Se extraña… te extraño 💭✖️

Extraña el corazón que siente, ese que fue embargado por una pasión, por una emoción, por un sentimiento.

Extraña aquel que ha recorrido un camino y lo ha disfrutado, pero que sabe, que jamás volverá a pisarlo.

Se extrañan esas páginas leídas que nos dieron aliento y otras que hasta incomodaron, cuando se hace presente su espacio vacío en nuestra biblioteca.

Extraña la mano que acaricia, que sostiene, que levanta; cuando no existe más el ser que de ella necesitaba… se ha ido.

Extraña quien viendo salir el sol, contempla también la belleza de la vida y ahora está en una tumba de concreto, con techo de nubes siempre grises.

Se extraña la voz, esa que despertaba con una palabra de presencia, con tonos a veces disonantes, pero que portaban el sonido de los días, y ahora hay silencio aterrador que mata.

Extraña quien llegó a la cúspide y admiró la belleza desde la cima, el aire cálido y el brillo de los rayos de sol, cuando el resto de la vida toca estar al ras del suelo, al pie de la montaña, sin volver a encontrar el camino por el que se asciende.

En fin, se extraña a quién es parte de nuestra vida, a lo que hicimos con agrado, eso que logramos como “lo último”, el ver lo que ya no vemos, los amigos que hemos olvidado y nos olvidan, las rosas que ya marchitas no florecen; los relatos que escribimos y que no han vuelto a aparecer en nuestros cuadernos, la poesía que se quedó colgada junto al sentimiento, la rabia que ya no aviva ante lo injusto.

Se extraña ser… y eso es lo terrible.

Bajo las nubes… 🌫🌬☁️

Cuando las nubes deciden bajar y tocar con su bondad todo lo que está debajo… el manto frío de la lluvia, nos lleva a cubrirnos el cuerpo, pero a destapar nuestros ojos para admirar la belleza de lo que sucede a nuestro alrededor.

Días fríos, pero con el corazón encendido. Te mando un abrazo cálido desde adentro.

Octubre 13; 2020

En modo “fe”… noviembre 🍁

La vida hoy sonríe, como si no pasara nada. Como si el lug e de las lágrimas quedará allá fuera, y se hiciera bonanza en medio de un mar agitado.

(El mar, pienso en él y lo solo que se debe sentir en mi ausencia, como yo lo hago sin el, y me duele).

Y Noviembre me guiña un ojo, como diciéndome “olvidemos lo de ayer” y termina haciéndome una invitación:

—Vamos hoy en “modo felicidad”.

Reconozco que hoy, la escéptica soy yo… pero agradezco en el fondo que no coincidíamos en nuestros barrancos.

Que mientras uno está abajo, es porque el otro está arriba, y viceversa. Eso es necesario para que todo funcione. Si, hasta para esa parte que te estás imaginando, pero a la que no me referí.

Subirnos a la vida significa que nos va a dar vértigo, ganas de bajarnos y muchas veces un camino derecho y cansón que nos produzca sueño, pero también tiene su campo de flores, su canto de pájaros, sus “personas especiales” que nos alegran el día camino al trabajo. De todos eso y más tiene la vida. Hasta de aquellos que nos acordamos, aunque voluntariamente queramos tenerlos en el baúl de los recuerdos que ya no florecen.

Noviembre, creo que quiero hacerte caso, quiero ir en “modo felicidad” hoy, aunque para ello debo cultivar la primera parte de la palabra, la “fe” .

Así que seguimos, ven tú conmigo…

Noviembre 4; 2020 7:00 am

Noviembre y sus cosas… 😶

Noviembre está serio, como preocupado. Amaneció sentado sobre la cumbre de las cavilaciones. Mala noche. Quizás algún dolor de antaño o un achaque de esos que acompañan con los años.

El mundo ente virus y elecciones.

Los humanos en los trajines del día. La lucha por la supervivencia, la preocupación y ocupación de ¿qué hacer para mantener lo que tengo, o no perderlo? El tic tac del reloj haciendo lo suyo.

