Testigos… de la vida ⛅️😊

La vida sigue su curso, con nosotros abordo o fuera de ella; vestida con nubes blancas como algodón es o con tonos más grises que presagian cansancio.

Algunos veces nos vamos, sin despedirnos y la ausencia se convierte en la excusa de nuestro olvido; mientras las vida nos regala presencia y gotas de recuerdos que nos hacen volver.

Mayo corre a pequeños pasos rápidos, sigiloso entre noticias que se escuchan y tiempo de recogimiento extendido, como quien no quiere atender a esos sonidos y como quien desea vivir mejor, la primavera.

El sol sale y se sonríe, con aquellos que esperamos que aparezca, aunque sea por un rato, para luego darle lugar al frío. Aún así, sabiendo que es corto… sonreímos de vuelta.

El curso de nuestros pasos es diferente, con espacios en blanco, sin pisadas, con lugares a los que no vamos y personas a las que no vemos: lo que ha tornado nuestro destino diferente.

Seguimos viendo la vida desde la ventana y ella, regia, nos muestra su mejor cara, aunque un tapabocas quisiera esconder su hermosura y hacer que no nos respire en el cuello con ternura.

Pero ella está viva (la vida) y nosotros testigos, también gozamos de ese regalo.

Elegir… abrazar lo que suma 🤗 💓

⭐️

Eso que te hace querer seguir,

Que a pesar de lo difícil hace suspirar

Aquello que te aumenta las ganas de vivir,

Eso, eso es lo que debes abrazar.

⭐️

Que lo que resta y consume,

Eso que oprime y te acaba

Que nos ata, pero no nos une

Eso… no sirve de nada.

⭐️

Si se nos resta el brillo de la vida

Y no nos atrevemos a defenderlo

Todo se nos volverá causa perdida

Caeremos al vacío sin saberlo.

⭐️

Por eso, prepara tu vida, sepárala

De todo aquello que el brillo le robe

No temas en dar la pelea, rescátala

Y que nadie se lleve sus colores.

⭐️

Elige la vida y sus amores

Su emoción, su brillo, sus pasiones

Antes que todo pase y ya no puedas. AC*

Vida… la que se vive o no se vive 😳

Vida,

Esa que damos por sentada,

y creemos tener todo el tiempo para desperdiciarla

Que late y palpita, sin que hagamos nada

Y olvidamos que ella es importante, que es bueno apreciarla .

Que brilla ante nosotros y no la vemos

Por perder en otras cosas la mirada

Y al final, cansado de tanto movernos

Queremos sin poder ya, rescatarla…

Que se va porque y no la disfrutamos

Sin vivir, y solo respirada.

La vida en toda su extensión,

A veces es enorme ante nuestros miedos,

Inalcanzable ante nuestros complejos,

Difícil ante nuestro poco esfuerzo.

Que se vive o no se vive,

Depende en que parte de respirarla, nos ubiquemos.

Viendo a Abril… a la vida, a nosotros 👀🌼

La vida a veces se torna como un cielo con nubarrones,

Donde parecieran que pequeños tornados bajan y nos consumen,

Y los colores se mezclan y hacen una linda composición, aún en medio del caos.

Vivimos momentos grises que a veces eternizamos, por tenerle absurdo miedo a la felicidad,

Esa que se traspone a la luz apagada de nuestra mirada,

La misma que intenta convencernos que la calma existe, que es cierta, que basta con no quedarse en la tempestad.

Y nos siguen pareciendo hermosos los tifones, todo aquello que nos alborota

Eso que a su paso nos arrasa, y el alma se queda en la desolación de quién está en el abandono.

La vida entonces voltea y nos sorprende mirándole… buscando en ella transparencias ocultas,

Hasta que despejando las nubes nos dice con paciencia: “Todo esto que observas , que es grande y pequeño, que baja y también sube,

Son los días con que cuentas para darte por enterado, que estás hecho de todo,

De calma, de tormentas, y que los tornados son reflejos escondidos que a veces tú no encuentras,

Que los ves hacia fuera, pero es adentro donde ocurren, se desarrollan, arrasan y se gestan”.

Entonces nuestra mirada apreciativa de la vida cambia, y comprendemos más que nos miramos a nosotros mismos, cuando le observamos a ella.

Años, vida… luces que encienden y apagan 🎄

Vivir…

Palabra corta que marca la diferencia en estar sobre esta tierra y sentir, o estar también sobre esta misma tierra, pero como quien tiene una lápida sobre si mismo.

Quien se limita, los pospone o lo deja, eso de sentir… también inhabilita el resto de su vida a experimentar algo más que un simple respiro.

Los años… uno se va y otro viene, y serán solo luces que se encienden y apagan (cuál guirnaldas navideñas) sino nos atreveremos realmente a vivir los días.

Si tú Luz no irradia a nadie, ni tu oscuridad de la misma manera afecta a nadie, eres como árbol sin luces en un fin de año que no existe.

La vida, la verdadera, me sonríe cuando se que soy el motivo de tu sonrisa, y mis luces que se encienden y apagan … puedes verlas en nuestro camino, ese que con sus parpadeos tiene destellos que permiten que sigamos.

Hago compromiso de VIVIR este 2019… espero me sigas encontrando en tu camino.

Amanece… si, amanece! ☀️

¡Que amanece!

Porque al menos en esta vida que tenemos, es así, amanece.

Hay noches que son muy largas,
Hay dolores muy profundos,
Hay verdades muy amargas,
Hay absurdos muy del mundo.

