Antes de las seis… Septiembre 28 contrastes ☀️

Antes de las seis Septiembre se revuelve entre sábanas azules y rosadas, que se vuelven transparentes si la la luz le alcanza.

Guiña un ojo, como dudando si con el otro se queda aún dormido.

El día y sus silencios que dicen muchas cosas.

Habla del que aún duerme porque se ha ido de juerga, de esas vidas que no se encuentran bien sino, andan de fiesta.

Habla también del que no puede moverse del cansancio que le ha dejado el trasnocho en un cuarto de hospital, quizás en el suelo porque no hay cama para acompañante.

Día antes de las seis, de esos en que el sol aún sin estar arriba, ya avisa que hará en el resto de las horas; porque muestra algunos colores sin tener todavía el pincel entre sus manos.

Y el simple sonido del trinar de unos pequeños, sobrevuela un sentido que está atento; ese mismo que se niega a permanecer dormido por mucho tiempo, aunque otras ganas compitan contra ello.

Por las razones que fueran, despertamos. Para seguir la fiesta y el despilfarro, para enfrentar el día y sus dificultades, asumir las cuentas que no cuadran o simplemente contemplar una vida que aunque nueva “de paquete” también se consume con cada hora qué pasa.

Antes de las seis viene la migración interna y voluntaria de aves que van de un lugar a otro de presenta. Vuelan a hacer su día, lejos de donde duermen sin olvidar el camino de retorno cuando la luz se apague.

Y mientras la luz va haciendo sus contrastes, para ambientarnos ya al día que nos espera; porque nada es igual para unos y otros, unos están de fiesta y otros de duelo. Septiembre por vez veintiocho, también se estrena.

Antes de las seis giran todos en este globo, ya sea que amanezca u oscurezca; en el Pais del hambre o en el de la abundancia, en medio de la Paz que no existe o de la guerra más sangrienta.

Acompañado o sólo antes de la seis, ya todo empieza.

La madrugada termina, el día ahora comienza y antes de las seáis es historia pasajera, la claridad lo inunda, se descubre el misterio de aquello que estaba oculto o que no se veía, nos vamos al espejo que nos espera afuera. Sin entender de un todo, porque no se parece a lo de adentro, aquello que sin duda se refleja.

Los colores se cambian, el antes de la seis pasa rápido y no se queda. Ya después de las seis se cuenta con la luz, al menos de este lado, todo el agite comienza. Para el que duerme la fiesta se iniciará después, que pasen los efectos de esa gran borrachera, al que le toca entierro de personas o sueños, está aunque dormido con la angustia despierta, e ira a su procesión a ver cómo se quema.

Contrastes de estos días, Septiembre que se va, que avisa que nos deja, aunque ya lo sabíamos desde que le vimos llegar hace 28 madrugadas, también entre luna y estrellas.

Septiembre que ya pasas de la seis, que enseñas tus contrastes, y muestras tus verdades sin temor a que quizás, cualquiera no lo entienda, pero ahora que te vas ya eso pierde importancia y conquistar la aprobación de alguien, en último lugar, se queda…

Antes de las seis eres tú, voy contigo… después de las seis mi pensamiento también te encuentra. 6:30 ya, y aquí me tienes.