Febrero… caminando contigo 💭🌳

Desde ayer te veo Febrero… llegaste como si nada; tal como si Enero no se hubiera ido despavorido. El pensaba que todo estaría bien, y las cifras casi que le sepultaron.

Hoy es un día tuyo, el segundo y siendo martes y habiendo tanto verde cerca… creo que quieres regalarme esperanza. El sol está queriendo alumbrarlo todo, pero las nubes le arropan otro rato, entonces ellas resplandecen.

Tu tiempo Febrero, históricamente ha traído disfraces y máscaras, jolgorio y desenfreno, hasta el año anterior, ese 2020 que marcó la diferencia. Ahora si… las máscaras abundan, son obligatorias y hay algunos que aún se resiste a usarlas. Porque el humano es así, basta que le digan que “si”, para que reaccione en “no”.

Todo el mundo va a lo suyo Febrero, incluyéndote, cuentas los días con la autoridad que da el tienpo, y en cada uno el reloj interno se manifiesta. El tiempo va pasando. Este será otro año para recordar por lo “raro” por la ausencia de las cosas normales y rutinarias, como respirar sin filtros y protecciones, capaces de tocar cualquier superficie y tocarnos entre nosotros sin resquemores y aprensiones.

Tu segundo día y te ves radiante, espero no te canses como Enero, quien dio todo hasta lo último, pero se le veía agotado; quizás por eso tanto frío al final; porque la ausencia produce eso… frío. El alma se sabe sola cuando no tiene quien le acompañé en el sentimiento. Ya sabes, digo cosas que se me vienen de pronto y se que eres buen compañero, sólo te muestras y escuchas.

Dejas ver una ráfaga de vida en tu cielo, ese que dura poco estando azul, pero que se te ha dado bien, regalármelo esta mañana. Oigo las noticias que dicen de ti: “Este es el mes de la vacuna”. Y entonces te asocian con esperanza, tal como si tuvieras en tus manos la solución de todo, para después caer en cuenta que hay variantes y nuevas complicaciones.

Que soy solo el mes que toca contar” me dices mientras caminas a mi lado.

—Vaya, al fin abres la boca, digo mientras entiendo tu punto. Nos encargamos de poner culpas y responsabilidades en todos y todo, para no asumir las propias o para no reconocer que no dependen de nosotros o no podemos con casi nada.

Y Luna que nos acompañó despejada y sola, de pronto decide, irse a dormir entre las nubes y dejar al sol en su trabajo. Todo como debe ser, y es lo que piensas.

Febrero, te acompaño, me acompañas… y los dos pensamos: “hace tan solo tres años hicimos un pacto, y aunque parecía imposible, hoy vemos que lo logramos”. El olvido era misión de otro mundo, humanamente buscamos todas las salidas sin encontrarlas; y las circunstancias se volvieron las maestras más eficaces para mostrarme lo que estaba ante mis ojos y mi vida, ya por años, y no había querido darme cuenta antes.

Gracias por volver Febrero, y ser parte del recuerdo de lo que ya he olvidado.

Febrero 2; 2022 7:19 am.

Colores… de verdad? 🤭✔️🌥

Hoy el día escogió ir de colores… como si no le importaran las malas noticias y el incremento de las muertes por el virus, no le hiciera mella.

Diciembre, el mes raro esta vez, tiene su bufanda tricolor y se tapa de algún modo el luto que el año ha traído durante los últimos nueves meses. No se siente cómodo, pero da su mejor cara a fin de que entre tradición y evasión, muchos la pasen mejor.

Y esconde bien el frío que le hela a él mismo la entrañas … 8 grados o mejor 6 es su lectura acostumbrada de esto días, donde “hay sol”. Para los que están acostumbrados al frío, este es un tiempo de alguna “calentita” claridad, para los que estamos acostumbrados a los 36 grados o más, es un frío interminable con un sol engañoso.

Pero Diciembre se sobrepone, levanta el mentón y escoge pasear por las calles de la ciudad con sus colores. Erguido, como quien no tiene ningún achaque por los años, con las manos abiertas para dar, como si la escasez no hubiera también tocado el corazón de su hogar y sonriente, como si el dolor igual que a muchos no le carcomiera.