Le pregunto: —¿Qué ocurre? Levanta una de sus cejas con aire de ironía.

—Serás la única que no sabe que ocurre. Entrelaza sus manos sobre su rodilla cruzada, y él silencio es el resto de la respuesta , al menos por casi un minuto.

—La vida, eso ocurre. Todo patas arriba; deberíamos estar en el preámbulo de las fiestas, de los abrazos, de los regalos. Yo soy quien abre esa puerta…

—Calma Nov, no te eches esa responsabilidad con cara de carga encima; tú no eres quien decide lo que ocurre en el mundo. Solo sé el mes que precede al final del año, eso es suficiente y funcional. Cada año es distinto, aunque nos empeñemos en meterlos a todos por el mismo tubo.

—Quizás tengas algo de razón, pero esto no me consuela.

—Es que no es para consolarte, es sólo para hacerte caer en cuenta que no tenemos el absoluto control de nada; y cuando hablo de “nada”, es simplemente eso… NADA.

Se pone de pie, da pasos alejándose, miro su espalda. Levanta su mano derecha en señal de despedida, hasta se gira y mirándome de soslayo dice:

—Entonces, hora de empezar este día. Va a ser un día complicado para ti.

—Lo se.

—¿Y..?

—Nada, es el día que tengo y tendré que subirme a el.

—No te entiendo.

—Tranquilo que no tienes que hacerlo.

Y nos separamos… se que más tarde reaccionará con el sol. Y vendrá a sonreírme, como si nada.

Noviembre 3; 2020 6:55 am

Perdidos… conjugando el verbo

Te perdí, me perdí en el camino perdidos andamos.

Quedarme si ti, ha sido el vacío al que siempre le temía, pero que escondía de buena gana.

Era mi egoísmo de saberme vacía, aunque contigo nunca tuve compañía.

Me perdí, te perdí, nos perdimos, pero es que siempre hubo una gran nada entre nosotros, y ahora siento que es ella quien me abraza mirándome a los ojos, fijamente.

No sabíamos de “nosotros” no hubo eso, pero tampoco “tú y yo”, ya que el verbo, el adjetivo y la oración de todos los párrafos de mi vida eras “tú” y yo solo repetía esa misma oración, del viejo párrafo en el libro de siempre, en una vida dejo de ser mía.

Por eso me perdí, te perdí, y estamos perdidos, porque no había un camino donde encontrarnos; y las brújulas no sirven, porque no hay lugar de destino que nos espere… a ti, a mi, a ese nosotros inexistente.

Un laberinto conocido se abrió ante mi, me tragó, al fin algo o alguien tuvo el valor de desgarrarme por dentro y de una sola vez, entonces te vi… o dicho de una manera más real, te deje de ver.

Entonces comprendí que estabas perdido; perdido de mi vida, de mis manos, de cualquier cosa que quisiera unirte conmigo.

Y sigues igual, con las brújulas en todos lados, creyendo que vas a alguna parte; y vas…

Sigues sin mi, y ni siquiera te das cuenta, que me perdí, y estoy perdida… y quizás es la mejor estación que me ha tocado

El no saber por donde vas, que estés perdido de mi, mientras extraño lo que no tuve, y esa es la manera más sincera de estar perdida.

Perdido de mi, perdida de ti; perdidos de un nosotros que no existe.

Aplauso a nosotros, que estamos perdidos, y que si todo ocurre como debe ser, no recobraremos ya más nunca, algún camino.

