Compañía en el camino… estar 💕

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Que no se trata solo de ver un par de huellas más en el camino,

Que no es tan solo compartir cobijas por los años

Que no es solo quedarnos porque no hay otro lugar a dónde ir

Que no es solo ir cogidos de la mano.

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El camino es camino porque se descubre para ser andado

El camino tiene sentido si llegamos a algún lado,

El camino, es camino si podemos devolvernos y

El camino tiene sentido si nos sentimos acompañados.

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Gracias te doy por venir a estar conmigo,

Gracias aunque fue casual como empezamos,

Gracias por los pasos que hemos dejado marcados,

Gracias por estar presente cada uno de estos años.

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Que no es que todo esté hecho y salga bien

Que no es que alguna vez, no nos enfadamos

Que no es que no me he sentido perdida al dar los pasos,

Que no es que no he tenido ganas de abandonarlo.

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Pero otra vez gracias por seguir aquí,

Cada día compartiendo la experiencia de la vida

Con silencios largos y palabras con grietas,

Cercanías que superan lo que a veces esperamos.

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Bienvenido al camino una vez más, a mi vida

Otro trecho nos espera, otro que no imaginamos

Sigamos dando pasos y también pausemos,

Que en este camino nadie nos está apurando.

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GRACIAS otra vez, siempre GRACIAS, por ser parte de mi.

Animación y mi voz de este post, en mi canal de Instagram @escriboloquesientoypienso. No dejo el link, porque he observado que cuando lo copio, luego no aparece. 🙈

Es lo que tengo… amor, es lo que tengo 💋📝

A veces se pretende que el amor sea plano… y esa es la cosa más irónica que pudiéramos pedirle.

El sentimiento cuando los sentimos, nos llena, nos eleva, y también nos arrastra, nos tumba.

Algunas veces podemos expresarlo de la forma más idílica, más sutil, más culta; y otras lo hablamos desde el dolor, desde la rabia, desde la incoherencia, la locura.

Ese es un derecho inalienable que tenemos, quienes lo sentimos de verdad, no de apariencia, no por la correspondencia obligada de ser cortés ante alguien que nos dice, que nos quiera.

Por eso…

Es lo,que tengo amor, es lo que tengo y también su expresión es así, sin florituras.

El amor no necesita de adornos, porque en si mismo se embellece; no necesita de defensas, porque entra en batallas ya perdidas y aún así, entierra su bandera y conquista.

Que no hay excusas para lo que se escribe,

y mucho menos para lo que se siente,

el amor es así, tan vehemente y otras tan sutil que nos admira.

Para la lectura completa del Texto en Instagram @escriboloquesientoypienso

De las cosas cotidianas…17 ver la vida por un “tubo” 🔭🙄

¿Alguna vez has visto el panorama, a través de un “tubo”?

¿Cierto que todo se vuelve concreto y estrecho?

¡Lo que está fuera… simplemente sobra!

A veces nos empeñamos en ver la vida de ese modo… “entubados” sin chance a más nada.

Y decimos: —¡Yo lo veo así, y es así porque si! 🙈

Y entonces… ¿quien puede sacarnos de ese razonamiento?

Como ya saben he estado “pariendo” como decimos en Venezuela, la mía, la del Sur; con este tema de la falta de espacio en el blog.

Que si “quita esta, pon aquello”, he visto los mil videos de YouTube y sus recomendaciones científicas – tecnológicas que a veces ni entiendo.. jajajaja

En total, sigo sin mucho espacio, pero comienzo a ver el asunto “fuera del tubo”.

Ciertamente es aquí donde yo quiero escribir, esta es mi ventana favorita de todas las redes. Me siento cómoda, la interacción ha sido genuina y natural. En este lado de nuestro mundo, nadie viene con poses, ni a dar recetas, sino que las letras corren a su antojo, mientras unos van delante y otros quizás vamos detrás. Y eso es lo que nos mantiene aquí.

Sin embargo, y en la apertura del ojo, fuera del tubo, se me ocurrió una idea que no me la había dado ninguno, ni aún el experto que dicho sea de paso.. ¡que bien me ha atendido!

Quiero irme por lo sencillo, porque si vemos la vida a través de un tubo, terminaremos apretados. Y eso, simplemente no me gusta.

Así que pensé: —Si Instagram es más foto que escritura y WordPress tiende a ser más escritura que fotos ¿porque no hacer un mix con ambos y así ayudarme en éste escollo?