Y aunque pasen esas cosas
Lloramos un mar, a montón,
De esas que son dolorosas,
De las que parecen no tener razón.

Amanece el día y con el entendemos
Que llega también el milagro de hoy
Que a pesar de todo, sentimos, queremos
Y eso permite que todo se vea mejor.

Existir y vivir… lo más 🌹

El que existe…

Sabe que forma parte de un gran todo, sin estar interesado en no arruinarlo.

Le gusta el color de las flores, sin embargo si pisa alguna a su paso, no se inmuta.

No le resulta extraordinario lo que está fuera o lo que está dentro, porque todo es normal y siempre estará ahí.

Se conforma con lo que tiene, sin que exista deseo real de cambiar o mejorar.

El que vive…

Impacta el gran todo desde su particularidad, en la pequeña porción que está en su influencia.

Despierta ante la belleza de las flores; las admira, las tica, las respira , por tanto tiene cuidado de no dañarlas.

Pasea sus caminos internos y desde allí, transita los de afuera. Uno quizás parecido a otro, pero ambos con el factor especial siendo parte de sus días.

Aprecia lo que tiene, por tanto quiere mejorarlo; y lo que tiene que estorba o afecta, lo gestiona para que cambie.

El que existe respira; el que vive siente.

🌹Confieso que a veces me abandono a la existencia… pero las ganas de vivir realmente, me rescatan.🌹

Vivir… una experiencia de sube y baja 🏂

La vida…

Esa de la que se oye hablar tanto. Que si recetas para estar bien ella, que cómo evitar que esto te afecte (y lo otro también), que aprende a subir y a quedarte arriba y toda esa sarta de cosas que a veces nos hacen pensar que siempre todo estará bien.

Lo cierto es que regularmente no es así… y lo más cumbre, se puede poner peor. Sí, así como dicen que “lo mejor está por venir”, también lo peor está escrito en el porvenir.

Si se trata de subir, podemos encontrarnos con colinas tan empinadas, que casi nos voltean hacia atrás. Debemos hacer el rol de alpinistas, sin serlo; pero como la cosa es subir, pues ni modo, le hacemos y llegamos a la bendita cúspide. Y luego de allá arriba… ¿qué? ¡En algún momento toca bajar al mundo de los mortales! Si te convertiste en Zeus o algún tipo de semidiós, ¡te va a costar bajar!

Si se trata de bajar, a veces es tan fuerte que no lo podemos hacer a pasos, sino que literalmente “rodamos” y lo que llega abajo no es nuestra mejor versión precisamente. Desde allí, hecho polvo contemplamos la cima como ese lugar de donde nunca quisimos o debimos salir, pero salimos, nos fuimos ¡se acabó! Al menos como era en ese momento, se terminó.

La vida y sus caminos para arriba y para abajo.

Si vamos a tener que subir o bajar, el detalle sería no perder en el trayecto nuestra identidad, quiénes somos. No eres más tú, porque subas y llegues allá, donde todos esperan (y tú con el gran todo); ni eres menos tú, porque te quedes atascado un rato y estés en picada.

¿O es que acaso lo que somos se circunscribe solamente a alcanzar algo, a vernos de alguna manera o a estar con alguien? Definitivamente no.

Si la vida trae toda esta serie de intríngulis y hay que subir o bajar, no es mejor hacernos del instrumento que mejor nos acomode para hacer una cosa u otra. ¿Sabes escalar? ¡Pues dale! Te darás vida con cada dificultad en la subida y bajarás de forma audaz con tus arneses. Eres de los que tiene mucha fuerza y “a mano limpia” y corriendo puedes subir y bajar como en una maratón; ni se diga más, ¡vuela!.

Será que eres de los que le da miedo las alturas (como yo) y necesitan ir hablando con alguien para no ver mucho lo lejos que se ve todo abajo, que tropiezas y casi te caes y requieres de una mano que esté ahí para sostenerte unas veces y dejarte caer otras. De esos mismos que agradecen una voz de ¡cuidado! Cuando te provoca lanzarte al precipicio u otra de ¡dale no te pares! Cuando no recuerdas porque comenzaste a subir o a bajar. La persona debe ser especial, o cualquiera quiere subir y bajar contigo (ni conmigo, tú lo sabes)

Tal vez eres un buen skate, y con patineta en mano, te arriesgas a hacer pericias cuando toca subir, luego de agarrar un buen impulso y dejas lo mejor al bajar, para así demostrar la mejor de las piruetas.

Como quiera que sea, si ya sabemos que toca subir y bajar, no nos neguemos un “yiiijjjaaa” y disfrutemos la vida con todo lo que trae.

¡Ah! y disfrutar no quiere decir que todo sea sonrisa y y placer, sino que con cada cosa que nos ocurra, tanto de subida o de bajada, sepamos que eso no es lo que nos define y que podemos seguir siendo nosotros mismos, con medallas por un logro o con cero en la boleta. Unas nos convocan a la fiesta otras a mayores empeños, pero todo indiscutiblemente debe llevarnos a VIVIR.

Que se oiga tu grito de vida, cuando subas o bajes… “escriboloquesientoypienso” es mi grito.

Nuestro propio baile… 💃

Por más que nos guste bailar, si no es nuestro ritmo interno que nos mueve a dar los pasos, sólo tendremos pies que se arrastran en un salón sin vida.

Cuando al fin, es nuestra melodía las que nos hace bailar, andaremos aún por el camino de espinas, danzando y nadie podrá explicarse nuestra alegría, pero será cierta, será nuestra.

Bailas?