Cuando se caen las flores… 🌸😢😊

¡El camino nos gusta con flores, vamos que desvivimos por ellas!

Se nos hace bonito encontrarlas al paso, bailando entre el viento mientras se agitan las ramas, sentir como se mueven para que las veamos y se abren sin recato para ser acariciadas.

Que nos gustan las flores, porque todo lo adornan, bellas, coloridas, perfectas en lo de ellas; que huelen, que se muestran que crecen, que enseñan.

Pero…

Cuando las flores se caen…

¡Nos da tristeza!

Y las flores se caen, es su naturaleza.

Los pétalos son belleza concentrada y delicada, color en extinción en poco tiempo.

Pretender que no pasa es exigir a la belleza, la externa, la de afuera, que sea eterna.

No es posible, las flores se marchitan y se caen… esa es la muestra, de que una vez tuvieron esplendor, que fueron el centro de atracción, qué hay nueva belleza por crecer.

Ir por el camino y no encontrarlas puestas en las ramas, sino con pétalos dispersos y ya caídos, nos conmueve al pensar que todo es efímero.

Vamos a transitar la vía de la flores, a reír por verlas, a disfrutarlas. Pero al mirar a nuestros pies y encontrarlas, sepamos que en esos pétalos podremos también seguir sus rastros, amarlas.

La tristeza es una rosa marchita, que olvidó por completo que pudo florecer… el camino no tiene porque dejar de serlo, si entera o de a pedazos lo debas recorrer.

Lamentarse no hace que la flor se vuelva a la rama, sentir sus pétalos en las huellas de la vida, servirá para tener con su fragancia la existencia.

Entonces superamos, entonces nos acaricia la satisfacción de florecer, no solo por los pétalos, sino por lo que somos, eso que quizás pocos perciben y hasta ven.

Tú mano entre mis flores…

🌸🌼🌷🌻💐🌺🥀

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Mayo, el de las cosas grandes que prevalecen…💓☀️ 🌊

A veces nos ahogamos en un vaso de agua, literalmente si. Y el extremo es, que hasta con una sola gota que se vaya por el lugar equivocado, podemos pasarla muy mal.

Hoy amaneció con espectáculo aleccionador. Por un lado, parecía que algo se quemaba…

Había una estela de humo sobre el mar, que cualquiera diría que había un incendio o que algo traspasaba terriblemente el agua. A simple vista algo andaba mal.

Me quede pensando un poco…

—Nada emerge del agua echando humo, así por así. Por lo que, me quede un poco más y descubrí un pequeño barquito pasando entre los edificios impidiéndome ver, que era el origen de una estela de humo llamativa.

Ese diminuto artefacto en medio de la inmensidad del mar , creo una distorsión de lo que ocurría.

Al poco tiempo se disipó el humo.

Así ocurre en nuestras vidas también. A veces una circunstancia de dimensiones normales, la creemos superior cuando atravesamos por ella. Es humo ya sale por todos lados y no nos deja ver con claridad.

Mayo me invitó a ir del otro lado, y por supuesto que fui, quería verte Cielo… y recibir la confirmación de esta misma lección.

El día, un espectáculo y una enseñanza guardada para mi.

La inmensidad del sol era “tapada” de alguna manera por una nube que intrépida, había decidido interponerse en su camino. Quizás quería contarle algo, tal vez quería seducirlo. Ella haciendo malabares allí, evitando que se le viera imponente, él queriendo brillar como todos los días, pensando en Luna, su amor que no se ve…

Aunque ella estaba por ahí… realmente invisible, pero presente para él.

Solo había que detenerse y observar. Amor del que no se ve, pero se siente.

En fin, la nube estuvo ahí, tratando de entretener o distraer al sol, quitando su resplandor por un momento…

Creyendo ilusamente que podría mantenerse así, por mucho tiempo. Algo pequeño, queriendo tapar a algo inmenso. Eso no es posible o al menos no sustentable en el tiempo.

A los pocos minutos, tal y como el humo se disipó sobre el mar, la luz brillante del sol de Mayo, irradió sobre el bello cielo, haciendo que desapareciera… que se esfumara lo que pretendía cubrirlo tan tontamente.

Y simplemente brilló.

Cuando el refrán dice que: “no se puede tapar el sol con un dedo” es cierto. Quizás nos empeñemos y tapemos nuestro ojo por algún periodo, pero ni eso alcanzaría para que no viéramos el reflejo de su luz por algún lado.

Así ocurre con el Amor, lo inmenso. Quizás pasen cosas, lleguen pequeños olvidos, no hayan las palabras exactas y justas en el momento que las deseemos, pero cuando el amor se desnuda y se nos muestra tal cual es, todo lo demás palidece.

Lo pequeño de ayer,
se vuelve nada ante
la grandeza de hoy.

Cielo,
iluminas como el sol.
El amor como lo inmenso,
prevalece
💞

Las letras, las que se atreven… y tú? 📝💞

¿Alguna vez has escrito algo a alguien que resume lo que sientes, pero no se lo dices?

Cierras los ojos, mandas el sobre; le das “send” al mensaje, dejas la nota pegada en la nevera; escribes un mural frente a su casa… y pare de contar donde más se pudiera escribir.

—¡Bienvenido al mundo de los que sienten! Sé como es.

Nada mejor para el que escribe que decirlo de esta forma; las ideas se ordenan, las pasiones estremecen y a veces hacen fluir cosas en el papel o en cualquiera de nuestras pantallas a través de teclados (como ahora mismo) que quizás no imaginábamos ser capaces de expresar.

