Así pasa la vida…

Puentes… sobre los cuáles andamos, mientras que el agua corre sin que se le detenga,

Sin que nadie reconduzca su cauce de manera forzada.

Por eso me gustan los puentes, por que unen tu orilla con la mía,

Sin que sea necesario que desaparezca, lo que nos separa.

Agua… que en cualquiera de sus versiones nos transmite vida.

Que en su movimiento nos recuerda que nada se queda para siempre.

Que la vemos tranquila unas veces y otra se rebela, y hasta nos asusta.

Esa que corre por debajo de ti y de mi, que también nos moja como una fuente.

Soledad… que acompaña en medio de un todo,

Donde cansados nos detenemos a pensar a dónde vamos.

El sol arriba, el puente abajo, y luego el agua, nosotros viendo por encima.

Silencio solo, alas muy quietas, tiempo de considerar lo que hay en nuestras manos.

Cuevas… donde escondernos del mismo temor que sentimos.

No salimos o exponemos, el dolor no lo queremos en la realidad de nuestros días.

Ilusa seguridad del resguardo; sabemos que en algún momento nos harán daño.

Tiempo en espera, espacio pequeño que tarde o temprano propiciará la salida.

Ventanas… que sirven para asomar el alma, hacia futuros al alcance, desconocidos

Atisbar sin desesperarnos, nuestras manos aunque no llegan, tocan.

Lo que nuestros pasos no hacen cerca, nuestras ganas lo hacen nuestro.

Esperanza de llegar aunque sea luego, sueños que se realizan aún estando dormidos.

Así pasa la vida, mi entras te pienso. Quizás yo con ella también acabe…

Señales en el camino… la vida

La vida es un viaje que comenzamos, 
por un camino a veces largo y otras corto
Una aventura por la cual pasamos
Unas como cuerdos, otras como locos.

Andando justamente por ese camino, nos vamos a ir encontrando avisos o señales. Ellas nos dirán si hay algún cambio, sorpresa y hasta peligro.  A veces, se presentan curvas y no podemos seguir el camino en forma recta, otras por el contrario es una recta interminable, que si nos descuidamos, nos quedamos dormidos.

En fin, en todos los casos hay señales de lo que viene.  Pretender hacer caso omiso a ellas, es atentar contra nuestra propia vida.  Cuando un camino se termina o corta, es en vano querer insistir en seguir la misma ruta, porque podríamos ser tragados por el abismo. Mínimo habría que esperar el tiempo necesario para la construcción de un puente, para  poder acortar el obstáculo que nos detiene, y así poder continuar si fuera el caso.

Hay momentos en que no podemos ir ocupando  varios canales, si no que más bien existe una doble vía y solo tenemos un angosto canal para nosotros poder circular. En ese entonces debemos considerar tanto el que viene de frente, para evitar un choque que pudiera resultar fatal e igualmente vigilar nuestra velocidad, para no entorpecer el ritmo del que viene detrás.

Hay momentos en que nos tendremos que hacer a un lado, para así dejar pasar a quien lleva mucha más prisa que nosotros. Vendrán situaciones en las que el vehículo se averiará y tendremos que pedir ayuda y hasta una grúa para que nos remolque, porque simplemente solo no podemos.

Lo cierto es, coque como CAMINO, LA VIDA tiene muchas oportunidades, dificultades, alegrías y tristezas. Mientras más largo, mucho más de todo habrá.  Por tanto es bueno estar atentos  a las señales que encontramos en nuestra ruta, porque eso nos indicará si vamos por el camino correcto, si nos perdimos o si simplemente necesitamos regresar.

Soy de las que no me gusta echar reversa, sin embargo, tampoco me gusta estar chocando siempre con el mismo obstáculo. 

 Cuando un camino se cierra continuamente ante nosotros, es buen momento para tomar una pausa y preguntarnos: -¿Qué estoy haciendo mal? o también ¿A dónde es que realmente quiero llegar?

