Rosa… en cinco pasos 🌷

Bella y suave,

Pero no menos fuerte.

Buscando mirar

Lo que no hace daño.

En silencio

Guarda callada lo que siente.

Libertad y luz

Hasta que la corten o se seque.

Vida rosada

Color tenia de un corazón que vibra.

➰➰Rosa en cinco pasos, viva y parada ante la vida, con pétalos suaves y fortaleza por dentro. Como todos aquellos que nos hemos sentido pequeños ante las circunstancias, y aún así… seguimos➰➰.

De las cosas cotidianas 41… sin conexión, sin wifi!📤📥💌

WiFi… el mas solicitado!!!

Cuando estaba en mi país, lo más común o cotidiano era quedarnos sin conexión a internet, es decir sin wifi.

Había que hacer malabares, pescar la señal, descargar en cámara lenta y agradecer cada vez que podía hacer una video llamada por el WhatsApp’s sin que terminara en un “conectando ” que nunca se concretaba.

Allá era normal… tercer mundo, en manos de la revolución absurda de Maduro, donde no había inversión privada y todo eso que ya sabemos, y el que no lo sabe aunque sea por la noticias ha escuchado algo.

El caso es que ya no estoy allá, al menos por el momento y desde que llegué a este otro país tricolor, la conexión en el lugar donde estoy había estado bien.

Pero un día… como producto del más terroríficamente cuento de horror, la conexión se cayó.

—¡Oh no! Era como para no dejar de revivir la zozobra que ya conocía, en cuanto a tecnología móvil se refería.

A las 48 hrs del funesto suceso nos enteramos que no había ningún desperfecto, al menos no en la tecnología o en los aparatosos que portan la señal. No, el desperfecto al parecer no era en ningún equipo, sino más bien en el funcionamiento o percepciones de una persona. ¡Plop!

En este mundo global, donde todo casi toda la gente se conecta vía WhatsApp’s o cualquier red social, donde las video llamadas unen a las familias dispersas por todo el globo azul y donde entrar en una zona wifi es algo que todo el mundo ubica mientras está en calle; no suele ser normal que alguien que tiene contratado el servicio por años, lo desinstale así, de la noche a la mañana.

Y aunque ilógico o absurdo parezca, así fue. El lugar donde estaba se quedó sin wifi, los planes de la telefonía móvil que había contratado no estaban muy claros y aunque no consumí casi nada de lo que ofrecían, de un día para otro también quede sin forma de comunicarme.

Simplemente se perdió la conexión.

Y más allá de lo que el encendido de estos bombillitos puede traer a nuestras vidas, comprendí que hay quien elige estar simplemente “desconectadoy ahí, no hay wifi que valga.

Cuando las personas no se quieren poner en contacto contigo, ni que le cantes canciones.

Y es en esos momentos cuando realmente sabes quien está y quien no.

La facilidad que da la tecnología se agradece, y certifico que sí… ¡como se agradece! porque permite estar al tanto de cómo va la vida de quienes amamos, como los hijos, por ejemplo; esos que por decisiones tomadas por ellos mismos o por situaciones extremas, se encuentran fuera de nuestro alcance físico.

Sin embargo existe otro fenómeno que no puedo obviar, y eso lo he aprendido desde hace unos meses. Hay quien elige desconectarse de uno. El wifi mental de esa persona, ya no quiere conectar con la mente de uno. No aparece, no hay señal. No existe un plan alterno para comunicarse, porque simplemente eso no es prioritario.

Veo el parpadeo de estas luces azulitas y solo puedo pensar que mientras es fácil, cualquiera se comunica; pero cuando el asunto es más complicado ¿quien realmente está interesado en lo que nos pasa?

La conexión no depende de un todo de estar cerca o lejos, depende más del interés de alguien por uno. Y es ahí cuando la realidad realmente golpea en nuestra cara.

