En las Nubes… Palabras del Corazón

Cundo nuestro corazón está ligado emocionalmente a alguien, podemos “andar en las nubes” tal como se dice en los casos, cuando pareciera que no “pisamos el suelo” y nuestra mente flota solo en torno a un recuerdo.

Literalmente, tocamos las estrellas, nos montamos en la cúspide de la montaña, por un tiempo; y allí todo lo que se observa resulta hermoso .

Sin embargo, donde hay nubes, más temprano que tarde, también habrá tormenta La belleza no perdura para siempre

No se puede subir tan alto, sin el riesgo de una gran caída, pero eso es parte dela experiencia o aventura de sentir

Por tanto, vive lo que sientes, con la conciencia de que van llegar dificultades y desencantos, que no todo es igual, todo el tiempo.

Cuando la lluvia llegue, procura tener al corazón a resguardo suficiente, para que no se ahogue.

Recuerda que las nubes se llenan con un proceso que comienza en las aguas que cubren la superficie, y aunque nuestro corazón ande “volando” tendrá que aterrizar en algún momento.

Agosto que se va…

Mientras Agosto de forma pausada se va… sin hacer ruido, con la sensación de que le faltó algo; quizás una emoción que se quedó dormida en cuarentena, una palabra que no pudo decirse personalmente, un sin sabor que termina sabiendo a nada.

Yo… le miro con nostalgia al marcharse….

Pero entiendo que también le toca irse. Como un visitante que tuvo su tiempo y ahora se vuelve a algún lado que no conocemos, emprende su partida.

Y quizás no fue su mejor experiencia, ni la nuestra tampoco. Nadie imaginaba que este encuentro en este año iba a ser de esta manera. Imposible pensar para el humano que algo así nos pasaría. Pero las cosas no pasan, hasta que pasan.

Todo es incierto… y quizás empezar a tener eso como perspectiva, nos ayude a valorar más esos segundos de certeza que tenemos; ese sentimiento que a veces aparece en nuestra alma de forma inédita y nos recuerda la verdadera forma de estar vivos.

Eso puede ocurrir, es una posibilidad, o tal vez no. Quizás exista alguien que quiera seguir en lo mismo posdatando para después un tiempo, un sentimiento una vida… que no le pertenece.

Sabes? creo que no seremos los mismos (tu y yo) cuando nos volvamos a ver.

Agosto 31; 2020 6:55 am

Todo ocurre…. y yo respiro 💭

Nada más difícil o más duro, que sentir como se escurre la vida entre las manos y estar distante de lo que se quiere.

La vida es una encrucijada continua. Si vas por un camino, abandonas otro; si eliges a alguien excluyes al resto, si te dedicas a una cosa de una forma íntegra, descuidas todo lo demás. Somos de atención limitada y nos damos más cuenta de esto, cuando somos los olvidados en lugar de quienes olvidan.

Pareciera todo una constante dicotomía, pero ese “todo” es humanamente más complejo que un “si” o un “no” ya que en medio de estas dos palabras tan pequeñas (con significados que han cambiado muchas vidas); existen muchos matices y palabras posibles entre una y otra.

De pronto estamos ante el cielo y algunas veces se deja contemplar tan cercano, dando la sensación que alcanzarlo con nuestra propias manos es posible, para luego bajar de la cúspide de las emociones y encontrarnos con que la realidad nos golpea haciéndonos entender que estamos bien, pero bien lejos de eso que nos encanta.

—¿Quién podría tener las respuestas? ¿Quién es ese que aún siendo humano lo conoce todo? la respuesta es evidente para cada uno. Nadie (lo que incluye a todos) tiene lo necesario para decir que “ya está listo”.

A veces terminamos colgando los sentimientos en el closet del olvido, pero cada vez que queremos o más bien necesitamos estar vivos, pasamos por el pasillo de la vida, y “sentimos “ como ellos se mueven, aún estando bien guardados.

En fin, la vida se escurre… entre encierros y distancias, entre ausencias y nostalgias, entre cuentos que nunca llegarán a finales felices. Y esto no se debe a un “separador” que le han dado nombre de rey al ponerle <corona>. No, esto ocurre porque lo que se siente termina no siendo suficiente para quien le da la espalda.

Y mientras todo esto ocurre… yo, respiro.

Agosto 11; 2020. Día largo que transcurre viéndole de lejos…

Julio 2020, que te vas… fiesta de luz! 😊

Julio se va despidiendo ya, y ha hecho fiesta de luz, para irse a lo grande.

Los días han sido raros, amargos inciertos, pero la despedida de esta treintena de emociones, nos reconcilia con la idea de que todo “también pasa“.

Por mucho que las aflicciones sean profundas, las heridas alguna vez cicatrizan y el momento más aciago recibe un rayo de sol, volviéndose en esperanza.

No sabemos a ciencia cierta que nos depara el simple día de mañana, pero debemos estar agradecidos de este hoy, aún con todos sus inconvenientes.

