Párrafo… tú… 📖✏️

Eres todo un párrafo,
En el que soy signo de puntuación,
Circunstancia.


Oraciones que hablan de otras cosas
Yo la coma, entre tus palabras
Para nombrar a otras,
Para no conocerme,
Para saberte ausente.


Punto y seguido entre pensamientos
Que no tienen que ver conmigo,
Pero me quedo.


Tú, el sujeto de la acción,
Yo el predicado con el no la quieres
Complementar,
Entonces la mucha palabra abunda
Y se dice poco.


Me haces una sangria cuando empiezo
A hablar de mí y de lo que siento,
Creas un espacio en el que no entro.


Pronuncias luego palabras
Que podrían hacer venir una esperanza
Sobre mi, y luego me transformas en
Un punto y coma, para luego decir
Otra cosa que hace que aterrice a
Tu indiferencia,
A llegar a comprender que eso que decías
No tenía vínculo conmigo,
Que era general o para alguien más.


Punto y aparte, ocurro cada vez
Que quiero dejarte,
Que deseará irme a darle vida
A otro texto, y ser al fin, la idea principal
Del mismo.


Pero continuas como si nada,
Y comienzas a ser párrafo de nuevo,
Y extiendes tu mano a mi,
Porque sabes que tus signos de puntuación
Están seguros conmigo.


Y yo me transformó en tres puntos
Suspensivos,
Sin saber que hacer o decir,
Para luego no resistirme a tus palabras
Y volver a aparecer entre ellas,
Para aportarles belleza;
Porque eso somos…


Tú el párrafo, yo los signos que le dan
Entonación a tu lectura,
Aunque podrías ser leído
De corrido,
Sin problemas.

Ventana azul… de abril

Cuando una ventana azul se abre… la esperanza consiste en aferrarnos a ella, aunque todo lo demás sea gris de lluvia y tormentas.

Abril, que has estado cabizbajo, con temores, al igual que toda la humanidad azotada por el miedo; demos gracias por que a pesar de eso, el cielo que te viste tiene el coraje y la alegría de enseñarnos esperanza.

Cuando las puertas se cierran, las ventanas de abren. Cuando se acaban oportunidades, se engendran otras. Cuando la voz no pronuncia palabras, lo que sentimos encuentra otra forma de manifestarse.
Ver el cielo en este abril de encierro, me recuerda que la libertad no solo se trata de libre circulación, sino de extender nuestra mirada más allá del cielo y con ella, nuestras alas; esas que no se cansarán de volar mientras tengamos esperanza.

Estás en la despedida Abril, y quizás también se vaya despidiendo toda la incertidumbre de estos días…

A pesar de lo oscuro del paisaje, encontrar una ventana azul en este Abril, es un privilegio; así que decido no perdérmelo y quiero que vengas conmigo.

Abril 29, 2020; 8:36 am

Panes y personas…. atención y trabajo 😍 🥖

¿A quien no le gusta el pan? hasta a quienes les hace daño el trigo como a mí, igual les gusta.

Quizás es fácil comprarlo y ya, pero para quienes se disponen a hacerlo, están conscientes de que no podrán obtener lo que esperan, sin antes no haberse ensuciado las manos y que algún rastro de harina quede sobre la ropa.

Todo amerita una elaboración…

Y así como el pan puede ser “a la carta” y simplemente se paga y se obtiene; tal vez existan relaciones. Pero en las que se quiere obtener el mejor resultado, estamos conscientes de que hay que invertir tiempo y trabajo. La intencionalidad manifiesta, no se separa de un objetivo propuesto, y más cuando se trata de personas.

Quizás como el pan, las cosas no salgan en los primeros intentos tal como lo esperamos, pero el que no deserta es quien logra el cometido.

A veces hornear equivale a una que otra quemada, a veces acercarse a alguien con una intención real, nos produzca heridas. Todo dependerá al final, de que tanto queremos ser los que hacen el pan y que tanto nos importa la persona a quien destinamos nuestra atención.

Ya me contarás, como te va con el pan… y si te atreves a ser del que pone sus manos en la masa, para darle de tu atención y fuerza y obtener el resultado que quieres. Con la otra persona… igual .

Jugar o no jugar… cada pieza en su lugar 🧩

No se jugar..

Confieso que nunca he sido buena para hacer juegos digitales. Esa puntuaciones que se ganan de un mundo a otro, me resultan abrumadoras y lejos de divertirme, me generan estrés.

Si hay juegos en los que debes correr y alguien te persigue, termina hasta cansándome y asustándome. No me lo tomo a juego, me lo tomo en serio. Por eso digo, no se jugar.