La vida y las relaciones entre personas, son caminos más bien misteriosos, pero aún así, hay señales que se van vislumbrando en la medida que avanzamos y ellas nos podrán indicar si es tiempo de seguir o más bien desertar. Es hermoso encontrar señales que apuntan al sentimiento y encontrar una valla en cualquier lado que diga:”Bienvenido, ha llegado al lugar del AMOR”; sin embargo no siempre es así, y eso tampoco lo podemos desechar.

No desestimar las señales,  es muestra de que en cualquier camino nos podemos manejar. Hago mi mejor esfuerzo, para dejar señales que conduzcan con claridad a quien a decide coincidir conmigo en el camino, ese de los sentimientos que nos trae la vida.

Voy atenta… veo las señales…❤ dejo otras.

Marzo abriéndose paso… una lección de VIDA🌱🌅

Febrero se marchó entre muchos pensamientos y sentimientos intensos que una vez más experimente… y llegó Marzo con los cambios que traen las situaciones inesperadas.


Cuando hice la última entrada de Lecciones, mi desafío era ATREVERME, y que esto no fuera “letra muerta” que simplemente no fuera a ningún lado.  Marzo llegó, y creo que con él,   la urgencia de expresar lo que siento.

¿Alguna vez has sentido urgencia por expresar lo que sientes?

¿Alguna vez realmente has querido desafiarlo todo?

¿Alguna vez has pensado, ya no tengo tiempo, para perderlo?

Creo que tal vez, eso fue lo que me trajo Marzo… un poco de consciencia sobre el “estar” por este medio, o por cualquier otro, el estar con alguien o no hacerlo, el saber que lo que no te atreves a hacer hoy, se archiva en el desván de lo imposible.

Y como generalmente hago, en función de lo aprendido en los años de vida acumulados, simplemente me quedé quieta.  Vi como comenzaron los días, y sentí que mi corazón ardía, pero dije una vez más… -“Esto pasara en cualquier momento, no hay que ser impulsiva, controla las emociones o ellas terminaran controlándote a ti”.

Entre los quehaceres del día,  el no querer interferir con mi intensidad en la vida de alguien más, simplemente me dediqué a sumirme en mis pensamientos, esos que uno pretende ilusamente que puede controlar, dominar y hasta hacer que desaparezcan.

Y el atardecer se vistió de amarillo y simplemente me atrapó…


Y así como su color gritaba en cada uno de sus matices: “ATREVERSE ES AHORA”  simplemente pensé en voz alta y expresé lo que sentía.  Llámenlo valor o estupidez, pero ambas cosas residen en mi.

Todo atrevimiento, tiene un costo implícito; uno que te puede hacer sentir en algún momento  algo así como: -“mejor hubiera sido no decir o hacer nada”.

Era demasiado intenso, para obviarlo… tal cual el atardecer.

Siento que no existe mañana, aunque en este momento tengo una petición porque así sea… pero realmente considero que aunque no podemos andar por la vida desbocado como caballo en sabana (sin riendas) tampoco podemos invitar al sentimiento a bailar el vals de la parsimonia y el olvido, confiando en que se duerma.

¡Marzo también me trajo un milagro! Y es que hace exactamente un mes  mañana 04, puse en tierra algo qué pasó a ser parte del arca de mis tesoros.  Recibí eso en Enero, pero entre una cosa y otra no había podido enterrarla, como se hace con todos los tesoros, y no fue hasta el 04F que logre hacerlo.  Era una esperanza de vida… lo hice, la enterré, con las palabras en mente que para ese entonces también me dieron: “dale tierra y consérvala humeda y ten paciencia” así que hice lo propio.  Desde el 04F hasta que Marzo llegó, en la superficie parecía no ocurrir nada. 

Yo me asomaba diariamente y decía: -VIDA se que está ocurriendo un milagro ahí… en el fondo de la tierra, y espero por ti pacientemente impaciente.  Fueron pasando los días hasta que Marzo llegó y al tocar la tierra, como un milagro hermoso, pude comprobar que VIDA, estaba ahí.  Desde entonces ha sido una lección continua.


