Ganas de conquistar…

驴Como pretendes alcanzar la Luna, sino te dispones a volar?

Lo imposible” es una estaci贸n obligada en el camino de los que no quieren andar lo necesario para llegar.

La distancia m谩s grande existente entre lo que queremos y donde estamos la constituyen “las ganas“, la determinaci贸n, el deseo real de querer hacerlo. Ante la falta de estas, ciertamente no hay nada que pueda hacerse para llegar a alg煤n lado.

Lo imposible se vuelve posible en la medida que te empe帽es en lograrlo. No necesitas estar en la cumbre para disfrutar la monta帽a… en la medida que subes vas experimentando la maravilla de elevarte y sobre todo la fortuna de ir observando el paisaje en el ascenso. Son esos pasos conquistados los que hacen grande el final del camino.

Por eso, es absurdo pretender colocar la bandera de territorio conquistado, sin haber librado la batalla por obtenerlo. Ninguna frontera es inalcanzable para ser conquistada, solo basta ver al hombre a lo largo de la historia para entender esa verdad. El territorio m谩s inhospito puede convertirse en hogar si hay un coraz贸n c谩lido que lo quiera encender y a煤n el desierto puede florecer, si con esmero alguien decide cuidarlo.

A veces, no hay frontera m谩s compleja de visitar y hacer nuestra que la de un coraz贸n. No es sencillo plantar nuestras huellas all铆, reconocer su extensi贸n, comprender hasta que punto ha sido “ocupado” y decidirnos a comenzar en 茅l, una nueva historia. Esos lugares a veces tienen murallas que pocos pueden penetrar y en otros casos hay corazones que han repartido demasiadas llaves y mucha gente deambula por ellos creyendo tener de alguna manera derechos territoriales. Es entonces cuando el querer llegar hasta all谩, nos permitir谩 atrevernos o no, a la conquista a pesar de cualquier cosa que lo dificulte.

Las ganas de hacerlo nuestro, nos llevan m谩s all谩 de los obst谩culos y la distacia desaparece en la medida que logramos acercarnos. 

Mirarte, te hace lucir cerca
Como al alcance de mis dedos
Sabiendo que solo eres el reflejo
Del relampago en la tormenta.

Tan cercano y tan lejano a la vez
Como Luna llena a media noche
Vienes y te vas, ya sin reproche
Y tu sabor toca mi desnudez.

No te alejes, recorro la distancia
Ya no habr谩 un olvido tan lejano
Me tienes en la palma de tu mano
Y dejo ahora en tu cuerpo mi fragancia.

No hay distancia que no acorten las ganas…

Parece, pero… 馃憫

Ojo con equivocarnos…

No es solo la corona lo que hace al rey… sino m谩s bien qui茅n es 茅l, lo que impacta o no la corona.

Nunca falta alguien por ah铆 que conozcamos, que use corona y se pavonee como rey a煤n con alma mezquina y pobre. Una vez m谩s, toca limpiar un poca la “niebla” de la apariencia y darnos cuenta de que no siempre lo que parece, es.

Cosas para aprender en el tablero de la vida…

Aprobaci贸n… de qui茅n?


Muchas veces emprendemos un proyecto o desarrollamos una iniciativa y basta la palabra “bien intencionada ” de alguien para que eso nos abrume, desaliente y nos haga desertar…馃槼

Queremos obtener la “aprobaci贸n ” del otro para sentirnos bien.  Y aunque eso no est谩 del todo mal, no puede ser que sea lo que nos determine.

Lo que emprendas o decidas hacer, tiene que darte “feeling” principalmente a ti. Tu eres quien lo va a proyectar o compartir, entonces “apru茅bate” t煤 mismo primero. La aprobaci贸n debe comenzar en ti.

驴Te gusta lo que haces?

驴Puedes hacerlo cada vez mejor?

Entonces las palabras que digan los que quieren “ayudarte” a desertar de tus sue帽os env铆alas  al “archivo muerto” de tus pensamientos. 驴Que contiene  ese dep贸sito de tu mente? Eso que en alg煤n momento o铆ste o le铆ste, lo tomaste en cuenta, pero no marc贸 para siempre la efectividad de lo que t煤 estabas dispuesto a lograr .

Baja del autob煤s de tu vida a quien solo critica y te amarga, y acomp谩帽ate de gente que te anima a conseguir lo que realmente deseas.

Date aprobaci贸n a ti mismo, y eso proyectar谩s a los dem谩s. 

Dolor, sentimiento… s铆, dolor!

