Abrazos digitales… tecnología útil 📲 🤗

Todo está cambiando… Hace apenas unos días, el uso de la tecnología era censurada de forma radical por muchos, que echando la culpa a sus “aparatejos” encontraban la salida perfecta para no asumir la necesidad propia de abandonar o escaparse de las relaciones a las cuales no se querían atender. Yo he visto gente dente a una pantalla pretendiendo que escribe o recibe mensajes o cualquier otro contenido multimedia, cuando no tiene saldo o metas para hacerlo. Simplemente el móvil o la tablet, le dan la excusa perfecta para no interactuar con quien ni quiere. Pero ahora hay nuevas formas de comunicarnos… obligadas, pero al final, nuevas. Hay distancia que protege. En este mi e ti aprovecho para agradecer porque la tecnología existe, porque en estos momentos donde estamos impedidos de circular y los que amamos tal vez están lejos (por el virus y otras circunstancias) nada como poder verles y hablarles a través de nuestras pequeñas pantallas. Las lágrimas corren y los besos digitales abundan, pero al menos tenemos esto. Soy de las que cree que nada de lo que tenemos a mano es totalmente malo en si mismo, todo depende más bien del uso que se le dé; o del escape en el cual lo convertimos la más de las veces. Hago un brindis virtual contigo, el que gracias a esta tecnología está ahí, acompañándome (acompañándonos).

Octubre… nadie dijo que era fácil 😳 📲

Nadie dijo que era fácil…

Otro día que comienza, y con él algo de inquietud, de esa que trae la bendita tecnología.

Nadie dijo que era fácil, pero no tiene porqué ser ¡tan engorroso!

Uno hace sus buenos propósitos de “empezar de cero” y resulta que: o te traes todo el pasado adverso que tenías ante de querer “resetear” el aparato o quedas así como: “¿quien es usted que aquí no tiene nada?”

En definitiva me gustan las NUBES, esas que habitan el cielo, que sonríen y se sonrojan y cuando están con las emociones grises, llueven.

Luego el cuento de “La Nube” y sus respaldos… ya eso es otra cosa. Que si pesa o si no pesa, que si está en algún lado y el respaldo con el ID y la contraseña, que si ese respaldo en cuanto lo llamas también “pesa” y para hacerlo debes tener un wifi que responda.

Nadie ha dicho que sería fácil, pero me pregunto ¿porqué tiene que ser tan fastidioso?

Los contactos aparecen o no aparecen, las fotos de mil años atrás vuelven sin esperarlas y otras se van de jubiladas sin avisar.

Hay un plan para todo, una capacidad en GB, unas apps que quieren descargarse automáticamente aunque ya ni las uses y les hayas dado de baja.

El plan maestro es “Volvernos logos” hasta que compres un nuevo aparato en el que entre todo, y no tengas necesidad de limpiar hasta que corras a comprar otro… y así por los siglos de los siglos.

Y uno solo quiere escribir, seguir con su libro, hacer su post, disfrutar del calor de la gente a través de las letras.

Estas son las dificultades propias de este lado del mundo, donde el wifi es un espejismo; los móviles con capacidad para lo qué hay en el momento son difíciles de adquirir, las actualizaciones de los sistemas son impositivas y arbitrarias y diseñadas para que tengas el último aparato que ha salido. Y de remate (la guinda del pastel) el propio wordpress que en su versión gratuita también tiene sus limitaciones y te grita de vez en cuando: —Cuida el almacenamiento que te queda poco (casi nada)

En fin, nadie dijo que era fácil esto de escribir en digital… pero seguimos asumiendo el reto, porque las hojas y los lápices igual acompañan pero no llegan a los que uno quiere, tan rápidamente.

Y en estos momentos si me tocara enviar por correo, dadas la si tú sifón propia de mi país… ya me iría despidiendo de la idea de que llegará en algún momento.

Mientras, seguimos analfabetas de la tecnología, porque donde queremos tener algo de interés son en las letras.

Octubre, échame un cable con esto, que me quedé casi reseteada yo misma entre todo este proceso…

Nadie dijo que era fácil…

Fácil para mi es quedarme a verte, y dejar que las letras nos recorran. Por eso es que “los zapateros a sus zapatos”, y los que escribimos a lo nuestro.

Octubre 23, 6:49 am.