Hay personas que tenemos muy cerca, puede que hasta en la almohada de al lado, con quien estás todo el día,y realmente no estás conectado y pueden haber otros que a penas si físicamente se pueden ver y saben como están sus vidas realmente. Conexión.

Por eso no se trata de excusas de porque te llamo o no te llamo, de cuantos mensaje recibimos en las redes sociales; se trata al fin y al cabo, del amor que existe entre las personas, porque ese es el principal wifi que puede mantenernos conectados.

Lecciones tecnológicas de conexión aplicada a la vida y al sentimiento. 📶➿📲/♥️

La vida… su camino, su ventana ⛅️🏞

Hay momentos en los que la vida se convierte en un campo abierto, y los pasos entonces se vuelven más pequeños.

No conseguimos ir al ritmo que otros llevan, pero en el fondo eso no es necesario, porque cada latido de nuestro corazón tiene un tic tac, diferente al de muchos; y eso basta.

Encontramos entonces, belleza que nos conforta de algún modo y nos asombramos de que exista fantasía mágica en medio de caminos reales y áridos.

Nuestros pasos entonces se detienen, y dejamos por un instante de sentirnos culpables por no darlos más grandes o más rápido, y agradecemos el poder ser conducidos por ellos hasta la estación de lo bonito.

Descubrimos además, que aunque unos tienen posibilidad de volar, también se dan el permiso de dar pequeños pasos y eso les agrada.

Entendemos entonces que no hay paso pequeño, ni historia que no sea importante, sólo caminos equivocados y personas donde no debimos aterrizar nunca, pero que aún así, son aleccionadoras.

Y decidimos que queremos aferrarnos a algo, que necesitamos ser realmente abrazados, escuchados, amados; que no sirven las excusas o argumentos vagos de decir que estamos por encima de eso. No estamos blindados.

Por supuesto nos toca hacer consciente entonces, que no todos son reales, que no siempre está el brazo extendido para nosotros y mucho menos oídos atentos para escucharnos, que simplemente hay gente par quien no importamos, y eso hay que aceptarlo, por más que duela.

El camino sigue, y con el sus señales, sus paradas, sus maravillas y también sus encrucijadas. No podemos obviar ninguna de ellas, aunque queramos, pero lo mejor es que sabemos que los días siguen y junto a ellos el camino que todavía tengan nuestros pasos para seguir en él.

Hay señales que nos llevan a ver arriba, porque también por allá nacen los caminos.

Y lo delicado no se pierde, aunque las circunstancias sean duras, lo diminuto sigue siéndolo, aunque lo veamos con lupa.

Nadie necesita de grandeza y alboroto, para sentirse en paz consigo mismo; aunque en la ruta consigamos a una hilera de personas que ofrezcan las soluciones mágicas para que así sea.

Lo que es, “es”; y no tiene otra manera de nombrarse. Quizás las formas son distintas, tal vez no sea del agrado de la costumbre, pero hay cosas, situaciones y personas que no podemos decir que no son, porque si son, inexplicablemente.

Nos topamos en el camino con seres únicos y que no se repetirán, por eso mejor apreciarlos antes de que su tiempo sobre la tierra se termine. Así el aplauso común, no acompañe.

Continuamos el camino hasta darnos cuenta también que hay espacios simplemente oscuros, pero con todo y eso destellos de luz se dejan ver a nuestro paso.

Las tristezas nos visitan y marcan de algún modo, no obstante eso no cubre la totalidad de nuestro recorrido. Hay tristezas y desalientos de la mano de alegrías y voces que nos animan.

Recibimos nuevamente al día, como una estación fija en el camino: sin saber por cuánto tiempo más podremos hacerlo, pero aprovechándolo mientras dure el trayecto.

Que tontos seríamos si creyéramos que no acaba, y que siempre vamos a poder estar asomados a la ventana de la vida, sin valorar los segundos que nos tocan para pasar con nosotros y los que realmente son importantes.