Y yo aquí, le miro… en silencio, desde lejos, como muchas veces te miré a ti; y encuentro que tiene algún parecido, que siempre vas de colores aunque tu alma esté desteñida, que sonríes aún sin ganas y levantas el telón de tu obra que más nadie ve; y que juegas a caminar como si los años jamás pasaran aunque luego te tumbas sin querer levantarte.

Los colores de hoy son espectaculares, como esos destellos de luz que se abren paso después de la noche y hacen que la olvidemos… al menos por unas horas.

Diciembre te ves bien… y tú también; aunque ¿quién sabe cómo realmente están (tú y él?

Marzo, hojas nuevas… y nosotros? 🥬

Marzo sigue estirando sus brazos, y las plantas exhiben sus nuevas hijas como el mejor de los temidos para quien se da la oportunidad de observarlo.

Todo recorte, trae luego nuevas hojas. Quizás no es tan agradable cuando se corta y limpia, pero luego los resultados son favorables.

De Igual modo nos ocurre a veces, los cortes duelen, pero dan oportunidad a que nos replanteemos las cosas de una manera quizás diferente: ya que si algo ocurrió para que se cerrara o acabara algo, tarde o temprano habrán motivos para agradecerlo.

Quizás tardemos un poco más en echar hojas nuevamente, las ilusiones y las ganas pueden que escaseen, pero tenemos que sacar fuerzas y llegarán a aparecer nuevos caminos para nuestras ideas y hasta sentimientos.

Creo que en definitiva este es el mes de la preparación para las novedades venideras.

Como las plantas revisemos, que estamos dejando crecer de nuevo en nuestra vida, no sea que se requiera de una poda desde hace tiempo, y por demorarla nos conformemos con auto castrar quienes somos.

Marzo vas pisando lentamente, se oyen tus pasos sobre las hojas y yo con paciencia te observo. Tú, conmigo.

Marzo 04; 5:20 pm

Febrero que se despide… nuevamente

Otra vez te vas Febrero, otra vez puedo despedirte. Aunque este año toque un “extra” de un día.

Celebramos el azul del día, mientras dure.

Recordamos con gratitud los días que han transcurrido.

Nos llenamos de esperanza, porque tenemos respiro.

Febrero, espero que si nos volvemos a ver en un año con nombre diferente, seamos capaces de seguirnos sonriendo uno al otro.

Y quisiera que tú también, estuvieras conmigo….

Febrero 28, 8:26 am

Caminando en el frío… Febrero 💨 🌬 🥶

Febrero frío

Caminando por los días de Febrero una vez más. Esos que quedan y mientras lo hacen, el frío nos envuelve como si se tratara de una nueva oportunidad.

En otras latitudes (bien cercana a esta, por cierto) la calidez de los días recuerdan que la semana mayor se aproxima en poco más de 40 días

Pero aquí, ni modo… Febrero se va, frío.

El aire que deambula sin ninguna interferencia por la calle, golpea con indiferencia a quien como yo, camina.

No importa si soy capaz de llevarlo bien o no, si su paso a través de mi garganta me haga doler el pecho. El pasa y sigue su camino hacia cualquier parte, sin que muestre indicios de que lo siente o le importa.

Calle en llanto (mojada )

Calle mojadas, como un rostro ante el dolor de una realidad que también le golpea, un dolor insoportable o una noticia jamás esperada.

Asi ocurre también con nosotros; cuando la frialdad de alguien nos visita, experimentamos de alguna manera ese tipo de emociones.

La indiferencia nos puede golpear tan fuerte, que el dolor puede ubicarse en nuestro pecho de forma metafórica, pero igualmente de forma real.

Llegamos a sentirnos miserables ante el frío de un desprecio que nuestra vida se inunda de lágrimas, como una de estas calles al caer la lluvia de la temporada.

Caminando por tus calles, Febrero y tú conmigo de la mano, aunque esta se vuelva tan fría como el viento que azota, no puedo más que pensar que en efecto el frío duele; y no me refiero al que se cubre con abrigos, mantas y guantes, sino aquel que perfora nuestra vida, ante un olvido o desamor dirigido.

Febrero de despedida… 26 y 27. 4:42 pm

Otro ayer de Agosto… lecciones

Agosto en sus días, no deja de mostrarme que nos “movemos”

Hasta hace apenas unos días, el atardecer se pintaba de los colores que traía el sol con su luz, pero no alcanzaba a verle por completo, dado los edificios que tapaban mi visual.

