Julio que ya llegó… 😳

Un mes más que recibimos en este año; en este 2020 tan incierto. El calendario anuncia treinta y una oportunidades para experimentar la vida.

Abrumados, cansados, encerrados… a pesar de todo eso; espero que para ti, así como avanza el calendario, también avance la vida.

Los temores no saldrán del escenario, pero la vida se rebela a darse por vencida. Así que rellena cada espacio en el almanaque con una propuesta que haga más completos tus días.

Que este semestre que tenemos por delante sea consumido por nuestras ganas de vivir, en lugar de solo ceder los espacios de la vida, a un tiempo qué pasa en la zozobra y en lo incierto.

➰Alguna vez pensaremos en estos días y serán parte de un gran recuerdo.➰

Nubes solas… que dices Noviembre?

Este día lo he tomado diferente, porque aunque es un Lunes como otro, pretendo no ser una más como todas.

Las nubes han tenido su movimiento propio, parecieran con un “live” de ellas, no con un efecto equis de una cámara. Ellas como que también salieron dispuestas a romper con lo de siempre.

El día llamaba y daba voces, y aún así seguí a mi ritmo, a veces uno necesita eso ir solo al compás de los pasos que puedas dar. Estrenar algo, descubrir cosas, atreverse a tener una primera vez en algo.

Así, este Lunes, el segundo de noviembre vino conmigo y espero pacientemente a que le mirara, mientras él se movía a su gusto

Y le dije: —Ves, ¡tú si puedes! Moverte a tu ritmo y en tu espacio.

Entonces respondió comprensivo:

—Ya, ahora entiendo, entonces tu también hazlo. Yo te espero.

Caminé hasta la orilla una vez más y comprobé que hoy era Lunes, de nubes solas.

Que cada una decidió tomar distancia de las otras y refugiarse en sus propios pensamientos.

Como si de pronto comprendieran que hay espacio suficiente como para no estar apretadas, o descubrirse diferentes luego de una discusión acalorada.

Lo cierto es que cada una estaba por su cuenta…

Me pregunté cuando las veía:

—¿Cuánto tiempo puede durar eso de estar así, separadas? Las nubes son como grandes familias que se mueven cuando quieren, todas juntas, en manadas.

☁️

¿Qué nos hace separarnos de la gente?

😠El que no piensen como nosotros o no aprueben lo que pensamos. Nuestro ego nos convoca a sentirnos ofendidos, entonces rechazamos a los que se nos oponen y nos quedamos con nuestras certezas, solos.

😠El equivocarnos en la justa medida de nosotros mismos. Creernos más o creernos menos que aquellos de quién nos alejamos. O no llegamos a su estándar o somos una talla más grande, pero al final no encajamos, porque la talla la tenemos en nuestra mente. Buscamos aprobación o la damos y en eso consiste todo. Y quedamos con una “A” de aprobado en la boleta, pero solo sin tener con quien compartir los triunfos.

😠Nos quedamos solos, lejos de todo aquello que según nosotros nos “intoxica” . Ahora está muy en viga eso se la gente “tóxica” y nos rodeamos de todos los demás que simplemente nos dicen lo que queremos escuchar, nos haga bien o no. Pero, sin contrapeso en nuestra balanza, creeremos que estamos perfectos, que no hacemos nada que este mal, que merecemos todo. Y eso al final nos dejará también sin esos que nos adulaban, porque no es cierto, somos humanos y algo tóxicos de vez en cuando. Perfectos y solos.

😠El temor nos deja sin poder compartir lo que queremos con esa persona. Vienen las posdatas, los después, los mañanas y termina extinguiéndose aquella llama a la que sometimos continuamente a una lluvia de hielo. Quedamos “a salvo, cómodos” pero solos.

Y la vida no se hizo para estar solos, aunque los tiempos de soledad buscada son deliciosos (yo disfruto el estar sola), sin embargo somos seres gregarios por naturaleza y no podemos fingir que no necesitamos de nadie. Eso nos volvería insensibles e inhumanos.

Por tanto, cuando no tengamos a nadie que quiera estar en nuestra vida, la respuesta la tenemos, no culpándoles a ellos sino reconociendo que el motivo lo tenemos con nosotros.

