Octubre Florezco contigo, con lo que veo…🌸👀

Estos días de Octubre la belleza no se ha escondido, simplemente sale al paso y me encuentro con ella, tú me acompañas Cielo, eres parte de la más exquisita, de la que más me me llena.

Como un árbol que despliega su belleza, volando con alas que se insertan en la tarde; son los sueños de quienes como yo no se limitan cuando te miran. Floreces en mis pestañas.

Como espacio que estuvo calcinado en un momento, y la vida le sacude en sus entrañas, llenando con su movimiento todo, nuevamente; es el dolor que alguna vez nos acaba, entonces, lo que sentimos nos rescata y devuelve a la vida. Floreces en mi corazón.

Como un color vivo que resalta, aún en el paisaje más plano o llano y se viste de luz con la visita; así también, nuestra vida aún en sus tiempos de feliz equilibrio y tranquilidad absoluta, cuando es sacudida por el color del amor, resurge. Floreces en mis ganas.

Como ola que se rinde ante la orilla yéndose mil veces, y un millón de veces más regresando, es el amor que pretendemos negar, pero que hace rato tocó a la puerta (entró y se quedó a vivir allí). Floreces en la punta de mis dedos.

Como penumbra que llega con halo de intimidad, conquistando espacios que de mantenían inmunes; es la presencia cercana de quien está aunque no le veamos, y a quien vemos aún con los ojos cerrados. Floreces en mis pensamientos.

La Vida, Florece…


(Para los que piensan que por estar en el suelo, no se puede florecer… Cuando nuestro corazón se acerca al cielo, florecemos).

La vida como un gran terreno fértil, permite que a veces florezcamos a tiempo, o simplemente tardemos un poco más.
Algunas veces  las circunstancias nos impiden crecer como queremos y nuestro tallo se queda pegado al suelo… Sin embargo eso no es excusa suficiente para evitar que nuestra belleza, lo que somos o podemos llegar a ser, simplemente aparezca. Y es así que,  a pesar de estar en el suelo… ¡Florecemos!

¿Hacia dónde apuntamos cuando lo hacemos? ¡Pues hacia el cielo!

Nada impide realmente que podamos expresar lo que hay en nosotros, a menos que sea nuestra propia mano quien selle nuestra boca y aún más, quien oprima nuestro corazón.

Sigamos simplemente floreciendo, donde toque, desde el suelo… Aún pareciendo sin mucha esperanza, pero al final tendremos ese azul inmenso al alcance de nuestros pétalos, más pronto de lo que podemos imaginar si nos abrimos a la luz.

🌸🍃🌻🍃🌷🍃🌺🍃
Florece
solo florece,
aunque te absorba
la tierra árida,
lúgubre y fría.

Pero no dejes
de buscar
y encontrar
una salida.

Ojos hacia arriba
manos inquietas,
color que se derrama
vida nueva
que se abre,
que palpita,
que se deja ver.

Cuando eso
llega a ti,
no importando
donde estés,
Eres flor
y floreces.