Día gris… y los motores para seguir 💨🌫

Hay días que simplemente son grises…

Esos mismos en los que nada sale bien; los mismos en podemos sentir que todo se hace cuesta arriba, y que por más que intentemos no se abre una ventana azul, por ninguna parte.

Nuestras alas se vuelven pesadas…

Pero,

Aunque todo esté oscuro y el gris sea lo que impere…

Mientras tengamos vida

Siempre podremos

Volar, aunque para ellos tengamos que usar motores, porque naturalmente nuestras fuerzas estén ausentes.

Vale entonces pensar en aquello que nos hace seguir adelante, todo eso que en un momento nos dio suficiente motivo para querer ir un poco más allá.

Se oyen caer las gotas de lluvia que dicen: —El gris no se va ir… al menos por un buen rato.

Recurro entonces a mis motores. Desfilan por mi mente rostros que me hacen sonreír… gracias a ti por ser uno de ellos, por no decir quién más me produce ese atisbo de vida en mi interior.

Octubre 23; 7:03 am

La vida ocurre… porque es vida 💭⛅️❤️

La vida ocurre afuera…

Aunque estemos encerrados y veamos a través del cristal del “ahora no puedo “.

Ella sale y se “entacona” pisando fuerte, aunque creamos que las calles de nuestro corazón son débiles y no aguanten justamente esos pasos.

La vida ocurre y de forma extraordinaria nos enseña, que a veces solo se trata de abrir la ventana y correr la persiana, esa que evoca nuestros temores, contiene aquello que nos angustia y dibuja todos los “no” que arrastramos dentro.

Ella ocurre… la vida, porque es vida y nos invita a mirar alto, arriba, donde los problemas no hacen nido, y las ganas de desertar no aterrizan; nos quiere lleva a escalar al azul que se vuelve infinito mientras más lo observamos.

La vida… ocurre, porque es vida y hace honor a su nombre. Se mira al espejo, sacude su melena y pinta sus labios con el deseo de mostrarse amable a quien se atreve a llevarla consigo.

La vida fluye afuera, mientras yo la contemplo desde aquí adentro, desde todo esto que siento.

Octubre 23; 2020 7:03 am

De la cosas cotidianas 44… oscuridad

Después de cada noche, viene el amanecer y todo túnel oscuro tiene una luz a su final...

Estamos acostumbrados a escuchar este tipo de frases, pero ¿qué pasa cuabdo la oscuridad se prolonga?

En estos días pasados pude tener mi lección en carne viva, a cerca de la oscuridad.😳

Y es que una cosa es tener la electrícidad fallando…

Otra, saber que la luz del día de alguna manera puede ayudar a ver algo a donde no llega la electricidad…

Y otra cosa mucho más radical, es estar totalmente a oscuras

Donde tus pupilas quieren ver y hacen todo lo posible por enfocar, con el único resultado de simplemente no ver nada.

El estar alrededor de seis días sin electricidad en casa, me sirvió para darme cuenta de algunas cosas (Las causas de estar sin el servicio las voy a obviar, porque eso sería tema para otra entrada y no quiero darle mucha atención a algo que puede pasarle a cualquiera en algún momento).

Toda situación difícil o inesperada sólo es un catalizador o revelador de lo que tenemos dentro. Así que voy mejor a lo que me dejaron estos días de oscuridad, al menos dentro de casa.

Cuando andamos a oscuras, tropezamos. Alguna vez te has levantado al baño en la noche, no quieres encender la luz y vas casi que a ojos cerrados… pero de pronto tropiezas, dándote un golpe en el dedo meñique de tu pie? Entonces el dolor te hace abrir los ojos, encender la luz y hasta palabrotas pueden venir a la boca de quién no la tiene amaestrada.

Simplemente la ausencia de no saber por donde andamos, nos hace más susceptibles a equivocarnos, a golpearnos, de seguro a lastimarnos.