Me gusta la tranquilidad de un juego de mesa, que aunque muchos llevan conteo del tiempo a través de un reloj de arena, la interacción con la mirada de los otros jugadores, me recuerdan que no pasa nada si me equivoco.

Igual me gustan los juegos al aire libre, donde hay pelotas y otros instrumentos, pero se que nadie va a perseguirme o matarme por obtener un punto (como ocurre en los videos juegos o games del móvil)

Si se trata de las personas, me niego a jugar. No soy de las que se toma los sentimientos a la ligera, ni la entrada y salida de las personas en nuestra vida, como si no importaran nada. Todos importan, hasta el que se bajó de modo intempestivo en en andén equivocado.

Para mi los sentimientos de las personas son sagrados, no digo un “Te quiero” si no lo siento o por llenar un vacío. Simplemente no juego. Aunque claro, eso no signifique que no hayan jugado conmigo alguna vez, y por cierto, salí lastimada.

Pero ayer, en medio de la cuarentena que a todos nos devora, recordé que hace como un mes quise comprar un puzzle de 2000 piezas, pero entre una cosa y otra no lo hice, y me dije: “si lo hubiera comprado, este sería un excelente momento para hacerlo, luego del cese de las labores de la casa, que nunca terminan“.🙄

Fue entonces, cuando fui a la app de mi tabla y encontré una aplicación que simulaba muy bien lo de hacer un rompecabezas. ¡Quedé encantada! Y lo que más me gustó fue la sensación que daba cuando podía colocar la pieza que encajaba en otra. Inmediatamente había una especie de flash que sugería que ambas piezas se fusionaban. Cuando se hace de manera normal (no digital) esto no ocurre,

A veces la pieza encaja pero no es la que va; tiene la misma forma pero no es la pinta que se espera. Sin embargo, la magia ocurre cuando las piezas realmente encajan y la belleza del escenario que se construye, aparece.

Y me quede pensando en eso… “Cada pieza tiene su lugar” y que bueno es encontrar el de cada uno, en este puzzle de la vida. Hay personas con las que vamos a calzar, y otras que tendrán formas que aparentan acogernos, pero no es así.

Creo que he avanzado… aunque todavía los juegos digitales de persecución o cosas que te comen, me siguen generando ansiedad; también he podido experimentar el disfrutar a través de la pantalla de otro tipo de entretenimiento. Que maravilla es cuando aparece la imagen; que milagro es, cuando lo que se llena y aclara es la vida de uno,

No se jugar… pero me gusta cada pieza en su lugar.

¿Porqué nos sentimos extraños? 💭😕

Miro por la ventana, porque ya caminar entre la gente no puedo. El virus, el temor, los prejuicios, la incertidumbre, no sé; solo deambulo en lo angosto de mi piso y viene a mi, una incesante pregunta:

—¿Porqué nos sentimos extraños? Y mientras esa pregunta una y otra vez retumba en las paredes de mi mente, afirmaciones retóricas vienen a hacerme despertar mientras mi cabeza sigue pegada al vidrio de la ventana.

Los árboles tienen hojas en todos los lugares, aún en la estación del otoño ellos están cubiertos hasta que se les caen, pero las tuvieron. Escucho a mis pensamientos hacer ruido.

El cielo es azul, y no importa en qué parte del planeta estemos. A veces se teñirá de colores vibrantes si el sol sale o se oculta, pero aún en los peores días fríos se verá un reflejo celeste en algún momento.

Recuerdo caminar entre la gente y ver distintos rostros, diferentes rasgos, sonrisas o lágrimas, pero todos para andar, necesitan piernas y la mayoría las tienen; los mismos brazos, ojos, narices, bocas, orejas; dentro de lo que cabe todos iguales con la misma dotación. Sigue la voz ahí sin callarse.

Historias de la vida que parecen únicas en cada persona, pero con sucesos de amor y desamor generales; sufrimos o padecemos; reímos o nos alegramos por cosas similares. Mis ideas siguen hablando.

Todos buscándose la vida, el sostenimiento de los días, responsabilidades que se asumen o evaden; necesidades que son comunes en cualquier estrato. Los pensamientos van desplegándose uno atrás otro.

Fe que permite adorar, rabia que cuestiona la deidad, indiferencia a conciencia de que exista; todas girando en torno al que realmente Es. Mi grito interno

Entonces vuelve la pregunta: —¿Porqué nos se sentimos tan extraños? ¿Si tenemos todo en común?

➰Nos separan los idiomas, aunque una expresión o una mirada a veces comunica más que mil palabras que hayamos aprendido en un lenguaje u otro y podemos sentir el mensaje de una canción aún sin entender de un todo lo que dice.

➰Nos distancian las posturas, aunque cuando el telón de día baja y estamos solos con nosotros mismos, todo lo que las sostiene puede venirse abajo y al día siguiente buscamos el disfraz de ellas otra vez, y nos las ponemos.

