En pedazos… ahora entiendo

La vida a veces se nos presenta por retazos, y para cada una de esas partes puede volverse difícil de mantener el hilo que las ponga en sintonía. Como un film de terror o de amor (o quizás un mix de ambos) solo alcanzamos en el momento a ver una escena a la vez, sin poder imaginarnos, lo que pasará en la siguiente toma y mucho menos cómo será el final.

Hay cosas que no entendemos.

Hay sentimientos que hasta nos sorprenden.

Hay quien desaparece sin que en el momento eso tenga sentido.

Hay quien se cruza con nosotros y es un para siempre disfrazado de ausencia.

Hasta que como un puzzle propiedad exclusiva, de quien cultiva la paciencia, comienza a mostrarse y podemos observar cómo queda la reunión de todas ellas, y entonces llegamos a decir: “ahora entiendo”

Hay quien nos recuerda la alegría, aunque la vida agonice… “ahora entiendo” 😳♥️

Agitados… movidos 🍂🍃

Ninguna hoja queda inmóvil ante el paso del viento

Ningún corazón está quieto si le visita el amor

Ninguna palabra se calla si la mueve un sentimiento

Ninguna entrega es pequeña si se hace con pasión.

Hay quien pretende asumir que no pasa nada, aún cuando su árbol es agitado por un fuerte viento; hay quien teme asumir lo que siente y lo esconde bajo una aparente quietud; hay quien no dice nada y lo que siente le consume; hay quien dice: “no es nada”, cuando en cada cosa que hace entrega su corazón sin dejar nada para si.

Cuando somos movidos por lo que sentimos, y queremos parecer inmunes al sentimiento… seremos como el mar tranquilo, que de la noche a la mañana es capaz de traer consigo un tsunami… entonces, agitados al máximo, nos desbordaremos con ello. Por eso es mejor como hojas del árbol, movernos; como seres que amamos, sentirlo.

Agitado o quieto? 💭

Una rama que sostiene..🌳❤️

Nos conquista la idea de volar, de trascender, de libertad.

Surcar el cielo es una experiencia que anhelamos sin parar.

Más allá de lo que podemos pensar o imaginar, el arriba nos pertenecerá.

Pero a pesar del vuelo, que bueno es

Aterrizar.

No tener que batir alas, ni aún siquiera

Planear,

En un momento del vuelo, es bueno sólo parar.

Quien nos aterriza, es aquel que también nos lleva a volar más allá (sin duda).

Nada como una rama en nuestro vuelo, nada como un pecho para consuelo, una mano que te aferre, un lugar para llegar.

Que estemos en modo “vuelo” no implica que podremos estar siempre en el aire, sino más bien que aún estando así, de un lado para otro, alguien nos brinde de su atención y su ser como pista de aterrizaje donde parar y arribar.

Eso el amor, lo da.

Ayer y hoy, hacen del ahora espectáculo continuo…

Hoy amaneció espectáculo, con testigos diminutos de ojos que no alcanzaban a recorrer su imponente belleza. Cielo, tú el fondo perfecto para mis mejores escenas.

Surcos que se elevan, dejando rastro de un pensamiento que sube y viceversa. Cielo, me invitas a recorrerte.

El ahora de una mañana que brilla ante las horas que dormir, ya no quieren. Cielo, te vistes del color de la belleza.

El recuerdo del ayer en despedida es joya inmensa en el cofre inmenso, que se va, que se desliza impertérrito sin dolores que acompañen. Cielo, tú eres de las joyas más preciosas de lo eterno.

Jugar entre sus manos que giran hacia la diestra, dando vuelta hasta completar el círculo, hacen del instante una belleza. Cielo, ese tic tac no te afecta.

Agua que toca la orilla, sublime caricia que se desborda, a veces unas más que otras, y el horizonte con su ojo infinito abarcando aún lo lejos. Cielo, ser sublime te hacen sin fin.

Reflejo largo, imponente. Nada pasa sin evidencia, aún en lo que se seca. Los límites se ven y también el pasar de ellos. Cielo, nadie te detiene.

Caminar en solitario, aprovechar el trayecto para contemplar lo inmenso y en todo eso, encajar. Cielo, eres compañía muda, que también grita.

Acercarnos a lo deseado, va mucho más allá del miedo y aunque seamos pequeños se hace suyo lo eterno. Cielo, libre eres de temores, tiemblas por las sensaciones

Sin duda la despedida, también se viste de lujo; aún en su mortaja el día no desfallece, con sus colores de crece casi cono en madrugada. Cielo, haces tuyo lo que tocas.

Gotas que mojan los pensamientos,

O que mas bien se evaporan en ellos, esos, los calientes, que no se van ni un momento, esos en los que me acerco. Cielo, me mojas.

Luego que van pasando ayer… hoy… queda ese ahora, en el que sin estar sola, el pensamiento volando, llega hasta ti y te toca. Cielo, te encuentro.

Entre ayer y hoy…

Prevalece nuestro ahora,

Ese en el que yo estoy,

Ese, en el que me tocas

Y mis sueños te trasladan

A este aquí, a esta hora,

En que lees estas letras

Son mis palabras calladas

De quien al Cielo, se asoma,

Tú, el Cielo

Me desbordas.