Hay personas m谩s “fuertes” que otras, porque cada una tiene una forma de percibir y sentir con mayor o menor intensidad, y eso a veces puede jugar a favor o en contra.

Hace un par de meses pensando precisamente en cuanto podr铆a dolerme algo, en funci贸n de lo que puedo sentir, fui tejiendo una peque帽a historia, con la intenci贸n de establecer (sobre todo para m铆 misma) algunas cosas que debemos tener en cuenta, cuando se trata de dolor, heridas y sentimiento (cosas que inevitablemente, muchas veces van juntas).

La historia se trataba de alguien, una chica, fr谩gil, quiz谩s llena de sentimiento, con el amor adorn谩ndole la sonrisa.  Un inicio de semana, un d铆a Lunes de esos cualquiera, ella a trav茅s de una carta, recib铆a una noticia fulminante para su vida (emocional, sentimental… que dicho sea de paso era el componente m谩s importante de su vida). Lo que escrib铆 en mi mente y en una que otra nota por ah铆, fue m谩s o menos as铆 (para hacer el cuento m谩s corto):

 Su mano temblorosa arrugaba el papel que conten铆a las palabras m谩s incomprensibles de su vida… las de un adi贸s, por parte de alguien a quien ella amaba con todas las fibras de su ser (si es que el ser puede materializarse de alguna manera, pero eso lo veo hoy un no cuando escrib铆 esa versi贸n en mi cabeza).

Describ铆a su estado de estr茅s, angustia y alteraci贸n a tal punto que yo misma pod铆a  casi sentir que la respiraci贸n se me entrecortaba, que el desasosiego sub铆a tambi茅n por todos mis sentidos y a煤n el dolor se colaba  por los rincones del alma m铆a que quer铆an mantenerse indiferentes (Yo ten铆a idea clara, de lo que ella estaba sintiendo).

Simplemente el se hab铆a ido. Luego de tanto tiempo juntos, de contactos diarios, de fusi贸n de las almas y hasta del cuerpo, 茅l entre palabras que ella no diger铆a para nada, dejaba una p谩gina escrita por ambos lados, pero que al fin lo 煤nico que dec铆a en medio de un argumento un tanto confuso, era que: sus errores del pasado pasaban la factura en ese momento, que deb铆a alejarse y que  no estaba en condiciones  para continuar.  As铆, sin m谩s… eso le estall贸 en la cara o mejor dicho, en el alma.

El mundo de ella simplemente se desplom贸. No ten铆a planes en los que no le incluyera, no hab铆a sonrisa con la que no lo asociara, no hab铆a una palabra, una letra que no fuese en funci贸n de el; y ahora simplemente dec铆a que se iba; lo que sin lugar a dudas  era un gran indicativo de que  no sent铆a amor por ella. Al menos no como lo que ella sent铆a en su ser por 茅l.


El abandono de 茅l , deton贸 en ella sus m谩s profundos temores, la angustia le llev贸 al climax de la desesperaci贸n pregunt谩ndose una y otra vez 驴porque? Sin obtener, por supuesto una respuesta v谩lida. 驴Hab铆a alguien m谩s? 隆Quiz谩s si, o no! solo sab铆a que hab铆a transcurrido tan solo unos minutos de aquel Lunes, en los que se dispon铆a a salir de casa, camino a su rutina diaria, y todo hab铆a perdido el sentido. Ya ni sab铆a  a donde iba, porque todo le resultaba “a ning煤n lado”.

Fue tal la consternaci贸n que sinti贸 que no pudo avanzar mucho, aunque pens谩ndolo bien, en tal estado de ansiedad era preferible no dar ning煤n paso, sino m谩s bien llamar a alguien que pudiera ayudar, pero 驴a qui茅n? Si cuando se trataba de poder necesitar a alguien o recibir su apoyo o simplemente querer tener cerca a quien pudiera infundirle aliento en la tristeza o equilibrio en el excrso de alguna emoci贸n de alegr铆a, era 茅l, el 煤nico nombre de su lista mental; pero ir贸nicamente 茅l se hab铆a convertido en la causa de su m谩s profundo dolor.

No sab铆a lidiar con semejante sentimiento de p茅rdida. En ocasiones anteriores le hab铆a dolido y hasta hab铆a rabiado por la ruptura con alg煤n personaje de su vida al que de una manera  u otra hab铆a querido, pero esta vez era diferente. Con 茅l, ella hab铆a sentido todo, hab铆a entregado todo y simplemente ahora se quedaba sin nada… con el alma vac铆a por el espacio de un amor que ya no estaba disponible para ella, y cuyo hueco interminable era ocupado en cuesti贸n de segundos por el dolor m谩s inmenso que hab铆a podido  llegar a experimentar alguna vez, deambul贸 un rato por la calle. Todo era gris.