Perdidos, pero sin siquiera sentir dolor por eso. Es lo más triste. Sólo conjugando el verbo…

Disfraz… de despedida

A la mejor manera de final de terror… Octubre se disfraza de hombre lúgubre, de aspecto triste y sombras para repartir. Le digo que el no tiene porque someterse a fiestas, ni tradiciones impuestas, pero el sigue queriendo congraciarse con todos. <Creo que esa es la peor parte de todas> —Espero que brilles más tarde y te olvides de querer “entrar en el bote” de todos los que tienen que hacer estoy aquello para ser aceptados. El responde: —Si te soy sincero, estoy triste… Entonces ya eso es otra cosa… me quedo pensando en silencio. —Bueno, no hay problema, todos tenemos derecho a estar triste y pasarla mal, alguna vez. No existe quien todo el tiempo esté bien, y si es así, te aseguro que sólo es apariencia. —Gracias, pero ya sabes… —Si, como a mi, no te gustan los finales, las despedidas, los puntos de acabe… pero también he descubierto que tienen algo bueno… y es que muchas veces todo eso es liberador. Así que ánimo Octubre, que te vas pero en tus planes tienes regresar. Entonces empieza a dejar que algo de luz se abra paso y de vaya fragmentando su bloque de oscuridad. ➰Este mes, este año, este tiempo ha sido difícil, pero también lleno de lecciones. Dentro de todo lo mal que nos podamos sentir con la muerte rondándonos por todos lados (como siempre aunque lo obviemos) es la mejor oportunidad para darle valor a la vida y cuidarnos

Octubre 30; 7:02

Niebla, luz, sombra… Octubre

Día de niebla, que presagia sol…

Cuando todo es cubierto por un delicado manto que no deja ver, estamos ante la posibilidad de que luego la luz, lo abarque todo.

El sol juega a aparecer aunque las mantas se le peguen a la espalda.

Hasta que nada más se puede hacer y le dejan salir. Su luz no se puede esconder. El que alumbra aún con sueño, resplandece.

Las montañas son sólo un escalón para subir a donde quiere, ese sitio en el que el ojo le busca y luego no le puede mantener la mirada. El día está despierto, y el frío que quisiera dominarlo todo, retrocede ante un Octubre que se viste de amarillo, aún en sus últimos latidos.

Es increíble ver la sombra ante la luz, el frío ante el calor; la presencia frente a aquel que no se manifiesta pars estar presente.

Pero aún así todo sigue. Me encanta la luz, pero también el efecto que tiene la oscuridad y le temo al frío, pero eso hace que recuerde el calor con agrado. Hoy comienza el final, pero no existe uno sin otro.

Octubre 29; 2020 7:10 am

En modo Luna…Octubre

En modo “Luna” se pasea Octubre con rostro resplandeciente en medio de nubes de frío que quisieran cubrirle. Noche estrellada, con el centro del enfoque en ella…la que adornó con su presencia y a la vista del manto oscuro que la rodea, se ve más bella. En modo Luna… y quizás para cuando se marche definitivamente (Octubre) sea completamente llena, como llenos todos los deseos de lo que por ella se han dejado seducir.

En modo Luna…Octubre

En modo “Luna” se pasea Octubre con rostro resplandeciente en medio de nubes de frío que quisieran cubrirle. Noche estrellada, con el centro del enfoque en ella…la que adornó con su presencia y a la vista del manto oscuro que la rodea, se ve más bella. En modo Luna… y quizás para cuando se marche definitivamente (Octubre) sea completamente llena, como llenos todos los deseos de lo que por ella se han dejado seducir.

Día gris… y los motores para seguir 💨🌫

Hay días que simplemente son grises…

Esos mismos en los que nada sale bien; los mismos en podemos sentir que todo se hace cuesta arriba, y que por más que intentemos no se abre una ventana azul, por ninguna parte.

Nuestras alas se vuelven pesadas…

Pero,

Aunque todo esté oscuro y el gris sea lo que impere…

Mientras tengamos vida

Siempre podremos

Volar, aunque para ellos tengamos que usar motores, porque naturalmente nuestras fuerzas estén ausentes.

Vale entonces pensar en aquello que nos hace seguir adelante, todo eso que en un momento nos dio suficiente motivo para querer ir un poco más allá.

Se oyen caer las gotas de lluvia que dicen: —El gris no se va ir… al menos por un buen rato.

Recurro entonces a mis motores. Desfilan por mi mente rostros que me hacen sonreír… gracias a ti por ser uno de ellos, por no decir quién más me produce ese atisbo de vida en mi interior.

Octubre 23; 7:03 am