☁️

Y encontré a las nubes reconciliadas luego, así que sirvió de algo mi conversación con ellas…

Noviembre de nubes que se separan y que vuelven a unirse.

Noviembre 11, 9:54 am

Octubre, solo… silencio y ausencia 💭💕

Los días pasan con su propio ritmo cada uno, pero hay algo que persiste… la soledad.

No es un comentario triste, ni mucho menos, no es urgar sobre mis heridas que escuecen (que las tengo); es mirar a Venezuela desde el amanecer, es simplemente eso.

El sol manifestó desde muy temprano su compromiso de salir, ya no quiere resignarse a dejar pasar el día en “claridad automática” como lo hizo unos atrás; hoy con su modo sencillo pero contundente de hacer las cosas empieza a asomarse tras las montañas.

Una que otra nube sola le mira, como queriéndose hacer de rogar, jugando a querer ganar su máxima atención. Y el ha dicho ¡que no! Que hoy todos se alinean a su salida y punto; que a veces hay que dejar el jaleo y las posturas, que eso de hacerse de rogar es pa’ inmaduros.

Entonces todo está en su sitio y la vida llega, rodeando a este Octubre de buenos colores. Pero el silencio sigue.

En este Octubre, la diáspora se siente. Hay un silencio prolongado que denota ausencia. Maletas que se han ido cargadas de vidas que no volverán a esta tierra, paisajes que no serán más vistos en primera fila. Eso hace que “el no estar” se sienta.

Un volcán hace erupción por allá arriba, la lava y la ceniza se visten de colores tenues, pero a nadie engañan, allá en el firmamento pasa algo y más tarde que temprano lo sabremos.

Años atrás en este tiempo, ya la ciudad despertaba mucho antes. Las carreras para llegar al cole o al trabajo, producían trancas y ruido de cornetas en todos lados. Hoy se siente un poco de fantasmas, no es mentira lo que dicen las noticias, las cuidades van quedando desoladas.

Y la luna viene a ver todos esto conmigo, ella bien arriba como para no contaminarse de la nostalgia que da al ver, que todos se han ido.

Los amigos de la tarde, los abrazos cariñosos, las oraciones en conjunto, el preocuparnos unos por otros, los mensajes que llegaban sin falta, la presencia en nuestra vidas de esas personas que amamos.

Hoy la distancia hace un hueco, las vidas que se van cada cual “a lo suyo”. Relaciones que se ponen al fuego cuando todo cambia; porque quererse mientras se pueda es cosa de infancia, pero hacerlo a muchas horas de distancia, con circunstancias distintas y exigencias a veces hasta vanas, puede congelar cualquier intento de estar cerca que alguien prometió tener, y ahora ni la intención existe. Entonces se confirma, que lo que ocurre en verdad, es que ahí nunca hubo nada.

El sol sale y el día enciende sus luces, pero Luna se niega a esconderse aún en la distancia. Como aquellos que a pesar de estar tan lejos, día a día muestran su amor y no olvidan, sin tener la certeza de un reencuentro algún día.

La hora avanza y con ella, vienen también los compromisos del día. Las carreras que no podemos omitir, las cuentas que no se obvian, pero también los pensamientos que no nos dejan, esos que se clavan en el corazón y el alma.

Hay un cierto movimiento que no llega a nada, es como un despertar automático de alguien que ya no sueña; es como recibir en un buzón una carta que no habla, a pesar de estar escrito todo el folio. Algo falta.

Octubre tu también eres testigo de esta diáspora… y tú, que también estás lejos, me haces falta.

Octubre 17, 6:55 am

Octubre… saludos!

La madrugada termina y entrega al día, a una Luna envuelta en sábanas azules. Aunque se torna en despedida ella mantiene su brillo y su reflejo.

Hoy no duerme, quiere venir a jugar con el día, y entre segundos de claridad que van entrando ella deja así sin más, ver su rostro.

Redonda, brillante y bella como todos los meses, como si lo extraordinario fuera alcanzable y tenerla ahí colgada fuera parte de la escenografía.

Sin pensar que tras de ella hay tantas cosas, que si no estuviera justo ahí, el caos lo llegáramos a sentir de forma adversa.

El día despierta, sin mucho brinco; Sol aunque ya muestra su claridad no aparece en escena, deja que la señorita Luna disfrute arriba.