➰Nos alejan las heridas, porque hemos olvidado nuestra gran capacidad para infligirlas también. Usamos nuestra boca para lanzar dardos que cortan en lugar de bendecir y expresar el amor que tenemos dentro; miramos solo lo que es de nuestro interés, y cerramos los,ojos ante la necesidad de alguien, entonces nuestro norte es el destino único y el resto de los puntos cardinales desaparecen. Nuestras manos se aferran a lo que queremos, pero golpeamos, empujamos y soltamos aquello que no se ajusta a nuestras expectativas; lo que podría servir para acariciar tal vez pulla como espina. Oímos nuestra propia melodía, olvidando lo disonante que está puede llegar a ser; haciéndonos sordos a lo que cualquiera que difiera con nosotros pueda decir; somos sonido, acorde, melodía, instrumento, batuta y director; todo a la vez y por supuesto el aplauso nos lo auto regalamos.

Nos hacemos extraños cada vez que pensamos que el otro solo quiere atacarnos, descalificarnos o quitarnos algo que consideramos que es absolutamente nuestro. La idea de compartir, ayudar y mostrar amor desinteresado entonces es imposible.

Han pasado las horas, y sigo aquí pegada a la ventana, viendo como el mundo se para, mientras el tiempo corre y mis pensamientos no cesan. Una pregunta se desliza una vez más por el rincón de mis dudas…

¿Porqué nos somos extraños?

Ayer, mañana… ahora 🙏🏽👏🏼🤝

Ayer, el pasado… lo que hicimos, lo que ya pasó. Recordar es visitar la Alegría y también el reconocimiento de que la “regamos” de que hicimos mal alguna vez, de que nos equivocamos.

Ese mismo ayer, nos lleva querer pedir perdón. Muchas veces el pasado tan sólo obedece a minutos atrás, a diez pasos que dimos luego de haber soltado un portazo; de dos segundos después de haberle colgado la llamada a quien creíamos, nos hería.

Tiempo para repasar, revisar y considerar la motivación real de nuestras actitudes. El pasado ya se fue, pero marcas ha dejado.

Mañana, el futuro… lo que esperamos, nuestros anhelos aún sin desempacar. Suspirar y confiar que curaremos del dolor y que ademas seremos perdonados, aún cuando herimos a grandes escalas.

Ese mañana nos permite vestirnos de esperanza, de saber que tenemos otra oportunidad mientras respiremos. Queremos estar en ese espacio del camino, listos esta vez para extender la mano y no dejarlo pasar, para expresar lo que escondimos en nuestro temor de ayer. Pasos hacia adelante, donde quizás la vista aún no nos permite ver.

Tiempo que aún no ocurre, página que no llenamos, pero tenemos el boli en nuestra mano.

Hoy, ahora… este momento. El mejor para expresar nuestro arrepentimiento por haber hecho algo que hirió al otro. El regalo, el estreno, el presente; la certeza de que aún estamos vivos y tenemos la oportunidad de enviar un mensaje, de grabar una nota de voz, de decir: —Aún te quiero

Tiempo de subir la cumbre, de librar batalla contra nuestro propio temor a decir lo que hay dentro. Descongelar los besos y saber que si hoy no pueden darse, la recompensa será enorme cuando si podamos.

El ahora tan efímero, tan escurridizo, tan con cara de “ayer o mañana” la posdata que no damos, las ganas que tenemos. Las letras que van saliendo ya del ordenador.

Ninguno invalida al otro, porque muchas veces hablar de cada uno, apenas es separado por las décimas de segundos que corren desde que pensamos algo, hasta que nos atrevemos o no de hacerlo. Necesarios todos.

➰➰El amor no tiene tiempos verbales, simplemente a veces apresamos o esperamos soltar el sentimiento, pero cada vez que volteamos a mirar a nuestro interior, sigue estando allí, moviéndonos➰➰

Abrazos digitales… tecnología útil 📲 🤗

Todo está cambiando… Hace apenas unos días, el uso de la tecnología era censurada de forma radical por muchos, que echando la culpa a sus “aparatejos” encontraban la salida perfecta para no asumir la necesidad propia de abandonar o escaparse de las relaciones a las cuales no se querían atender. Yo he visto gente dente a una pantalla pretendiendo que escribe o recibe mensajes o cualquier otro contenido multimedia, cuando no tiene saldo o metas para hacerlo. Simplemente el móvil o la tablet, le dan la excusa perfecta para no interactuar con quien ni quiere. Pero ahora hay nuevas formas de comunicarnos… obligadas, pero al final, nuevas. Hay distancia que protege. En este mi e ti aprovecho para agradecer porque la tecnología existe, porque en estos momentos donde estamos impedidos de circular y los que amamos tal vez están lejos (por el virus y otras circunstancias) nada como poder verles y hablarles a través de nuestras pequeñas pantallas. Las lágrimas corren y los besos digitales abundan, pero al menos tenemos esto. Soy de las que cree que nada de lo que tenemos a mano es totalmente malo en si mismo, todo depende más bien del uso que se le dé; o del escape en el cual lo convertimos la más de las veces. Hago un brindis virtual contigo, el que gracias a esta tecnología está ahí, acompañándome (acompañándonos).

