El camino… una vez más, el camino…. 💭 🛤

Pensando un poco, en este día que ya se ha ido…

En el camino de la vida

Muchas veces podemos

Sentirnos cansados y

Agobiados,

Las subidas cuestan,

Las bajadas nos desenfrenan

Lo que adorna nos deslumbra

Y puede hacernos caer.

Si el camino es solo recto

Nos hastiamos, nos da sueño

Corriendo el riesgo de

Chocar, de lastimarnos.

Si son muchas las curvas o

Desvíos, simplemente nos

Perdemos, al punto de no

Poder recuperar la ruta que

Teníamos.

Y entonces… ¿cuál es el camino?

EL MEJOR CAMINO,

El verdadero es el que te permite

Pasar por todo ello, sin que te

Quedes en el intento.

Es sería la trampa, la mentira,

El invento…

Lo de “no hacer nada” “confórmate “

“Quédate quieto”

Subirás y bajarás en un momento,

Las curvas las sortearás

Igual que el camino recto,

Nada de eso te atará, pues tú sabes

A dónde vas,

Indistintamente que otro quiera

Dirigir la escritura de tu cuento.

EL CAMINO sin duda necesitará

Ser pisado, Para adquirir sentido

Entonces, entonces quien lo anda

Será el que determine su destino.

Cuando ya o quieras mas,

Sabrás

Que ya se acabó el camino…

Mientras sigo aquí…

Tú, parte de mi camino, quizás el punto de llegada o el desvío, la curva donde me pierdo, el andar derecho y recto, lo que también me hace quedarme a la vera y en el centro. El papel en blanco donde mis letras escriben el cuento.

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Días que pasan… 👀🌤☁️

Esta semana ha tenido de esos días que comienzan espectacular y termina igual. Y aunque mi cuerpo no se ha sentido muy bien, ver hacia arriba y disfrutar de lo que me rodea, me saca estas palabras…

Cuando amanece

El rosado de la nubes

Como algodones dulces

Nos llenan de ganas de

Saborear cada instante.

Cuando el día despierta

Nos damos cuenta que

La vida no es para

Quedarse dormido sino

Para salir a cabalgar las nubes

Llenarnos del cielo,

Y cubrir con sus colores

Aún nuestros miedos.

Cuando la luz rompe

El silencio de lo oscuro

Se oyen pájaros alegres

Cuyo cántico nos invita

A vivir con una melodía

En el corazón.

Cuando se que estás

Al otro lado de mi amanecer

O el atardecer,

Y el día sucede…

Los pétalos de mis flores

Se abren y anuncian

Que las horas venideras

Están llenas colores

Que no esperan.

Cuando el día nos motiva

A no guardarnos una sonrisa

Para después,

Para cuando sea

Ese momento indicado,

Sabremos que estamos

Acudiendo a la cita cotidiana

Con tanto para disfrutar

Aún siendo humanos.

Cuando vienes a mi encuentro

Como el sol de la mañana

O los colores de la tarde

Que se marcha,

Y me rosan tus pensamientos

Entonces , siento,

Que es toda una maravillosa

Experiencia

El tener un corazón

Que no se calla,

Que arde en llamas

Y que tú escuchas

Quizás a través del latir

De mis palabras.

Días que pasan,

Y yo los contemplo desde mi alma.

Escribe…

La escritura llega a convertirse en la forma más libre que un corazón puede encontrar para expresarse.

Ese es el mundo donde no hay restricciones absurdas, imposibles que lastiman, ni censuras odiosas que solo quiebran las alas de cualquier sentimiento que despegue.

Deja que el corazón hable, derrama lo que eres en ese espacio a la medida que se escapa del territorio de las imposiciones.

No silencies lo qué hay dentro de ti… déjalo salir y será bienaventurado el que se descubra destinatario de tus letras, esas mismas que sacuden y expresan lo que a veces la boca no se atreve a decir.

Escribe… solo escribe, si eres de los que conoces la libertad que se encuentra cuando las letras se escapan y el universo del papel se expande a nuestro antojo, llevándolo a cualquier territorio, incluyendo el digital, donde cada capítulo será la vida que quieres, y cada letra el impulso que tienes para lograrlo.

Conquista esos mundos que hasta ahora estaban ajenos e inalcanzables y navega por las aguas que quieras, asumiendo aún los naufragios como una experiencia rica. Escribe tu historia, que la brújula del sentimiento te guíe.

Por supuesto, escribirás si es el mundo al que perteneces, sino te irá bien en medio del silencio que implica no necesitar expresar lo que se siente. Ese es otro mundo (uno que no conozco).