Ahora se ha corrido un poco y puedo ver su redondez…

Pareciera que es él quien deja huella al irse se un lado al otro, pero resulta que somos nosotros los que como locos “nos movemos”. Rotación, traslación y todo lo que ocurre en órbita y universo… superior a cualquier cosa que yo pueda entender o explicar; solo me indica que estamos en movimiento.

Entonces me quedo pensando, que a veces ocurre así hasta con las personas; sabemos que están ahí, pero no se dejan ver. Y lo más cumbre es que llegamos a pensar que son ellos los que han escogido la distancia y resulta que con nuestro propio movimiento, somos nosotros mismos los que evitamos verles.

La luz a su paso, puede dejar diferentes matices, no solo alumbra sino que es visible lo que a veces a simple vista, no notamos.

Cuando veía la claridad de frente, no pasaba nada, era simplemente luz que enceguecía mis ojos solo de mirarla; pero luego vi su reflejo a través de una pantalla. Increíble como el prisma aparecía. Quizás son cosas simples y obvias para muchos, pero experimentar el detalle, me despierta.

Igualmente también ocurre con la vida y las personas. A veces solo le vemos de frente, y nos quedamos con su apariencia, nos hacemos ideas fijas y les encajonamos en un concepto. Y resulta que estamos lejos, nos llegamos a ver el resto de sus matices.

Pero cuando lo hacemos, cuando nos damos la oportunidad de ampliar nuestra forma de descubrirle, los matices aparecen. Descubrimos que nos hay “defectos puros”, que existen cosas muy buenas, aún con todo aquello que nos impactaba de mala manera; o que también hay “defectazos” entre todo aquello que nos parecía emocionalmente impecable. Cuando esto ocurre, realmente <alumbramos>.

Y la oscuridad también se manifestó ayer , como para que no la olvidáramos. Luego de varios días sin fallas eléctricas, llego la noche y “se fue la luz”, literalmente, la eléctrica también.

Por más de cuatro horas estuvimos a oscuras y entonces el significado de la luz, varió. ¡Se magnifico!

Ya no era solo lo que cambiaba los colores y permitía que sus matices se hicieran visibles, ahora simplemente lo era todo.

A su ausencia, había penumbra, oscuridad y quizás hasta un golpe al tropezar (confieso que yo a veces tropiezo hasta con luz). Empezó a tener la connotación de “importante” y los beneficios para nuestro día a día, se hicieron más notables ante su ausencia.

Igualmente nos ocurre dentro de las obviedades normales de nuestros días humanos. Existe alguien que aporta luz a nuestra vida; a veces no solo porque no las alegra o hace divertida, porque nos apoya y está ahí para lo que nosotros queramos, porque esté alineado con nuestro pensamiento, sino además porque aunque puede llegar a desgradarnos en el momento, nos dice cosas que a veces no queremos escuchar, pero si necesitamos. Es parte de nuestra luz esa persona, logrando que nuestras propias reacciones varíen y podamos observarnos a nosotros mismos.

Sin embargo, como luz que siempre está, terminamos obviándole, asumiéndolo como normal y haciéndole sentir alguna vez como desagradable. No somos muy tolerantes a la luz, todo el tiempo.

Pero cuando nos damos cuenta que no está, llegan los momentos de estar a solas con nuestra propia oscuridad y ahí, diéramos lo que fuera por escuchar aquello que en su momento nos molestaba, y que en el fondo sabíamos que había amor en ese mensaje. Y anhelamos que su luz vuelva a nosotros y a veces hasta nos alumbre tanto que nos deje ciegos. Puede que la luz vuelva o que simplemente ya no más.

Despertamos cuando valoramos lo que a menudo, obviamos.

En resumen, Agosto con su ayer en días, me recuerda que:

  • Movernos implica que dejaremos nuestro lugar con sus respectivos cambios y lo que ya no vemos, puede ser producto de ello.
  • Matices distintos tenemos todos, no basta quedarnos con lo obvio, al menos si alguien nos importa.
  • Presencia, es lo que realmente se manifiesta en nuestra vida cuando alguien nos dice o enseña no solo lo que queremos oír o ver, sino además lo que necesitamos, aunque no nos guste. Eso vale.

Una vez más, gracias Agosto, por no callarte y además por dejarte ver de esta manera.