En días en los que la vida ha tomado un valor más cercano a su propia verdad, en medio de cuidados y normas de bioseguridad, aislamiento y desinfección, pensemos en todo lo agradable que hemos tenido hasta ahora, antes que la vida nos mostrara otra cara.

Muchos zoom como medio expedito para comunicarnos,m; meet, WhatsApp’s y cualquier medio digital alternativo para vernos y decir de alguna manera que “estamos aquí” seguirán siendo quizás en los próximos meses y quién sabe, si años, la forma que tendremos para seguir estando juntos.

Pero estamos llamados a no darnos por vencidos. En los momentos menos esperados y aún rodeados de las crisis más profundas, suceden cosas buenas.

Poder acercarnos a alguien y expresarle nuestro amor, de forma digital es una vía o un medio que los que vivieron situaciones de emergencia sanitaria antes, no tuvieron. Así que sigamos celebrando la vida, porque es la oportunidad que tenemos.

Julio, me añadiste un año más, y desde esta perspectiva, me permito ver los días con ojos nuevos, con la calma de saber que las prisas no sirven para mucho y que nadie puede vivir ningún día de manera anticipada o posdatada.

Que el presente sigue siendo lo más conveniente.

AC*

Preguntas… ¿quién? 💭➿

¿Quien tiene la última palabra en una discusión o en un sentimiento?

Aquel que dejó escuchar más su fuerte voz, el que cerró la llamada o dio un portazo, o…

Aquel que mediante su silencio y escucha, de atender hasta el último momento de la llamada o quedar del lado de afuera de quién tira la puerta; decide expresar a través de lo que no dice, todo eso que si siente

¿Qué dices? 😳

Lo que nos gusta… y atrapa 👀❤️

➰Hay lugares que nos gustan, que nos atrapan al pasar y nuestros sentidos no pueden evitar, ir a quedarse al menos unos segundos, lo que dura ese disfrute, que no cuesta nada en metálico.

➰Hay personas que también nos gustan, levantan nuestra atención y de alguna manera atrapan también cada uno de nuestros sentidos; y son esos en los que también nos detenemos, aún cuando tengamos la vida ocupada y hecha un lío, y por el tiempo que dure ese respiro…. simplemente lo disfrutamos.

A veces solo se trata de no dejar pasar la vida; de contemplar el cielo y saber que eso que vemos también es nuestro. Se trata además de darnos el permiso de acercarnos, y no obviar lo que nos ocurre por dentro; porque quizás esa sea la mejor expresión de vida que tengamos.

➰Hay de todo… lugares, personas, situaciones, emociones. Pero también hay, quien pasa toda su existencia huyendo de “todo eso“.

Confieso que soy de esas, a las que le gusta detenerse, poner en “paté” la vida unos segundos (horas o hasta años) y darme el permiso para estar en eso (o ese) que me atrapa no solo los sentidos, sino también quien soy internamente. Así soy, tú lo sabes.

Solo tenemos a brevedad de la vida, para realmente comprobar que estamos vivos. ¿Qué esperas?

Como si nada… en serio? 😳😔

El día comienza, y la vida se mueve… como si nada.

La ciudad despierta, con la mejor apariencia de normalidad, como si nada ocurriera: solo con mascarilla en la cara y un pensamiento quizás recurrente “lo que le ocurre a otros, a mi no me pasará ” 🙄

Y así pretendemos , que sea la vida. Que despierte como si nada… porque nada nos afecta, nos altera, nos derriba. Y también nos colocamos una mascarilla, quizás más permanente que la del “corona”.

Como si nada… como si los sentimientos pudieran envolverse en una máscara de alegría ficticia y eliminar el dolor que a veces nos provocan.

Como si nada... tomando las palabras como algo sin profundidad, como ligeras frases que se dicen para rellenar un párrafo y no como una expresión sincera de alma.

Como si nada... creyéndonos a “prueba de balas” siempre bien portados y sin ninguna emoción que nos sobresalte.

Esos “como si nada” son las mentiras frecuentes que maneja aquel que no se atreve a aceptar que sí siente, que dí se equivoca, que si ha pisado alguna vez una vida con ganas; que si… que no se es tan Bueno como se pretende aparentar.

Yo no puedo pasar por el sentimiento, como si nada… pero mi respeto para ti, que pretendes que sí.

Esos que no vemos… nostalgia 😞❤️

Hay nostalgias tan profundas, que hacen un hoyo en el corazón, que no puede llenarse ni con toda la tierra de quien pretende darnos una palmadita y decir: —¡No pasa nada!

Ya sea por el “corona”, por distancias que ya estaban desde antes; porque hay vidas que no pueden mantenerse juntas por cuestión de encuentros tardíos, desinterés o vida que cada quien tiene…. y por muchas otras razones diversas. Hay gente que nos duele, a las cuales extrañamos con todo lo que somos.

Ese es un tipo de dolor, que quien no lo siente, no lo entiende.

No dejemos que nadie nos quite el derecho de extrañar, de echar de menos, de añorar volver a ver. Ese insisto, es un derecho que ya el amor nos brindó desde el inicio, y nadie nos lo debe limitar o prohibir.