Alas o cadenas..? 😊⚡️😞

¡Cuantas tareas vienen con el día..!

Entre tanta cosa que hacer, podemos tomarnos una pausa mental, para preguntarnos:

-¿Es esto realmente lo que quiero?

🕊Si sientes que hoy caminas despegando del suelo, realizado por lo que haces o hacia dónde vas… ¡genial! Tu andar será ligero y con gusto disfrutarás cualquier estación del camino que te toque, porque ha sido el que has elegido.🕊

🔗Si por el contrario el día resulta pesado en medio del cúmulo de cosas por hacer que realmente no tienen que ver contigo, volviendo tus pasos muy pesados, lo más probable es que escuches el sonido de las cadenas que arrastras, que por cierto tú las llevas, pero alguien más, te las puso.🔗

Hoy, es un buen día, para mirar que experimentar que alto vuelan nuestras alas o que tan pesadas nos resultan nuestras cadenas. 💭

Noviembre que se ha ido… como n promesa de regreso

Noviembre de ha convertido en uno de mis favoritos… su presencia o mejor dicho, su forma de estar presente a través de lo que entregó, así lo ha merecido.

Como quien deja huellas en alguien para que antes de marcharse ya sea extrañado, su última semana fue simplemente un espectáculo, tras otro.

Atardeceres bañados en luz y color. Tal como los amores que nos bañan de su intensidad y nos incendian las ganas cada vez que los pensamos.

Despedidas prolongadas, como un beso que es arrancado a una boca y esta se niega a despegarse, como un abrazo que continúa aún cuando los cuerpos se han separado. Así estas últimas tardes de Noviembre.

Días amaneciendo en sorpresa, de esas que se desempacan poco a poco y cuando terminamos de descubrirlas… nos dejan sin palabras.

Colores intensos trasladados desde arriba, hasta el espejo más dispuesto que se encuentre; como el amor cuando envía su flecha desde un corazón y hay otro esperando a ser pinchado para contagiarse del mismo virus que da vida.

Con invitaciones a un viaje sinfín de colores, en el que sumergirse es un éxtasis continuo para las pupilas que le observan. Así como el sentimiento que te lleva a la montaña rusa de las emociones y mientras subes y bajas, los colores van cambiando.

Luna de Noviembre que aún sin estar llena, su belleza mostrada, simplemente ha sido un abreboca espectacular dejándonos expectantes por lo que vendrá. Tal como ocurren las citas que esperamos con ansias, y quisiéramos empujar el reloj, para que sucedan.

Días sin par, colores extremos, avisando que una jornada emocional comenzaba o más bien, que ya estaba pero que teníamos que ir por ella. Como cartas de amor que nos llegan sugiriendo toda la emoción que puede venir a nuestra vida, si hacemos realidad sus letras.

Soles incandescentes que alumbraron aún el sueño que podíamos traer de noches insomnes, despertando con su belleza y calor nuestras intenciones. Tal como un nuevo sentimiento cura la herida vieja que algún desalmado construyó en nuestras vidas.

Camino iluminados, o más bien haciendo sombra sobre lo que no queríamos, dejándonos simplemente enfocados en lo que queremos ver. Así ocurre en el camino humano, cuando algo o alguien nos alumbra, lo demás pasa a ser niebla que no nos despierta el interés.

La Belleza sin igual de este Noviembre, deja trazos sin igual para recordar. Como las huellas imborrables de alguien que toco lo que somos, con lo que él es. Eso es algo único.

Aún lo que dejamos atrás en este Noviembre es digno de que le echemos un vistazo, porque hasta el final no se rindió a la hora de expresar lo que traía en sus días. Así mismo los que no nos cansamos de manifestar lo que sentimos, porque sino corremos el riesgo de no hacerlo digno.

Y la Luna siguió preparando el terreno del especulo final. Nosotros vamos preparando la fiesta a la queremos llegar.

De este modo, llegó el último día de Noviembre de este año que también corre hacia su final…. y vino envuelto en un empaque de nubes espectaculares!

Una mañana intensa. Cielo, tú magnífico, como de costumbre. El sol cedió su lugar y las dejó desfilar. Fue simplemente mágico.

Las nubes reflejaron su presencia en todos lados. Así ocurre cua si no queremos pasar desapercibidos ante alguien…

Y una Garza blanca no se resistió, y fue a la conquista del cielo. Así como yo…

Me he atrevido a estar presente en ti, Cielo..

Venciendo el miedo de ver al cielo tan inmenso… atreviéndose a conquistar cada parte que el conceda.

Un viaje espectacular el que nos dieron las nubes en esta despedida de a Noviembre.