Diciembre, 23; 9:00 am

De cabeza… al revés? 🎅

A veces el mundo está de cabeza

O quizás somos nosotros los que en esa posición estamos…

A todos nos ocurre y si no te ha pasado, espera ese momento con seguridad porque vendrá, ese en que todo amanece como al revés.

El despertador no suena, o lo hace a deshora, quieres que amanezca y ¡se pasea la noche más larga de la vida!, el agua caliente no sale, el bus te deja, o simplemente lo que espera, o a quien esperas, no llega.

Todo se pone de cabeza, literal.

Y eres capaz de sentirte miserable, como la última persona olvidada en una isla desierta, como el destinatario seguro de un desprecio, te victimizas hasta lo sumo.

No encuentras luz, la nube gris lo ocupa todo.

Hasta que…

De forma providencial te topas con un espejo y ¡pufff! Te das cuenta que quien iba de cabeza, ¡eras tú! Por eso lo veías todo distorsionado.

Entonces, toma esto en cuenta:

Si te pones de cabeza, no esperes que el mundo esté derecho. Conforme lo asumas, así será.

Si decides estar en esa posición, que sea para meterte por una chimenea a dejar regalos y cosas lindas, para alegrar la vida de alguien, sino, por favor ahórrate el mal rato de creer que todo está vuelto un caos, cuando el caos sucede es dentro ti.

De cabeza, a veces el mundo va de cabeza

Del miedo y la ansiedad somos la presa

De ningún lado vendrá una buena sorpresa

Y de esa, la vida no sale ilesa.

Así que mejor nos ponemos en pié

Y percibimos lo que ocurre tal cual es,

Pasando de verlo todo al revés

A estar en el camino andando otra vez.

De las cosas cotidianas 40… cultura de reciclar ♻️ 🗑 💔

Observando un poco los detalles del entorno, en estos días he encontrado a mi paso, muchos cestos como estos.

Y la palabra común en todos ellos, es REFICLAJE. Y por supuesto, metidos en todo este movimiento por salvar al planeta, esta iniciativa se aplaude.

Las disminución de desechos que no se biodegradan con facilidad es una petición y a la vez una orden que recibimos de parte de la naturaleza, pero a la que ciertamente le paramos poco.

Los expertos del tema, sabrán desarrollar esto mucho mejor que yo, por tanto todas esas especificaciones técnicas y filosofía que le acompañan se lo dejo a los que saben.

Lo que llamó atención y me puso a pensar fue en lo que decía el letrero Justo al lado del que invitaba a reciclar y que decía:

NO RECICLABLE.

Y es que a pesar de las buenas intenciones y hasta acciones que existan para hacer funcionar algo, a veces ya no se puede “reciclar más”. Eso me hizo pensar en ciertas relaciones, que han durado su tiempo, que se agotaron o simplemente uno de los dos dijo: “hasta aquí” y en el aire la posibilidad de reciclar el sentimiento, a través un “vamos a ser amigos”, como para tener una salida elegante y no asumir que se le destroza el alma a alguien. En ocasiones darán ganas de reír y otras de llorar.

Hay ocasiones en la vida en que no se puede reciclar más un sentimiento. Se pasa por todos los roles; ya que si no se llena una parte, se llena otra y así se va esquivando la papelera por mucho tiempo, hasta que te das cuenta que tienes en las manos algo que debe ir directamente al cesto, que no acepta más reciclaje.

Si quieres que algo funciones y no pierda su uso, o mucho mejor, su utilidad cuida de mantenerlo, para que no llegue el momento en que ya no sirva más y quieras reparar los daños con un reciclaje que no cabe.

Hay daños tan fuertes, que no son biodegradables en el corazón, marcas que no se borrarán por llamar de otra forma la relación, por tanto es bueno estar claros a la hora de saber que lo que espera, es una papelera.

