Échale amor… ❤️

Simple,

Si quieres que algo quede con buen sabor, échale amor.

Hay cosas que no nos resultan fáciles o para las que no somos <buenos>naturalmente, entonces decidimos que queremos hacerlas y que queden bien.

Entonces quizás halla quien pregunte: —¿Como puedes hacer lo qué haces?

Y la respuesta es corta y simple (pero profunda)

—Es que lo hago con Amor.

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Como Diciembre… hasta el último dia

El día pintó su cara desde temprano, no le intimidó el saber que se iba.

El sol dejaba que el manto de luz se traspasara más allá de lo que los cerros podían resguardar. Amaneció Diciembre por última vez en este año 2018.

Como mensaje interno, ese que me susurra cada vez que lo veo, y te invito a ti a que vengas conmigo a disfrutarlo, el día de me dice que: “se hace presente hasta el último momento“.

•Quizás los metales brillan más en la última pulida.

•Tal vez los rayos refulgen más cuando cuando se está en despedida.

•A lo mejor se siente más la excitation, cuando se sabe que no hay otra posibilidad delante.

Como quiera que sea… hoy, amanece Diciembre. No se rindió por ser el último día, no llegó cansado, ni reclamando que no se le haya dado algún lugar de mayor realce. Aún en su lecho, pronto a expirar, llegó recio y constante.

Con aire frío no parecido a los meses que le sirvieron de antesala, pero no una frialdad que habla de indiferencia, sino una que me dice: “puedo irme sin necesidad de que te quemes y dejarte el alma fresca, para que siempre me recuerdes “.

Como Diciembre llegó, por lo que es y de esa misma forma se marcha a su justo tiempo; así también tú y yo, por lo que somos (o quizás por lo que no) llegaremos un día a la despedida de la vida. Con ganas de estar hasta el último momento, alumbrándonos esa misma vida, el uno al otro. Como Diciembre.

Los días que pasan…colores, Diciembre que se consume ☁️🌥🌬

Los días van pasando al parecer iguales, pero fluyen distintos, tanto que todo puede cambiar, así como su apariencia también puede hacerlo de un momento a otro.

Unas veces el día se despide envuelto en un manto gris, que pareciera un augurio de noticias graves, y sin embargo colores también se cuelan en su horizonte, matizando y haciendo contraste. Aún lo que parece fatal, tiene oportunidad de dar un giro; así es la vida.

Otras veces el día se recibe de un modo distinto. Aún cuando hay claridad, de pronto algo pasa entre nuestro ojo y la fuente de luz, quizás una nube, tal vez algo propio de quien observa, y se crea un paisaje claroscuro.

Igual ocurre en nosotros, entre lo que queremos y donde estamos , tal vez surgen puntos que nos dejan ciegos.

Solo hay que voltear a otro lado, y es posible que todo se vuelva de otro color. Lo que de un lado es iluminado o puesto en oscuridad, termina siendo un escenario muy distinto a tan solo unos cuantos metros se distancia. El paisaje no se mueve, pero el cielo si.

Nosotros pretendemos ser como las montañas, esas que parecen impertérritas, que nadie podrá moverlas a ningún lado; sin embargo, hasta ellas dependiendo de la luz que exista o el tiempo que esté corriendo podrán ser observadas o percibidas de una forma distinta. Se verán diferentes.

Y aún así la noche, en medio de la oscuridad que parece igual, Luna sale a mostrar diferentes facetas que si nos detenemos, podremos apreciarlas.

Podría ocurrir lo mismo en nosotros, a veces cuando las circunstancias son adversas o negras, es como si ya nada podría cambiarlas, sin embargo si nos acercamos quizás a ese problema a fondo o palpamos a esa persona fría, podemos encontrar muchas cosas que no veíamos antes.

En ocasiones el paisaje en sí mismo, nos produce sensación de movimiento. Las nubes van con tanta prisa, que sentimos que el tiempo se escurre a nuestros pies, sin poder evitarlo.

Y esa es la misma sensación que da cuando llegamos a este mismo mes y decimos: —¡El tiempo pasó volando, tan solo ayer era Enero y hoy ya estamos a finales de año!

Y hasta Luna se deja envolver en los mantos de las nubes. Es como cambiar de vestido y tener apariencia de otro modo.

Nosotros los que a veces nos escondemos tras los trajes de la vida, pretendemos hacer lo mismo, pero con motivaciones distintas; más egoístas, quizás.

Entonces se dan las ironías… oscuras y….

Claras a la vez. Lo que puede estar ocurriendo de un lado es muy distinto en otros.

Hay quienes pueden estar sumergidos en la más densa oscuridad de la tristeza, al lado de quién se prepara para una continua fiesta. Quizás a veces bajo el mismo techo, o en la misma conversación de WhatsApp; dos historias distintas, sentimientos desconectados. Individualidades.

Los colores van y vienen, como paleta revuelta de un pintor que no se cansa. El lienzo está listo siempre para empezar algo nuevo.

La vida, amplia y a veces estrecha; en blanco para ser pintada, aunque en algunas ocasiones pensemos que ya no cabe ningún otro matiz o color en ella.

Intensidad que llega… fuego que…

No se apaga, hasta el momento cuando definitivamente ya los ojos no vean.

El cielo no se rinde, se matiza, se mueve, se forma se manera distinta ante nuestros ojos, sin que sean las figuras esperadas, pero si las que nos asombran.

