De las cosas cotidianas 16… cuando el asunto se acaba! 😳

Se que quisiéramos que las cosas agradables y dulces sean las que llenen nuestra cotidianidad… pero siendo realistas, no es así.

Alguna vez te han dicho: —¡Se acabó! Hasta aquí llegamos o no hay espacio en mi vida para ti.

Cierto que son palabras “punzo penetrantes” y que además nos pueden hacer sentir que morimos, tan solo al escucharlas.

Pues, en este mundo de los blogs, también podemos encontrarnos con un “corte” de ese tipo. Si no te ha pasado, ten cuenta lo que te digo : —En algún momento pueden decirte “No hay más espacio para ti”

Entonces llega la zozobra… te preguntas: —Y ahora ¿qué hago? ¿Para donde me voy, si me gusta y se estar es aquí? ¿Qué hago con mis escritos? Y un sinfín de preguntas más, taladran nuestra cabeza, así como cuando te preguntas en el caso de otras rupturas:

—¿Pero que fue lo que hice mal? ¿Porque si puede ser con otra persona y no conmigo?

La respuesta es simple… nada está mal contigo, ni conmigo. Solo que, todo tiene un tiempo y fecha de vencimiento.

Pero también…

Todo trago amargo, tiene una lección positiva que se puede aprender.

A raíz de que recibí mi notificación de “no te queda más espacio” en este mismo blog que aún escribo; también han surgido cosas muy agradables.

(Hago un paréntesis para hacer la salvedad que estos anuncios de despedidas los recibimos los que solo tenemos planes gratuitos, por tanto limitados).

Con todo este asunto de “espacio consumido” he tenido la oportunidad de conocer a quien puede ayudarme a resolver, a enterarme de cómo podemos maximizar del espacio que disponemos y liberarlo de algún modo. Además de esto, se han vuelto validas otras opciones que hasta ahora yo no consideraba

😳 (en este momento mientras escribo esto, esta temblando así que debemos evacuar el lugar)😳

… dos horas después aún asustados, todos hemos vuelto a casa. Esto si no es nada cotidiano. Los temblores asustan y nos crean mucha conmoción.😖

Para continuar con la idea de esta entrada, de la insuficiencia de espacio,o de cualquier limitación o ruptura que nos pueda pasar, solo saco una lección que nos puede ayudar. Todo nos sirve para aprender y sobre todo para considerar otras oportunidades.

Si no es en el espacio acostumbrado, podemos descubrir que escribiremos en alguna otra plataforma o medio; si no es con quien queremos estar, vendrá alguien que si esté dispuesto o sirva para que se dé cuenta que nos puede perder. Los cambios a veces traen sus traumas, pero al final podemos superarlos.

Sigo aquí, aprovechando este espacio que he logrado liberar… y la oportunidad de seguir en la vida de quien quiere.

Julio… día gris, día con amor, día con color.

Hay días que comienzan grises…

Está época del año, es normal que así sea. En Venezuela, la mía, la del Sur, solo tenemos dos temporadas en todo el año; una de lluvia y otra de sequía.

Gris por un lado y por otro, también.

Pero al igual que en el resto del mundo, todo ha cambiado o se ha trastocado un poco, en lo que a clima y al ambiente se refiere. En los tiempos de lluvia hace sol y en los tiempos de sol, llueve.

Sin embargo este día lluvioso, trajo su encanto especial.

Un gran arcoíris apareció, bañando con su luz de colores todo el horizonte. Como una línea de contención, había colores más claros debajo de él y lo gris quedaba encima. Parecía que él tenía la fuerza de llevar sobre si mismo, la carga gris del día, transformándolo todo después de su aparición.

Hay personas arcoíris, que pueden llevar el peso de una tristeza y aún así, lograr que otros sonrían.

Por un rato el cielo se despejó, y parecía que la lluvia ya era asunto de otro día. Entonces pude contemplar la inmensidad, y el amor por allá arriba me capturó.

Una nube en corazón era la forma escogida por el cielo, para expresarme que no importaba cuán intensos fueran los tonos grises, si nos damos el permiso, el amor florece. Así que sólo admiré.

Y el camino se contagió por un par de horas, y las nubes siguieron jugando arriba a pintar formas fascinantes.

Al cabo de un par de horas llovía nuevamente

Y las flores muy contentas, recibieron las gotas. Agradecieron sonriendo el ser mojadas; ya que una tierra húmeda es propicia para que la vida se mueva y crezca.

Sonrisas rosadas

Sonrisas de colores más intensos (entre azules y morados)

Sonrisas entre hojas y pétalos, reconociendo la importancia de la lluvia, sin importar lo que otras pudieran opinar. Sonrisas verdes

Sonrisas de colores encendidos, confirmando que las gotas le gustaban.

Y la lluvia circundaba todo el camino. Nubes cargadas de vida dejaban ver su robusto aspecto. Era curioso para mi, ver de cerca lo que contemplo a lo lejos diariamente.

Esto me recuerda que así como los ciclos de lluvia, ocurren en la vida muchos cambios, quizás a veces en poco tiempo. Escampó y se aclaró nuevamente por un rato

Para seguidamente volver a abrir el grifo de la lluvia y ser mojado todo con sus gotas.

Entonces me quede pensando en las paradojas de la vida:

Mientras unos abren sus pétalos para recibir cada gota, como el líquido esperado; otros corren para evitar ser empapados.

Julio, este es un tiempo para contemplar y darme cuenta de que aunque estemos en un mismo lugar, todo puede cambiar de un momento a otro.

🌧Que amanezca gris, no significa que estamos condenados a una tormenta continua.

🌤Que el día esté con sol, no garantiza que en algún momento no podamos ser tocados por las gotas de la lluvia.

🌈Ser un arco con la suficiente potencia como para absorber la lluvia y en su lugar regar con espectaculares colores su alrededor, es una experiencia no sólo digna de contemplar, sino también de practicar.

☁️❤️Pero sobre todo, ser amor, nos puede hacer portador de la potencia más grande. Aunque el Cielo sea muy grande, una nube de amor, le pone a vibrar.

Julio, mojado, a colores y con amor. ¡Una maravilla para contemplar!