No coordinaba sus pensamientos, no pod铆a caminar bien, sus piernas temblaban al igual que el resto de su cuerpo y la sensaci贸n de dolor emocional y hasta f铆sica, ocupaban todo lo que ella entend铆a como cuerpo, alma y si hay otra cosa que fuera parte de su ser, tambi茅n estaba afectada. En pocas palabras estaba desbastada.

Despu茅s de una media hora caminando, no alcanz贸 a dar muchos pasos m谩s, hasta que se desplom贸, y all铆 en un peque帽o jard铆n de uno de los edificios en la transitada calle por donde hab铆a decidido continuar, como buscando alivio para su mal o huir de su realidad, se dej贸 caer, hundi茅ndose en su dolor. Sinti贸 que todo a su alrededor comenz贸 a girar hasta detenerse lentamente sobre ella en una densa oscuridad , ya no hab铆a luz, todo se hab铆a nublado. Los transe煤ntes presurosos t铆picos de los Lunes, eran  indiferentes y no prestaron mayor atenci贸n  a lo que consideraban una resaca mal manejada o el efecto de alg煤n alucin贸geno consumido en exceso. Solo una anciana en su lento  andar lento al salir de un edificio y contemplarla all铆 sentada y encogida, se le acerc贸 y reaccion贸 solicitando  ayuda, pero  ya era muy tarde para cualquier cosa, ella sin m谩s se hab铆a ido. Su coraz贸n hab铆a dejado de latir.


El dolor la super贸, eso desencaden贸 una reacci贸n que su cuerpo no tolero y simplemente se march贸. Se fue a otro lugar o dimensi贸n a buscar consuelo para su desamor. En su mano izquierda a煤n con fuerza y por el rictus mortis natural de cuando un cuerpo es abandonado por el aliento de vida, reposaba la hoja de papel arrugada y algo humedecida por su l谩grimas.

El autor de aquel mensaje de despedida, regres贸 a las 24 horas queriendo hablarle para reconocer que era un simple cobarde, que no se hab铆a atrevido a luchar por ella, sin saber que ya su tiempo hab铆a expirado (el de 茅l para explicar cualquier cosa y el de ella para recibir cualquier explicaci贸n de su parte)

Lloraba desconsolado mientras ve铆a el f茅retro bajar a las profundidades de la tierra, entendiendo de la peor manera, las consecuencias que pueden traer la falta de decisi贸n y el juego con los sentimientos para  la vida de algunas personas.

 De esto que escrib铆, pude identificarme totalmente con el dolor sentido por ella, porque s茅 que mientras m谩s se siente, indiscutiblemente va a doler m谩s. 

Cuando amamos y alguien llegamos a sentir que nos desprecian, el dolor puede ser inimaginable,  adem谩s de inmanejable, al punto de que nuestro propio cuerpo se declare en emergencia. Aunque debemos claros que no podemos “depender” de lo que otra persona sienta o no por nosotros, no es menos cierto que no podemos desestimar lo que algunas personas pueden afectar para bien o mal nuestras vidas. Como lecci贸n de toda esta escena que teji贸 mi cabeza, puedo dejar registro  de lo siguiente:
馃敽Si no se est谩 dispuesto amar, no se debe involucrar. Mant茅ngase alejado.

馃敽Si la despedida es necesaria, que sea clara y de la forma m谩s corta posible. El dolor con claridad es m谩s llevadero.

馃敽Si no se puede continuar, nada mejor que expresar argumentos claros, a煤n cuando no sean los que queremos escuchar.

馃敽No desestimemos lo que puede hacer un desenga帽o en la vida de alguien, porque hay quienes no se recuperan nunca. Hay quien literalmente se muere de amor (aunque se siga respirando)

馃敽Si hay algo que leer, hacerlo de forma completo y tratar comprender lo que se nos est谩 comunicando. No presumir nada.

馃敽Dejar ir, si es lo que toca… dejar ir. Nadie puede retener a quien no se quiere quedar.

馃敽Saber que nos van a lastimar y vamos a lastimar, eso es parte de sentir.  Somos humanos.

Porque s茅, que no no todo resulta a veces como esperamos y que salimos lastimados… me permit铆 dejar estas palabras aqu铆, para que sepas que no eres la 煤nica persona que lo pasa y a quien le duele, sino que hay alguien m谩s que lo ha pasado (y quiz谩s superado). No todo el que sonr铆e ahora, lo ha hecho siempre.