Si, las letras son nuestras mejores aliadas a la hora de transmitir lo que sentimos (al menos en mi caso) de ahí el nombre de este mi sitio. Sin embargo también he llegado a pensar que las letras, para que sean ciertas y tengan el valor que queremos darle, deben ser una confirmación de nosotros mismos.

—¿Podemos expresar amor a través de lo escrito? ¡Si… y vaya que sí! Pero lo mejor sería que eso fuera producto de lo que ya somos capaces de expresar con acciones, con palabras, con miradas, con llamadas… con tacto, con presencia.

No dejemos sobre las letras, una responsabilidad que es nuestra. Aprendiendo esto, de un tiempo para acá, he escrito y dicho, y ahora regularmente escribo y grabo en audio eso, lo que digo sentir. En primer lugar, para escucharme yo misma y hacerme consciente de que lo que he escrito es cierto, es verdadero, no un cuento que me inventé mientras tomaba el té con las musas.

He llegado a impactarme de las cosas que he escrito cuando las oigo, me han sacudido, porque al final he comprendido que ¡me he atrevido!, y de eso simplemente se trata la vida.

Podré irme a la tumba quizás sin hacer realidad todo lo que siento, pero por quien lo siento no tendrá jamás la excusa de decir: —Nunca lo supe, no lo entendí bien… no imaginaba.

Yo he hecho mi parte, escribo lo que siento y pienso; y lo compruebo cada día… es lo que siento. Cuando me oigo decirlo con mi propia voz me digo: —Esa soy yo… y no hay mejor forma de comprobar que estoy viva que está.

Que te lo he dicho
Y lo sabes,
Que va escrito
Y a gritos,
Que lo silencios
También traen
Mucha verdad
De lo que digo.

Que no me escuchas,
Quizás
Es entendible
No hay rollo,
Que no expreso
Jamás dirás,
Bastaría con ver
Lo que he escrito.

Ya no temo,
No tanto,
No como antes,
Ahora tengo alas
Para expresarme
Sin que nadie
Me las de,
Yo las tomo
Son mías,
Nadie tiene que
Aprobarme.

Decirte “Te Quiero”
Por un millón ochenta
Y ocho mil veces…
No es repetir,
Es ser consecuente
Con lo que ya
Te he escrito.

Por eso esta hora,
La mejor,
La de la urgencia,
La de la espera,
Estás aquí,
Conmigo.

Me permito decirlo
Por los medios
Que puedo,
Lo que siento,
Yo lo digo,
Y te lo escribo.

Belleza en una mañana de Mayo… ☀️☁️💛

Hoy amaneció con ganas de… belleza!

Las nubes salieron hoy a jugar desde temprano, haciendo rastros como motas en un cielo bello, apasionado.

Si, las ganas del día fueron de belleza… de mostrar que aún en la peor circunstancia podemos ser capaces de percibir lo bello, de experimentarlo y porque no, de ser parte de ello.

El sol amaneció con su esplendor habitual, pero no dudó en jugar con las nubes, así que con ellas a su alrededor hoy posó con atención.

Entonces una vez más entendí que para que algo funcione, se vea bien y sea realmente bello, debe existir cohesión entre las partes que lo conforman.

De nada sirve ser lo máximo, solo; ¿para qué tener toda la belleza si no alegra la vida de nadie?

💭Pasarla bien está permitido, aunque a veces eso implique bajarse de los tacones y soltarse la corbata.💭

Una mañana de Mayo que invita a dejarse acariciar por la belleza del día.

Tarde de Mayo… de esas 🌅👀

Hoy Mayo tuvo una tarde esas…

En que la despedida del día, era una hora cumbre como para expresar algo que realmente se siente.

Soy de las que piensa, en mi eterna locura, que lo tangible, eso que alcanzamos a percibir con nuestros sentidos y que como dirían otros lo palpable, es un simple reflejo de lo que no podemos ver, ni tocar a simple vista, pero que es tan cierto como lo primero.

Lo que vemos es un simple reflejo de aquello que no podemos ver…

Allá arriba ocurría algo, yo se que si. Y es que siento que el Cielo también siente, aunque no lo diga, aunque no lo parezca… aunque siempre esté bello, azul y en calma.

Había una mezcla de plenitud y desasosiego, de calma y angustia, de un olvido que no llega y de una necesidad que reclama ser saciada.

Yo simplemente le miré y en silencio pregunté: —¿Qué pasa Cielo? Tú el calmado, el “que está a prueba de balas”, también como yo ¿te sacudes? De pronto temí que dejara salir un rayo dejando oír un estruendo y con ello el ímpetu de su fuerza, pero no, se controló.

Pero su rostro, lo que veía, me decía una vez más que también siente, y no lo puede evitar. Sonreí de pensarle igual, de que nos arrope la misma pasión.

Mayo, tus días han sido escenarios bellos para despertar a la vida, gracias por esta tarde, en la que me hice consciente de que no estoy sola en esto.

Lo que vemos es un reflejo en forma de lección diaria, de aquello que escapa a nuestra vista y no entenderíamos. Por eso lo que nos rodea habla, nos trasmite un mensaje, de alguna manera.

Mayo que amanece… ☀️ 🌎

Amanece Mayo,

Como cara de nuevo, de quien no está gastado, de quien florece.

Quisiera contagiarme de eso, de estos rayos de luz que irrumpen aún la más copiosa oscuridad, esa que cubre nuestras pasiones, pretendiendo que no están.

Amanece Mayo

Y nos aferramos a la baranda de la vida, para no caernos, para no sentir que el vacío nos traga, y que ya simplemente no queda nada.

Amanece y él me dice, que es solo eso, amanecer, despertar, hacernos conscientes… y en función de ello, accionar.

Mayo, amanezco contigo, te miro Cielo, no me dejes.