Hay quietud de la anormal, algo que no se explicar por estos días, pareciera que el reloj apunta más tarde en algunas vidas o que se han quedado para después todos esos afanes.

Así transcurre la mecha de un día nuevo, que ya desde que comenzó ha consumido más de seis horas, mientras unos lo ignoran y otros lo vemos.

Con el día entrando a su aposento, Luna ya parece más chiquita, su brillo se confunde entre la brisa, las nubes le pasean por el lado y aunque se quedará por allá arriba, muy pronto no la verá el ojo humano.

Sigue el tiempo dando su recorrido, Octubre se consume sin pensarlo, ya más de la mitad se ha pasado, en sus días, en sus horas, y todos nosotros con él también vamos rápido; pronto nuestro tiempo igual se irá terminando.

Un pequeño punto blanco es ahora, esa maravillosa Luna que desde la madrugada estoy mirando…

Como todo eso que nos parece gigante cuando la tormenta nos golpea, y pensamos que no hay salida cuando nos estamos ahogando.

Luego al paso de los días y quizás con otras perspectiva, vemos que aquello grande era más pequeño de lo que habíamos imaginado.

Octubre, aquí vamos… otro día en el que te saludamos.

Octubre 16, 6:58 am

Octubre… gris ➕💭

El gris con el que comienza el día, es ese mismo con el que cae la lluvia de Octubre cuando no se puede hacer más que estar triste.

Brumas que más allá Del Mar nos tapan y nublan cualquier horizonte que quiera darnos una alternativa.

Día de mantos grises, en los que la noche parece prolongarse sólo que con la luz en la mesilla algo encendida, pero al fin y al cabo, noche.

Sol con apariencia de lámpara con bajo voltaje y circuitos que no responden, la oscuridad jugando a ser solo sombra.

Capa sobre capa se diluye la claridad y Octubre lleva traje gris con tenues rayas color beige o algún tono de esos que no entendemos.

Nubes quietas o semi dormidas en el letargo de una noche prolongada, montañas que miran en silencio sin ni siquiera querer moverse nunca.

💭

💭

Que de esto también son los días, en los que parece que no hay nada porque asomarse, de los que el sol se ha nublado en nuestro pecho y todas las preocupaciones nos ganaron de mano y ya no existen tiritas que el dolor sane.

De muros inalcanzables donde tal vez hemos dado todos los saltos posibles, sin lograr si quiera llegar a su borde más arriba, y lo que queremos sigue estando al otro lado y no hay forma humana de alcanzarlo.

Con cantos matutinos de funerales, en pajaritos que desaparecen con el llanto y coches que no saben dónde aparcar, porque ya no hay ningún lugar que los espere.

De esto también son los días, y quién diga que no tiene uno de esos tan sólo miente y no sólo a quien le escucha sino así mismo y en el fondo esa será la herida que siempre escuece, porque no hay peor obra que la de un payaso con el alma vacía y un dolor vivo, haciendo a que sonríe a quien no quiere…

Octubre 15,7:13 am

Octubre… a cuatro horas

Luna llena de madrugada.

Luz que aunque no sea propia, brilla y alumbra todo lo que tiene a su lado, el buen mar de verla se hace espejo, se mantiene observándola callado.

La madrugada se detiene a su lado sin que haya otra cosa importante, Luna bella, redonda y tan radiante, no hay más nada que los ojos contemplaron.

Octubre 14, 5:24 am

Luego la luz abre paso y compite con la Luna

Con la llegada del día hay colores, lo que no se veía pues lo vemos, quedándose descubierto en el cielo, lo que había, ente bellos nubarrones.

Día de Octubre que empieza, lunes que arranca corriendo horas que tiene más prisa que reloj sin relojero.

Octubre 14, 5:59 am

La mañana ya avanzado con las señales visibles.

La pizarra azul se ha vuelto, camino para quien anda arriba sin que se quede dormida, la vida que va a su encuentro.

Señales que se ven y diluyen Como voces que a veces no escuchamos, si pudiéramos tocarlas con las manos, allá arriba no hubiera ni una de ellas.

Octubre 14, 9:20

Al final todo pasa y se evapora…

Lo que fuera en momento muy claro , puede volverse confuso y hasta raro.