Dentro de mi impericia, determine enviar las imágenes allá, a Instagram, donde se supone que no me van a decir que el espacio se me agotó… jajajajaj.

Asi que comencé pasearme por algunas de mis entradas y mientras las leía y disfrutaba como si las hubiera escrito alguien más y me quedaba en las imágenes como si no hubiera sido yo quien las hizo o tomó las fotos en la mayoría de los casos; y empecé entonces a andar un puente para migrar las imágenes que tengo muy pesadas acá y dejarlas en Instagram con el texto si lo permite y si no, con algún extracto del mismo.

De esta manera ganó espacio aquí y sigo escribiendo.

Por tanto si estás en mi blog con el tubo, buscando siempre mis múltiples fotos con los textos y no lo encuentras todo… ¡No pasa nada! Puedes darte una pasada por allá (@escriboloquesientoypienso) y lo más probable es que consigas la imagen que falte por estos lados, y además consigas algunas cosas que tampoco puedo hacer por aquí, como dejar videos.

Además el IGTV que tiene esa red resulta ser lo mejor a la hora de videos porque no tiene la restricción del minuto de Instagram normal, ni los tres que te da WhatsApp a regañadientes.

Quizás no es la mejor solución para el caso, pero prefiero soltar las amarras y dejar de mirar la vida a través de un tubo, pudiéndola apreciar mejor con la libertad de ambos ojos (además del corazón).

El que sepa cómo colocar el plugging que permite ver el icono de Instagram aquí… que por favor me lo explique (y que se prepare para tener mucha paciencia jajajaja)

🔍Que descubrir más de un modo de transmitir lo que somos,
No es pecado, no es tan malo…
Es soltar muy pronto el tubo
Y buscar un acomodo.🔎

Palabras… acciones 🗣💗

Quien solo habla y habla sin pensar en lo que implican sus palabras… está totalmente alejado de cualquier acto que las respalde.

Las palabras que nos llegan al alma, son aquellas que son transmitidas no solo por verbalizarlas (o ser tan retorcidos como para escribirlas sin sentirlas) sino porque lo que somos se empeña en demostrar que son veraces.

Un montón de palabras que escriban una receta que no ha sido hecha y probada, puede solo llevarnos a preparar un plato sin ningún sabor. Decir “agua” no quita la sed.

Me encantan las palabras que se escriben con la tinta de un amor que tiene en el tintero, entrega.

Nota: Esta entrada tenía una imagen, como siempre. Por la falta de espacio en WordPress, la migré a Instagram. Si quieres verla, puedes ir por allá @escriboloquesientoypienso.

Ahora… conjuguemos ❤️

Nota: Esta entrada, como todas las que publico, tiene su imagen. La he eliminado y migrado a Instagram, porque se me ha agotado el espacio aquí, y debo liberarlo para continuar escribiendo en esta ventana que me hace sentir tan bien. Si quieres ver la imagen puedes ir a @escriboloquesientoypienso

Ahora
Quiero conjugarte este ahora,
En el que yo te busco y te encuentro
En el que las excusas no existen,
En el que te presiento,
Te veo.

Este ahora lo conjugo
En primera persona,
Esta misma que no sabe ausentarse
En ayeres que se fueron
Y en mañanas que no llegan.

Te conjugo este ahora,
En la piel del pensamiento
En ruidos con sus silencios,
En pensamientos que llegan
Cuando te sueña
Y no vuelven a estar quietos.

Ahora,
El de “no hay más nada”
El de “ahora o nunca”
El de “ahora es la hora”
Para que la nada
No nos llene,
Y el nunca no nos condene
Y aún el reloj con su hora
En este ahora,
Desaparezca.

Ahora,
Lo conjugo contigo,
Sin pensar que te vayas,
Sin el miedo que da
Pronunciar las palabras
De lo que fue un ayer
Y lo que será mañana.

Conjugo este ahora,
A mi manera,
Sin pensar en lo que fueras
Antes o serás después de mi,
Sin copa llenada a medias,
Ahora, es lo que quiero contigo
Conjúgalo donde quieras.

De paseo por la vida…descubriendo 👀❣️

😮Las imágenes de Esta entrada han sido eliminadas y miradas a Instagram, ya que no me queda espacio en el blog y debo liberar. Para ver las fotos puedes ir a @escriboloquesientoypienso🙄

Hay momentos en la vida en que no queremos andar más. El camino se vuelve una repetición de sucesos que nos cansan, de paisaje que ya conocemos y no queremos más… y de pronto alguien nos invita a otra parte del camino.