La tierra… enferma 😷🦠

Casi el mundo entero está en cuarentena… y aún así los humanos se resisten a las recomendaciones que dan para tratar de controlar la situación.

Las acciones que tomamos tienen hoy día, repercusión para muchos más que los que normalmente impactamos, por tanto deberíamos pensar más a la hora de decidir tan siquiera salir, si no es necesario.

Todos estamos metidos en el mismo paquete, pero no todos estamos dispuestos a ser responsables. Ese es el caos del humano y las consecuencias no se hacen esperar.

El virus que sufre la tierra se llama SH (ser humano).

Máscaras o mascarillas… vida! 🙈

En estos días de reposo obligados para muchos y de quietud interrumpida para otros, abundan las mascarillas.

A tal punto de exaltación nos ha llevado el virus con pretensión de Rey (porque usa corona) que las fulanas mascarillas se han agotado en cualquier farmacia o droguería en que se quieran comprar y de conseguirlas los precios son exagerados.

Tales instrumentos de protección, son algo incomodos. Para quien no está acostumbrado, se puede llegar a sentir hasta con dificultad para respirar con libertad. Si eres mujer, ni se te ocurra pintar tus labios y ponerte eso, porque sería un tanto desastroso, casi al estilo Guasón. Con la mascarilla el rostro se tapa.

Del mismo modo, al observar esos tapabocas y su importante función para evitar contagios innecesarios, llego a pensar además que, muchos andan con máscaras permanentes y no les incomoda.

Fingir que somos alguien más, que estamos más arriba de lo que en realidad sabemos que estamos; pretender sonreír cuando no tenemos ni una pizca de alegría y más aún, acomodados en una perfección que estamos muy lejos ni siquiera de rozar, es llevar una máscara. Unas van tan cocidas a la piel, que casi nadie sabe cómo es la persona que las lleva en verdad. Es un maquillaje permanente.

Al final ambas cosas sirven para escondernos, para que exista una real dificultad en quien quiera “invadirnos” de alguna forma. Las gotas del virus no entran a nuestra mucosa de nariz y boca, porque chocan con la mascarilla; la real y genuina intención que tenga alguien en saber quien es ese que se esconde tras la máscara, también encontrará impedimento al chocar contra el muro de la apariencia.

Este virus en algún momento pasará, es la esperanza que todos tenemos. Y ya no será necesario el uso de tapabocas o mascarillas, pero me pregunto… ¿cuándo pasará la necesidad de llevar una máscara, para esconder nuestras realidades internas? Creo que en el fondo ese es un virus peor, el de la hipocresía y la actuación permanente; porque puede acabar con lo que realmente somos y convertirnos en alguien sin una identidad verdadera. Hacerse uno con la máscara, hace que nos perdamos a nosotros mismos, como la famosa peli que lleva ese nombre “La Máscara “.

Nada como respirar. Eso puede hacerlo quien ya no tiene el virus y sobre todo, quien no está atado a la mentira de aparentar.

Amor en 2020…aceptación 🧩

➰El amor se desnuda del ego que impide aceptar a aquel que no va a nuestro ritmo, que no observa la vida de nuestra misma manera, que simplemente es diferente. ➰Si consiguiéramos a alguien que solo apoya nuestros argumentos aun con desaciertos, estaríamos sólo parados frente a nuestro espejo, sin darnos la oportunidad de aprender algo y hasta mejorar. ➰No todo nos tiene que gustar de quien es objeto de nuestro amor. El contrapeso que alguien más nos haga, permitirá que nuestro camino se haga más equilibrado. Las personas que siempre nos dicen que sí, nos crean un espejismo de perfección que más bien hacen daño. ➰El amor nos hace madurar, cuando podemos abrazar a aquel que nos enseña que estábamos equivocados, y sobre todo nos ayuda a valorar la aceptación que otros tienen de nosotros cuando a pesar de no coincidir en muchas posturas, pueden caminar a nuestro lado. ➰Nuestra medida puede llegar a ser o muy grande o muy pequeña, para alguna situación específica, y no hay nada como que alguien nos ayude a encontrar el traje adecuado. Eso es amor.