opción que pueda ayudar a no ahogarnos en ello.

Acusar sin restaurar no tiene ningún sentido. Menos si esto ocurre en nosotros mismos. Andar con culpas y cargas que no se resuelven, solo mata cualquier Alegría y bienestar que pudiéramos experimentar.

No pases por alto tus errores, pero tampoco te quedes a vivir en la culpa de ellos.

🔅Corregir, 🔅arreglar, 🔅restaurar, 🔅olvidar y 🔅seguir.

Verbos para conjugar en nuestra primera persona. No seamos nuestros propios “peores enemigos“❌

Vida… la que se vive o no se vive 😳

Vida,

Esa que damos por sentada,

y creemos tener todo el tiempo para desperdiciarla

Que late y palpita, sin que hagamos nada

Y olvidamos que ella es importante, que es bueno apreciarla .

Que brilla ante nosotros y no la vemos

Por perder en otras cosas la mirada

Y al final, cansado de tanto movernos

Queremos sin poder ya, rescatarla…

Que se va porque y no la disfrutamos

Sin vivir, y solo respirada.

La vida en toda su extensión,

A veces es enorme ante nuestros miedos,

Inalcanzable ante nuestros complejos,

Difícil ante nuestro poco esfuerzo.

Que se vive o no se vive,

Depende en que parte de respirarla, nos ubiquemos.

D… dudas, deseos ♥️❓

La seguridad es una cima que se sube, estando llenos de dudas
Por eso cuando clavamos nuestra bandera de convicciones en ella,
Aunque el viento, sople y la lleve a uno y otro lado,
Solo la hará más bella (a la bandera) y nos moveremos con ella, seguros.

No temas exponer lo que quieres (aunque cueste)

Teme más, el convertir tu corazón en un cementerio de sueños,

Donde la frustración sea quien te visite.