En principio rechazamos la invitación, porque en el fondo nos sentimos cómodos con nuestras propias miserias, tanto como para no atrevernos a soltarlas. Hasta que por una razón que a veces no comprendemos, decidimos asumir la nueva aventura y empezamos a abrir los sentidos otra vez.. el camino no espera.

Cuando pensábamos que no habría un nuevo lugar por donde pasar, el paisaje simplemente cambia y se abre a nuestro paso.

Una voz en nuestro interior nos susurra bajito, para que los otros no oigan: —¿Cómo es que me he empeñado en sepultarme en una sola parte del camino, habiendo tanto por conquistar y ver?

Claro eso nos lo decimos y luego nos hacemos los locos, tentados a seguir acariciando el dolor que ya el camino anteriormente nos había proporcionado; y como nos sabemos la ruta es fácil deslizarnos hasta sus rincones tenebrosos nuevamente. Hasta que…

Empezamos a ver nuestra soledad como la de un árbol solo a la orilla del camino que está en riesgo de morir. Y determinamos que no queremos que esos nos ocurra.

Podemos ser refugio para otros. Lugar donde el nido de las ilusiones aparezcan, entonces pierde todo sentido lo que nos habíamos empeñado en conservar del camino anterior, el que no nos conducía a ningún lado. Nos animamos al pensar que otras vidas vengan, un alguien que realmente si quiera estar, como esos árboles que luego de algún tiempo echan raíces y se fortalecen.

Entonces entendemos, que la vida como un camino, es mucho más de lo que simplemente hasta ahora, habíamos andado.

Que hay cosas interesantes que podemos descubrir y gente realmente valiosa en la cual podamos estar interesados. No todo se acabó en los pasos que dimos. Estamos vivos.

Los colores van apareciendo si nos atrevemos a abrir los ojos. De empeñarnos en solo tenerlos cerrados, conseguiremos avanzar a tientas quizás, pero de seguro caeremos y nos golpearemos más, y lo peor nos perderemos de admirar y sobre todo de disfrutar lo que se nos presenta y está ahí para nosotros. Parece ilógico que lo obviemos, pero eso hacemos.

Aceptar que la aventura nos espera en el camino, es regalarnos un sinfín de sensaciones…

Regalos que no esperábamos…

Lugares de descanso, donde podremos pensar, desahogarnos y hasta tomar desiciones.

Es así como podemos asumir que podemos cruzar cualquier orilla y acercarnos, que las distancias se acortan si queremos y que no siempre el agua divide territorios, sino que algunas veces solo es una prueba para animar a alguien a luchar por lo que quiere. Nos embarcamos.

Y la vida se hace cercana. El camino empieza a pintarse de colores distintos.

Perdemos el miedo que da atravesar el puente, aunque el viento puede sacudirlo, recordamos que es lo que tenemos para hacer posible nuestra llegada al otro lado. Si mantenemos la mirada en ello, aunque nos asustamos, terminamos cruzándolo.

Y ante nuestros ojos la fiesta de lo que sentimos, comienza.

Descubrimos que la risa no nos ha sido negada, sino que éramos nosotros quienes nos empeñábamos en taparla con tristes recuerdos.

Y la vida se presente de pronto con el mejor de sus trajes puestos, invitándonos a sentir, a visitar nuevamente el salón de la Alegría, donde no tenemos que pagar nada, y como único requisito para estar ahí, se requiere de las ganas.

Cada flor comienza a tener sentido nuevamente, cada hoja que se mueve nos sonríe. Y no que antes no lo hicieran, sino que no lo veíamos. Estábamos demasiados ensimismados en nuestros propios dolores.

Y comprendemos que vale la pena emprender otro camino, aceptar la invitación a la aventura, sacudirnos ese polvo de la desilusión que se había pegado a nuestras alas y nos impedía volar…

Entonces terminamos convencidos de que la vida es una ruta por la cual podemos salir a pasear. ¿Porque empeñarnos en negarnos a eso? Por la tonta manía de creer que tenemos un después.

Continuo el camino, ahora mismo, no me niego a lo que pase. Cruzo el puente, recorro la distancia, disfruto las flores, agradezco cada instante que esté para ser vivido, sabiendo que es un regalo. De paseo… voy contigo.