Septiembre… y lo que traen las despedidas de sus días 🌑 💫

Hay días que son un espectáculo, pero de esos que nadie puede ignorar. Bueno, si hay quien los ignore, pero lo que se pierde es grande.

Tal como eso bueno y especial que tenemos en frente y no terminamos de apreciar y preferimos ir a otra ventana y ver cualquier paisaje. Más o menos así.

Septiembre ha estado bello en sus inicios y también los finales de sus días. Una mezcla de color que deja pálido al pincel de cualquier grandioso pintor.

Y es que recoger en un lienzo y a veces hasta en palabras una de esas maravillas con las que nos topamos, puede resultar, imposible. El cuadro puede no hacer justicia completa, las palabras pueden quedarse cortas ante un sentimiento.

Acercarme a verles y escuchar de que conversan, es algo que me seduce, que me llama. Por eso en medio de la inmensidad de un azul tirando a negro, me siento cerca de Luna y su Lucero y les contemplo.

Siempre juntos, siempre distantes.

Y mientras más oscuro el escenario, ellos brillan más. Como para no perderse, como para no olvidarse y sobre todo para saber, que uno está ahí, a la vista del otro.

Así ocurre también con la vida. En los momentos más oscuros, difíciles y menos divertidos… en ellos brilla a nuestro lado, quien no se escuda en la distancia para no aparecer, sino que la transforma en cercanía con su brillo.

No me doy por vencida.

Septiembre en es noche que pasó, a través de los cristales, me recuerda que el estar cerca, justamente eso, nos vuelve cercanos. Que el mundo no consiste en un conjunto de seres solo queriendo sobrevivir, aún a cuesta del otro. Porque si así solo fuera, sobreviviríamos a todo, menos a nosotros mismos.

Rescato la bondad, aún en medio del caos. Que somos llamados “raza” porque somos muchos, no es cuestión de uno solo y su bienestar.

Ruego porque así como todo lo que vemos en ese cielo hermoso, Estrella, satélites, constelaciones, planetas, hasta el astro que rige algún sistema… y todos comparten en armonía (con algunos choques), y son necesarios cada uno en su órbita o lugar, de la misma manera nosotros como humanos, más temprano que tarde podamos hacerlo también.

No me uno al desahucio de pensar que simplemente la vida se trata de que impere el más fuerte sobre quién no lo es. Aunque hay muchos ejemplos de ello, también el amor, la solidaridad, el sentido gregario del hombre, debe prevalecer.

Así como Luna no se siente sola, porque el resto de lo que hay arriba le acompaña sin invadirla, así nosotros los que vivimos en este globo azul, podemos hacerlo, re aprendiendo las lecciones que el amor nos ha dejado escrita en el corazón y que nos hemos empeñado en dejar a un lado en pos de una supervivencia que más bien nos destruye.

De lo que ocurre afuera… que termina apuntándome una vez más a lo que ocurre adentro. A eso apuesto.

Septiembre, gracias por recordamos en una de tus tardes de ensueño.

Julio que se va… Luna que visita 😍

Julio… en la despedida.

Que existen esas personas que nos dedican la luna, y con ello llegamos a sentir que el cielo nos pertenece.

🌘

Luna sales a su encuentro

Luna también tú me ves

Luna viendo amor, el nuestro

Luna que estoy al revés.

🌹

El Amor es algo bello

Nos sorprende y emociona

El Amor con sus destellos

Nos hace mejor, nos transforma.

Julio que preparas tu maleta…

Que estarás un año fuera, acumulando emociones para luego compartirlas. Desde este lado, el mío te agradezco cada una.

Abril… el de los silencios y mucho más

En estos días del abril que ya se va, tanto en su físico como en mis emociones se han presentado días nublados y con mucho sol.

Dias en que los pensamientos han estado tan cargados, como nubes a punto de llorar. Tal como densos se vuelven los silencios, cuando me cubre el silencio y tan solo te pienso.

Y que también el sol ha venido al rescate con su espectáculo. Tal como la sonrisa sin que existiese motivo, en medio de una tristeza de esas que abraza y no suelta.

Días en los que el sol ha hecho conato de salida, sin embargo su color se ha visto cubierto por mantos grises. Así como cuando espero que aparezcas y las nubes de la vida y sus exigencias, hacen que te me pierdas de vista.

Sin embargo y a pesar de cualquiera amenaza de mantener la gris como traje impuesto, el sol de forma sin igual lució en atardeceres de encanto. Como la sonrisa que viene cuando alumbras…

Dias de mirar el Cielo, y disfrutar en silencio su grandeza.