Octubre 14, 957 am

A casi su mitad, Octubre, da pasos a horas distintas como diciendo que no hay agenda previa que le controle o le ataje. Yo le miro circular y estoy confesa de a veces atreverme a mirar, hasta lo que no era para eso.

Día rosa… versos de Octubre 💕

Matices rosas en el firmamento

Día que anuncia su llegada

Luna que en esta madrugada

Ha dejado atrás, su gran lamento.

Vista sin ser vista, yo la miro

Octubre en madrugada que no duerme

Ella brilla con su luz perenne,

Yo más que verla, simplemente la admiro.

Mano que acaricia en el cielo dibujada

Suaves y rosadas como bellas flores

Adornan el filo hoy con sus colores

Y siento que mirarla me deja atrapada .

El día ha comenzado aún con sus olores,

Luego de una bella y dulce madrugada

Aquí mirándole, olvido mis dolores.

Octubre 12, 6:49

Octubre despeinado… madrugada y día que despierta 🌒 ☁️ 🌧 🌌

La joven madrugada (3:15 am) envolvía a Luna, y ella quedándose dormida ante el frío de la lluvia dejaba ver solo alguna sombra de su reflejo.

Octubre dejó correr otra madrugada de forma lenta, y los colores del día, junto a la luz fueron llegando.

Hoy el día amaneció un poco “despeinado” y con la ropa aún por elegir. Solo estiró sus brazos y las nubes con él, sin forma homogéneas o similares.

Viernes y había de todo, allá arriba. Un festín de colores y formas que no paraban de maravillar mis sentidos.

Al cierre de ayer el movimiento no cesaba, iban todos muy aprisa, por eso no me extraña para nada que el cielo amaneciera como la habitación revuelta de dos amantes apasionados que lo revolvieron todo mientras se tuvieron noche de entrega.

(Este paréntesis -abajo- ⬇️

es una muestra de cómo fue el final de ayer).

Esta semana termina con el color de la inmensidad como fondo , para el despliegue de la fantasía.

Rayas en el cielo como indicando las huellas de algún camino, como si las arrugas llegaron a su rostro, como una montaña a corteza descubierta. Todo eso allá arriba.

Colores que van desde los más oscuros, grises casi negros; tristezas señaladas. Y otros casi rosa, suaves y tranquilos, como un vestido bello de alguna chica guapa, cuando le toca un baile.

Ha sido como la mezcla del acumulado de todos estos días de la semana. El pincel de cada uno, dejó un rastro y hoy tienen la obra terminada.

El cielo ha estado regio en sus matices, tiene suficiente amplitud para que todos entren. Las nubes con sus misterios también aparecieron, blancas, grises, moradas, amarillas y todos los matices que entre estos colores de imaginen. Sus formas están muy variadas, ninguna predomina.

Las redondas y esponjosas que van a todo prisa, se ven junto las largas, quieta y reposadas, formando entre ellas distintos escenarios, se mezclan, rompen y hasta una y otra se esfuma ante mi propia mirada.

Las montañas como yo, les contemplan mientras pasan, bajan y hasta nos tocan; luego siguen su camino y a otro lugar se marchan .

De este otro lado la luz, que ya todo lo descubre, sigue cambiando la escena, los colores se despejan, las nubes darán sus vueltas y el azul es más intenso, mientras la lluvia no llega.

Vuelve Octubre en otro día, gracias por no dejarme en espera…

Octubre 11, 7:32 am.

Día de Octubre… como termina y comienza? 😳

Generalmente escuchamos decir que las cosas terminan tal como comenzaron, y tiene su razón.

En este día de Octubre que recién inicia, podemos hacer esa aseveración pero a la inversa.

Tal como terminó ayer, comenzó hoy.

El día de ayer, se despido con nubes grises y lluvia. Llovió y llovió; lento, suave, sin escándalo de trueno, pero llovió.

Y hoy continúa en la misma tónica.

La madrugada se asomó con cara de lluvia, el azul del alba quiso mostrar una versión casi gótica y al empezar a despuntar el rostro del llanto, se descubrió.

Era capa tras capa de nubes de lluvia, y eran de lluvia por su movimiento. Cuando uno llora se mueve de algún modo.

Del lado que miré es la misma profecía: “Viene lluvia”, pero lo bueno es que el día se pone su abrigo e igual se goza.

