Aprobación… de quién?


Muchas veces emprendemos un proyecto o desarrollamos una iniciativa y basta la palabra “bien intencionada ” de alguien para que eso nos abrume, desaliente y nos haga desertar…😳

Queremos obtener la “aprobación ” del otro para sentirnos bien.  Y aunque eso no está del todo mal, no puede ser que sea lo que nos determine.

Lo que emprendas o decidas hacer, tiene que darte “feeling” principalmente a ti. Tu eres quien lo va a proyectar o compartir, entonces “apruébate” tú mismo primero. La aprobación debe comenzar en ti.

¿Te gusta lo que haces?

¿Puedes hacerlo cada vez mejor?

Entonces las palabras que digan los que quieren “ayudarte” a desertar de tus sueños envíalas  al “archivo muerto” de tus pensamientos. ¿Que contiene  ese depósito de tu mente? Eso que en algún momento oíste o leíste, lo tomaste en cuenta, pero no marcó para siempre la efectividad de lo que tú estabas dispuesto a lograr .

Baja del autobús de tu vida a quien solo critica y te amarga, y acompáñate de gente que te anima a conseguir lo que realmente deseas.

Date aprobación a ti mismo, y eso proyectarás a los demás.