De dejarme maravillar por el detalle de estrellas caídas en medio del follaje de la naturaleza.

Abril de visitas interminables al mecánico, sin soluciones definitivas, pero en lo que todo rueda, así no existan llantas que lo soporten. Con o sin nosotros todo sigue. Importante es que la rueda que una vez decidimos empujar, siga adelante, así sea lentamente.

Mes también que trajo cirugía ambulatoria incorporada. Cuando se tiene acceso a la “cabeza” de algún modo, nos damos cuenta que por más que el cerebro esté ahí, los pensamientos son intangibles y su recipiente definitivo reposan en el alma, esa parte que tenemos y no podemos tocar. Mientras eso ocurría, una vez más cnfirmé lo efímero de todo y la gran posibilidad de no aprovechar el instante que nos ocupe.

Abril de sorpresas de medio día, donde el sol alguna vez me mostró una gran aureola cubriéndole, como quien pone cerco a su alrededor para protegerse. Así como cuando levantamos atraerás por nuestros temores, sin que s veces tengamos razones ciertas.

Días a veces de confirmarse con ver el espectáculo de lejos… porque no todas las veces que queremos, se nos permite acercarnos.

Tiempo real de evaluación, de no olvidar que estamos de paso, que la vida en realidad es como un atardecer… que va cambiando colores y volviéndose bella, pero extinguiéndose en sí misma, ante nuestros ojos, sin que podamos hacer nada para retenerla.

Abril hasta hoy mismo… dándome muestra de que es una excelente oportunidad para no olvidar darle valor a cada respiro… que por muy normal que nos parezca, cada inspiración en una bocanada de vida que nos es dada, sin que intervengamos activamente para conseguirla.

Abril el de los silencios guardados, de las letras que consumen a fuego lento y heridas que escuecen con el paso de sus días. Compañero de pensamientos, horas que han tenido la paciencia de detenerse conmigo. Recuerdo que me lleva una y otra vez a ti, como sol en cada inicio y final de día.

Mes que con maleta en mano, se despide de mi, con la confianza de aquel que estuvo también en medio de las lágrimas y por tanto se siente con el derecho de animarme a una sonrisa. Estás siendo marcado en mi calendario, como tiempo de silencio importante, de viaje del que aún no retorno, de esperanzas enviadas a un destinatario que no reacciona del todo.

Abril, en cada uno de tus días, se movió la vida.

Marzo que va… con belleza!

El despliegue que ha tenido en tan solo un par de días, hace que no tanga más que decirle a Marzo, que está ¡regio!

Está Luna de su madrugada, me recuerda que si hay luz, eso se va a reflejar al rededor. Aunque es satélite y gira en torno a nosotros como planeta, su luz, reflejo del sol habla de lo bien que administra lo que recibe.

Como las personas que tienen ese no se que, que ilumina y se concierten satélites nuestros, alumbrándonos cuando los creemos perdidos.

Sus dos atardeceres han sido colosales. La mezcla de los colores, ha dibujado en el cielo el más bonito de los espectáculos. Pareciera que la ciudad reposa en los ayos del sol, en despedida.

Como esas personas en las cuales podemos descansar, cuando sabemos que están presentes. Sus colores nos invaden y traen paz.

Las nubes han jugado de manera especial estos dos días de Marzo, imprimiéndole particular belleza hacia donde uno dirige la mirada.

Hay quienes son así, en el escenario que pisan, todo lo embellecen con su presencia, con su actitud, con su amor.

Y sus amaneceres como la promesa continua de que algo bueno y bello está por ocurrir. De esos que invitan a no cansarnos de esperar que esos que queremos llegue.

Tal como esa persona que siempre está ahí, para animarnos y recordarnos lo mucho que podemos y lo más importante, que va a estar ahí, para cuando así, no sea.

Belleza… este Marzo va desplegando belleza; sus rincones están llenos de mensajes que me dicen que voltee, que a pesar de los inconvenientes, no me rinda. Y eso hago, seco mis lagrimas y sigo, dejándome seducir por lo que veo, olvidando las razones de la tristeza y llenándome de motivos nuevos a cada paso.

Marzo, estoy aprendiendo a quererte… y me dejo sorprender, no pongo barreras ¿para qué?