Cuando andamos a oscuras usamos los recuerdos. Si sabemos bien donde están ubicadas las cosas en nuestra casa, sabremos cómo ir aunque falte la electricidad. En teoría es así, el recuerdo nos guía y podemos llegar hasta nuestro sofá y sentarnos sin mayor inconveniente; el detalle viene cuando algo cambia y la vida siempre lo hace.

Del mismo modo cuando estamos a oscuras en nuestra mente y corazón por un dolor, ya sea una pérdida física o un despecho; tendemos a sumergirnos en el recuerdo. Repasamos una y otra vez la misma escena, creyendo que con eso llenaremos el vacío, sin embargo, este se vuelve más grande con cada pala de recuerdo que cavamos en la tierra de nuestra mente. Quién vive de recuerdos terminará lastimado por la realidad.

Estar conscientes de que estamos en oscuridad, nos llevará a buscar la luz. Alguien que no sabe que no ve, no necesita la luz. Lo más importante para salir de una situación que nos agobia o hace mal, es precisamente reconocer que estamos en ella. A los que siempre están “bien” nada podrá mejorarlos o llevarlos a un paso más allá; su tope de bienestar ya ha sido colmado. Como decía un amigo “aquí estoy, esperando un día malo pa ver cómo es” lo decís a manera de chiste, pero quién está tan, pero tan bien; ya ha acostumbrado sus pupilas a lo oscuro y su cuerpo se ha hecho insensible a los golpes; entonces irremediablemente se quedará en esa conocida oscuridad.

Para los que no, los que experimentamos cambios y estos nos hacen llorar o reír, incomodarnos de algún modo es el trampolín para saltar de un lugar a otro o dicho de otra forma, cerrar una puerta que nos hacía daño.

Quedarse a oscuras, nos enseña a no ser negligentes➰. A veces no bastan las intenciones, sino que hay que llevar a cabo una acción. No es suficiente querer que el bombillo se encienda, hay que tocar el interruptor. No se pagará la cuenta sola, hay que hacer el pago aunque sea on line y hay que trabajar para tener el dinero de cubrir esas cuentas.

La oscuridad es el marco perfecto para buscar culpables, lo que no sirve de nada. Cuando estamos en los momentos difíciles, como humanos tendemos a buscar quién tiene la culpa de que estemos así; olvidando que somos responsables de cada decisión que tomamos o hemos dejado de asumir.

Así que a pesar de estar a oscuras todos esos días, esa lección alumbró de alguna manera áreas que necesitaban luz para mi. Al menos en la práctica.

Por eso decidí compartir contigo otra cotidianidad que me hace pensar.

Hablemos Octubre… tú y yo 💭⛅️

Y llegó Octubre, vestido de luz… como si los grises y pesares de Septiembre no existieran.

Uno a otro pasó el testigo de la vida y el primero se dio por satisfecho en esos 30 suspiros que fueron sus días. El que llega toma posesión de lo que tiene… 31 oportunidades para sonreír, a pesar de que el llanto quiera embargarlo todo.

Las calles han mostrado cierta “normalidad” pero todos terminamos escondidos tras una máscara. Cosa que en algunos ya era su sistema de vida, porque jamás se atrevían a mostrar quienes eran realmente.

Octubre aparece como hombre maduro, ese que ya ha pasado por muchas cosas previas. En algunos lugares los árboles comenzarán a desnucarse, en otros el calor abrasador incidirá su sofoco vestido de flores.

Pero el ya sabe cómo es todo en el año… ha tenido muchos; sabe que su tiempo es breve, pasajero y que aunque las flores le prometan florecer, no siempre será asi. Hay promesas que simplemente no se cumplen, aunque se vociferen.

Es consciente que muchos agradecen que llegue, por fiestas que quizás este año no se cumplan, pero otros le aborrecen porque saben que con el se inaugura el final de otro período y que pronto habrá que apagar nuevas velas; cosa horrible para los que temen envejecer.

Yo le miro y quizás sonrío, mientras el me muestra su cara al descubierto, como aquel que esperé y nunca vino, y en su lugar me visitaron los recuerdos. Vacíos que jamás se llenan.

Bienvenido una vez más Octubre, te aprovecharé, porque se que tú estarás cuando yo ya no esté, e irás a impresionar a otra… tú el antiguo, el que lo sabes, casi todo.