Al ver el tamaño de la semilla pensé que sería de las que abren en la misma tierra, porque un tallo delgado no podría soportar su peso. Para mi asombro, cada hora del día desde el miércoles hasta hoy… han ido pareciendo novedades en este milagro que se llama VIDA (hasta ahorita, las 11:24 pm de este día viernes 03 03 2017 que ya se va), enseñándome lo siguiente, que viene a ser el complemento perfecto para lo que me han dicho estos días de Marzo.

  • Lo que está vivo, no se detiene… aunque aparentemente se vea sin movimiento.
  • No importa el tamaño del desafío o la dificultad, importan las ganas y todo lo que se ha estado preparando para enfrentarla y sobre todo pasarla.
  • Siempre vamos a estar buscando aquello o aquel que nos aporta luz.
  • Una vida que siente, puede estar erguida ante cualquier circunstancia.
  • Lo que parecía en contra puede volverse a favor.

A veces lo que sembramos en el corazón de alguien, parece no llegar a tener vida por mucho tiempo, hasta que descubrimos alguna vez, que algo también se agita o mueve en ese corazón… y brotan de el unas cuantas sorpresas.

Este día de hoy, ha sido una cama de nubes en el cielo… quizás invitándome a soñar en medio de la pesadilla de mi propio silencio.  Pero veo a VIDA y cobro animo, miro al cielo y no puedo evitar que un suspiro se me escape.


Y concluyo el día diciendo, pensando y sintiendo, que mientras haya podido expresar lo,que el AMOR hace en mi, es válido cualquier riesgo.

VIDA, eres  mi pequeño proyecto.

CIELO, eres tú, amor inmenso.

Marzo que se despierta…

La vida, no es propiedad absoluta de los que despiertan más temprano, pero sí es una posesión valiosa y única, para los que despiertan con ganas.

A veces se tarda en amanecer…

Amanecer a una idea, a un proyecto… a un sentimiento.  Por tiempo podemos estar sumidos en el letargo de sueño que llamamos miedo, envuelto en sábanas de la “dejadez” de esa que como prescripción en su récipe, indica: -“Dejar todo para después”.  

Prolongamos la noche, apostando a que lo que sentimos se duerma y se nos vuelva más fácil o sencillo vivir en la superficie, sin adentrarnos mucho en lo que nos mueve… porque ese es un lujo que no nos podemos dar; el reloj avanza y conjuntamente con él, nosotros, nuestras actividades, nuestros compromisos, nuestras metas para impresionar a los demás.  Y así transcurre la noche… esa larga, que no termina… en la que no invitamos a Luna, porque: -“Que pena, ¡no es la hora para soñar!, sino que sólo es el largo momento de mantener los ojos del alma cerrados, el momento de decirnos hasta convencernos, que no nos pasa nada, o mejor dicho, no sentimos nada.

💭Por supuesto, en tal escenario…¿Quién despierta? Y sobre todo ¿Con qué ganas?💭

Este día, este ahora… es la única oportunidad cierta que tenemos para despertar, pero sobre todo para “amanecer” y no porque suene un reloj, porque hay que llegar temprano a tal o cual sitio, porque los afanes del día nos envuelven…¡no!  Esta oportunidad de AMANECER tiene que ver con las ganas que realmente tenemos de vivir, este día, este momento, este segundo que ya ha expirado mientras pongo esta última letra…

Vale la pena preguntarnos (y sobre todo preguntarme): -¿hasta cuando podremos manejar esta fallida cultura del “después”?

Hoy, ahora y los “ahora” que me toquen, sean muchos o pocos, he decidido agradecerlos… y eso quiero hacerlo a través de la expresión de lo que siento; porque al final de este cuento; es lo único que me certifica que realmente estoy viva.