El amor, la mejor opción…🌳❤️

¿Encontraremos algo mejor que al amor a lo largo de nuestra vida?

¿Habrá algo mejor que un gran árbol en el camino, que nos brinde su sombra cuando estemos cansados?

Para ambas preguntas, quizás puedas tener respuestas afirmativas, o quizás como yo, opines que no; sin embargo nada como el amor para alumbrarnos los días, dibujarnos sonrisas y hacer que las horas transcurran en la armonía y a veces desasosiego que solo este sentimiento pinta. En el camino, el cansancio a veces nos hace considerar hasta abandonarlo, encontrar un árbol, bajo el cual descansar y ser refrescados por su sombra, es un alivio y quizás de eso dependa nuestra continuidad.

Tal vez tienes mejores opciones, pero por ahora, me quedo con estas.

El mejor plan para el día, es que el amor nos invada.

El amor, sin peleas, en silencio… 🌳🤐

Encontrar a lo largo del camino quien opine y censure sobre nosotros, es normal. Quien levante el dedo y señale lo que sentimos trayendo en ello, condenación además de juicio, no faltará.

Y ¿que hacer entonces? El amor que sentimos ¿quien nos lo puede borrar? ¡Nadie! Entonces a lo sumo, lo que mejor podemos hacer es escuchar, hasta dónde la tolerancia lo permita, guardar silencio y continuar.

Hay cosas que nadie más que nosotros mismos conseguimos entender, de nosotros mismos. Desgastarse en justificaciones, no lleva a nada.

El Amor no amerita de explicación. Y ante quien se empeñe en pedirlas, el silencio es lo mejor.

▪️Cuando el silencio es lo recibido, por quien juzga sin razón, el juicio sobre si mismo será su condenación▪️

El amor, poco común…🌳❤️

Hay árboles que no son comunes, como algunos amores. Sentimientos de esos inexplicables, inmensos y sin tarjeta de invitación, que simplemente llegaron e hicieron nido en nuestro ser y como árbol, echa hojas progresivamente.

Lo poco común, no es considerado bello y a veces no resulta atractivo, hasta que alguna vez te paras frente a ello y empiezas a descubrir sus virtudes llegando sin dificultad, a admirarlas.

¿Algo más bello que el Amor?

¿Algo más bello que sentirlo?

¡Para nada!

Aunque sea obviado todas las veces que parezca necesario, por aquel que no tiene suficiente vida como para contemplarlo.

La belleza del amor está a la vista del que siente.

El amor, decisión…🌷

Las elecciones… a veces las anhelamos y la mayoría de los casos, sentimos temor ante ellas.

Decidir cuál camino tomar, ante una bifurcación es saber que vamos a estar presentes en un camino y ausentes de otro, que corremos el riesgo además de quizás ya nunca poder volver. Sin embargo, esa es la grandeza de elegir; el saber que fue nuestra voluntad,por tanto será nuestra responsabilidad (sin daños a terceros).

El Amor como un gran árbol con ramas que se abren ante nuestra vida, nos lleva a tomar decisiones, a elegir, a decir si o no. Eso no está exento de que duela, pero al final siempre iremos donde el corazón nos lleve.

Lo que si no podemos, o más bien no nos conviene hacer es, estar dando pasos por las ramas del árbol, teniendo nuestra mirada y mente en una rama diferente. Pero somos humanos y también nos ocurre de eso.

Decisiones, las más anheladas y también las más temidas. Ironía humana.

El amor, crecimiento, gratitud 🌴

Lo que somos y en consecuencia lo que sentimos, es lo que nos eleva (o en caso contrario nos derriba).

El Amor, como un gran árbol crece y crece y muchas veces nos permite rozar el cielo.

Estemos agradecidos por lo que sentimos, a pesar de las críticas que podamos recibir. Es nuestra vida, es nuestro amor; las opiniones pueden encontrar oídos en nosotros, pero aún así, debemos tener gratitud por lo que somos capaces de experimentar a nivel de sentimiento. Puede que para otros sea algo trivial y sin importancia, más no así para quien lo siente

El árbol alto que ha crecido, seguirá siendo árbol a pesar de quien lo aprecie o no, de la misma manera nuestro sentimiento, tan alto como el mejor amor; nos elevará sin duda.

No se es alto por cuanto mides, sino por cuanto eres capaz de alcanzar.

El amor, la pausa, el sosiego…🍁

A veces volvemos a la vida un agite continuo… El AMOR, como un gran árbol en el camino, también nos invitar a descansar, a estar tranquilos, a tomar una pausa, a buscar un respiro.

No se trata de una pausa sin sentido, sino una pausa con propósito, y el primero y más importante es estar a salvo entre tanto salto y tanto brinco.

El amor sabe de sobresaltos y arrebatos, pero igualmente sabe de pausas y armonía, por eso quiero que me pienses a la vera del camino, sabiendo que espero aquí, por ti, a la sombra de este árbol donde podemos sentarnos y hasta hablarnos en silencio.

El amor además de emoción, también produce sosiego.

No es más fuerte el que nunca para, es más sabio quién sabe parar a tiempo.