Conversando contigo… Octubre 1; 2020

En las Nubes… Palabras del Corazón

Cundo nuestro corazón está ligado emocionalmente a alguien, podemos “andar en las nubes” tal como se dice en los casos, cuando pareciera que no “pisamos el suelo” y nuestra mente flota solo en torno a un recuerdo.

Literalmente, tocamos las estrellas, nos montamos en la cúspide de la montaña, por un tiempo; y allí todo lo que se observa resulta hermoso .

Sin embargo, donde hay nubes, más temprano que tarde, también habrá tormenta La belleza no perdura para siempre

No se puede subir tan alto, sin el riesgo de una gran caída, pero eso es parte dela experiencia o aventura de sentir

Por tanto, vive lo que sientes, con la conciencia de que van llegar dificultades y desencantos, que no todo es igual, todo el tiempo.

Cuando la lluvia llegue, procura tener al corazón a resguardo suficiente, para que no se ahogue.

Recuerda que las nubes se llenan con un proceso que comienza en las aguas que cubren la superficie, y aunque nuestro corazón ande “volando” tendrá que aterrizar en algún momento.

Agosto que se va…

Mientras Agosto de forma pausada se va… sin hacer ruido, con la sensación de que le faltó algo; quizás una emoción que se quedó dormida en cuarentena, una palabra que no pudo decirse personalmente, un sin sabor que termina sabiendo a nada.

Yo… le miro con nostalgia al marcharse….

Pero entiendo que también le toca irse. Como un visitante que tuvo su tiempo y ahora se vuelve a algún lado que no conocemos, emprende su partida.

Y quizás no fue su mejor experiencia, ni la nuestra tampoco. Nadie imaginaba que este encuentro en este año iba a ser de esta manera. Imposible pensar para el humano que algo así nos pasaría. Pero las cosas no pasan, hasta que pasan.

Todo es incierto… y quizás empezar a tener eso como perspectiva, nos ayude a valorar más esos segundos de certeza que tenemos; ese sentimiento que a veces aparece en nuestra alma de forma inédita y nos recuerda la verdadera forma de estar vivos.

Eso puede ocurrir, es una posibilidad, o tal vez no. Quizás exista alguien que quiera seguir en lo mismo posdatando para después un tiempo, un sentimiento una vida… que no le pertenece.

Sabes? creo que no seremos los mismos (tu y yo) cuando nos volvamos a ver.

Agosto 31; 2020 6:55 am

Todo ocurre…. y yo respiro 💭

Nada más difícil o más duro, que sentir como se escurre la vida entre las manos y estar distante de lo que se quiere.

La vida es una encrucijada continua. Si vas por un camino, abandonas otro; si eliges a alguien excluyes al resto, si te dedicas a una cosa de una forma íntegra, descuidas todo lo demás. Somos de atención limitada y nos damos más cuenta de esto, cuando somos los olvidados en lugar de quienes olvidan.

Pareciera todo una constante dicotomía, pero ese “todo” es humanamente más complejo que un “si” o un “no” ya que en medio de estas dos palabras tan pequeñas (con significados que han cambiado muchas vidas); existen muchos matices y palabras posibles entre una y otra.

De pronto estamos ante el cielo y algunas veces se deja contemplar tan cercano, dando la sensación que alcanzarlo con nuestra propias manos es posible, para luego bajar de la cúspide de las emociones y encontrarnos con que la realidad nos golpea haciéndonos entender que estamos bien, pero bien lejos de eso que nos encanta.

—¿Quién podría tener las respuestas? ¿Quién es ese que aún siendo humano lo conoce todo? la respuesta es evidente para cada uno. Nadie (lo que incluye a todos) tiene lo necesario para decir que “ya está listo”.

A veces terminamos colgando los sentimientos en el closet del olvido, pero cada vez que queremos o más bien necesitamos estar vivos, pasamos por el pasillo de la vida, y “sentimos “ como ellos se mueven, aún estando bien guardados.