El ser humano es muy complejo para quererlo meter en el reciclaje de sus sentimientos. Honra lo que sienten por ti y no lo deseches, porque de lo contrario acabarás también en la basura, sin opción a reciclaje. ♻️

Mirando hacia arriba… Diciembre 👀

Hay días en que mirar arriba constituye una verdadera muestra de cercanía, de esos en los que tocar el cielo parece una posibilidad muy cierta.

Tiempo, aunque corto, en el que la luz despliega su brillo y nos alumbra, acercándose a nosotros para calentarnos.

Y caminar entre la gente se vuelve una experiencia nueva, porque en cada rostro descubres una historia que desconocías y que muchas veces quizás ni imaginabas.

Mirar hacia arriba, es encontrarse antes con una sorpresa que sonríe, que te guiña el ojo para decirte que “no te la pierdas” .

Es abrir los ojos y querer ver un “pelito” más allá de lo que simplemente tapa, y descubrir que aunque hay nubes, el azul del cielo, sigue ahí, intacto.

En estos mismos días de mirar hacia arriba, perdemos el miedo de caernos y a veces decidimos sólo parar, elevar los ojos ¡y ya está! para que no nos sorprenda algún hueco y correr el riesgo de que pueda tragarnos.

Y quizás para alguno es una simple tontería, pero para quien el azul es importante, es una victoria encontrarlo cuando se puede.

Elevar la vista, nos permite despegarnos un poco, de las lamentaciones del suelo, de lo pesado que se vuelven muchas veces nuestros pasos y de las cadenas que arrastramos mientras no queremos levantar los ojos del piso.

Diciembre me llevo a mirar arriba, y lo agradezco, porque eso evita las ganas de ahogarse en cualquier gota que parece enorme, en el suelo del vaso de la vida.

Diciembre 10; 10:44 am

Calma y detalles… Diciembre 🌼🍃

Diciembre se detiene a mirar con calma los detalles del entorno; y yo con él, de polizón, en una de sus alas.

El sabe que voy ahí, sin que me vean, y no le molesta, me deja.

Hay tantos pequeños milagros al borde de nuestros pasos, que deberían ser suficientes para que la fiesta de la alegría se inaugure cada vez que los damos. Pero no es así, somos humanos.

Somos más complejos de lo que cualquiera pudiera diagnosticar, desde la simpleza del que realmente no se interesa por quien está a su lado.

Voy con Diciembre y sus pasos son lentos y calmados, aunque muchos quisieran empujarlo para llegar así al día de la celebración y la bulla, pretendiendo que eso no termine y al día siguiente lo que habrá, será una resaca que mata.

Su andar es despacio porque los meses de espera previo, le han hecho consciente de que nada llega antes o después, sino Justo cuando es.

Yo aún no estoy ahí, la sabiduría de sus huellas es muy superior a la mía; y por eso a veces no entiendo nada, pero guardo silencio y espero que la lucidez alguna vez, se suba a mi cabeza.

Mira de un lado y de otro como si sus ojos fueran capaces de grabar cada movimiento de la vida, y consigue con eso el sosiego que muchas veces falta.

Lo bello lo disfruta, como también lo que no tiene hermosura; ni excluye nada, todo tiene algún lugar en su radar y así como una gran nube, pasa y lo va llenando todo con sus olores y sabores de fin de año.

Sigo en silencio, dejándole que sea del tamaño de lo que sabe. Sabe de paz y paciencia, de aceptación y comprensión, de oportunidades nuevas y perdón. Eso para mi, es enorme, así que solo me pego más a su lado y aprendo, si es que los humanos en algún momento podemos de verdad hacer eso.

—Deja que el frío de las penas, se vaya derritiendo con el calor del sol de la mañana -dice con la voz más suave y serena que he escuchado jamás.

Una sonrisa incipiente se dibuja en mi rostro, dejo que su mano de rayo de luz, tome la mía y no digo mas nada. Me quedo quieta.

Diciembre, con la calma y los detalles en este quinto día de su ronda. 8:40 am