Sus marcas delinearon el azul tuyo, resaltándolo de forma magistral. Así somos cuando admiramos a alguien, sus virtudes son realzadas por nuestras miradas.

No me canse de contemplarlas… las disfrute. Tan como hago contigo Cielo, y tú lo sabes.

Ya en la tarde el espectáculo trajo fuego consigo, Noviembre se encendió en su despedida.

Como cuando nos arrebatamos con lo que sentimos, sin que podamos esconderlo…

Por donde volteaba, Noviembre esta ahi, despidiéndose “a su manera” a lo grande de un momento intenso. De la misma manera, cuando sentimos, ese gran sentimiento nos acompaña a donde nos demos cualquier movimiento.

Las nubes grandiosas, desde la mañana hasta el final del día se mantuvieron constante en su belleza, el sol les regaló de sus matices y el resultado fue un cuadro que no puede imitarse si quiera…

Cuando nosotros sentimos algo tan espectacular por alguien, nuestra entrega es constante, no se va, aunque cambien los matices de nuestro propio escenario.

Y el día dio paso a la noche, con la satisfacción del que se entregó con todo lo que era. Como lo hacemos cuando hay sentimiento de por medio.

La vista fue de ensueño, Noviembre me dejó un dulce olor a encuentro, de sueños que se desnudan sin temor al frío, de esperanzas que llegan en la brevedad de un segundo que hablaba ya del mes venidero… el de las alegrías y los colores que suenan a cercanía.

Y luna confirmó que te sigo extrañando, como Noviembre que se ha ido, pero que me dejó tanto.

Fue un placer, Noviembre… Cielo ahí estuviste. Gracias!

Flecha en el centro… blanco errado 😳 🎯

Continuamente apuntamos a dar en el blanco…

Y pareciera que eso es mas que suficiente.

Algunas veces no te ha ocurrido que haces todo lo que se esperaba, que llegas al lugar adecuado, que estás con la persona “perfecta” y no termina de hacer <click> en ti, la magia que necesitas para sonreír realmente, desde el alma; así como cuando la satisfacción se sube al techo de nuestro mente y experimentamos un “no se que” que nos hace seguir adelante.🙂

A diferencia de eso, quizás lo que tengamos sea una sonrisa de esas buenas para las fotos, pero que no se parecen a nosotros realmente. 😬

Justamente, cuando damos en el blanco y todos nos aplauden por lo realizado, pero en nosotros mismos no existe satisfacción, debemos detenernos un poco, y contemplar el blanco al que hemos acertado; porque simplemente podemos estar en la cancha equivocada.

De repente es bueno tomar algo de distancia, y ver el panorama en perspectiva.

Situaciones de blancos errados pueden existir muchas y de maneras diferentes en cada una de nuestras vidas…

A veces damos el mejor consejo del mundo, pero la persona hacia quien lo dirigimos no lo pidió, y lo peor, no quiere aceptarlo. Puede que terminemos frustrados con su reacción. Flecha en el centro, blanco errado. 😤

Quizás alguna vez te hiciste ilusión con alguien interpretando señales erradamente, y comenzó a rodar una película romántica en tu mente con dos protagonistas, pero sólo tú actuabas realmente en la obra. El resultado… una desilusión grandísima. Hiciste de todo y no ocurrió nada. Dardo en el centro, blanco errado. 💔

Insistir en sembrar en una tierra que no es nuestra, es empecinarnos en perderlo todo, incluyendo la semilla. Puedes arar, lanzar la semilla, regar y ver crecer con emoción, pero si el dueño de la tierra decide sacarte y levantar muros, lo que quedó en esa tierra jamás será tuyo. Esfuerzo y cansancio sin retribución. Flecha en el centro, blanco errado.😓

Hay un pensamiento recurrente en mi mente con respecto a esto, y es la aterradora situación de estar en el lugar equivocado y con la persona incorrecta, es decir en el sitio donde no te esperan y con alguien que no te ha invitado a compartir su vida o espacio con el. Los blancos errados me asustan, pero no por ello he dejado de echarme mis “pelones” al lanzar la flecha.

Pasemos el escaner y revisemos si lo que hacemos y con quien lo hacemos, en el fondo nos satisface y no por el simple hedonismo de sentir placer individual o egoísta, sino para diagnosticar en nosotros mismos si estamos jugando a que “todo está bien, no pasa nada” y resulta que nuestros dardos están bien lejos del centro donde los queremos.

Apuntar, lanzar y quizás acertar, no siempre lo hacemos a lo que nos puede importar… 💭

¿Hacia dónde apuntas tú?

¿Cuál es tu blanco, cuáles tus flechas?🎯