No se enrolla con eso se de que si termina o comienza de un modo; sino que en su naturalidad va deshojando cada cosa como una margarita entre sus manos.

Humanamente hablando Octubre tiene una buena postura, porque miró la lluvia de ayer y no tuvo problema en que continuara hoy. Porque si faltó llorar hay que hacerlo, hasta que el dolor quede satisfecho.

Sería peor querer esconder la lluvia, pretendiendo que todo está despejado y que luego la tormenta sorprenda cuando nadie se lo espera.

Entonces llegue a pensar entre toser y toser de esta gripe que me mata, que por eso sufrimos en nuestras relaciones humanas. Porque juntamos una lluvia con otra y pretendemos comenzar un día distinto, pero con las mismas acciones que ayer nos fracturaron.

El día entonces se ha desperezado un poco. La lluvia sigue anunciándose ahí… no deja de presagiarse allá arriba, pero tampoco cae rápido, como para no ser tildada de “fácil”.

Mientras, sigo viendo a Octubre y pienso: “nosotros somos los que debemos estar claros en cómo estamos, porque de esa misma forma comenzaremos o terminaremos algo”.

Y una ventanita azul entonces, me sorprende en este rato. Sigue el movimiento arriba, aunque las gotas quizás se han ido a otro lado. Tal vez por considerarme a mi, que estoy malita y no puedo mojarme. Octubre considerado, ya saben.

El horizonte cambia una vez más y los colores se mezclan bonito. La lluvia ha caído más allá, deja limpio parte del camino por ahora. El cielo comienza y termina, como quiere.

Octubre 10, 7:29 am

Octubre…en su paso número nueve 💭

El día llego hace rato… Sin esperar por mí, porque no tiene que hacerlo. Lo “normal” es que yo venga en pos de él y así lo hago, sin excusas. A cada uno le toca una parte; esa es la mía.

Le vi sin abrir los ojos, desde el letargo profundo de quien despidió a la madrugada hace apenas un par de horas. Casi que quise quedarme en sus horas. Pero ella es fiel a lo que es fiel, no me dejó, me arrulló y dormí un rato.

Este azul desde hace rato, manda allá arriba y aún así, la ciudad mantiene cierto nivel de silencio. Es como si callar o hablar bajito ha sido su tónica de estos días. Como si la bulla y el jolgorio de Septiembre ha quedado en el olvido.

Lo comprendo, tanto ruido termina a veces dejándonos inertes, no queriendo escuchar en tono alto, casi nada.

Hasta los autos pasan despacio, como no queriendo irrumpir de alguna manera, y las personas andan por las calles, quizás recordando que ya otro año termina y su balance quizás, no sea el esperado. Nada ha cambiado.

El sol ha subido, dejándolo todo al descubierto… y a la vez también regalando algo de sombra. Quien expone las pupilas a su esplendor, no es capaz de mirar ya nada y verlo.

Todo está bajo el paraguas de su luz, y el cielo no duda de cambiar su tono azul a un contundente amarillo, si lo miras. Por eso siempre influye, desde donde vemos, para entender el color que terminamos poniéndole a las cosas.

Si te alejas, descubres azul, si te acercas lo de él te consume, te absorbe, te hace suyo. Podría llamarse peligroso, pero también protector, todo depende si entregas lo que eres o defiendes hasta lo sumo tú esencia y no quieres matizarla con nada.

La perspectiva cambia cuando rozas lo que miras y aún más, cuando la distancia empequeñece todos los recuerdos.

Entonces toca elegir ¿como vas? Si de cerca, al ras, tocando hasta lo que duele o en la lejanía, fingiendo que así, sin casi ver, ese dolor no existe .

Entonces ocurren los milagros. Reconocemos que nos gusta tenerlo todo, que embarrarnos el alma con lo que hiere, también es una de las opciones que más visitamos; y que verlo en perspectiva, más de lejos, también es algo que de cuando en vez, usamos.

Que somos como un día, tarde de este Octubre, en el que los sueños se nos han trasnochado y sin poder hacer más nada, se ha quedado en el lecho; quizás enfermo, lento, y hasta del sentimiento, también ya ha sido desahuciado.

Octubre deja ver su día, otro, en el que por novena vez le acompaño.

Lo miro en su amplitud y a trazos, con sus espacios a color y sin ellos.

Octubre 9, 8:27 am.