Amanezco, despierto y siento 

Te pienso…


Marzo… 😊gracias por venir a despertar conmigo y a través de este amanecer recordarme la urgencia que tienen los sentimientos.  

La importancia de expresarlos.  La oportunidad única que tenemos al sentirlos.  La gran batalla que hemos de librar con nosotros mismos, a la hora de asumirlos. La belleza que la vida nos regala, si nos abandonamos en ellos. La experiencia de temblar al compás de sus latidos.  La grandeza de tener tanta inmensidad dentro.  La inimaginable posibilidad de amanecer al sentimiento… con ganas ✨

La vida… Ganar?

La vida no es una carrera, en la que solo queremos llegar a la meta. No es un correr sin parar tras el viento… Es algo más.

Llegar a donde queremos llegar es un verdadero logro, que satisface y nos hace sentir bien con nosotros y los que nos rodean (muchas veces más con los que nos rodean que con nosotros mismos), pero no se trata de solo cruzar la línea de la meta, pararse en el podio y recibir la medalla o reconocimiento.  

Se trata de poder sonreír, disfrutar y sentirse ganador en cada parte del camino. Es saber que das tu mejor esfuerzo y eso te permite sonreír, es comprobar que alguien te anima en la carrera y eso basta para querer seguir; es recordar cuánto has avanzado desde que diste tu primer paso y saber que estás en capacidad de dar muchos más y sobre todo… Es saber que al llegar a la meta, en el lugar que llegues… Habrá alguien esperando con los brazos abiertos para decirte: 

Te Quiero, lo hiciste bien!

Disfruta cada espacio de la carrera, porque la vida es algo más que ir por un premio, es comprender que ella en sí misma, lo es.

Corro contigo…  ¡Lo haces muy bien!❤️

La Vida, Florece…


(Para los que piensan que por estar en el suelo, no se puede florecer… Cuando nuestro corazón se acerca al cielo, florecemos).

La vida como un gran terreno fértil, permite que a veces florezcamos a tiempo, o simplemente tardemos un poco más.
Algunas veces  las circunstancias nos impiden crecer como queremos y nuestro tallo se queda pegado al suelo… Sin embargo eso no es excusa suficiente para evitar que nuestra belleza, lo que somos o podemos llegar a ser, simplemente aparezca. Y es así que,  a pesar de estar en el suelo… ¡Florecemos!

¿Hacia dónde apuntamos cuando lo hacemos? ¡Pues hacia el cielo!

Nada impide realmente que podamos expresar lo que hay en nosotros, a menos que sea nuestra propia mano quien selle nuestra boca y aún más, quien oprima nuestro corazón.

Sigamos simplemente floreciendo, donde toque, desde el suelo… Aún pareciendo sin mucha esperanza, pero al final tendremos ese azul inmenso al alcance de nuestros pétalos, más pronto de lo que podemos imaginar si nos abrimos a la luz.

🌸🍃🌻🍃🌷🍃🌺🍃
Florece
solo florece,
aunque te absorba
la tierra árida,
lúgubre y fría.

Pero no dejes
de buscar
y encontrar
una salida.

Ojos hacia arriba
manos inquietas,
color que se derrama
vida nueva
que se abre,
que palpita,
que se deja ver.

Cuando eso
llega a ti,
no importando
donde estés,
Eres flor
y floreces.

Cortados..?

(Para los que piensan que verse bien es suficiente… eso no garantiza que estemos vivos) 

Cuidado con andar por la vida simplemente “cortado”.

Muchas veces podemos ser como las flores en cuanto a lo que quereocurriendo  también  hasta con respecto a quien queremos… si alguien nos arranca o corta de eso que nos permite “florecer”, seremos como una bella flor que ha sido cortada;  aparentemente con color y vida por fuera, pero simplemente en su realidad interior, muerta. Y eso es solo cuestión de tiempo para que se evidencie. 

La vida no es de apariencia, sino de lo que nos mantiene vivos y sintiendo.