Un corazón que ama, es un corazón que extraña; y para ese mismo corazón, a veces, ni la tecnología con todos sus avances, basta.

Mayo… a algunas horas de Junio 😔💭

A menudo soy de las que me pregunto estando en un día equis:

—¿Dónde estaré en igual fecha un año después?

Y aunque luego no le paro mucho o hago un seguimiento exhaustivo… hoy puedo darme cuenta de dónde estaba el año pasado para esta misma fecha.

Mayo del año pasado tuvo un marco de azul y arena, de caminatas y carreras a la orilla Del Mar. Un tiempo que necesitaba para estar a solas, para que la vida doliera menos, un tiempo de estar metida en mis propios laberintos (cosa en la que tardé unos dos años o más, hasta hoy)

Era mi lugar, era mi orilla, era yo y lo que pasaba en mi mente y corazón. Mi espacio único en el mundo.

Lloré tanto a la orilla de este mar, que los peces podían navegar por mis mejillas.
Mis naufragios se perdieron en el agua, y con ellos lo que sentía, y la arena era mía isla, mi defensa ante la pena.

Me rompí, me rompí en mil gotas, tanto que el nivel de las olas una vez más que otras subía.
Fui testigo de la vida moviéndose en cada paso, de los pájaro que se acostumbraron a verme, y me hice una con ellos y con todo lo que compuso mi lugar turquesa.

Las rocas que en un momento fueron visibles, luego fueron dejadas bajo la arena, producto de los desvaríos del mar (como los míos).

Así como muchas cosas en la orilla fueron cubiertas, así cubrí yo, lo que sentía. Mayo de otro año, que me viste morir y renacer entre agua y arena.

Amaneceres de luz y colores, esos eran mis días de hace un año atrás; mi ventana abierta, como mi alma que sangraba, pero que sanaba viendo los tonos del día en bienvenida o cuando simplemente se iba.

No soy de las que le gusta anclarse en el pasado y en todo aquello que dolorosamentepudo haber sido y no fue“; sin embargo no puedo dejar de confesar que ese año mi orilla, fue la tierra firme que necesitaba, ante el naufragio de sentirme lanzada por la borda.

En esa orilla en la que sumergía mis pies y sentía que el agua podía tocarte en algún otro lado, me daba el tinto gusto de imaginar que estábamos juntos, por un capricho de ondas eléctrica o más aún, por la certeza de un corazón que te pensaba. Pero luego descubrí, cómo de costumbre que no era así. El naufragio seguía, per el agua en su nobleza, no me ahogaba.

Ahora, un Mayo después; otra víspera de Junio… lejos de esa orilla, sin la ventana de colores y con el alma que siente, quieta y encapsulada, me presento a la vida como sobreviviente de tu ausencia.

Aquí simplemente hace frío, y ya sabes no sólo por los grados que generalmente son bajos, sino por mi alma que descalza y desnuda, busca sin alcanzarlo olvidarse de lo que siente.

Prometí hace un tiempo no escribir más letras cómo estás, al menos no al alcance de tus ojos (y lo he cumplido, tú lo sabes); pero cuando ellas son las que me trasnochan y llevan mis dedos a aterrizar a la superficie que las quiera; nada mejor que este Mayo en despedida, para decirte una vez más… en el escenario de ayer o de otro “ahora”, que te quiero. Y lo digo en letras minúsculas y en voz bajita, para que ni tú mismo te enteres.

Mayo de otro año, otro lugar, otras gentes. Lo inesperado de la vida me condujo hasta aquí, el pensamiento vuela a otro lado, quizás el corazón algo vacío… pero sigo siendo la misma, con más días en sus años.

Mayo 29; 2020… esperando a junio que ya llega.

#loquesehaidosduele

Paseando con la vida… pandemia que no acaba 😷🌷

A veces… solo basta dar unos pocos pasos sobre la vida, para simplemente agradecerla.

La ciudad sigue en cuarentena, pero va recobrando movimiento; como un gigante que estuvo aletargado y somnoliento en el mundo de Liliput.

Unos andan rápido como si corrieran del virus, otros tan lento como pueden, con el objeto de olvidar mientras lo hacen, que la amenaza sigue latente.

Los centros comerciales vacíos, hacen guiños desde lejos a los que pasan y codician las vidrieras que hoy no están disponibles.

Las mascotas se divierten por fin, luego de muchos, muchos días de leves salidas, más por su dueños que por ellos mismos.

El tamaño de plantas y árboles, cuyas ramas y follajes se presentan estirados y fornidos, nos recuerdan el respiro que han tenido durante todo este tiempo.

Las bicis, son las Tansportadoras por excelencia y quizás ir a bordo de ellas, da la justa sensación de libertad que ahora no existe.

Mientras, la vida sigue ahí… quizás algo maltrecha ente dificultades de respiro y vacunas inexistentes; pero no se da por vencida.

Vuelvo a casa y ella, la vida, respira a mi lado; yo con tapabocas y ella emancipada, aunque el virus le amenace, con los colores en las hojas, ya cambiando.

Mayo16; 2020 5:29 pm