En fin, la vida se escurre… entre encierros y distancias, entre ausencias y nostalgias, entre cuentos que nunca llegarán a finales felices. Y esto no se debe a un “separador” que le han dado nombre de rey al ponerle <corona>. No, esto ocurre porque lo que se siente termina no siendo suficiente para quien le da la espalda.

Y mientras todo esto ocurre… yo, respiro.

Agosto 11; 2020. Día largo que transcurre viéndole de lejos…

Julio 2020, que te vas… fiesta de luz! 😊

Julio se va despidiendo ya, y ha hecho fiesta de luz, para irse a lo grande.

Los días han sido raros, amargos inciertos, pero la despedida de esta treintena de emociones, nos reconcilia con la idea de que todo “también pasa“.

Por mucho que las aflicciones sean profundas, las heridas alguna vez cicatrizan y el momento más aciago recibe un rayo de sol, volviéndose en esperanza.

No sabemos a ciencia cierta que nos depara el simple día de mañana, pero debemos estar agradecidos de este hoy, aún con todos sus inconvenientes.

En días en los que la vida ha tomado un valor más cercano a su propia verdad, en medio de cuidados y normas de bioseguridad, aislamiento y desinfección, pensemos en todo lo agradable que hemos tenido hasta ahora, antes que la vida nos mostrara otra cara.

Muchos zoom como medio expedito para comunicarnos,m; meet, WhatsApp’s y cualquier medio digital alternativo para vernos y decir de alguna manera que “estamos aquí” seguirán siendo quizás en los próximos meses y quién sabe, si años, la forma que tendremos para seguir estando juntos.

Pero estamos llamados a no darnos por vencidos. En los momentos menos esperados y aún rodeados de las crisis más profundas, suceden cosas buenas.

Poder acercarnos a alguien y expresarle nuestro amor, de forma digital es una vía o un medio que los que vivieron situaciones de emergencia sanitaria antes, no tuvieron. Así que sigamos celebrando la vida, porque es la oportunidad que tenemos.

Julio, me añadiste un año más, y desde esta perspectiva, me permito ver los días con ojos nuevos, con la calma de saber que las prisas no sirven para mucho y que nadie puede vivir ningún día de manera anticipada o posdatada.

Que el presente sigue siendo lo más conveniente.

AC*

Preguntas… ¿quién? 💭➿

¿Quien tiene la última palabra en una discusión o en un sentimiento?

Aquel que dejó escuchar más su fuerte voz, el que cerró la llamada o dio un portazo, o…

Aquel que mediante su silencio y escucha, de atender hasta el último momento de la llamada o quedar del lado de afuera de quién tira la puerta; decide expresar a través de lo que no dice, todo eso que si siente

¿Qué dices? 😳

Lo que nos gusta… y atrapa 👀❤️

➰Hay lugares que nos gustan, que nos atrapan al pasar y nuestros sentidos no pueden evitar, ir a quedarse al menos unos segundos, lo que dura ese disfrute, que no cuesta nada en metálico.

➰Hay personas que también nos gustan, levantan nuestra atención y de alguna manera atrapan también cada uno de nuestros sentidos; y son esos en los que también nos detenemos, aún cuando tengamos la vida ocupada y hecha un lío, y por el tiempo que dure ese respiro…. simplemente lo disfrutamos.

A veces solo se trata de no dejar pasar la vida; de contemplar el cielo y saber que eso que vemos también es nuestro. Se trata además de darnos el permiso de acercarnos, y no obviar lo que nos ocurre por dentro; porque quizás esa sea la mejor expresión de vida que tengamos.

➰Hay de todo… lugares, personas, situaciones, emociones. Pero también hay, quien pasa toda su existencia huyendo de “todo eso“.

Confieso que soy de esas, a las que le gusta detenerse, poner en “paté” la vida unos segundos (horas o hasta años) y darme el permiso para estar en eso (o ese) que me atrapa no solo los sentidos, sino también quien soy internamente. Así soy, tú lo sabes.

Solo tenemos a brevedad de la vida, para realmente comprobar que estamos vivos. ¿Qué esperas?