Marchitarse… morir 

Cuando decidimos cortar una flor de la planta que la contiene, debemos estar preparados también para verla marchitar.

Aunque prevalezca su color por un tiempo, sabemos que pronto se acabará.

Del mismo modo, quien decide terminar con algo, llamarse relación de trabajo, de amistad o de amor, y de todas maneras continúa en el mismo lugar… quizás de forma explícita o tácita, simplemente está asistiendo a la “crónica de una muerte anunciada “.  Pretender que siga respirando lo que no tiene pulmón, es saber que te resignaras a una vida artificial.

Si quieres ver florecer, solo tienes que sembrar (y cuidar), sino confórmate con la ilusión de la flor cortada, por unas horas.

Sentimientos… escondidos o al descubierto? 💗🖤

Nos encantan los escondites… (a los humanos normales en general)

Eso que no deja que lo que somos y sentimos realmente salga a la luz.  Por unas razones u otras, es como la protección preferida de muchos, para no ser objeto del dolor que otros propinan.

Yo? La de alma descubierta, la de escondites vacíos, al menos a la hora de expresar lo que siento.  Por supuesto, eso cobra un precio, a veces quizás muy alto y doloroso.  

Sin embargo, prefiero vivir los días conscientes de lo que estoy sintiendo y no que la muerte me sorprenda sin saber que alguna sentí (aún con los daños colaterales).

Y claro, esa es mi manera de pensar y sobre todo de sentir, no tiene que ser la tuya…

Ni aún el más hondo cansancio, hace que se vaya lo que sentimos.