Y lo que ocurre allá arriba, es reflejo de esto… de lo que somos por aquí abajo. Solo que a veces no nos damos permiso de verlo en perspectiva, desde un poco más lejos , de las pasiones que nos mueven, nos abrazan y hasta nos arrasan.

Evasión…no quita el dolor 😖

Evadir es un arma que todos usamos en algún momento…

Por tanto eso nos lleva a estar conscientes, de que por disimularlo o entrar en la negación de que no ocurre, lo que ocurre no se va.

Eso no elimina el dolor.

Dejarlo todo para que el tiempo lo resuelva o el olvido lo cure, es una herramienta que nos ayuda a evadir, pero no a sanar.

Despertar ante lo que nos ocurre y trabajarlo desde adentro, puede ubicarnos en el dolor por algún tiempo, pero no nos dejará ahí para siempre.

Quien no se da el permiso de asumir lo que ocurre, se niega la oportunidad de resolver en algún momento como quiere pasar el resto de sus días.

Las ventanas que quedan abiertas, impiden el correcto uso de la puerta para la salida.

Diciembre que va pasando… falta poco 🌬

Diciembre sigue su avance, como alguien que camina hacia el final, satisfecho

El movimiento entre lo que amanece y anochece le ha recordado todo lo vivido.

Su intensidad a veces incontrolable, permite pensar en todo aquello que se nos escapa, sin que podamos de alguna forma predeterminada evitarlo.

Un rayo de luz no puede ser contenido por mucha oscuridad que sea echada encima.

Sin embargo también los silencios aparecen, claros, tímidos, pero con mensajes incluidos.

Las palabras a veces no pueden recoger lo que ocurre dentro, por tanto el silencio lo dice todo.

Y al final luego de eso, de ese estar callado en si mismo, Diciembre como nosotros alumbra ante lo que es.

Nadie puede darse mejor regalo que estar consigo mismo y disfrutarlo.

Y el escenario va cambiando vez tras vez, aunque sigamos siendo los mismos aquí abajo, Diciembre se ha encargado de repetir que nada es igual.

Risas en el llanto. Calma en la alegría, esperanza en el dolor. Nada se queda quieto, como nubes que se agitan ante el paso del viento.

Diciembre ha convertido sus instantes en ráfagas de fuego sin metralla. No hace falta.

Hay incendios que lo consumen todo, esos que a veces produce la revolución de la sangre o esos que se dan por sentimientos fugaces.

Entonces continúa diciendo, Diciembre, la fiesta no acaba hasta que es bailada la última melodía.

Aunque parezca que todo acaba, hay oportunidad de ser iluminados nuevamente, si en algún momento nos detenemos a mirar hacia otra parte.

☀️❄️☀️❄️☀️❄️☀️❄️

Diciembre ha traído consigo lecciones abrumadoras, de esas que hacen sonar muy duro la caja de resonancia de nuestra alma. La vida continua su proceso, no tenemos el poder para pararla; sólo querer andar con ella nos hará disfrutar lo que queda.

No hay tanta compañía en los días grises, las grandes convocatorias son para las fiestas, sin embargo el sol sale para cada día sin importar cómo estén los ánimos.

La solidaridad y el amor real, es un brazo que arropa aún en la distancia, entonces la gratitud pasa a llenar espacios que el dolor había construido de puro vacío. Tú estás, gracias.

Diciembre con todo lo que eres, serás para no olvidarte.

Noviembre que llegas… tus ideas, no me dejan 😊

Has llegado nuevamente, Noviembre; no sintiéndote el último, el olvidado

Te has tomado tu tiempo y hoy vuelves, con nubes y colores, con la paciencia del que no está apurado.

Tu llegada ya anuncia que va expirando el año, que el tiempo ya ha pasado, sin poder agarrarlo.

Me paro y te observo, hermoso, lejano con días por delante, con tiempo contado.

Tú también me observas, y dices sin aguantarlo, que deje de hablar de tiempo, que no existe, ¿que hasta cuándo?

El cielo se abre y las nubes colorean tu escenario, tú llegas así, Noviembre acariciando mis manos.

Insistes que ya el tic tac, por más que vaya avanzando, no debe hacernos correr, dices que “no nos haga más daño ”

Noviembre tú que llegas, y yo que te visto tantas veces, me pareces tan grandioso, por estarte reinventando.

Ideas que van y vienen, mientras vas acomodando, tu equipaje en mi armario, y tus ropas vas guardando. Llegas y sabes a compañía, de esa que nos va alegrando.

Días de luz… y te veo 🌞

Días de luz…

En los que el sol de se mete por las pupilas, haciéndoles cosquillas para alumbrarte el alma con alegría.

En los que aún escondido se presiente que va a brillar con fuerza, como ese sentimiento que aún cuando nos empeñemos en disimularlo, hace que de nos escape una sonrisa cuando entra un mensaje.

En los que el miedo no es una opción… y lo único que queda por hacer es brillar y dejar que la luz juegue con las sombras, haciéndolas bailar en una danza íntima.

Días de luz…

En los que contemplarla más allá de encandilarme por el precioso brillo de su llama, se me queda grabada más bien para cuando se acabe.

Así como tú, cada vez que te veo y que lleno mi alma con tu risa, para cuando no estés y mi ser enloquezca, te recuerda así… y no te eche de menos.

Luz, para aquellos que se atreven a verla, y entienden que no hay competencia con las sombras.